lunes, 19 de marzo de 2012

Sectarismo y memoria andaluza

Como adelanto a un próximo homenaje literario a Manuel Barrios que pretende realizar ADEMAN, extraemos de Diario Crítico este acertado análisis y homenaje a la figura de Manuel Barrios.

Sectarismo y memoria andaluza

Benito Fernández 28/02/2012
 

El pasado 23 de febrero, durante la presentación del libro "Escalones de cera" en la Fundación Cruzcampo, su autor José Luis Garrido Bustamante comentó en una pequeña reunión de amigos que habría que resucitar la "narraluza", esa interesante nueva narrativa andaluza que, en los años 70 y 80 del pasado siglo, surgió como por arte de magia agrupando a firmas como Ortiz de Lanzagorta, Manuel Ferrán, Antonio Burgos, los hermanos De las Cuevas, José María Requena, Manuel Barrios, Vaz de Soto, Alfonso Grosso, Asenjo Sedano, Caballero Bonald, Fernando Quiñones, Aquilino Duque, Julio Manuel de la Rosa, Manuel Salado, Eduardo Mendicutti y algunos más y que supuso un nuevo renacimiento de una cultura que se había anclado en la Generaciones del 98 y el 27. Propuso que habría que darle un homenaje a Manolo Barrios, el periodista y novelista gaditano que, a sus 87 años, se encontraba bastante deteriorado físicamente viviendo en una residencia de ancianos y cuyo legado estaba condenado a la desaparición. Un día después lei en este mismo digital el anuncio de su fallecimiento. Con él desaparece un andaluz libre e independiente nacido en San Fernando, cuna de las libertades constitucionales. El autor de novelas como "El crimen", "La espuela", "Epitafio para un señorito", "Cartas del pueblo andaluz" o "Vida, pasión y muerte en Río Quemado", de algunas obras de teatro, de cerca de medio centenar de libros históricos y miles de artículos, finalista de premios como el Nadal o el Planeta, ganador del Ciudad de Barcelona o el Ateneo de Sevilla se ha marchado casi en silencio ante la indiferencia de la mayoría de sus conciudadanos a los que dedicó toda su vida y por los que luchó en la época más dura del régimen franquista. Si a ello unimos su sólido conocimiento del mundo flamenco "Ese difícil mundo del flamenco" y ""Gitanos, moriscos y cate flamenco"), se podría calificar a Manuel Barrios como un andaluz universal de los pies a la cabeza y un autor de esa generación de la llamada nueva narrativa andaluza, que supo compaginar su trabajo periodístico con una aportación inusitada de ensayos sobre la Andalucía que despertó tras el 28 de febrero de 1980.

Su independencia le hizo granjearse el apodo de "facha" por los nuevos señoritos de Andalucía. Esos que se jactan de defensores de la cultura, mientras esa cultura alabe sus decisiones, y que marginan a todos aquellos que disienten de la falsa progresía. Barrios, que nunca militó en partido alguno, combatió el franquismo tanto desde la literatura como desde su profesión periodística, ya sea en su ápoca de jefe de Programación de Radio Nacional de España, de redactor-jefe de Radio Sevilla (donde obtuvo la Antena de Oro y cuatro Premios Ondas) o desde sus columnas en ABC de Sevilla o en La Razón. Es cierto que en su última época atacó sin piedad las corrupciones de los distintos gobiernos socialistas andaluces utilizando a veces calificativos y formas que le granjearon algunas querellas que provocaron su inhabilitación y su ruina. Pero no lo es menos que su obra merece no sólo el respeto, sino la admiración de unas generaciones que apenas conocen su legado y que si han oído hablar de él a los prebostes de la cultura oficial, es para denígralo como escritor de ultraderecha. Habló quien pudo.

Es ese el sambenito con el que los nuevos señoritos del cortijo andaluz, que llevan más de treinta años campando a sus anchas por esta bendita tierra tachan a todos aquellos artistas que no se pliegan a sus deseos. No es que no les den las famosas subvenciones de la Junta, que tampoco, es que fuerzan incluso a los editores a que rechacen sus obras so pena de ser marginados por la todopoderosa Administración pública. Ese es el nuevo sectarismo imperante. Un artista sólo es bueno si es de izquierdas; sólo merece la Medalla de Andalucía si ha firmado manifiestos y libelos en defensa de los intereses de los que mandan. Así nos va. Alguien, este 28 de febrero de 21012, Día de Andalucía, debería tener los arrestos suficientes para recordar en sus discursos en el Teatro de la Maestranza, a personas que, como Manuel Barrios, pusieron su vida al servicio de Andalucía sin que los gobernantes de su tierra le reconocieran mérito alguno. Sé que no lo va a hacer el presidente Griñán, sectario donde los haya, y que pronto todos olvidaremos la figura de Manolo Barrios. Pero sirva este artículo "in memoriam" para que su vida y su obra continúen vivos en la mente de todos los andaluces de pro. Es una triste pena su fallecimiento el pasado 24 de febrero. La vida tenía que haberle concedido un mes más para que se pudiera ir de Sevilla con la alegría de contemplar cómo por fin las sagradas y democráticas urnas ponían fin y le daban el "requiem" a treinta años de "señoritismo andaluz".

 http://www.diariocritico.com/opinion-analisis/benito-fernandez/408244

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