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lunes, 26 de mayo de 2014

Presentación de las memorias de Aqulino Duque


domingo, 2 de diciembre de 2012

Prada en Sevilla hallando a la División Azul, al fin


jueves, 15 de noviembre de 2012

Albert Boadella en Sevilla!

Aula Boadella 2

viernes, 8 de junio de 2012

Emotivo recuerdo a Manuel Barrios en el Ateneo, organizado por ADEMAN

 Como muestras de la repercusión del acto literario homenaje a Manuel Barrios adjuntamos estas noticias aparecidas en la prensa sevillana.

Emotivo recuerdo a Manuel Barrios en el Ateneo a cargo de su hijo

Francisco Robles glosó la figura poliédrica de un novelista que nunca renegó de la libertad
Francisco Correal. 

Como si le hubiesen pedido la pirámide de Keops. Manuel Barrios Gutiérrez usó ese símil faraónico cuando el año 2000, quien había sufrido procesos ante el Tribunal de Orden Público, detenciones, censura de sus libros, conoció una condena de dos años de cárcel, dos de inhabilitación y treinta millones de multa por un artículo. Una de las tres muertes civiles de Barrios. La primera, cuando Lara lo borró del mapa literario al no aceptar ser finalista del Planeta el año que ganó Semprún.

La biológica, "Ducados, Olivertti y trasnochar", ocurrió el 24 de febrero de este año. El Ateneo le rindió ayer homenaje y su hijo Manuel Barrios Casares, como buen decano de Filosofía, adaptó un refrán alemán para condenar "un tiempo de ayudas de cámara que no cree en los héroes".



http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1277324/emotivo/recuerdo/manuel/barrios/ateneo/carg/su/hijo.html


Cultura

«Manuel Barrios luchó contra los molinos de viento de la progresía»

El Ateneo organizó un homenaje al escritor y periodista fallecido el pasado mes de febrero

Día 07/06/2012
«Manuel Barrios luchó contra los molinos de viento de la progresía»
Miguel Cruz Giráldez, Manuel y María Teresa Barrios Casares y Francisco Robles, antes de iniciarse el acto en el Ateneo

FELIPE GUZMÁN

El Ateneo organizó ayer un acto en el que se recordó la figura del recientemente desaparecido Manuel Barrios (San Fernando, 1924-Sevilla, 2012). En este emotivo homenaje se glosó la figura de un periodista independiente que siempre luchó por la libertad a contracorriente, además de resaltar su gran valor como escritor gracias a novelas como «Epitafio para un señorito», con la que ganó el Premio Ateneo en 1972.
Inició el turno de intervenciones el profesor de literatura y adjunto a la presidencia del Ateneo, Miguel Cruz Giráldez, quien resaltó ante todo que Barrios fue «un hombre de letras polifacético», además de destacar su valor como representante del movimiento de los «narraluces». Este experto se detuvo en la profusa producción literaria de este periodista y escritor, subrayando el hecho de que publicase 70 títulos y que obtuviese 44 premios. Recordó, además, su condición de «periodista de raza», valorando sus columnas, «ya que era un francotirador que disparaba contra todo lo que se movía», siendo especialmente fustigante contra el gobierno de Felipe González en sus últimos años de mandato, cuando colaboraba con ABC.
El acto continuó con la participación del columnista de ABC Francisco Robles. Éste recordó cuando siendo adolescente leyó la novela «Epitafio para un señorito», «que me deslumbró y me sirvió de acicate para la rebeldía». Robles escribió además un artículo el año pasado con el título de esta obra. Asimismo, este periodista comentó que «nadie preveía que el señorito iba a mutar: la apariencia ha cambiado pero el interior es el mismo; por eso, para comprender la Andalucía de hoy hay que leer a Manuel Barrios».
Por otra parte, Robles comentó que «lo que le molestaba al poder era la rebeldía de Barrios, pues no se callaba al estar comprometido con su verdad». También resaltó su figura como impulsor del flamenco, al «conjugar la cultura de altos vuelos con lo mejor del flamenco», a la vez que citó memorables artículos, como los dos que escribió en ABC sobre Antonio Núñez Montoya, «Chocolate».
Cerró el acto el hijo del homenajeado, Manuel Barrios Casares, decano de la Facultad de Filosofía. Éste reconoció que «mi padre quiso y pudo vivir como un hombre libre, pero pagó un precio». Además, afirmó que «luchó contra el neofeudalismo andaluz, como un don Quijote contra los molinos de viento de la progresía».


lunes, 31 de octubre de 2011

Presentación en Sevilla de Niños Feroces


Este Jueves día 3 de Noviembre a las 21,00 horas en el Museo de Carruajes de Sevilla y a cargo del Aula de Cultura de ABC de Sevilla que dirige el periodista y escritor sevillano Francisco Robles, tendrá lugar la presentación de la última novela del escritor Lorenzo Silva, "Niños Feroces".

martes, 16 de noviembre de 2010

La casa encendida, por Francisco Robles


Porque todo es igual y tú lo sabes, has vuelto al territorio donde confluyen la juventud y la ilusión, el asombro que te hacía abrir los ojos de par en par porque no querías perder ni una gota del mundo, porque estabas obsesionado con esa extraña luz de la belleza, porque tus ojos no se cansaban de mirar el prodigio del arte ni de descifrar los misterios de la poesía, como si eso fuera posible. Porque todo es igual y tú lo sabes, ese verso de Luis Rosales ha regresado a tu casa encendida con el libro que alguien te ha enviado como se manda un cesto donde las cerezas se encadenan, y de Rosales vas a Lorca, y de Lorca a la tragedia que algunos están empeñados en resucitar como si la muerte valiera la pena de ser resucitada.
Como bien dijo Petón en un homenaje a estos dos poetas en el que tuviste el privilegio de participar, Rosales tuvo que llevar sobre sus hombros la cruz de la insidia y de la calumnia por haber defendido a Lorca, su amigo. En España los buitres tienen dos alas, siempre dos alas, y cuando no vuelan por la diestra lo hacen por la siniestra. Y a Rosales lo prendieron las dos astas del astifino toro que no deja de derrotar por un pitón y por el otro. Rosales, ese poeta que te ha guiado por las galerías del alma, que te ha moldeado el oído con la música que brotan de sus versos en cuanto las sílabas florecen en tus labios mudos. Sí, Rosales, que siempre llevó a Lorca consigo, como si le hubiera alquilado su casa encendida a Federico mientras él se conformaba con vivir al raso del insulto y la infamia.
Como en el poema de Rosales, has sentido los pasos de la Historia antes de entrar en tu casa, los odios acumulados que regresan para descoser las heridas que la Transición logró cauterizar. Y no es eso, no es eso… No podemos consentir que los muertos sean los títeres que cuatro vivos manejan para conservar el poder que se les va de las manos. Porque Lorca no es de nadie, ni siquiera de sus viuditos apócrifos que viven de los despojos que nada tienen que ver con su obra luminosa.
Hoy has regresado a la casa encendida, como si Rosales estuviera a tu lado para enseñarte lo mejor de Federico, para recitarte al oído aquel verso que le escuchaste en La clave, sí, cuando la televisión pública se hacía para promover la cultura y no para entontecer a la gente en esta Andalucía de los nuevos caciques. Hoy has vuelto a estremecerte con aquel verso en la voz sutil y ceceante de Rosales, con aquel mar de Poeta en Nueva York que recordó, ¡de pronto!, los nombres de todos sus ahogados. Y has regresado a tu casa, la casa encendida donde leíste los sonetos del amor oscuro, publicados por Blanco y Negro: «Que lo que no me des y no te pida / será para la muerte, que no deja / ni sombra por la carne estremecida».
Vuelve la voz de tu padre, que no ha muerto como bien señala Borges en su soneto sobre la lluvia, para decirte que vayas al quiosco. Y tú, que sigues siendo el niño que te sostiene por dentro, le enseñas este artículo para agradecerle que no inoculara el odio en tus entrañas, como si la palabra pudiera traspasar el río que os separa, como si aquella casa aún estuviera encendida, porque todo es igual y tú lo sabes.

sábado, 30 de octubre de 2010

BRILLANTE ACTO LITERARIO EN EL CENTENARIO DE LUIS ROSALES





Sevilla, 29 de Octubre de 2010


A. C. Ademán




Como estaba previsto se celebró en el Club Antares de Sevilla e acto literario organizado con motivo del centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales. La convocatoria, títulada dos poetas Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España, convocó en la sala de Antares a un numeroso público que llenó el recinto donde incluso había muchos asistentes de pie, entre la gente que asistió al acto numerosos medios de comunicación y, como personaje destacado, el nieto del poeta homenajeado, también Luis Rosales de nombre.


Moderó el acto Javier Compás, de Ademán, que, tras dar las gracias y la bienvenida a los asistentes presentó a los dos oradores de a noche, ambos famosos periodistas y escritores, el sevillano Paco Robles y el madrileño José Antonio Martín Petón.


El acto se abrió escuchando al mismísimo Luis Rosales recitando un pasaje de su obra La casa encendida.


La intervención del columnista de ABC, Paco Robles, tuvo momentos de gran emotividad, acertadísimos los fragmentos que, de la obra de Rosales, escogió Robles para leer con precisa entonación y gran sentimiento. La sala, guardó un atento silencio mientras el orador componía con su lectura bellos momentos de altísima poesía.


Tras Paco Robles, intervino José Antonio Martín "Petón", que, con su acostumbrado verbo vibrante y vigoroso, llevó al público la película narrada de la pasión y muerte de Lorca, de como los falangistas hermanos Rosales lo defendieron hasta poner en peligro sus vidas y del éxilio interior que para Luis Rosales supuso el asesinato de su intimo amigo Federico.

En el contexto de su narración "Petón" regalo a los presentes las imágenes hasta entonces inéditas, del gran amigo de Lorca y de tantos otros componentes de la Generación del 27, Pepín Bello, en las que narra, con toda la lucidez que conservaba a sus casi ciena años, la amistad de Lorca con José Antonio Primo de Rivera.

Tras unas breves intervenciones de algunos de los asistentes, el acto se cerró con una cerrada ovación del público que había asistido, atento y emocionado en ciertos momentos, al acto, cuyo resumen es el afán de la Asociación Cultural Ademán de fomentar el mundo de la cultura en foros abiertos, tolerantes, civilizados y constructivos para la mejor convivencia de todos.



viernes, 29 de octubre de 2010

Rosales y Lorca, frente a la Política


ABC, Aurora Florez 29/10/2010
El centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales con el matiz clave de su amistad con Federico García Lorca, que le marcó profundamente, centró ayer la sesión de homenaje al poeta y ensayista organizada por las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, celebrada en el Club Antares, y cuyo fin último era desentrañar en el marco de aquella relación, fructificada en tiempos de la preguerra civil, entre dos escritores de ideologías contrapuestas, la realidad de una convivencia en paz y armonía. Volver a ese espíritu, en medio de la diversificación social y política, es la idea que quedaba sobre la mesa de la mano de la literatura y de los recuerdos.
Así lo explicó a ABC Javier Compás Montero de Espinosa, presidente de la Asociación Ademán, que como se recordará saltó a las páginas de los periódicos junto a la Fernando III, por la prohibición de la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, de celebrar un homenaje en octubre de 2009 al escritor Agustín de Foxá en el centro cívico Tejar del Mellizo. Un caso por el que la política de IU está procesada y por el que ambas entidades piden hasta dos años de prisión y once de inhabilitación.
Posturas intolerantes
Javier Compás, en este sentido, indicó que el homenaje a Luis Rosales se incardina precisamente en una actitud contrapuesta a la Josefa Medrano, «un caso que sigue su camino en el Juzgado», exponiendo que se trataba de «un acto contrario a la postura intolerante por motivos políticos»de la delegada de IU.
En esta ocasión, las citadas asociaciones tampoco han podido acceder al citado centro cívico ni al de la Buhaira, pues, según la respuesta municipal, estaban ocupados para esta fecha.
El homenaje, concretamente, en el que estuvo presente Luis Rosales López de Carrizosa, nieto del poeta, contó con las intervenciones del escritor, periodista y colaborador de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín, «Petón», autor del libro «La desesperación del te. 27 veces Pepín Bello». Respectivamente se ocuparon de las correspondencias literarias entre ambos poetas, los puntos en común de sus obras, y el ambiente de preguerra y amistad en los que vivieron Rosales y Lorca, en el que precisamente Pepín Bello jugó el papel fundamental de aglutinar a la generación del 27. «Petón» denunció las calumnias que soportó Rosales durante toda su vida en relación con la muerte de Lorca.
Quedó también un testimonio filmado una de las tardes en las que José Antonio Martín acudió a la cita semanal con Álvaro Sáez de Heredia, y que fue proyectado ayer en el transcurso del homenaje literario.
Hablando a la cámara
A la cámara, Pepín Bello habló de Lorca y de su comprensión del tiempo en que vivían, de la amistad de ambos, que junto a la literatura lo superan todo, porque para «Petón» «más que a las dos Españas Lorca y Rosales pertenecían a la tercera España, aquella que superaba a las dos». Pero, la grabación, una joya en cuanto a documentación, también recoge el testimonio de la amistad del poeta granadino asesinado y José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española.
Por su parte, Francisco Robles, rompiendo el tópico del enfrentamiento de escritores de ideologías políticas enfrentadas, trazó los paréntesis entre Lorca y Rosales, su brillantez y su capacidad de seducción, su coincidencia en Gustavo Adolfo Bécquer en el tratamiento del amor, la utilización del surrealismo al modo español, integrado en la razón, y, habló de la relación que se estableció entre el poeta muerto y el poeta vivo, que dejó a Rosales siempre a la sombra de Lorca.
Robles se refirió también al exilio interior de Luis Rosales y a su rebeldía contra el franquismo, leyendo tres poemas de la Guerra Civil, en el que el poeta descubre lo peor de la contienda y vaticina lo que después sucedió en España.

domingo, 24 de octubre de 2010

"PETÓN", QUE ESTARÁ EN EL ACTO HOMENAJE A LUIS ROSALES, ENTREVISTADO EN ABC


Día 24/10/2010
José Antonio Martín Otín, Petón para los amigos, participará, junto al periodista y escritor Paco Robles, el próximo jueves 28 a las 20ºº horas en el Club Antares, en el homenaje literario que la Asociación Cultural Ademán organiza en conmemoración al centenario del poeta andaluz Luis Rosales. Hoy le entrevista para su magnifica página: Dr. Livingston, supongo... el periodista Alfredo Valenzuela.
«Mi padre fue quien más huelgas de hambre le hizo a Stalin»

Representante de futbolistas como Fernando Torres, comentarista de radio, autor de una biografía sobre José Antonio y del libro «La desesperación del té» (Pre-Textos), sobre Pepín Bello y la Generación del 27, «Petón» intervendrá el jueves en Sevilla en un homenaje a Luis Rosales.


—Participará en el homenaje a Rosales tras la prohibición al de Foxá…
—Fue impresionante lo de Foxá. No merece más comentarios que los que tuvo en su momento. Participaré encantado en el de Rosales porque es una barbaridad de poeta, aunque fuese postergado por ser de los que perdieron la 'batalla' cultural.
— ¿Un homenaje de este tipo puede provocar la actuación violenta de la ultraizquierda, como argumenta la concejal Medrano?
—Si fuese de ultraizquierda denunciaría a la concejal por tacharme de enemigo de la cultura.
—Hablarán de la amistad de Rosales y Lorca…
—Si se habla de la vida y la obra de Rosales, es importante el capítulo de su amistad con Lorca. Toda su vida estuvo marcada por el secuestro y el infame asesinato de su amigo. Rosales padeció esa muerte, que le restó energía, vida y alegría, que lo convirtió en un hombre triste.
—En su biografía de José Antonio, también habla usted de su amistad con Lorca…
—Hay testimonios que la evidencian, como el del mismo Luis Rosales. Ahí Gibson ha dado bandazos tremendos, primero que sí fueron amigos, luego que no… Francisco García Lorca negó esa amistad, pero esos años él estaba en Egipto de diplomático ¿cómo pudo saberlo? A mí me lo dijo Pepín Bello y yo a él le creo.
— ¿Por qué una biografía de José Antonio? ¿Quedaba algo por saber?
—Todavía me entero de cosas sobre José Antonio. Queda mucho por saber, sobre todo de sus últimos días en la cárcel.
— ¿Se llama así por él?
—En casa me dijeron que por mi abuelo José y por mi abuelo Antonio. Pero conociendo a mi padre, que combatió en la División Azul, estuvo once años cautivo y fue quien más huelgas de hambre le hizo a Stalin, puede que la razón fuese otra.
—Se han metido con usted por ir al homenaje a los caídos en la División Azul…
—Por ir a ver a mi señor padre, que está enterrado en el monumento a los caídos en la División Azul. Si hubiera combatido en las Brigadas Internacionales, también hubiera ido, aunque no soy comunista, como no soy falangista.
— ¿Qué era lo que más le gustaba de su padre?
—Fue un héroe. Un tipo de una integridad y de un coraje asombroso, de una lealtad infinita que le hacía sufrir. Comíamos separados para no discutir de política. Cometió el error de adentrarme en José Antonio, y como yo le decía que el franquismo lo había utilizado de manera repugnante… Él supongo que también le debía lealtad al General.
—El presidente de la Junta también se llama José Antonio, pero prefiere que le llamen Pepe.
—Eso está bien. A mi llaman 'Petón', y José Antonio sólo cuando se trata de algo serio.
—Se extrañan de que usted cante el 'Cara al sol', pero a nadie le extraña que miembros del Gobierno canten el himno que cantaba Stalin ¿no es extraño?
—Es que los periodistas que fueron al homenaje en el cementerio de la Almudena a los caídos de la División Azul creían que iban a encontrarse con correajes y botas altas. Allí lo que hay es una reunión de abueletes que rezan, cantan "Yo tenía un camarada", que yo no lo canto, y levantan el brazo, que yo no lo levanto, aunque canté el 'Cara al sol'. Como no encontraron la manifestación nazifascista que creían que encontrarían, me pillaron a mí y se dijeron, hagamos carne de este pavo… Hay que decir que tuvieron la gallardía de colocar mi réplica en el mismo sitio que publicaron la información.
— ¿Sigue el consejo de Franco de no meterse en política?
—Sí, porque no me metí en política activa. No lo seguí antes, de joven, pero tuve la satisfacción de haber hecho lo que tuve que hacer. Había una verdad que se enfrentó a la mentira oficial: le arrebataron a un muerto sus símbolos, sus canciones y transformaron su discurso en lo que él nunca quiso decir.
—En su libro sobre José Antonio detalla el odio de las izquierdas a la bandera republicana.
—El decreto que crea esa bandera dice que se añade otro color "de la región que es nervio de nuestra patria", el morado de Castilla.
— ¿Se ha legislado desde el rencor?
—Ahora desde la incapacidad. Cuando el presidente del Gobierno se sintió fuerte legisló no desde el afán de justicia sino de ajustar cuentas. Y no me refiero a que se recuperen los restos de un familiar de una cuneta, porque si fuese mi caso no habría fuerza que me detuviera para recuperarlos, sino a recordar lo peor de lo que fuimos en vez de solucionar lo que tenemos, que es muy gordo, cinco millones de parados. Habría que repartir el trabajo igual que hay que repartir los beneficios.
— ¿Cuál es la principal enseñanza que sacó de Pepín Bello?
—Unir contrarios.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Dos poetas, Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España



Las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, organizan un acto literario como homenaje al poeta andaluz Luis Rosales, con motivo del centenario de su nacimiento. En el evento, subtitulado Dos poetas, Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España, intervendrán el escritor, periodista y columnista de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín.
El homenaje literario tendrá lugar en la Sala Syrius del Club Antares de Sevilla, a las ocho de la tarde del próximo jueves 28 de Octubre de 2010.
La entrada es libre hasta completar aforo.

domingo, 22 de agosto de 2010

Leer España por Francisco Robles

Francisco Robles
Día 21/08/2010 - 23.31h
El mismo público que muestra su indignación por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña fue el que guardó un indiferente silencio ante la desaparición de la Literatura Española de los planes de estudio de esas comunidades que son más autónomas que otras. Al arrinconar la obra de los clásicos españoles, el nacionalismo sectario empezó a forjar esas nuevas generaciones se han quedado ancladas en el bucle melancólico del nacionalismo, en la mediocridad de unos escritores regionalistas cuya obra sólo es útil para trenzar la propaganda que sirve de alimento ideológico a los cachorros de la causa.
«Leer España» es un hermoso libro de Fernando García de Cortázar donde se recorre nuestra milenaria historia a través de los poetas, novelistas y ensayistas que la han escrito en sus textos literarios. Porque España no solamente se ama o se odia, se crea o se destruye. España también se escribe en los epigramas sarcásticos de Marcial o en los textos sobrios de Séneca y Lucano. España es romana cuando se lee en latín y musulmana cuando Al Motamid se lamenta por la pérdida del reino taifa de Sevilla en su exilio marroquí. España se lee en el castellano alfonsí de las cantigas y en los sonetos italianizantes de Garcilaso, en la prosa limpia y llana de Cervantes y en los claroscuros de Quevedo.
Para leer España hay que liberarse de trincheras y prejuicios. Tan España es Azaña como Ortega, Alberti como Rosales, Manuel como Antonio Machado. Quien no lea a España en sus escritores será un analfabeto español, o viceversa. ¿No llama Dámaso Alonso analfabetos líricos a los que saben leer poesía? Pues eso mismo es lo que pretenden los nacionalistas periféricos y egoístas: crear una generación de analfabetos de lo español. Por un lado se eliminan los mil y un matices que puedan aportar Baroja, Unamuno, Cernuda, Delibes, Cela o Muñoz Molina, y por el otro se reduce lo español a la imagen kitsch, cutre y rancia que se destila en los alambicados alambiques del nacionalismo más retorcido y carca. Así se matan dos pájaros sin disparar un tiro mientras los polluelos permanecen en el nido del terruño.
Los nacionalistas han conseguido apartar el cáliz de España, como pedía César Vallejo en un sentido más trágico y menos demagógico, para que los jóvenes no puedan beber el vino que vendía Lázaro de Tormes ni el sabroso mosto de granadas que paladeaba San Juan de la Cruz. Así se consigue agrandar la obra de un racista furibundo e iletrado como Sabino Arana, por poner un ejemplo. Una obra, por cierto, que sus herederos ideológicos esconden para que no salgan a la luz sus barbaridades xenófobas, homófobas y racistas. Justo lo contrario que hace García de Cortázar al iluminar la historia de España con textos que nacieron en todos sus rincones, en todas las lenguas que aquí se hablan y se hablaron. Versos y prosas que responden a todas las visiones del mundo que uno se pueda imaginar. Eso es España. La España que algunos quieren arrumbar en el baúl de los tópicos. La España que García de Cortázar ha hilvanado con los textos que la han escrito. La España escrita que debemos leer para curarnos del nacionalismo excluyente, esa forma de analfabetismo.

Leer España por Francisco Robles

Día 21/08/2010 - 23.31h
El mismo público que muestra su indignación por la prohibición de las corridas de toros en Cataluña fue el que guardó un indiferente silencio ante la desaparición de la Literatura Española de los planes de estudio de esas comunidades que son más autónomas que otras. Al arrinconar la obra de los clásicos españoles, el nacionalismo sectario empezó a forjar esas nuevas generaciones se han quedado ancladas en el bucle melancólico del nacionalismo, en la mediocridad de unos escritores regionalistas cuya obra sólo es útil para trenzar la propaganda que sirve de alimento ideológico a los cachorros de la causa.
«Leer España» es un hermoso libro de Fernando García de Cortázar donde se recorre nuestra milenaria historia a través de los poetas, novelistas y ensayistas que la han escrito en sus textos literarios. Porque España no solamente se ama o se odia, se crea o se destruye. España también se escribe en los epigramas sarcásticos de Marcial o en los textos sobrios de Séneca y Lucano. España es romana cuando se lee en latín y musulmana cuando Al Motamid se lamenta por la pérdida del reino taifa de Sevilla en su exilio marroquí. España se lee en el castellano alfonsí de las cantigas y en los sonetos italianizantes de Garcilaso, en la prosa limpia y llana de Cervantes y en los claroscuros de Quevedo.
Para leer España hay que liberarse de trincheras y prejuicios. Tan España es Azaña como Ortega, Alberti como Rosales, Manuel como Antonio Machado. Quien no lea a España en sus escritores será un analfabeto español, o viceversa. ¿No llama Dámaso Alonso analfabetos líricos a los que saben leer poesía? Pues eso mismo es lo que pretenden los nacionalistas periféricos y egoístas: crear una generación de analfabetos de lo español. Por un lado se eliminan los mil y un matices que puedan aportar Baroja, Unamuno, Cernuda, Delibes, Cela o Muñoz Molina, y por el otro se reduce lo español a la imagen kitsch, cutre y rancia que se destila en los alambicados alambiques del nacionalismo más retorcido y carca. Así se matan dos pájaros sin disparar un tiro mientras los polluelos permanecen en el nido del terruño.
Los nacionalistas han conseguido apartar el cáliz de España, como pedía César Vallejo en un sentido más trágico y menos demagógico, para que los jóvenes no puedan beber el vino que vendía Lázaro de Tormes ni el sabroso mosto de granadas que paladeaba San Juan de la Cruz. Así se consigue agrandar la obra de un racista furibundo e iletrado como Sabino Arana, por poner un ejemplo. Una obra, por cierto, que sus herederos ideológicos esconden para que no salgan a la luz sus barbaridades xenófobas, homófobas y racistas. Justo lo contrario que hace García de Cortázar al iluminar la historia de España con textos que nacieron en todos sus rincones, en todas las lenguas que aquí se hablan y se hablaron. Versos y prosas que responden a todas las visiones del mundo que uno se pueda imaginar. Eso es España. La España que algunos quieren arrumbar en el baúl de los tópicos. La España que García de Cortázar ha hilvanado con los textos que la han escrito. La España escrita que debemos leer para curarnos del nacionalismo excluyente, esa forma de analfabetismo.

miércoles, 28 de julio de 2010

La verdad sobre el caso Foxá (Francisco Robles)


Día 28/07/2010 - 07.07h
¿Qué ha hecho Sevilla para merecer esto? No nos referimos a las calores caniculares, palabra que no viene de cani aunque lo parezca por las indumentarias que lucen en estas fechas. Estas calores han permitido que Sevilla aparezca en los informativos de televisión nacionales, con corresponsales de guerra apostados delante de un termómetro que marca los 43 grados, una temperatura que dentro de cincuenta años será la propia de Madrid, cuando el cambio climático nos convierta en una sucursal del desierto de Arizona. Cuando preguntamos qué ha hecho Sevilla para merecer esto nos estamos refiriendo al sectarismo rancio que practican los que van de progresistas por la vida, vulgo concejales.
Ayer se representó la enésima secuencia de esta ópera bufa. La edil Josefa Medrano no tuvo empacho alguno a la hora de soltarle a la juez Alaya el embuste más gordo que se recuerda desde los tiempos del Bizco Pardal: que no sabía que Agustín de Foxá era un poeta, un escritor, un dramaturgo. No se rasguen las ligeras vestiduras veraniegas todavía, por favor. Porque la señora Medrano no es una inculta, sino otra cosa más grave aún. El pudor que nos acompaña nos impide decírselo a la cara. El mismo pudor que ella desprecia a la hora de tildar de fascista a quien no comulga con sus trasnochadas ideas, como si el comunismo fuera sinónimo de democracia.
Para saber que Foxá era escritor no hace falta estudiar Filología Hispánica, ni leer en los ratos libres, ni hojear los suplementos culturales de los periódicos. Basta con teclear ese nombre en Google para que aparezca el oficio del conde de Foxá. Queda demostrado que además de sectaria y totalitaria, de censora con todas las letras de tan horrenda palabra, la señora Medrano es una persona que no dice la verdad. Por eso está ante la misma juez que lleva el caso Mercasevilla o el culebrón interminable que protagoniza el ditero del Fontanal, Donmanuel para sus antiguos idólatras. Ése y no otro es el nivel al que ha descendido este Ayuntamiento que refleja perfectamente lo que ocurre en una ciudad narcotizada que permite estos comportamientos al siberiano modo.
Sevilla será dentro de cincuenta o sesenta años algo parecido al desierto de Arizona si se produce el cambio climático que pronostican los nuevos gurús de la ciencia políticamente correcta. Ahora somos, a pesar de las calores que nos aplatanan y nos afligen, algo parecido a la Siberia soviética aunque aquellos fríos no nos acompañen ni con el aire acondicionado a toda pastilla. Causa pereza escribir, a estas alturas de la historia, de un movimiento político fracasado y periclitado. Pero no hay más remedio que hacerlo mientras haya una concejal que anteponga su discurso caduco a eso que a ella no le importa: la verdad.