Desagravio. En vísperas del 18 de julio que los 'separó', reivindicación
conjunta en la glorieta que lleva su nombre en el parque de María Luisa
de los hermanos Machado.
Hoy es 18 de julio y se conmemora una fecha que separó a dos hermanos
que siempre estuvieron juntos. "Los Machado son lo único moderno de esta
España retrógrada, lo único limpio de esta España con las manos
sucias". Aquilino Duque cerró en la glorieta de los Hermanos Machado el
homenaje conjunto que se les hizo, a iniciativa de las asociaciones
Fernando III y Ademán.
Sólo faltó que en el agradable cine de verano instalado entre el Pabellón Real y Casa Abilio proyectaran La Lola se va a los Puertos, la adaptación cinematográfica que Josefina Molina hizo de la obra teatral que escribieron al alimón. Anoche ponían Resacón 3.
La glorieta con su nombre es de 1929, el mismo año que estrenaron en
Madrid esa obra. En el estreno aparecen los dos fotografiados en el
Ateneo de Madrid con el dictador Miguel Primo de Rivera y su hijo José
Antonio.
Una de las dos Españas sólo se acordaba de uno de los
dos Machado, imagen sesgada, falsamente salomónica, que ayer quisieron
conjurar los presentes en esta suerte de desagravio. Como si ellos
mismos hubieran recreado en sus carnes el cartel escolar en el que
aparece Caín junto a Abel muerto en poema estremecedor que recitó Miguel
Ángel Lomas. Póngale cada cual, si le gustan los clichés, el nombre de
Abel y Caín a cada uno de los hermanos para completar la falacia.
Manuel
Machado le cantó al Cid camino del exilio. La estela geográfica de
Rodrigo Díaz de Vivar señala las dos ciudades con las que se asocia el
destino de los dos hijos sevillanos de Demófilo, el nacido en la calle
San Pedro Mártir y el que nació en el palacio de Dueñas. "Ambos
hermanos, el de Burgos y el de Valencia, representan lo mejor de ambos
bandos", diría Aquilino Duque. "Sus versos de propaganda bélica son
intercambiables".
El acto lo condujo Javier Compás, que fue
introduciendo a los lectores: Antonio Rivero Taravillo, traductor,
editor y biógrafo de Cernuda; Sol Cruz Guzmán, arquitecta; Antonio Brea,
historiador; Mercedes Valdivia, empresaria; José Manuel Cansino,
economista; y José Manuel Sánchez del Águila, abogado y editor. "Hasta Cou",
dijo este último, "no supe de la existencia de Manuel Machado gracias a
un profesor de Literatura, José Luis Ortiz de Lanzagorta".
Manuel
y Antonio se llevaban un año de diferencia. El centenario del
nacimiento de Antonio, en julio de 1975, cuatro meses antes de la muerte
de Franco, fue mucho más sonado que el de su hermano Manuel, que pasó
sin pena ni gloria en agosto de 1974. Ellos combatían contra los que los
colocaban uno frente al otro. "Aunque me decían hereje y masón, rezando
contigo cuánta devoción", escribía Antonio en relación a Manuel. Más
castellano el primero, "flamenco y marchoso" (Aquilino dixit) el segundo.
El
disco de Serrat, maravilloso por otra parte, y la librería de Alfonso
Guerra apuntalaron esa falsa hegemonía. En las antípodas del prestigio
que Borges le daba a Manuel sobre Antonio. Compás contó la anécdota del
peluquero que le arreglaba el cabello a Antonio Machado sin saber que
era hermano del famoso poeta Manuel Machado. "Antonio no tuvo que ir muy
lejos para encontrar a su complementario, el que marcha siempre contigo
y suele ser tu contrario".
Complementarios y contrarios
evocados por Aquilino Duque. El 18 de julio de 1936, Manuel Machado está
en Burgos, ciudad donde Franco constituirá su primer Gobierno, porque
dos días antes, festividad del Carmen, había ido con su mujer, Eulalia
Cáceres, a visitar en el día de su santo a su cuñada, Carmen Cáceres,
monja en un convento burgalés.
Los 140 años del nacimiento de
Manuel con los 75 de la muerte de su hermano en Colliure. Los hijos de
Demófilo, cuna gallega, tumba trianera. La Velá evocada en un poema por
el mayor de la saga. Alardes de metafísica con los puntos suspensivos
que precedían a la palabra Sevilla.
FRANCISCO CORREAL
Diario de Sevilla 18/07/2014