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lunes, 13 de mayo de 2013

La Sevilla de Aquilino Duque. Por Antonio Burgos


 
Cuando conocí a Aquilino Duque, yo estudiaba todavía Bachillerato y él acababa de llegar de Cambridge, donde creo que fue únicamente para poder retratarse con un bombín y un paraguas, como un inglés. El encuentro fue en los altos del Club La Rábida, en la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de la calle Alfonso XII, donde había nacido la revista "Aljibe", con él, Juan Collantes, Antonio Gala, Ángel Medina, Fernando Quiñones, Serafín Pro... Allí leyó aquella tarde fragmentos de una novela que nunca publicó, aunque ganó con ella el premio Ciudad de Sevilla: "Las torres de San Cayetano". Luego nos citamos en el saloncito de Los Corales donde Belmonte y El Gallo hacían tertulia. Le llevé para que me lo firmara su primer libro, "La calle de la Luna". Y me dio dos consejos que nunca he olvidado: que Sevilla es una deliciosa flor carnívora con la que hay que tener mucho cuidado, porque te devora en cuanto te descuidas; y que para sentir Sevilla hay que leer "Ocnos", el libro de Cernuda cuya primera edición él había encontrado en un baratillo londinense. Tuve en cuenta lo de la floristería carnívora y leí inmediatamente "Ocnos" en la edición de Ínsula, en aquellos tiempos en que decías "Cernuda" y la gente en Sevilla creía que te referías a Neruda con errata. Aquí no conocían a Cernuda más que Aquilino, Higinio Capote, Joaquín Romero Murube (que le escribió su responso difícil en ABC) y el académico Carlos García Fernández, que formó parte del grupo Mediodía y se carteaba con él. He evocado aquellos años y aquel Aquilino cuando he visto con alegría (y una cierta preocupación que al final diré) que uno de los poemas de "La Calle de la Luna" (1958), "Colegiala del Valle" ha sido colocado como homenaje en el que fue jardín del colegio. Como tantos otros poemas de "La Calle de la Luna", me sé de memoria ese soneto, y lo transcribo sin la errata de "curva" por "cuna" del ceramista: "Va entornando la cuna del tranvía/tus ojos soñolientos, colegiala". (En aquel tiempo, los tranvías entornaban los ojos de las enamoriscantes niñas del Valle y todo, y no como ahora, que no entornan absolutamente nada cuando pasan por la Avenida con la esquila del Muñidor de la Mortaja.) Soneto sentimental y precioso, que remata así: "Salta al jardín de las desilusiones,/colegiala sin flores ni ciudades,/a jugar a la comba con tus trenzas". 

Entre consulados del más allá , guías apasionadas de Doñana, monos azules y ruedas de fuego, el insobornable Aquilino Duque, que es como su España, Uno, Grande y Libre, ha escrito más que El Tostado. Mas si se hubiera quedado en poeta de un solo libro, con esa "Calle de la Luna" hubiera ya sido digno de toda recordación, cerámica o no. Ese libro es una guía sentimental de Sevilla y tiene poemas antológicos. Que lo digan a mí, que los incluí en mi antología de poesía popular "Rapsodia Española". Hablamos de Juan Sierra como poeta excelso de la Semana Santa, de la flor carnívora, pero anda que Aquilino... En ese libro primerizo viene el poema impresionante del Cachorro: "Esta noche, Manuel, tú sobre el puente". Y el soneto a la Esperanza de Triana: "Arriba la Esperanza trianera, viva la plata y viva la alegría". El de la Macarena: "Ni azahares ni luna te pondría". El de la Amargura, "Vengo del río allá, de la otra orilla,/ para verte llorando en tus varales". Y más Sevilla, con "Las huertas de Gelves": "La marisma es un ruedo sin fronteras;/es la plaza de toros donde Fernando el Gallo/le cortas las orejas al toro de San Lucas". Y el Patio de la Montería del último rey moro. Y los seises: "¿Qué voz os congregaba,/pájaros al Altísimo?". Y soleares del mejor corte: "Reloj de arena tu cuerpo,/te abrazaré la cintura/para que no pase el tiempo". Y el final rotundo: "Tienen los andaluces por patria el universo". El universo de Sevilla es la patria de Aquilino Duque. 

Ojalá el alcalde no lea "La Calle de la Luna". Porque con lo que le gusta una cerámica de zapata y zapatazo, puede poner Sevilla entera alicatada con azulejos de versos de Aquilino.


Antonio Burgos.


Publicado en ABC de Sevilla.

domingo, 25 de marzo de 2012

Mercedes Fórmica

Cuando de nuevo llegue Abril, cuando rompa de nuevo la primavera en el Sur donde la vio nacer, se cumplirán diez años de la muerte de Mercedes Fórmica Corsi, su larga y fructífera vida, nació en Cádiz en 1916, aunque se mudó a Sevilla con tan sólo siete años, como narra en el volumen La Infancia de su trilogía autobiográfica, merecería mayor atención de la que se le presta en todos los ámbitos donde destacó, desde su labor pionera en pos de los derechos sociales de la mujer hasta su obra literaria. Decía Pilar Primo de Rivera que su hermano José Antonio un “movimiento limpio de contornos, sin compromisos anteriores, ofreciendo además de un pensamiento nuevo, una ética para las conductas. A la ilusión de este movimiento se unieron no sólo valores jóvenes de lo más florido con que contaba España, sino también la juventud y la Universidad, donde después se constituyó el Sindicato Español Universitario (S.E.U.)”, entre esos jóvenes idealistas de la primera hora se encontraba Mercedes Fórmica, una de las escasísimas mujeres que estudiaba en la Universidad española en los años treinta del pasado siglo, de hecho era la única alumna de la Facultad de Derecho de Sevilla, donde ingresó en 1931, terminó los estudios en Madrid, ya en 1948, encontrándose posteriormente con la imposibilidad de acceder a la carrera diplomática o a la abogacía del Estado por ser mujer.

Mercedes había escuchado las palabras de aquel abogado joven y brillante que hablaba en el mitín de la Comedia, por la radio, desde entonces estuvo en la primera afiliación del SEU, aparece en la foto de la constitución del mismo en Valladolid, participó en el Primer Consejo Nacional que tuvo lugar el 11 de Abril de 1934, fue elegida delegada de Derecho y, luego, designada por José Antonio delegada nacional del SEU femenino y, como tal, miembro de la Junta Política de la Falange. Junto a ella, las pocas camaradas que entonces se adhirieron al nuevo y juvenil proyecto, Clotilde Salazar, Justina Rodriguez de Viguri, primera delegada del S.E.U., que se tuvo que inscribir al principio como Justino, ya que en un primer momento no se admitían mujeres, y que posteriormente fue jefe de la primera Escuela de Mandos de la Sección Femenina de Málaga, organizaciones ambas, S.E.U. y Sección Femenina, estrechamente vinculadas desde los primeros tiempos. Organización, la Sección Femenina, como nos cuenta Luis Suárez en su gran obra Crónica de la Sección Femenina y su tiempo, “que pretendió llevar a la realidad social una doctrina acerca de la dignificación de la mujer, pero no sólo de la mujer en cuanto ser humano igual en derechos al varón, sino en cuanto que es portadora de valores específicamente “femeninos”, en la vida moderna”. Así, es la misma Mercedes Fórmica quien nos habla de la actitud no precisamente machista, en aquella época donde la izquierda vetaba el voto de la mujer, del mismo José Antonio: “Sobre el supuesto antifeminismo de José Antonio y la tesis, tan difundida, de querer a la mujer en casa, poco menos que con la «pata quebrada», debo decir que no es cierto. Forma parte del proceso de «interpretación» a que fue sometido su pensamiento. Como buen español, sentía recelo hacia la mujer pedante, agresiva, desaforada, llena de odio hacia el varón. Desde el primer momento contó con las universitarias y las nombró para cargos de responsabilidad. En lo que a mí respecta, no vio a la sufragista encolerizada, sino a una joven preocupada por los problemas de España, que amaba su cultura e intentaba abrirse camino, con una carrera, en el mundo del trabajo”.

Mercedes Fórmica se casó con el sevillano Eduardo Llosent y Marañón, al que citamos en un artículo anterior por su amistad con Miguel Hernández y la ayuda que le prestó a éste para facilitarle, primero refugio en el Alcázar sevillano junto al poeta Joaquín Romero Murube y, posteriormente, la frustrada huida por Portugal del poeta de Orihuela. Llosent era editor en Sevilla de revistas como la importante Mediodía, tan  importante en el contexto de la Generación del 27, posteriormente, tras la guerra, fue nombrado director del Museo de Arte Moderno, trasladándose ambos a Madrid.

En 1940 aparece el primer número de la revista Escorial dirigida por Dionisio Ridruejo y donde aparecerían escritos de, entre otros, Ramón Menéndez Pidal, Eugenio Montes, el poeta sevillano Adriano del Valle, Luis Felipe Vivanco, Pedro Laín Entralgo y muchos otros de esa nómina que desmiente el pretendido “páramo cultural” en el que muchos han querido convertir la posguerra española. En Escorial publicará Fórmica su primera novela, Bodoque, donde muestra la influencia que tuvo en ella la separación de sus padres que, al final, le llevará a promover una de las reformas más importantes que se han dado en la historia de España a favor de los derechos de la mujer, lo que ha sido silenciado por el “feminismo oficial”.

Publicó posteriormente la novela Monte Sancha, finalista del premio Ciudad de Barcelona y La ciudad perdida, obra que sería adaptada al cine. Ya en 1972 publica otra novela, La hija de don Juan de Austria, con la que ganó el premio Fastenrath de la Real Academia.

En estos momentos donde tan de actualidad está la llamada “violencia de género” recordemos que Mercedes Fórmica fue pionera en la lucha por los derechos de las mujeres maltratadas, que inspiró una de las reformas legales más importantes del siglo XX para la mujer y la repercusión internacional de su artículo El domicilio conyugal.

Javier Compás

martes, 22 de febrero de 2011

Entrevista "Im-pertinente" con Aquilino Duque

Aquilino Duque

"Si me pierdo, que no me busquen en Dallas"

El escritor, retirado en su finca del Aljarafe, contempla con ironía y entre selectos libros el devenir de los días · Como no le publican, sostiene, se ha pasado a internet
Carlos Mármol

El escritor Aquilino Duque. / Diario de Sevilla


PRIMERO, exterior tarde. Pasamos después al interior: a la biblioteca, maravillosa guarida, hogar. Entrados en febrero, en el Aljarafe, territorio desde antaño mucho más romano que sevillano, refresca. Y bastante.

-¿Alguien que en Sevilla decide decir lo que piensa es impertinente, inconsciente o alguien sincero?

-Sincero. En mi caso no tengo nada que perder. Me he montado la vida de manera que siempre he dicho lo que he querido. Tanto en la época anterior como en la actual. No he estado en ningún sitio donde pudiera sufrir represalias laborales. Cada vez digo más lo que pienso.

-¿Ese sentido de la libertad es muy difícil de ejercer en Sevilla?

-Aquí y en todos sitios la gente tiene cuidado de no herir ciertas sensibilidades cuando hay intereses materiales por medio. Vivimos en sociedad. Somos muy radicales cuando juzgamos a los demás. Pero lo que es evidente es que la gente tiene que comer. Quien no se pliega al poder establecido no trinca subvenciones. Si yo tuviera más cuidado, quizás me iría mejor en la vida literaria, pero hace tiempo que acepté que no voy a vivir de la literatura. Yo procuro llevarme bien con todo el mundo, claro. Pero para mí es mucho más importante acostarme con la conciencia tranquila, no tragando sapos continuamente.

-¿Fuera le ha pasado igual?

-En todas partes. En Italia he tenido experiencias análogas. Publiqué una novela que sentó muy mal a la gente biempensante. No fue bien recibida. Iba a contracorriente de la época en la que fue escrita.

-En su caso esta actitud es una constante de su trayectoria.

-Siempre he sido refractario a todas estas cosas. Tanto asociaciones de tipo religioso como político, o cofradías. Es cuestión de carácter.

-¿Ha perjudicado esto su obra?

-Creo que mi obra está reconocida. Lo que no está es remunerada. La gente me conoce y yo creo que me consideran. Se habla de mi fama negativa... pero al fin y al cabo es fama. Hay gente que menciona mi nombre como símbolo de todo lo reaccionario. Ciertos políticos. En fin, también hay políticos cultos. Pocos. Algo se les pega.

-¿No se ha planteado cambiar?

-Es el precio que hay que pagar por ejercer la libertad.

-No hay mucha gente así.

-No crea. Pero es gente de la que no se habla. Conozco escritores que después de publicar hasta diez libros no han recaudado ni 5.000 euros de beneficios. La libertad de criterio tiene su coste. Hay que pagarlo y conformarse. Es así.

-¿Sevilla no se ha portado bien ?

-No me puedo quejar. En su día me premió el Ayuntamiento, la Diputación, la Maestranza me encargó el pregón taurino. Ni de la ciudad ni de las instituciones tengo quejas. Pero lo que yo no puedo es ponerme al servicio de las instituciones para decir lo que a ellas les gusta oír. Comprendo que haya cosas que a mucha gente les chirríe cuando hablo. Alabado sea Dios. Lo siento. Pero yo duermo tranquilo. Para mí esto es fundamental.

-El crítico José Luis García Martín le reprochaba en una crítica a su libro 'Poesías incompletas' que contaminase su propia literatura con su "cruzada antiliberal".

-Él valora mi literatura pero me recomienda hacer literatura de evasión, que es lo que, en otros tiempos, le decían a los llamados poetas sociales. "Sería mejor si su poesía no se ocupase de los garbanzos", decían. El mismo reproche que se hacía a quienes estaban en contra del sistema me lo hacen a mí porque estoy en contra del actual. Yo estoy en contra de todos los sistemas porque es bastante difícil estar de acuerdo con la situación en la que se vive. El entusiasmo de las revoluciones dura sólo una semana. El político y el intelectual a veces hacen camino juntos durante un trecho, pero cada uno tira por su lado. Uno se adapta a la realidad y el otro, si sigue buscando la verdad... La verdad no es rectilínea, sino sinuosa. Comprendo a los políticos pero ellos no me comprenden a mí.

-Usted escribió un libro sobre la ciudad: 'Sevilla bajorrelieve'.

-Fue un libro que me encargó Jesús Aguirre, muy amigo mío, cuando la Expo 92. Quería presentar una urbe amable, abierta al mundo, mejorada en sus infraestructuras. Eso fue lo mejor que tuvo la Expo.

-Alfonso Grosso decía de usted: "Aquilino fue el primero que se fue [de Sevilla] y fue el primero que volvió. ¿Por qué se fue?

-Me fui en 1954 porque me dieron una beca. El ambiente era muy provinciano no sólo en Sevilla, también en Madrid. Quería conocer otros países. Cuando conseguí entrar en Naciones Unidas siempre tuve la idea de no hacer toda mi carrera administrativa como funcionario internacional, sino venirme antes. Me fui por una aspiración cultural. Más de una vez me decían: "¿Prófugo político?". Y yo contestaba. "No, prófugo económico". En Naciones Unidas se ganaba lo que no se ganaba aquí. Como estudié Derecho las perspectivas eran o irse a un bufete y a los juzgados u opositar al cuerpo diplomático. No quise imponerle ese sacrificio a mi padre y, como creía que podría vivir de la literatura... Sabía que si no viajaba y veía otros mundos mi visión sería estrecha. Un poeta provinciano. Luego me metí a diplomático de complemento, como yo lo llamo, que es trabajar de funcionario internacional. El diplomático titular está sujeto al gobierno de turno. Debe cumplir sus instrucciones, acatar traslados. Yo, en cambio, he elegido siempre mis destinos: Ginebra, Roma, Viena, Nueva York.

-Se fue primero a Inglaterra.

-A Cambridge, que me marcó profundamente. López Estrada, el catedrático, me habló de unas becas que daba el Instituto Británico, del que yo era alumno. Conseguí la beca y me fui a Inglaterra. Luego hice la tontería de coger otra para ir a Estados Unidos en vez de quedarme en Inglaterra y hacer un doctorado. Me fui a Dallas. No era lo mismo. Lo que lamenté yo aquello. ...

-¿Lo pasó mal?

-No sentí el choque cultural. Dejé de vivir en casa de mis padres. Mi primera liberación en este sentido fueron las prácticas de milicia: ganaba un sueldo y vivía fuera de casa sin tener que dar explicaciones. Es importantísimo. En Inglaterra, igual. Fue maravilloso por los contactos y las actividades culturales. La vida no podía compararse.
-Estábamos con lo de Dallas.

-Sí. En Dallas... Un compañero mío, canadiense, me dijo que allí daban unas becas. En aquella época atravesar el charco era como ir a la luna. Otro mundo. Pasé allí un año, hice un máster, me trataron bien pero yo lo pasé muy mal. Me metí en muchos líos.

-¿Qué líos?

-Bueeeeeno. A esas edades se enamora uno con facilidad de quien no debe. La beca coincidía con la milicia. Logré a través del jefe de Estado Mayor, que era poeta, que me dejaran marcharme y hacer el resto al regreso. Me dieron la segunda beca y no dije nada: me fui a Estados Unidos. Cuando llevaba allí un año me llamaron diciendo que me degradaban y que tendría que empezar desde el principio. Y me vine para acá, cosa que me salvó. Si no... Lo tengo muy claro: si me pierdo, que no me busquen en Dallas. Lo de Kennedy vino después.

-¿Por qué vuelve para quedarse?

-Eso fue en 1975. Todavía vivía Franco. Yo iba y venía con frecuencia. El año anterior me dieron el Premio Nacional de Literatura. Era mi etapa de máxima rebeldía. Quería que España fuera igual que los países en los que había estado. Mi primer empleo fue en la base de Morón, con los americanos. En realidad volví por una cuestión de identidad: mis hijos no iban a saber de dónde son. El eje de mi vida era la literatura en español. Lo natural era volver. Tenía amigos.

-Y tenía nostalgia.

-La tierra tira. El flamenco. Amigos como Fernando Quiñones. Pero fue una decisión adoptada como otra cualquiera, sin traumas ni historias. He vivido bien en el extranjero. En Italia lo pasé fantásticamente. Lo que pasa es que mi mujer es norteamericana y siempre ha vivido en el campo. La ciudad no le gusta, aunque sea Roma, que es un sitio para quedarse siempre.

-¿Sevilla no?

-Hombre, yo adoración por Sevilla no tengo. Me ha gustado mucho. Estando fuera la he añorado más que ahora. Pero es como la mujer con la que te casas. Todos los días la ves. No creo en el divorcio, así que no me voy a divorciar en Sevilla. Pero si me preguntan qué ciudad andaluza me gusta más yo diría que Cádiz. Cada vez que la piso es por algo bueno.

-¿Nota Sevilla muy cambiada?

-Muchísimo. Cuando volví y buscaba donde vivir fui a un caserón en Castilleja a hablar con el sobrino de la dueña. Eran los años de la piqueta. El hombre me dijo que había que ponerse al día y ser moderno. Era director de banco, claro. Tan malamente me sentó que no llegamos a un acuerdo. Hay cambios que no me gustan nada. Han desaparecido muchas cosas, el Hotel Madrid, el Hotel de la Generación del 27, donde yo también paraba. Aquí tengo azulejos del Palacio de Sánchez-Dalp. Romero Murube me dijo que los cogiera porque iban a tirarlos. Están en la cocina.

-Su imagen de Sevilla es...

-Yo nací en la calle Betis. La ciudad era pequeña. En Alfonso XII, donde vivía, tenía a dos pasos el Club La Rábida y la Escuela Hispanoamericana, la Universidad estaba en Laraña; mi colegio, en la calle Rosita, junto al Molviedro. La Escuela de Artes y Oficios, en Zaragoza. Todo estaba cerca. La gente se conocía. En los 50 ya empezó la gran dispersión, cuando el centro se quedó vacío. Yo he conocido la Sevilla agraria y tradicional. Los grandes ritos eran más accesibles. No había masificación. Sevilla la veo cambiada. No es que me parezcan mal ciertas cosas. El progreso material es incontestable. Entonces no había ni restaurantes. Los sitios se contaban con los dedos de una mano.

-Su obra está llena de ironía y de humor. ¿El sevillano sabe reírse de sí mismo?

-Se toma demasiado en serio. Recuerdo una anécdota sobre Lorca. Pemán se lo encuentra cuando había estrenado El maleficio de la mariposa, con subvención de Fernando de los Ríos. Y le pregunta: "¿Tu obra estará mucho tiempo en cartel?". Lorca le dice: "Hasta que pase por el teatro todo Madrid, uno por uno". No tenía más de un espectador cada noche. El sentido del humor no depende de la ideología. Lo que pasa es que cuando uno es muy militante se toma demasiado en serio. Compara a Paul Morand con gente como Zola o Sartre, siempre enfadados. O Goytisolo, Valente, Ángel González, Gil de Biedma, enfadados con la gente que les rodeaba, que les rendían pleitesía. Siempre con gesto de reproche. Con esa actitud de que la gente les debía algo. A mí la sociedad no me debe nada. Estaré en deuda yo por lo que he tomado de los demás, pero yo no le reprocho nada a nadie. Ese aire de de superioridad enfurruñada es muy propio del intelectual a la gauche. Con los franceses se da mucho. Son intratables.

-En Sevilla...

-Yo en Sevilla procuro no ser un sevillano oficial. Un sevillano oficial es la cosa más cargante del mundo. Sienta mal en otras capitales andaluzas, que tienen complejo con Sevilla. El sevillano está bien mientras no ejerza de chistoso. La gente tiene de verdad gracia cuando se expresa naturalmente y no se propone dedicarse a contar chistes.

-¿Por qué se vino al Aljarafe?

-Era el campo. Había mosquitos. Ahora no hay quien lo conozca. Casi me voy al barrio de Santa Cruz. Pero los pisos eran chicos, encajonados. Romero Murube me dijo que había dos sitios donde vivían los árabes y los romanos: los naranjales de Brenes y el Aljarafe. Aquí estoy cómodo. Quieren hacer una ciudad deportiva ahí al lado. Pero no vamos a ser eternos. Con esos condicionamientos, vivimos.

-¿Cuando reeditó sus 'Crónicas Extravagantes' se sintió igual de vetado que Agustín de Foxá?

-Al principio no fue nada divertido. Estaba en Viena y mi hijo me dijo que se había armado un gran revuelo. Algunos me llamaban fascista y, curiosamente, muchos evitaban coger el ascensor conmigo.

-¿Facilidad para escandalizarse?

-Toda la prensa estaba contra mí. Fernando Ortiz se partió el pecho en mi defensa. Ahora ha pasado al revés. Con lo de Foxá todo el mundo estaba en contra de las autoridades. Les estoy agradecido. Nos hicieron un favor. Si no llega a ser por ellos nadie se entera que Foxá existía. Las cosas son así. No les tengo rencor. Son coherentes con su manera de pensar. Alguien decía: "Parece mentira que unos demócratas hagan esto". Éstos tienen de demócratas lo mismo que yo. La metedura de pata jurídica es otro tema. IU, por lo demás, se ha portado bien conmigo: me pusieron un azulejo en Zufre. Claro que cuando presenté el libro por segunda vez redoblé la ración de la pócima.

-¿Usted es cofrade?

-Ese mundo me ha atraído siempre como espectador. La vida de una cofradía, no. Cuando yo he escrito alguna cosa lo he hecho porque lo sentía. Ahora, lo del pregón... Ir allí y echarle por obligación un piropo a todas y cada una de las cofradías. Decir lo que cada uno quiere oír. ¿Para qué hablar entonces?

-¿Es difícil ser uno mismo?

-Pues bastante, oiga.

http://www.diariodesevilla.es/article/entrevistasimpertinentes/891316/si/me/pierdo/no/me/busquen/dallas.html

jueves, 30 de septiembre de 2010

Alberto García Reyes Premio Romero Murube 2010

El próximo 6 de Octubre se cumplirá un año del homenaje literario a Agustín de Foxá que las asociaciones Ademán y Fernando III organizaron en el centro cívico el Tejar del Mellizo. Dicho acto fue prohibido en el último momento por orden política, según declaró en el juzgado la ex-directora del centro cívico, por orden de la concejal comunista del Ayuntamiento de Sevilla, Josefa Medrano. El acto, celebrado al final a la intemperie, gracias a la encomiable actitud de los escritores invitados, Aquilino Duque y Antonio Rivero, y del público asistente, que no tuvieron empacho en celebrar el acto bajo las estrellas del parque lindante con el local.
Ese acto de arbitraria censura cultural tuvo amplísima repercusión en los medios de comunicación, que, mostraron la indignación general propiciada por la actitud del Ayuntamiento sevillano.
El periodista de ABC Alberto García Reyes, publicó en su día el bello artículo que reproducimos a continuación, y que ha merecido el premio periodístico Joaquín Romero Murube, poeta sevillano que da nombre al premio y que, curiosamente, también aparece citado en el artículo.
La pieza es un canto a la tolerancia, por cuyas líneas aparecen poetas falangistas y otros, de distinto signo político, de los que se valora la belleza de su obra y no sus inclinaciones ideológicas.
Nuestra más sincera enhorabuena a Alberto García Reyes.




POEMAS DEL OPROBIO
Me senté frente al pintor para que el niño tuviera entretenimiento en la plaza mientras me bebía sus versos.Me emborraché.Perdí la noción de mí mismo y de mi criatura hasta que la jacaranda me espabiló. Dejó caer su morada mansedumbre sobre aquella dicha. Una flor despertando al jardinero. «Por el cielo va deshecha / la flor de mis voluntades. / ¡Ay,se me corta la vida/en el cristal de esta tarde!». Romero Murube. Estaba leyéndolo porque me recordó Eva Díaz Pérez la vez que se puso la camisa falangista para recibir a Salazar en suAlcázar.Mi rebelión interna me obligaba. Don Joaquín,poeta del magnolio, se puso la camisa de Falange, fue Rey Mago del Ateneo y veneró a Gerardo Diego, aquel fascista que hasta dedicó un soneto a José Antonio. El conservador de los olores de Sevilla ha de estar vetado. De nada servirá a los absolutistas de la comuna saber que escondió a Miguel Hernández en el Alcázar o que publicó, con el aliento de Queipo de Llano en su cogote, siete romances contra la muerte de Lorca: «¡A ti, en Vizna, cerca de la fuente grande, hecho ya tierra y rumor de agua eterna y oculta!».
Leía hipnotizado a Romero junto a los acantos del Museo cuando el niño, siempre tan inquieto el diablillo, me pidió que le contara el cuento que me traía entre manos. Ay, hijo mío, en qué bretes me pones. Cómo te cuento que en esta España de trincheras, donde las ideas están parceladas y el rencor está legislado no tenemos libertad para emocionarnos, que es la más básica de las libertades. Nos han prohibido a Ridruejo, a Leopoldo Panero, a Luis Rosales. Los caciques van a oscurecer las casas encendidas de nuestra literatura porque la ignorancia les impide leer sin miopía. Acabarán por quitarnos de las librerías hasta las profecías que José Hierro plumeó en las revistas del Régimen. «Después de todo, todo ha sido nada,/a pesar de que un día lo fue todo./Después de nada, o después de todo/supe que todo no era más que nada».
El niño se removió en mi regazo mientras elucubraba. Y volvió a salir corriendo hasta los lienzos.Contemplé su inocencia y seguí pensando. La censura a Foxá es el paradigma de nuestra decadencia. Por eso me obstino en limpiar mi sien de este oprobio. Leo a Alberti, a Semprún, a Brecht, a Hernández, a Neruda y sólo veo en ellos poesía. Leo a Alfaro, a Sánchez-Mazas, a Vivancos, a Celaya y sólo veo en ellos poesía.
¡Niño, ven, escucha esto!: «¡La muerte, aquí , frente a esta augusta calma/ del mar antiguo, en soledad sonora!... / Pero algo bulle en mi raíz de tierra/que opone, dulce su repulsa leve.../¡Sin mares ni colina, allá en la dura / tierra caliente, en mi Sevilla eterna!». Es de Romero Murube, el falangista que lloró a Lorca. Óyelo, que yo no voy a prohibirte que vivas, hijo mío.

lunes, 27 de septiembre de 2010

POEMAS DEL OPROBIO

El joven periodista y escritor Alberto García Reyes, gana el XI Premio Joaquín Romero Murube con el artículo 'Poemas del oprobio' en el que revindica la figura de literatos proscritos como Agustín de Foxá, Luis Rosales o el propio Romero Murube.

Lea el artículo compleo en

http://www.abcdesevilla.es/informacion/sevilla/recursos/pdf/2010/poemas-oprobio.pdf

martes, 7 de septiembre de 2010

Miguel Hernández y los intelectuales de barro

http://www.villenainteresa.com/

Mis cumplidas felicitaciones al poeta oriolano Miguel Barcala por la genial operación de marketing gratuito a lomos d e la presentación (28.12.09 ) de su libro de poemas “El canto del cisne de un poeta” , en homenaje a Miguel Hernández, pero …. “politically incorrect” .
Se trata de un libro de poemas donde el autor ridiculiza al Presidente del Gobierno con versos como -”Zapatero el odioso, que está destruyendo España con velocidad y con saña”-, llama asesino a Santiago Carrillo, ex dirigente del PCE, “Quisiera borrar su nombre, / creando el odio a la patria, / desgarrando su bandera, / destruyendo monumentos, / en honor de ese felón de Carrillo, / que a más de asesino es pillo” y realiza una loa a la alcaldesa de Orihuela , Mónica Lorente .. “ con su porte elegante de señora”…..
El publicitado libro habría pasado desapercibido y no habría salido de la remota Orihuela de no haber tenido la sabia ocurrencia el poeta Barcala de haberlo escrito en homenaje al poeta stalinista, Miguel Hernández , y haber incluido un serie de datos biográficos que han molestado sobremanera a la “picosa” izquierdona alicantina : ese fósil de momia que aun vive a lomos guerracivilistas de la Gran Multinacional de la Mentira, falsificadora de la Memoria histórica . Cuando a la izquierdona le levantan las falditas y le dejan sus vergüenzas al aire ¡¡saltan rayos y truenos!! .
Y es que .. las fantasías de todos estos intelectuales de barro sucumben bajo las verdades recientemente desveladas, en archivos y documentos del Socialismo moscovita, por los que sabemos que M. Hernandez fue el “Poeta de la ROBOlución Comunista” al servicio del genocida Stalin para imponer en aquella negra España del ´36 su dictadura comunista de órbita soviet. .
Y es que la fantaseada leyenda que la izquierda española nos montó sobre el poeta oriolano hasta convertirlo en otro de sus idolatrados iconos, se convierte en barro a la luz de la historia. Y así hablan las fuentes.
El poeta Miguel Hernández no fue “el pobre hijo de un cabrero” como siempre nos contó la “propaganda machine” izquierdista : su padre era un acomodado hacendado que tenía buenas cuentas corrientes en la Banca Balaguer y era un adinerado granjero.
Miguel fue católico de formación : Estuvo 8 años escolarizado entre la Escuelas del Ave Maria y el Colegio de Jesuitas de Santo Domingo, cosa bastante inusual en una época en la que la mayoría de niños no iban a la escuela :fue un niño rico privilegiado cuyo padre pudo pagarle una educación PRIVADA . El sacerdote oriolano Antonio Roda, amigo de niñez del poeta y compañero de pupitre, revela en sus memorias inéditas que Miguel Hernandez era monaguillo de su iglesia , donde ayudaba a misa cada día antes d e ir a las clases ..
De los 15 a los 20 años su padre le obligó a cuidar de sus propiedades “pastoriles” porque no quería que siguiera estudiando. De ahí lo de “cabrero” …
M. Hernandez llegó tarde a la mitificada “Generación del ´27 “ :Garcia Lorca y Cernuda se lo bloquearon y estuvo vetado en los ambientes poéticos donde estaban Lorca y Cernuda y lo rechazaban y despreciaban porque “ Miguel creaba un ambiente muy tenso” . De no ser por Aleixandre y Neruda (comunista) , que le echaron una mano “ideológica” .., no hubiera sido nunca relacionado con esa Generación del 27 de la que estuvo siempre rechazado , ni tampoco se hubiera hecho famoso.
Visto su fracaso en esa Generación del ´27, se apunto a “comisario comunista de la Revolución Stalinista” para España ( fue nombrado el “Poeta de la Revolución Comunista”) y, una vez convertido al Comunismo, creció su fama como la espuma: las muy organizadas redes marxistas internacionales se encargaron de la “propaganda machine” ..
Tras la Guerra inCivil, Miguel fue encarcelado : esa “propaganda machine” izquierdista difundió que los comunistas Alberti y Neruda , por presiones desde fuera, lo salvaron de la 1ª pena de muerte pero es MENTIRA porque fue salvado por los dos franquistas : Jose Mª de Cossío y Dionisio Ridruejo desde dentro de España y que le dieron trabajo en la Enciclopedia Espasa-Calpe.
Estos franquistas le hubieran sacado definitivamente de la cárcel si tan solo hubiera escrito una declaración de arrepentimiento por su activismo y ser agente del comunismo stalinista, pero claro, ….. “el Poeta de la Revolución Comunista” no podía retractarse: hubiera quedado en ridículo delante de sus ROBOlucionarios.
Con su pobre mujer Josefina Manresa(hija de un guardia civil) tuvo hasta violencia verbal porque “no entendía ni sus ideas ni su soberbia” y rompió pronto al irse a medrar a Madrid y estuvieron dos años sin verse. Josefina no se acercó a verle a las prisiones donde estuvo. Eran ideológicamente y culturalmente distintos.
Nunca fueron un matrimonio bien avenido: en realidad “ El Rayo que no cesa” no se lo inspira en su pobre mujer sino en su amante Maruja Mallo , que es la que vertebra toda su obra poética …
Huyendo hacia Chile , M. Hernández fue ocultado en el Real Alcázar de Sevilla por el franquista Director de la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras Joaquín Romero. En la huida a Portugal se perdió por el campo y fue detenido en Rosal d e la Frontera y entregado a la policia española en 1939 .
Tuvo 2 procesos : uno civil , que lo dejó en libertad y cuando iban a hacerle el proceso militar , el poeta estaba libre en la calle. Le detuvieron, le condenaron y , al negarse a firmar su arrepentimiento, lo metieron en la cárcel donde murió de tuberculosis .
La todopoderosa “propaganda machine” de la Gran Multinacional de la Mentira (la izquierda) crea ICONOS Y FALSOS MÁRTIRES cuya realidad, cuando es bien conocida, resulta patética.
Yo, de los intelectuales, admiro su decencia y coraje en defensa d e las libertades democráticas. Ser “comisarios panfletarios” de una “estafa ideológica totalitaria” ,como fue el Comunismo y estar al servicio de un genocida llamado Stalin, me parece simplemente indecente y reprobable.
Que el poeta oriolana Barcala , haya contado las verdades del barquero en su poemario y que el nombre de Miguel Hernández le haya catapultado, involuntariamente, a la fama, es algo digno de elogio en tiempos en que el marketing siempre saca onerosa tajada: ha sido una genial jugada.
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(retazos de Miguel Hernández : “Obras Completas ”. Edit.Losada .1968)
“EL INCENDIO” :
Europa se ha prendido , se ha incendiado:
de Rusia a España ve, de extremo a extremo,
el incendio se va enarbolando
con unfurro, un ímpetu supremo.
Se propaga la sombra de Lenin, se propaga,
avanza enrojecida por lo hielos..
España suena llena de retratos de
Lenin entre hogueras matutinas …
para estrechar con Rusia los cercos de la lumbre ….
Ah, compañero Stalin: de un pueblo de mendigos
has hecho un pueblo de hombres que sacuden la frente… “
Rusia edifica un mundo feliz y transparente ….
( “Obras Completas .Miguel Hernández”. (Edit.Losada .1968)
( Según la documentación comunista de los Archivos de Moscú , Lenin y Stalin fueron responsables de 12 millones de rusos asesinados en la Uninón Soviética. La suma total de asesinatos, en aras de la ideologia Comunista, fue de más de 100 millones, según consta en dichos archivos)
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(Fuentes : “ Proceso a Miguel Hernández:el Sumario 21.001” , ”Noticias sobre Miguel Hernandez”(1951) y “Miguel Hernández , poeta” (1955).de Juan Guerrero Zamora.
“Miguel Hernández: pasiones, cárcel y muerte de un poeta” de J.L. Ferris (Temas de Hoy.2002 .)

miércoles, 16 de junio de 2010

FALANGISTAS DE CIEZA CREAN EL PREMIO INTERNACIONAL DE POESIA LUYS SANTAMARINA



Cuando por los años primeros de los ochenta del siglo pasado, la democracia tal como la visualizamos hoy día, empezaba a consolidarse y en cierta manera a fructificar en razón de las metas propuestas, aparecía como una de las conquistas más notables la creación de infinitas asociaciones ciudadanas de todo tipo; desde grupos meramente deportivos, movimientos vecinales, etc., hasta la presencia de auténticas asociaciones culturales. Ahora bien, en ese paisaje de protagonismo ciudadano, las organizaciones civiles que suscitaban el mayor protagonismo, cuando no el único, provenían prioritariamente de la izquierda más conocida, que además estaba incrustada en todo el horizonte social, los medios, la iglesia, la universidad, o la cultura. Desde este otero, las asociaciones culturales fueron una verdadera punta de lanza, por la que intentaron, y muchas veces consiguieron, encauzar, dirigir y manipular cualquier iniciativa artística, estética, de tal forma que fueran ellos los únicos detentadores de la cultura nacional.
Fue entonces, y bajo aquella situación, cuando un grupo de escritores, pintores y poetas falangistas, y deportistas, de la pequeña ciudad de Cieza, en Murcia, entre los que se encontraban Antonio Ortega Martínez, con varios premios nacionales de poesía y autor seleccionado por la Academia Iberoamericana de Poesía, en EE.UU.;del pintor Cayetano Toledo Puche, Medalla en el Bienal de Florencia, Italia, con exposiciones dentro y fuera de España, y hasta de un deportista profesional; Jota Torres de gran proyección nacional; o de quien esto escribe, pensamos en la oportunidad de fundar una Asociación Cultural que, en razón a nuestra formación personal tratara de procurar cultura.-, desde luego sin ánimo restrictivo-, y diera a nuestra sociedad la oportunidad de ofrecerles otra manera de entenderla y mucho más de hacerla, para que desde ningún modo creyeran que sólo la cultura planeada desde la izquierda iconoclasta y laicista, tuviera razón de ser y existir; y sobre todo de utilizar. Había una distinta forma de creación cultural.
Desde esta reflexión, este grupo, todos militantes de Falange Española Auténtica ( falangistas), profundamente inquietos por la manipulación
comprobada, estaban convencidos que desde su compromiso político, sustentado por la propia historia azul plena de artistas, pintores, escritores, y poetas, filósofos y conferenciantes como Ponce de León, Rafael García Serrano, Rafael Sánchez Mazas, Luis Rosales, Murube, Ángel María Pascual, Adolfo Muñoz Alonso, y tantos otros entre los que se encontraba Luys Santamarina, escritor, poeta y periodista, podíamos en franca puridad popular promover una Asociación Cultural que estuviera incardinada en la sociedad, tal como cualquiera otra, pero amparada por una base humanista y un fondo de azul en libertad de la que todos éramos coincidentes. Fue esta, la esencia de nuestra futura actividad, al tiempo que reconquistábamos para nosotros los mismos argumentos que la izquierda oficial pretendió siempre. Se llamó “Pueblo y Arte”, dejando constancia de nuestro compromiso popular hacia la cultura.
A partir de ahí, y como una de las actividades más emblemáticas encarnamos en el poeta santanderino, el inolvidable autor del poemario Hallada, y su famoso verso “Cuando esto acabe.....” , la base de nuestra actividad, al tiempo que rendíamos homenaje y memoria a uno de los falangistas más honestos que hayamos podido conocer; su sincera y honesta participación en un verdadera reconciliación, su trato con artistas de cualquier ideología: Lorca, Max Aub), y su compromiso joseantoniano nos indujo a crear el Premio Internacional de Poesía LUYS SANTAMARINA, que tendría desde el principio una acogida excepcional. Apadrinados, a los dos años, por el escritor y director de teatro, cubano, en el exilio, Carlos Miguel Suárez Radillo, quien fue imprescindible para abrirnos al mundo cultural hispanoamericano, quisimos homenajear al mítico escritor falangista.. En 1995 nuestra asociación Pueblo y Arte publica su primera convocatoria, que gana el poeta valenciano López Gradoli, y luego una relación de grandes poetas: el cubano Francisco Morán, los españoles Casaux, Pascual García, José María de Juan, Miguel Argaya, el americano Reinaldo G. Ramos, la cubana Rita Geada, el malagueño, J.A. Portus o los accésits concedidos a poetas argentinos, mexicanos, o israelíes, que acudieron este Premio llamados por su rigor y calidad, hasta convertirse en una cita obligada en el universo poético.
Son quince años en los que la asociación Pueblo y Arte, incluso en condiciones muy adversas, ha sabido salvar situaciones difíciles, y más aún, resguardados por la evidente seriedad de sus jurados, presididos desde hace doce años por el catedrático de Lengua José Luis Martínez Valero, y la excelente publicación de sus poemarios, por la Editorial Vitrubio, de Madrid, ha logrado la cobertura oficial del Ayuntamiento de Cieza, y lo que es aun más meritorio, el respaldo de la Universidad Pública de Murcia, que desde su obra cultural, y Aula de Poesía, nos permite la presentación de nuestros premios en el paraninfo de este primer centro universitario. en Murcia, dando así fe de la importancia de los Premios Internacionales de Poesía Luys Santamarina-Ciudad de Cieza... Desde la atención de la Vicesecretaria de Extensión Cultural de la Universidad de Murcia, con sus titulares D. Conrado Navalón y D. Guillermo Díaz Baños, el mundo poético conoce y participa en el único certamen internacional que lleva el nombre de un escritor azul, algo impensable para muchos, pero que nosotros desde Pueblo y Arte, presentíamos que podíamos hacerlo; la rigurosa organización y la honestidad probada, y más aún, el respeto profundo a la diversidad cultural. Ha hecho realidad esta aventura; era al fin y al cabo, “ la poesía que promete” el Luys Santamarina- Ciudad de Cieza, que este año ha cumplido quince años de edad.

Eduardo López Pascual

lunes, 26 de abril de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO


Blog de José María García de Tuñón Aza

José Mª García de Tuñón
Aunque aún no se han cumplido los cien años del nacimiento del poeta de Orihuela, será el 30 de octubre próximo, en toda España, también en algunas naciones de América, incluso de Asia y África, se recuerda al autor de El rayo que no cesa, conmemorando su centenario. Hasta donde he leído, he visto que más que su calidad como poeta recuerdan su afiliación comunista, pero nadie dijo que Rafael Alberti «no soportó le robara la etiqueta de poeta de la revolución». En uno de esos homenajes que se están celebrando me ha llamado la atención el que protagonizó el escritor y ex secretario del Partido Comunista de Andalucía, Felipe Alcaraz Massats, quien aprovechó la ocasión para hablar de política en vez de referirse más a la obra del poeta Miguel Hernández, porque dijo: «Estamos viviendo la democracia de los vencedores». Es decir, quería que estuviéramos viviendo la de los vencidos, o sea, la de Largo Caballero, la de Pasionaria, la de «¡Viva Rusia!», en definitiva, la democracia estalinista que provocó millones de muertos y convirtió a media Europa en una gran prisión.
Por otro lado, Alcaraz recordó a García Lorca, pero nada dijo que éste poeta odiaba al de Orihuela, detalle que Saramago jamás olvidó: «El talento del genio no le da derecho a menospreciar a los demás y eso no se lo perdono a Lorca». El ex secretario comunista olvidó contar también cuando Miguel Hernández irrumpió en el edificio de la Alianza en Madrid y al ver el festín que estaban preparando mientras otros morían en el campo de batalla, dirigiéndose a Alberti, le dice: «Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta». Al escuchar María Teresa León estas palabras le pegó una bofetada, según ella misma ha dejado escrito. En fin, que con tantos olvidos, el comunista olvidó que los falangistas quisieron esconder a Miguel Hernández para que no fuera detenido. Al no conseguirlo, por una serie de errores del propio poeta, fue juzgado y condenado a muerte por lo que uno de los primeros afiliados a Falange, Rafael Sánchez Mazas, se entrevistó con Franco y obtuvo que le fuera conmutada esa pena por la inferior en grado que serían treinta años.
Sobre la intervención de éste y otros falangistas en favor de Miguel Hernández casi todos lo han obviado: no lo han tocado de pasada, ni tan siquiera de soslayo; solamente se han referido a ellos las asociaciones culturales Ademán y Fernando III, de Sevilla, en un acto celebrado recientemente en la capital hispalense donde intervinieron Javier Compás, vicepresidente de Ademán, el jefe de la sección de Edición de Abc de Sevilla, Romualdo Maestre, y el escritor Aquilino Duque –con quien tuve la suerte de formar cartel en un par de ocasiones–, que glosó la figura de Miguel Hernández a través de la lectura de varios de sus poemas, recordando también lo que le contó el poeta sevillano Romero Murube el día que el autor de Andaluces de Jaén llegó al Alcázar en el momento en que en él se alojaba el mismo Franco que había llegado a Sevilla para celebrar el desfile de la Victoria.

viernes, 16 de abril de 2010

Recuerdan el apoyo de Romero Murube a Miguel Hernández


ABC, Viernes , 16-04-10
Las asociaciones culturales Ademán y Fernando III pudieron ayer celebrar, sin problemas, el acto «Miguel Hernández y los poetas sevillanos», después del desagradable recuerdo del pasado mes de octubre, cuando el Ayuntamiento vetó a estas mismas instituciones la organización de un homenaje a Agustín de Foxá por cuestiones ideológicas.
Bajo la vigilancia de algunas patrullas de la Policía Nacional, que en la parte exterior del edificio, la Fundación Valentín de Madariaga albergó este homenaje a Miguel Hernández en el que participaron el escritor Aquilino Duque y el jefe de la sección de Edición de ABC de Sevilla, Romualdo Maestre.
Tras una intervención inicial de Javier Compás, de la Asociación Cultural Ademán, tomó la palabra Maestre, quien hizo un certero retrato sobre la amistad que mantuvo el creador de «Nanas de la cebolla» con algunos poetas sevillanos que estaban en las antípodas de su pensamiento político -pertenecían a la Falange-, pero que, sin embargo, intentaron ayudarlo cuando el bando republicano perdió la Guerra Civil. En ese sentido, el periodista resaltó el papel desempeñado por Joaquín Romero Murube o Eduardo Llosent: «Miguel Hernández tuvo un enfrentamiento con Alberti porque no estaba de acuerdo en cómo se gastaba el dinero en la retaguardia, además Alberti quería ser el único poeta de la revolución. Ni éste ni Neruda lo incluyeron en la lista de la embajada de Chile, algo que le hubiera salvado». Por eso, Maestre quiso recordar el esfuerzo de intelectuales falangistas como Sánchez Mazas, Laín Entralgo, Romero Murube, Llosent o José María Cossío, entre otros, para salvar la vida del poeta.
Por su parte, el escritor Aquilino Duque, glosó la figura del autor de «El rayo que no cesa» a través de la lectura de varios de sus poemas, como la «Égloga a Garcilaso de la Vega». Durante su intervención, recordó el relato que le contó Romero Murube sobre cómo Miguel Hernández llegó a un Alcázar de Sevilla en donde Franco celebraba el triunfo al final de la guerra. También narró la forma en que diferentes intelectuales falangistas trataron de ayudarlo para que saliera de España, aunque el poeta fue hecho prisionero cuando quiso volver a Orihuela para ver a su esposa y conocer a su hijo.

jueves, 15 de abril de 2010

Las buenas noches de Franco a Miguel Hernández en el Alcázar de Sevilla


ABC Jueves , 15-04-10 a las 07 : 08
Una leyenda sevillana de mediados del siglo pasado cuenta que recién terminada la Guerra Civil, cuando Francisco Franco se alojó por primera vez en el Real Alcázar, una noche, por uno de los jardines, se cruzó con Joaquín Romero Murube, que era el conservador del colosal palacio, cargo que ocupó desde 1934 hasta su fallecimiento, acontecido el 15 de noviembre de 1969; el mítico poeta falangista iba acompañado de otro hombre, y en la semipenumbra del recinto los tres se dieron educadamente las buenas noches, continuando cada mochuelo el camino hacia su respectivo olivo.
Y lo singular, lo fundamental de la leyenda, no fue ni el cruce ni las buenas noches, no; lo fundamental y singular fue que el acompañante de Joaquín era el igualmente poeta, pero comunista y perseguido, Miguel Hernández, a quien había escondido en el Real Alcázar en la huida del orcelitano hacia la frontera con Portugal, que llegó a cruzar, pero no sirviéndole de nada porque la policía de Salazar lo detuvo y entregó a las autoridades españolas de entonces.
Y aunque lo de las «buenas noches» de Franco no esté contrastado, lo que sí lo está es el cobijo que Hernández recibió por parte de Romero Murube, un hecho histórico que estoy recordando como homenaje que rindo (y nada más lejos de mis sentimientos que ser comunista) a la memoria del gran poeta y dramaturgo de Orihuela fallecido en la cárcel de Alicante mes y medio antes de que yo viniera al mundo, cuyo centenario de su nacimiento se celebra este año y se cumplirá el 30 de octubre, uniéndome así desde aquí al literario que hoy (20.00 horas) le van a tributar en Sevilla las asociaciones Cultural Ademán y Cultural Fernando III, y tendrá lugar en la Fundación «Valentín de Madariaga» (antiguo Consulado de los Estados Unidos, avenida de María Luisa s/n), contando con las intervenciones de mi estimado compañero Romualdo Maestre y del Premio Nacional de Literatura y académico Aquilino Duque, quienes fundamentarán sus intervenciones en la relación que Hernández tuvo con los poetas sevillanos, especialmente el citado Romero Murube y Eduardo Llosent.
Y como se dice por aquí, vaya guantá sin manos que los organizadores han pegado a las autoridades municipales comunistas de Sevilla, que como recordarán, hace unos meses prohibieron en el Centro Cívico «Tejar del Mellizo» el homenaje, igualmente literario, que iban a tributar a Agustín de Foxá, prohibición argumentada en que éste fue falangista.

MIGUEL HERNÁNDEZ Y EDUARDO LLOSENT


MIGUEL HERNÁNDEZ Y EDUARDO LLOSENT (Del blog Divagaciones Sevillanas)
(Por Matilde I. Donaire Pozo)

En el Ateneo de Sevilla se expone un retrato firmado por Alfonso Grosso de un prócer sevillano, don Eduardo Llosent y Marañón, que tiene en su mano un ejemplar de la Revista Mediodía, de la que era director.
Reconozco que mi admiración por este señor ha nacido al conocer su relación de amistad con Miguel Hernández, según consta en el libro de Juan Guerrero Zamora, Proceso a Miguel Hernández, publicado en 1990.
Finalizada la guerra, Miguel Hernández marcha hacia Alicante, a pié o en carro, y de allí a Cox, ciudad donde reside Josefina. Va también a Orihuela a ver a sus parientes y amigos y a intentar conseguir un salvaconducto. En carta de 19 de abril dice a José María Cossío que sale para Sevilla en busca de la ayuda de antiguos amigos como Jorge Guillén y Eduardo Llossent. Este último le había proporcionado una carta de presentación para Joaquín Romero Murube, en ese momento Alcaide del Alcázar de Sevilla.
Eduardo Llosent había conocido a Miguel Hernández en las Misiones Pedagógicas, y cuando el poeta llegó a Sevilla le llevó personalmente al Alcázar donde Romero Murube no pudo atenderles pues, al parecer, estaba esperando la llegada de Franco.
La amistad entre Llosent y Miguel Hernández explica que cuando a Miguel lo detienen en Portugal el 30 de abril de 1939 y lo entregan a las autoridades españolas, él escribe a su familia y les pide que le contesten a la calle San Vicente número 22, de Sevilla, donde vivía Llosent, y que la carta la dirijan a su nombre.
Y en otra misiva, datada el 3 de agosto de 1939, comenta que Eduardo Llosent le había visitado en la cárcel de Torrijos el día anterior, y que iba acompañado de un abogado de la Auditoría de Madrid que se había ofrecido para su defensa.
Queda constancia por tanto de la antigua amistad entre el poeta y Eduardo Llosent y de la ayuda que éste le prestó en los difíciles momentos de su cautiverio.
Recordémoslo hoy, en el aniversario de su muerte, fecha en la que la admiración por el poeta y su obra se hace más intensa.

lunes, 5 de abril de 2010

Los organizadores del homenaje a Foxá recordarán a Miguel Hernández

Publicado Lunes , 05-04-10 a las 08 : 19
Los organizadores del homenaje a Agustín de Foxá, que generó una polémica al denegarles el Ayuntamiento de Sevilla un centro cívico cuyo uso le había autorizado previamente y por el que ahora tendrá que acudir a los tribunales la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrana, acusada de prevaricación, han convocado otro, también en Sevilla, al poeta Miguel Hernández.
«Miguel Hernández y los poetas sevillanos» es el título de este «acto literario» con el que las asociaciones Ademán y Fernando III pretenden homenajear al poeta en el centenario de su nacimiento. El homenaje, que se celebrará el día 15 en la Fundación Valentín de Madariaga, «girará en torno a la figura del poeta de Orihuela y su relación con los poetas sevillanos con los que se relacionó, como Joaquín Romero Murube y Eduardo Llosent», según los organizadores.Intervendrán en el acto el periodista Romualdo Maestre, y el escritor, académico de la de Buenas Letras y Premio Nacional de Literatura Aquilino Duque, quien también intervino en el de Foxá en octubre pasado.

http://www.abcdesevilla.es/20100405/sevilla-cultura-literatura/organizadores-homenaje-foxa-recordaran-201004050037.html

Los grupos del homenaje a Foxá organizan otro a Miguel Hernández

Tres ediles de IU y PSOE están denunciados por denegar un local para el acto al escritor.
Diario de Sevilla 5/04/2010

Los organizadores del homenaje al escritor falangista Agustín de Foxá en el centro cívico de Los Remedios, un acto que fue denegado por el Ayuntamiento de Sevilla y provocó una polémica que ahora se dirime en los tribunales, han convocado otro reconocimiento en Sevilla al poeta Miguel Hernández, que fue miliciano y comisario comunista.

Por la negativa al acto de Foxá, los organizadores han denunciado por prevaricación y por un delito contra las libertades públicas a tres ediles del Ayuntamiento: la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano (IU); el teniente de alcalde Antonio Rodrigo Torrijos (IU); y la de Cultura y portavoz del gobierno municipal, Maribel Montaño (PSOE).

Las asociaciones Ademán y Fernando III pretenden homenajear a Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento. El acto, que se celebrará el día 15 de abril en la Fundación Valentín de Madariaga, abordará la figura del poeta de Orihuela y su relación con los poetas sevillanos, como Joaquín Romero Murube y Eduardo Llosent. Intervendrán el periodista Romualdo Maestre, y el escritor Aquilino Duque.

http://www.diariodesevilla.es/sevilla/detail.php?id=670217#opi

miércoles, 31 de marzo de 2010

ACTO LITERARIO EN EL CENTENARIO DEL POETA MIGUEL HERNÁNDEZ: MIGUEL HERNÁNDEZ Y LOS POETAS SEVILLANOS.

La Asociación Cultural Ademán y la Asociación Cultural Fernando III organizan un acto literario con motivo del centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández.
El acto girará en torno a la figura del poeta de Orihuela y su relación con los poetas sevillanos con los que se relacionó, como Joaquín Romero Murube y Eduardo Llosent.
Intervendrán en el acto el Redactor Jefe del diario ABC, D. Romualdo Maestre, y el escritor, académico de la de Buenas Letras y Premio Nacional de Literatura, D. Aquilino Duque.
Se celebrará en la Fundación Valentín de Madariaga, Avenida de María Luisa S/N (antiguo consulado de Estados Unidos) el próximo jueves 15 de Abril a las 20ºº horas.
La entrada es libre. El público que lo desee puede asistir a las 19:15h a una visita guiada a la Colección de Arte contemporáneo de la Fundación.