miércoles, 28 de septiembre de 2016

Jesús Á. Rojo presenta en Sevilla, puerta del Nuevo Mundo, "Los Invencibles de América"


El acto tendrá lugar el martes 4 de octubre a las 20.00 horas en el Aula Cultural del ABC, sede de la Fundación Cajasol, Sala Antonio Machado (entrada por calle Entrecárceles, 1)


Sevilla, puerta del Nuevo Mundo, donde se puede contemplar en sus calles tanto lo que llevaron como lo que trajeron de las Indas, tendrá el privilegio de albergar la presentación de "Los Invencibles de América", la última obra de Jesús Á. Rojo. El acto, que será una charla-coloquio sobre el libro y estará presentado por Francisco Robles, director del aula de Cultura del ABC, tendrá lugar el martes 4 de octubre a las 20.00 horas en la Sede de la Fundación Cajasol, Sala Antonio Machado (acceso por la calle Entrecárceles, 1). La entrada será libre hasta completar el aforo (máximo 200 personas).



"Los Invencibles de América" y Sevilla guardan una relación muy especial, se encuentran interconectados por el papel que desarrollo la capital andaluza durante la conquista del Nuevo Mundo. Hablamos de la ciudad donde se estableció la Real Casa de la Contratación de Indias , creada para fomentar y regular el comercio y la navegación con los territorios españoles en Ultramar.En cierta forma, Sevilla ejemplifica como nadie la diversidad cultural y el mestizaje del que habla Jesús Á. Rojo en su ensayo histórico. El escritor madrileño consigue, con un estilo directo y con buena dosis de rigor histórico, que el lector conozca y asimile que fue España el faro que iluminó a Occidente durante muchos siglos, gracias a la pericia, heroicidad y valentía de un puñado de españoles.
La obra pergeñada por Jesús Ángel Rojo se confiere como una magnífica oportunidad de reivindicar sin complejos a los grandes héroes que realizaron la mayor hazaña conocida por el hombre: El Descubrimiento, Conquista y Evangelización de América. El autor rompe todos los mitos de la Leyenda Negra reivindicando la presencia española en América como la mayor unión de culturas y de razas de la Historia. "Los Invencibles de América" logran dejar en evidencia a todo aquel que considera que Hernán Cortés fue un déspota codicioso y no el líder  que liberó a las tribus mexicanas de la tiranía del Imperio azteca y que posteriormente se convertiría en el padre de México.
Pero no sólo de aventuras sin límites, amores y traiciones vive "Los Invencibles de América", el libro cuenta con muchos alicientes que sirven de estímulo a cualquier lector dado a la curiosidad. Cuenta con las ilustraciones del mejor pintor de batallas del mundo, Augusto Ferrer Dalmau. Sus pinturas se acoplan a la perfección a los textos elaborados por Jesús Á. Rojo, como si fueran fieles retratos de la época. El prólogo corre a cargo de S.A.R. Luis Alfonso de Borbón, descendiente de Isabel La Católica y uno de los personajes ilustres más importantes de la historia de España. Y, cómo no, mencionar también al autor del epílogo, José Marcilla de Teruel Moctezuma y Valcárcel Duque de Moctezuma descendiente primogénito del emperador azteca Moctezuma II, uno de los principales protagonistas este proceso histórico
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En suma, fueron los valientes españoles como Pizarro, Cabeza de Vaca o Juan Vázquez de Coronado los que se encargaron de descubrir lugares ocultos. Ahora le toca al lector... 

sábado, 16 de julio de 2016

Reseña de La sala japonesa y otros relatos de Javier Compás, por Nacho Toledano

Elegante melancolía
Por Nacho Toledano

Javier Compás escribe muy bien. Por eso mismo, no ha sido ninguna sorpresa comprobar que su nuevo libro, la recopilación de relatos cortos La Sala Japonesa y Otros Relatos (Anantes 2.016), está maravillosamente bien escrito. Pero eso, aunque evidente, no lo es todo. Si a mí el libro me ha gustado muchísimo no es sólo por la sana envidia que me provoca el prodigioso uso del lenguaje del que hace gala Javier Compás sino porque -misterios de este tinglado portentoso que algunos llamamos escribir- ha sabido transmitirme sensaciones, sentimientos, evocaciones y percepciones que, muchas veces a lo largo de los quince relatos, he reconocido como propias.
Es muy difícil crear este vínculo especial con el lector. Es muy difícil que el autor sepa tejer un hilo emocional de afinidad, siempre frágil y difuso, con sus lectores. La recopilación de Javier me ha emocionado precisamente por eso: porque me ha hecho volver a sentir sensaciones conocidas y porque me ha llevado a rescatar, de la muy baqueteada maleta que empieza a ser mi vida, personas y escenarios que me han marcado para siempre. En este sentido, un relato bien escrito es como una conversación tranquila con un amigo: bastan tres o cuatro palabras bien utilizadas para definir perfectamente una situación o una idea. Como aquellas que se tienen, por ejemplo, con Javier Compás paseando por Sevilla o por el viejo y céntrico Madrid.
Flota sobre el libro una poética niebla de elegante melancolía: de nostalgia sobre todo aquello que perdimos y sobre todo aquello que hubiera merecido la pena conservar. Una tristeza acariciada con la delicadeza que se da a las cosas bellas. La desdicha sólo merece ser contada si se sabe expresar con la sensibilidad que ello merece. Por suerte, el autor es un tipo elegante -por dentro y por fuera- y sabe vestir sus historias con un manto indudable de buen gusto. Tal vez por esa razón, el libro me ha llevado también a Fernando Pessoa. Por cierto, y no sólo porque Javier Compás sea también un enamorado de Lisboa.
Esa Lisboa profundamente mágica y compleja, a la que algunos de nosotros -hijos del desarraigo y de la devastación personal- hemos aprendido a querer con la fuerza hipnótica del mito. Sabiendo que siempre nos sorprenderá descubrir una esquina nueva de Lisboa, pasear por una de sus antiguas calles empedradas -por la que nunca habíamos antes paseado- o volver a entrar en esa vieja tienda de libros y grabados de la que no puedes prescindir. Lejos de Lisboa y lejos de ti... como nos recuerda Javier en uno de sus cuentos dando a la Ciudad, en las bellísimas estrofas de la canción de Pasión Vega, su indudable carácter de patria de los amores imposibles y de los sueños malogrados. Lisboa y la vida, vagando siempre bella entre las luces y las sombras de nuestros naufragios y de las esperanzas que una vez perdimos. Lisboa, siempre entre la realidad, la ensoñación y la quimera.
Decir Lisboa es decir Fernando Pessoa. El pasado 30 de Noviembre de 2.015 celebramos el ochenta aniversario de la muerte del fascinante poeta portugués de las decenas y decenas de personalidades distintas -los heterónimos- y de una obra extensa, misteriosa, profunda, hipnótica y enrrevesada. Leyendo el último libro de Javier Compás, no he podido menos que acordarme de Lisboa, de Fernando Pessoa y de la saudade. Lo mejor de todo es que me consta que a Javier le va a gustar mucho esta asociación de ideas, porque seguro que -como a mí- también le gustan la cadencia suave y la fuerza expresiva de la poesía portuguesa. Hay mucho de saudade en este libro.
La saudade es un concepto profundamente portugués que no tiene una clara traducción al castellano: lo mismo sirve para significar que echas de menos a alguien que no has visto hace mucho tiempo que para -también y entre otras muchas cosas- describir un peculiar estado indefinible de tristeza y de melancolía. Una particular nostalgia que nos lleva a añorar no sólo aquello que tuvimos sino también aquello que no llegamos a tener. Escribió Pessoa que no hay saudades más dolorosas que las de aquellas cosas que nunca fueron ("Ah, não há saudades mais dolorosas do que as das coisas que nunca foram!").
saudade de aquellas situaciones que te has repetido mil veces en un involuntario flash diario y que, a veces, te siguen doliendo como viejas heridas de batallas antiguas y perdidas.
Y es cierto. Aunque hace muchos años ya que, en una calurosísima tarde de verano, se marchó aquella persona que daba sentido a mi vida, sigo todavía pensando en lo que hubiera pasado si se hubiera quedado a mi lado. Esos pensamientos que, al caer la tarde tras un día ajetreado, te asaltan con la persistencia cruel de la derrota. Entonces es cuando piensas en lo que hubiera pasado si las cosas hubieran ido bien. Se aparecen así, con absoluta nitidez y por unos segundos, la casa en la que vivirías con ella si no se hubiera ido, los lugares que visitarías y los viajes que harías, la antigua ciudad en la que desenvolverías tu rutina cotidiana, las películas que verías o las pequeñas cosas que, día tras día, van convirtiendo a una pareja en algo sólido y estable: qué es lo que hiciste mal y qué es lo que hiciste bien, y qué es lo que no supiste hacer para que no se fuera. Todo, en definitiva: la nostalgia sin fin de las cosas que nunca han sido y de las que ya no podrán ser. La doble tristeza de la pérdida y del abandono, junto a la de las cosas que ya no pueden ser vividas. La
Eso es lo que me ha traído leer El Atico La Carbonería -la felicidad eterna de aquellos lugares que nos han marcado- o Plaza del Pozo Santo. La belleza de la remenbranza de lo que fue y de lo que ya nunca será  El lirismo heróico de la derrota. No olvidemos que, a la larga, siempre es más interesante el derrotado: una cierta mística del fracaso y de la pérdida, y del dolor profundo de la devastación y de la desesperanza. Literatura del abandono y de la sucesión de los cataclismos internos que produce, y evidente belleza en su descripción casi textual.
Son ya muchos años los que van marcando mi fracaso. Me he acostumbrado a convivir con esta saudade de derrotas y de guerras lejanas, luchadas y perdidas. Pero, a veces, y en medio de sensaciones que nunca te detienes a explicar -entre otras cosas porque nadie las entendería como tú las entiendes- aparecen prodigiosas sorpresas como la de La Sala Japonesa y Otros Relatos. Y alguien vuelve a definir, a golpe de corazón y de vida vivida- la insondable nostalgia del amor que has perdido y la profunda amargura de un sentimiento cierto. Gracias Javier... orgulloso de tu amistad.  Un libro que merece la pena y que, evidentemente y dicho lo dicho, os aconsejo leer despacio en estas vacaciones.

lunes, 27 de junio de 2016

Ante una situación límite: ¡Hagamos algo grande!

Por Josele Sánchez.

Como todos los días, pese a ser domingo y pese a haber recogido a mi hija hace 3 horas de una de esas fiestas para adolescentes (?), hace un buen rato que estoy despierto. Lo primero que he hecho, como siempre, dedicar los primeros minutos el día a la meditación y a mis oraciones. Un buen café, un par de cigarros y metido de lleno en la importante jornada de hoy. No, no acudiré a votar, pero no porque me traiga sin cuidado lo que ocurre en España, sino porque me duele profundamente mi patria y porque es algo bien distinto lo que quiero para ella. Así que, desde hoy mismo, dedico todos mis fuerzas y todas mis energías a intentar alumbrar un nuevo proyecto político, distinto y distante del actual circo electoral, una alternativa capaz de dar una respuesta política eficaz y actual a la situación límite que atraviesa nuestra nación. Dispuesto a dedicar todas mis energías y todas mis limitadas capacidades, porque soy independiente pero no soy indiferente. Y reclamo el concurso de compatriotas de extraordinaria validez moral e intelectual que permanecen encerrados en sus armarios o que vienen defendiendo, legítimas opciones políticas, pero que cosechan una derrota tras otra.
 Juanma Cepeda, José Manuel Cansino, Antonio Garcia Trevijano, Luis Miguel Villegas, Cristina Sánchez, Augustín Ferrer Dalmau, Aquilino Duque, Antonio Gil Terrón, José Luis Orella, Ana Cepeda, Storch de Gracia, Gustavo Morales, Julio Cob, Suso González Acuña, Manuel Losada Villasante, Luis Eugenio Togores, José María García de Tuñón Aza, Eduardo López Pascual, José Martín Ostos, Fausto Heras, Jorge Garrido, José Manuel Sánchez del Águila, Miguel Ángel Loma, Blas Rivero, José María Zavala, Carlos Javier Galán, Francisco Pelufo, Miguel Argaya, Honorio Feito, Juan Ramón Sánchez Carbadillo, 
Javier Compás, Norberto Pico, Carlos Roldán, Nacho Toledano, Juan María del Pino, Carlos León Roch, Jorge Juan Perales , Carlos Martinez-Cava Arenas, Javier García Isac, Juanfran González Tejada, Álvaro Romero, Juan Blas Becerra, Antonio Pérez Bencomo, Emilio Carlos Sabio Cardesa, Enrique Uribe, Pedro Cantero, Fernando de Artacho, Alfonso Arteseros, Ángel Espinosa, Juan Luis Bagües, Eduardo Romero, Pepe de las Heras, Manuel Parra Celaya, Guillermo Rocafort, Pedro Conde, Armando Robles, Alfonso Lopez Gradoli… y tantos otros.
Somos muchos los que estamos muy preocupados con la situación de España. Y no puede pasar un día más sin que nos sentemos a hablar, y no nos levantemos de nuestras sillas hasta consensuar las bases y el tempo para un nuevo espacio político, una alternativa que debe girar en torno a dos ejes fundamentales: la defensa innegociable de la unidad territorial de España y el firme compromiso con los más desfavorecidos, es decir, una posición clara y sin andamiajes frente al neoliberalismo y al actual modelo económico y productivo que se nos impone desde la Unión Europea. Sé que es muy difícil llegar a acuerdos ente quienes partimos de referencias ideológicas tan diferentes, pero estamos obligados a ello. Eso es lo que hubiera hecho, ante una situación así, ese extraordinario pensador y político español llamado José Antonio Primo de Rivera ¿Seremos capaces? Esa es nuestra responsabilidad ante nuestro pueblo y ante la historia.

miércoles, 4 de mayo de 2016

'De los nuestros, de toda la vida'.


(Josele Sánchez)

'De los nuestros, de toda la vida'. Esta frase fue un salvoconducto, un aval para la supervivencia en los años previos y posteriores a nuestra última Guerra Civil. Con ella unos salvaban a otros cuando venían los comisarios políticos a pedir a los mandatarios locales la lista de señalados en los pueblos de España
Sin informática y con los archivos parroquiales mitad quemados mitad destruidos, se rompían partidas bautismales para acreditar un ateísmo militante o se construían matrimonios que no pasaron del noviazgo para garantizar una pensión mínima a una joven viuda o a mujeres que parieron póstumamente hijos putativos. Aunque ahora sólo parezca que España es un país en continua revancha de los herederos ideológicos de los vencidos contra los 'otros', en verdad hubo otra guerra civil en la que cupo la protección mutua; el salvarse los unos a los otros con exacta reciprocidad cuando la suerte cambió de lado. 
Esta es, en buena medida, la Guerra Civil que dibuja 'La consagración de la primavera', la novela que acaba de publicar Josele Sánchez en Editorial Esparta.


Es así como dando un quiebro a la habitual novela histórica guerracivilista hipotecada con delatores, mezquinos, héroes cuestionables y arquetipos de buenos y malos completamente previsibles sin el derecho al desarrollo de los personajes conforme lo hace la novela. Es así como la novela de Josele Sánchez pone a la lealtad en el centro de una trama con magníficos pulsos de acción que se teje sobre el bastidor general de la música y la conocida pieza musical de Igor Stravinsky.
Si puede sostenerse que sin el odio en la trama no se entiende la novela histórica guerracivilista  convencional española, hay que afirmar que éste no tiene cabida alguna en la obra de Sánchez en la que sí hay un espacio para protagonistas corales habitualmente proscritos como José Antonio Primo de Rivera. Una aparición que se inscribe en la línea de Juan Manuel de Prada ('Las máscaras del héroe' y 'Me hallará la muerte'), Eduardo Mendoza ('Riña de Gatos'), Ignacio del Valle (trilogía del Teniente Andrade llevada al cine en 'Silencio en la Nieve') o Javier Compás ('La playa de los alemanes'). 

Es indudable que junto a quienes mentían ante los comisarios políticos ávidos de fusilables con el este es 'de los nuestros, de toda la vida', también hubo delatores que excavaban con su lengua tumbas en cunetas, ensanchaban las checas o engordaban los expedientes de depuración. La Historia de la Humanidad es un larguísimo relato de pequeños héroes y villanos, pero no de arquetipos sectarios de unos y otros como llenan la casi totalidad de la novela guerracivilista. 'La consagración de la primavera' es una muy buena excepción.


viernes, 8 de abril de 2016

‘La Consagración de la Primavera’, nueva novela del escritor y periodista Josele Sánchez

Ediciones Esparta publica la nueva novela del polémico escritor Josele Sánchez, La Consagración de la Primavera es el título de la nueva obra del autor de la controvertida novela, Con la piel de cordero, obra que ponía al descubierto toda la miseria moral del líder comunista Santiago Carrillo.
La nueva obra de Sánchez se desarrolla durante la Segunda República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, ambientándose en París, Valencia y la población de Bullón (Buñol) en aquellos convulsos años del siglo XX español.
Josele Sánchez, gran melómano, tiñe su prosa de notas musicales, según el autor, la música clásica tiene un ante y un después de la obra La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky, a quien se homenajea en las páginas de este libro.
Como en muchos de los escritos del autor, aparecen la Falange Española y José Antonio Primo de Rivera, actores importantes en los años de la España que aparece en el libro, donde la narración pasa tanto por el asesinato de Primo de Rivera como en la oposición del falangismo al régimen del General Franco.

http://www.edicionesesparta.es/2016/03/la-consagracion-de-la-primavera_15.html

LA SALA JAPONESA Y OTROS RELATOS. La nueva obra de Javier Compás.

Ocultos a los ojos del mundo, dos amantes se persiguen, buscan y encuentran entre las columnatas, aspidistras y el rumor del agua en las fuentes de un palacio del siglo XVI. La sala japonesa, en lo más recóndito del palacio, es testigo mudo de su mayor secreto.
 La Sala Japonesa y otros relatos recoge una serie de narraciones breves que parten de la observación de la sociedad sureña, con sus aromas, rincones, sabores y personajes característicos, para adentrarse en ocasiones en la ensoñación fantástica, lo sobrenatural y la sorpresa.


(Tomado de http://www.anantescultural.net/)

sábado, 26 de diciembre de 2015

ESPAÑA, VIEJA PATRIA (por Rafael Sánchez Saus en diarios del Grupo Joly el día 17 de Diciembre de 2015)

Lo siento por algunos, pero me temo que España, otra vez, empieza a estar de moda. Y no me refiero a la Españita del invento autonómico, autopista de duro peaje hacia el no ser, ni a la España alicorta que sólo nos permite suponernos nación dueña de su destino desde las Cortes gaditanas de 1812, sino de aquella otra realidad enraizada en los siglos, capaz de sobrevivir a invasiones, dinastías y constituciones, forjadora de una civilización fértil y originalísima. La España que como medievalista me tropiezo en cada clase por encima del baile de reinos y principados, de proyectos y coyunturas fugaces, de ideas, instituciones y estructuras. No es la ahistórica España eterna pero casi, la nación con más vieja conciencia de serlo de Europa, la que por ello mismo nunca tuvo necesidad de hacer ostentación de su singularidad, ni mucho menos de idolatrarse a sí misma. 



(El autor, Francisco Ortiz)


Empiezan a menudear los libros que, como el excelente del P. Santiago Cantera, hoy prior del Valle de los Caídos pero ya antes joven y destacado medievalista, titulado Hispania-Spania. El nacimiento de España, muestran la tempranísima noción que ya entre los hispanogodos fue asentándose del vínculo entre el territorio peninsular y el pueblo que lo habitaba, el que en algún documento de la época es denominado cristícola por su profunda y asumida condición de cristiano. Y este viernes 18, en Málaga, se presenta España, vieja patria, la última aventura intelectual de Francisco Ortiz Lozano, hercúleo estudioso, sabio y humilde, al que se deben grandes trabajos de otro alcance, en especial un extraordinario libro sobre Omar ibn Hafsun, el líder que a fines del siglo IX, desde la inexpugnable peña de Bobastro, en el corazón de las serranías béticas, acaudilló la gran revuelta de muladíes y mozárabes -hispanos todos, aunque unos musulmanes y otros cristianos- contra los árabes y los emires omeyas que los oprimían. España, vieja patria no es un libro de ocasión, urgido por estrategias editoriales o conveniencias académicas, sino un sólido volumen de 820 páginas en las que el lector encuentra hechos, documentos y razones que aseveran, según su autor, "la antiquísima realidad de Hispania, hoy tan desconocida y tan atacada". Tal vez la noche de este domingo -noche de terror y de justicia para tantos impostores- sea un buen momento para empezar a sumergirnos en obra tan consoladora.


jueves, 17 de diciembre de 2015

RECHAZO AL SECUESTRO DE MERCEDES FÓRMICA EN CÁDIZ

El gobierno municipal de 'Podemos' y socios municipales en Cádiz decidió retirar el busto homenaje con el que la ciudad tributaba homenaje a esta luchadora por los derechos de la mujer.

Lejos de suscitar el aplauso, este acto del más rancio sectarismo político sigue provocando su rechazo público y la reedición de sus obras. A modo de ejemplo nos hacemos eco del reportaje en la revista del Club Chesterton, de la noticia de la reedición por la editorial Renacimiento de otra de sus obras y del artículo de Ignacio Ruiz Quintano en ABC.





Si quieres conocer mejor a Mercedes Fórmica, puedes adquirir 'Un grito en el silencio' en http://www.libreriabarbarroja.es/libreria/index.php?route=common/home


martes, 18 de agosto de 2015

Entrevista del periodista Josele Sánchez al Presidente de la Fundación José Antonio

Entrevista de Josele Sánchez a José María García de Tuñón en www.alertadigital.com
 
Hablar con Tuñón (como se le conoce en el mundillo azul a este incansable escritor y lector) es hablar con un libro abierto; todo son citas y referencias históricas que recuerda como si llevara grabada la wikipedia.  Pese a sus 79 años, este economista e historiador, que todos los días nada 4.000 metros y pasa tres horas en la biblioteca de su Oviedo natal, está en plena actividad política e  intelectual. José María García de Tuñón y Aza no milita en ningún partido político aunque el objetivo de su vida es recuperar la imagen de José Antonio Primo de Rivera. Desde hace casi un año preside la Fundación José Antonio.
-Tres libros sobre el fundador de Falange Española publicados en los últimos meses, el próximo mes de octubre el estreno de “Mi princesa Roja”, un musical basado en su corta vida, también el cineasta Pepe de las Heras con un proyecto de película… parece que se ha puesto de moda José Antonio Primo de Rivera
¿De moda? No creo que el fundador de Falange esté ahora de moda porque siempre estuvo en el pensamiento y en el corazón de muchos españoles. Efectivamente, en estos últimos años han coincidido la publicación de varias obras sobre él y el musical que usted cita, incluso, como también dice, el proyecto de una película, pero no olvide que, muy posiblemente, no existe político de aquella nefasta II República que más biografías hayan escrito como las que  han escrito sobre José Antonio Primo de Rivera. Supera con mucho a los más conocidos como Manuel Azaña e Indalecio Prieto. El primero, como usted sabe muy bien, fue presidente de la República. ¿Quién se acuerdo, por ejemplo, de quien también lo fue Niceto Alcalá Zamora? Así, pues, utilizando sus mismas palabras, José Antonio siempre estuvo de moda, tanto para historiadores de derechas como de izquierdas. Fue una figura que en todo momento  atrajo y sigue atrayendo, como se está demostrando.
– ¿Por qué José Antonio siempre ha sido calificado de fascista cuando sus ideas políticas parecen mucho más a la izquierda que el propio marxismo?
En primer lugar, habría que saber lo que cada uno entiende por ser fascista, porque aquí se lo han llamado hasta a Felipe González, Adolfo Suárez, a los de ETA, y también a Stalin, etc. Hay periodistas asiduos a tertulias de distintas cadenas de televisión que todo lo que se mueve lo llaman fascista. Son incapaces de llamar a una persona marxista, para ellos no existe esta palabra. Cualquier cosa que ocurra que no guste a la clase dominante, sea de derechas o izquierdas, descalifican al contrario llamándolo fascista.
Miguel de Unamuno nos ofrece un  párrafo donde demuestra la fuerza que ya entonces tenía llamar a otro fascista: «Pasa por la plaza una muchachita acompañada de un familiar, cuando un zángano mocetón se divierte en hacerle una mamola. El familiar se vuelve a reprenderle, el mocetón se insolenta y el otro arrecia en la reprensión. Y es entonces, ante el grupo de curiosos que se arremolina, ¿qué se le ocurre al zángano? Pues ponerse a gritar: “¡fascista, ¡fascista!”. Y esto basta para que el reprensor tenga que escabullirse, no fuera que le aporreasen los bárbaros».
No, José Antonio no fue fascista por mucho que se empeñen algunos en tacharle de esta manera. También lo acusaron  de  bolchevique. Por eso, hacen de José Antonio que a veces no le entiendan los que le quieren y no le quieran los que le pueden entender. Para muchos sólo existe un José Antonio patriótico desligado de otros compromisos, o un hombre que en una época hizo frente con valentía al peligro marxista. Olvidan que José Antonio reconoció todo lo bueno que pudiera haber en aquella ideología, sobremanera en lo que a la justicia social se refiere. Por eso tuvo que nacer, y fue justo su nacimiento (nosotros no recatamos ninguna verdad), el socialismo, dijo en el discurso fundacional. Debido a ello, acaso ha sido el español que más ha sufrido una deformación porque se le ha convertido durante muchos años en una especie de mero signo de una cierta vida oficial que más le ha perjudicado que beneficiado, porque el pensamiento de José Antonio fue  “secuestrado”,  a lo largo de muchos años, y sus tristes consecuencias las estamos pagando aún hoy en día porque  sigue siendo, para algunos, una figura a la que hay que tergiversar, calumniar, falsear, difamar… y mezclar con personas y personajes con las que jamás tuvo nada que ver políticamente porque estaba en contra de la ideología de ellos y que eran los que después le llamaron bolchevique.
Y para terminar, puesto que dice que las ideas políticas de José Antonio se parecen mucho más a la izquierda que el propio marxismo, permítame que trascriba unas palabras del vasco Jon Juaristi haciendo referencia al etarra Mario Onaindía cuando éste fue condenado a muerte en el consejo de guerra de diciembre de 1970, en Burgos: «…días antes de que la sentencia fuese conmutada por la de cadena perpetua, Onaindía sacó de la biblioteca de la cárcel las obras de José Antonio Primo de Rivera y las llevó a su celda. Quería satisfacer una última curiosidad: saber cómo pensaban aquellos que le iban a matar. A medida que leía, se llenaba de espanto: entre la ideología de Falange y la de ETA apenas había otra diferencia que el marco nacional en que unos y otros pretendían aplicarla».
– ¿Qué fines tiene y qué actividades realiza la Fundación José Antonio que usted preside?
Simplemente intentar hacer llegar hasta al último rincón el pensamiento y la doctrina de José Antonio. Por la respuesta anterior vemos que el suyo es totalmente desconocido y lo confunden, como lo confundió Onaíndía y tantos otros, con el franquismo. Sabemos que va a ser tarea  difícil. Pero queremos dejar a José Antonio en el lugar que le corresponde en la historia de España.
– ¿Tiene sentido ser joseantoniano en el siglo XXI?
Si tiene sentido el socialismo, por ejemplo, por qué no va tener sentido seguir las ideas que nos marcó José Antonio. Predecir el futuro es harto difícil, porque nunca sabremos lo que nos depara. Las ideas cambian, las personas cambian, las circunstancias cambian y mientras siga habiendo en el mundo esas diferencias de clases, la ideología falangista es totalmente válida. Es decir, sí tiene sentido ser joseantoniano en el siglo XXI.
– Cataluña demandando su soberanía, la metástasis de la corrupción amenazando la propia continuidad del sistema, la monarquía en sus niveles más bajos de popularidad, más de cuatro millones de españoles sin trabajo, miles y miles de personas que pierden sus hogares, la economía española presa de las decisiones alemanas, ¿qué pensaría  José Antonio de esta España de 2.015?
No lo sé porque sería tan personal…Pero en el fondo, seguro que sería un grito de dolor. Lo que está ocurriendo en Cataluña y lo que puede ocurrir en el País Vasco,  José Antonio lo dejó muy claro: «Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos». Lo que le puede estar pasando a la monarquía, descendiente de aquella a la que ni un pelotón de alabarderos salió en su defensa, para nada le preocuparía. En cuanto al resto de su pregunta, debo repetir lo mismo: sería un grito de dolor porque no debemos olvidar que la justicia social,  esa justicia social de la que tantas veces nos habló José Antonio cuando se refería a la reforma agraria, a la nacionalización de la banca, etc., hizo que un historiador francés, Christian Rudel, llegara a escribir que el programa presentado por Falange en las elecciones de febrero de 1936 era, con mucho, el más revolucionario de los que fueron propuestos en aquella época. Es, pues, una muestra de lo que quería Falange que nada tuvo que ver con lo que vino más tarde donde unos aprovechados se montaron a lomos del caballo vencedor con el visto bueno de algunos falangistas que se vendieron por muy poca cosa.
– Cada vez hay más intelectuales de izquierda reivindicando la figura política del fundador de Falange Española ¿Va a ser al final José Antonio un icono, más para la izquierda que para la derecha?
Así es. Si todos leyeran a José Antonio desapasionadamente como hizo la escritora Rosa Chacel, que lo descubrió en el exilio después de muchos años, seguro que hoy el fundador de Falange tendría muchos más intelectuales de izquierda a su lado y no tendrían ningún inconveniente en reivindicar su figura. De los político de aquella II República, no olvidemos que Indalecio Prieto llegó a publicar una parte extensa de su testamento; el también socialista Julián Zugazagoitia lo publicó íntegro porque su contenido le impresionó. No olvidemos tampoco al anarquista Diego  Abad de Santillán que hizo todo lo que estuvo en su mano por salvarle la vida. Se podían poner muchos más ejemplos, pero me alargaría demasiado. Permítame solo el último que  le va a sorprender: hasta el mismo Carrillo dejó escrito que José Antonio a los treinta y tres años no deseaba morir,  lógico en una persona sana y vital; pero asumió su fusilamiento con entereza y serenidad.
– Dígame por qué los falangistas le tienen tanta manía a Franco
Porque al final el jefe inevitable resultó ser él, el que menos hubiera deseado José Antonio. Franco no figura para nada en aquel proyecto de Gobierno que el fundador de Falange formuló en la cárcel de Alicante. No estaba en su pensamiento y eso los falangistas lo sabían, de ahí eso que usted llama manía, aunque también es cierto que otros manipularon la figura del dictador como persona cercana a Falange y nada más lejos de la realidad. Franco cogió principios de Falange que a él le interesaban, pero cuando dejó de interesarle la mandó a paseo y esto muchos falangistas nunca se lo han perdonado.  Dicen que Ridruejo se plantó un día ante Franco y le dijo que ya que tenían que aceptarlo como Jefe Nacional de Falange, que capitaneara la Revolución para España, que tan clara había dejado explicada José Antonio
– Nacionalización de la banca y de los grandes servicios públicos, acceso del trabajador a la propiedad de los medios de producción, la tierra para el que la trabaja… ¿No se parecen bastante los postulados de José Antonio Primo de Rivera con los que ahora defiende la izquierda radical de Podemos?
Indudablemente es así. Cuando José Antonio habló en el Parlamento de la Reforma Agraria, Sánchez Albornoz quedó muy sorprendido de las cosas que decía el fundador de Falange, según  lo cuenta este ilustre catedrático de Historia de España. El también político comunista, y buen poeta, José Antonio Balbontín, dice que Primo de Rivera quería una reforma agraria mucho más radical que la suya, incluso que la que pedía el PCE. Palabras que están recogidas de la revista Altar Mayor, nº 113, marzo-abril, 2007, escritas por el comunista José María Laso Prieto, ya fallecido y con quien llegué a tener una buena amistad. El historiador inglés, Gerald Brenan, también escribió que los socialistas no podían por menos que tenerle cierto afecto. «En las discusiones de café acostumbraba a decir que estaba más cerda de ellos que de los conservadores. Apostrofaba a la República porque no socializaba los bancos y los ferrocarriles y por tener miedo de emprender la reforma agraria con energía».
En cuanto a la nacionalización de la Banca está claro el número 14 de los puntos doctrinales: «Defenderemos la tendencia a la nacionalización del servicio de la Banca…». A esa nacionalización se refirió también varias veces en sus discursos. Hablando un día del paro que había, dijo: «… la cifra de los beneficios obtenidos por los beneficiarios del orden actual de cosas, los dueños de la Banca, es elevadísimo. Así la tarea urgente que tienen los productores es ésta: destruir el sistema liberal, acabando con las pandillas políticas y los tiburones…».
Hoy no sé si sería posible, dentro del Mercado Común, nacionalizar la Banca, pero sí sería posible hacerle una serie de recortes. No se entiende que los presidentes y consejeros, todos con una pequeña participación en el capital total en cada uno de los bancos que presiden, tengan los sueldos que tienen, mientras se lo regatean a los empleados. Tampoco se entiende que puedan señalar indemnizaciones y/o pensiones multimillonarias. Están publicados los nombres de los que las han percibido.  ¿Con qué derecho se les asignan esas cantidades enormes? Aquí los gobiernos pueden decir algo, por eso, repitiendo las mismas palabras de José Antonio, hay que acabar con esas pandillas políticas y con los tiburones.
– ¿Qué es más importante para un falangista, la unidad de España o la justicia social?
Más o menos esta pregunta ya está contestada: «Todo separatismo es un crimen que no perdonaremos». O sea, los falangistas creemos en la unidad de España. Creemos asimismo en la justicia social: «Repudiamos el sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares, deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas informes propicias a la miseria y a la desesperación». Pero usted me pregunta lo que es más importantes para un falangista, si la unidad de España o la justicia social. No sé, eso es como si  pregunta a un niño si quiere más a papá o a mamá. Pienso que a los dos lo mismo.
– Y en una situación límite para la unidad de España como la que ahora vivimos ¿No deberían ser los falangistas los primeros en reivindicar una alternativa electoral en bloque de todas las fuerzas patriotas, un Frente Nacional?
Falange no tiene el Poder,  los falangistas tendríamos que ponernos única y exclusivamente al lado de los que defiendan esa unidad, sean de derechas o de izquierdas. En cuanto a esa alternativa electoral en bloque, es decir, lo que usted llama un Frente Nacional, no creo que sea posible en estos momentos y posiblemente nunca. Sería una grave equivocación que nos llevaría al mismo sitio por los que tuvo que pasar Falange años atrás.
– Falange Auténtica, Falange Española de las JONS, Movimiento Falangista de España, Izquierda Falangista… ¡vaya lío tienen ustedes montado! ¿Ve usted posible algún día una sola organización falangista fuerte, unida y capaz de competir con el resto de fuerzas políticas en España?
Efectivamente, hay demasiadas Falange y mi experiencia me dice que las seguirá habiendo porque no hay un entendimiento entre ellas. En algunos casos ese entendimiento es más que imposible porque hay diferencias ideológicas muy grandes. Seguro que muchos falangistas que lean esta entrevista no estarán de acuerdo con algunas de mis respuestas. Lo sentiría de verdad, pero yo contesto según me dicta mi conciencia, no para dejar contentos a otros. Si lo están, recibiré una gran alegría, si no lo estuvieran lo siento mucho por ellos.
– ¿Cómo se explica que un proyecto tan español como fue la Falange esté encontrando seguidores en otra países, fundamentalmente de Hispanoamérica, y estén surgiendo organizaciones falangistas más allá de nuestras fronteras? ¿Se valora más la figura y la obra de José Antonio fuera que en España?
No es nuevo ese proyecto. Desde el principio Falange tuvo seguidores en países hispanos y los sigue teniendo. En la Fundación que yo presido recibimos muchos mensajes de ánimo y nos piden información que con mucho gusto nosotros se la damos.
– Según usted, ¿cómo sería esa España qué soñaba José Antonio Primo de Rivera?
Está en sus Obras Completas o, si se quiere, basta leer los 27 puntos doctrinales de Falange. Su lectura no lleva más de quince minutos. Una vez leídos, que iban a sorprender a mucha gente, se harían una idea de la España que soñaba José Antonio.
– ¿No tiene a veces la sensación de que José Antonio entregó su vida en plena juventud para nada?
José Antonio dio su vida por España y no creo que su muerte haya sido en vano, de lo contrario usted no me estaría haciendo todas estas preguntas, ni los historiadores, como decíamos antes, se preocuparían de él como lo están haciendo y,  repito, más que cualquier otro político de aquella época.
– Para finalizar, dígale a los jóvenes, a los chavales de veinte años, que no conocieron la guerra civil, ni el franquismo, ni la transición… por qué deberían enamorarse de José Antonio Primo de Rivera
Mi respuesta es muy sencilla: que lean a José Antonio y seguro que se harán seguidores suyos. Les sorprenderá, por ejemplo, que muchas cosas que ahora dicen los de ese partido llamado Podemos, ya las dijo José Antonio hace muchos años. No olvidemos tampoco, que en aquella época, muchos comunistas pasaron a engrosar las filas falangistas. La Historia ya  está escrita, que la lean y lo verán.

lunes, 3 de agosto de 2015

Pemán, ese fascista

XYZ Diario Digital.
Autor: Garbi

A mí no me cae mal Pemán por franquista, no me cae muy bien por ser monárquico juanista, que no es lo mismo, bueno al principio de la Guerra Civil casi si lo era, ya que Don Juan le insistía a Franco para participar en la Guerra en su bando, pero al general no le pareció muy bien la participación del pretendiente a la posible restauración monárquica en España. Posteriormente las cosas fueron a peor y, desde ABC, ese reducto más o menos tapado de cortesanos borbones, se disentía levemente, nunca el enfrentamiento, el Régimen tampoco lo hubiese permitido, de la permanencia del Generalísimo en el poder, en los sesenta, una vez asentado el milagro económico español y en amistad con los Estados Unidos frente a la amenaza soviética, llegada era la hora, según los turiferarios de Estoril, de volver a sentar en el trono de Don Pelayo a la dinastía francesa.
Lo de Pemán fascista es de difícil argumentación, entre otras cosas se ha de recordar que, se dice, fueron precisamente los falangistas (si damos por supuesto que Falange era el Fascismo a la española, pero esto sería otra discusión) los que presionaron para que fuese cesado José María Pemán como Presidente de la Real Academia de la Lengua, precisamente por su poco apego a los azules en general y a su Jefe asesinado en los primeros meses de la Guerra, José Antonio, en general. Dice la alcaldesa meñiquera de Jerez de la Frontera que se sabe versos de Alberti pero ninguno de Pemán, allá cada cual con sus gustos literarios, pero no sé por qué me parece a mí que la “boutade” municipal no es más que una pose de progre de bajos vuelos y que esta señora lo más que lee es el catálogo de Venca. Por otra parte, decía GC, Giménez Caballero, que en su taller editorial de la Gaceta Literaria, el primer español que le había saludado a la romana, fue Rafael Alberti, aunque unos años después al brazo extendido de Alberti se le cerró el puño, y es que pueden más dos tetas que dos carretas, o los argumentos que tuviese María Teresa León, miliciana consorte y, por cierto, hija de coronel.
A la vista de esta nueva ola de “memoria histórica” que recorre el verano, donde se ha contagiado del virus rojo hasta Ciudadanos, quizás el podemismo y el izquierdaunismo del ayuntamiento sevillano quieran proponer que la Glorieta Hermanos Machado pase a ser solo de Antonio, ya que Manuel se quedó en la parte “equivocada” e, incluso, cantó a las Margaritas navarras, a los combatientes “nacionales” de la Ciudad Universitaria y, horror, hasta al Ausente en esa Corona de Sonetos en honor de José Antonio Primo de Rivera, y que, de momento, pierdan su calle, Juan Sierra, otro de los sonetistas, Romero Murube, el amigo de Miguel Hernández o Adriano del Valle, esos fascistas.
Al busto de José María Pemán le han dado el “paseo”, una “brigada del amanecer” se lo ha llevado del Teatro Villamarta de Jerez a la cuneta del olvido de algún almacén municipal, a lo mejor no por fascista, sino porque en realidad Pemán nació en Cádiz y no en Jerez, y ya se sabe que no se llevan muy bien los jerezanos con los de la capital de la provincia.

martes, 30 de junio de 2015

Puesta en valor de la labor de Mercedes Fórmica en favor de la igualdad jurídica (tomado de otrosi.net)

  • En la presentación de la obra que le rinde homenaje
Ayer, 29 de junio, tuvo lugar en el Colegio la presentación de la obra “Un Grito en el Silencio. Homenaje a Mercedes Fórmica”, que a través de sus páginas rinde tributo a esta abogada por su participación en la reforma del Código Civil de 1958, allanando el camino hacia la igualdad jurídica entre mujeres y hombres en España.  
La presentación, organizada por la Asociación Cultural Ademán, estuvo presidida por el diputado bibliotecario del Colegio José Manuel Pradas, que aseguró que la obra le había descubierto muchas cosas. Además, al referirse a Mercedes Fórmica destacó que “en su etapa como jurista consiguió muchos logros”.

Seguidamente presentó a los autores, Laura Martín Jiménez y José Manuel Sánchez del Águila Ballabriga, y les dio las gracias “por haber rescatado a una figura del Colegio”.
La autora contó de forma breve la vida de Mercedes Fórmica, de la que dijo ve “paralelismos” con su propia vida: “su afición por la literatura y sus primeros intentos por estudiar derecho es algo en común”.
Asimismo, elogió la figura de Fórmica y su intensa labor por la igualdad jurídica de géneros. “La figura de Fórmica ha sido un referente para mí en los últimos años y tengo una absoluta empatía con ella”, aseguró.
Por su parte, José Manuel Sánchez explicó que la obra ya se había presentado en Sevilla y en Valencia, “y seguiremos rotando porque es un libro trashumante”, manifestó.
“Es un libro poliédrico que contempla todas las facetas de esta mujer”, explicó. Además reconoció “el trabajo, la investigación y el tesón” que hay detrás de esta obra.
El acto también contó con la presencia de Javier Compás Montero de Espinosa, periodista y prologuista del libro, quien declaró su “afán por rescatar del olvido a este y otros personajes”.
Además puso de relieve el intenso papel de la homenajeada en los años del franquismo. “En nuestro espíritu está el mismo que había en el corazón de Fórmica cuando inició su lucha por los derechos de las mujeres en un época tan difícil como era la posguerra”.

lunes, 22 de junio de 2015

Historia contra sectarismo, por Carlos Colón


La ciudad y los días

Historia contra sectarismo

carlos / colón |
ALFONSO Lazo, el mejor profesor que tuve en la carrera porque era el que más obligaba a pensar, ha publicado un libro incómodo (Historias falangistas del sur de España, Espuela de Plata) porque tiene el mismo defecto de sus clases: obliga a pensar. Trata de los falangistas, sobre todo los de base, para "indagar sobre su ideología, sobre su mentalidad, sobre su imaginario colectivo, sobre los gestos que los identificaban y separaban de las otras familias que integraron la dictadura de Franco". Y se propone hacerlo "sin caer en la tentación del presentismo: con la máxima objetividad que cabe exigir a un historiador (…) que conoce de los horrores de la historia, pero busca entenderlos sin sustituir por la mentalidad del presente lo que fue mentalidad del pasado".

También aborda "el extraño viaje" al comunismo que algunos fascistas europeos dieron por odio fanático a las democracias burguesas; y que algunos falangistas españoles dieron en los años 50 y 60 por idéntico motivo, hasta acabar en la izquierda democrática. De los primeros Lazo aporta testimonios estremecedores como el del fascista Drieu de la Rochelle, que anotó en su diario tras la derrota de Hitler en Stalingrado: "Stalin es un personaje de derecho divino… Moriré con la alegría salvaje de que Stalin será el dueño del mundo. Por fin, un dueño"; o esclarecedores, como el del historiador François Furet: "El movimiento fascista está alimentado de anticomunismo, el movimiento comunista de antifascismo, pero los dos comparten el mismo odio al mundo burgués". En España, donde la Segunda República fue despreciada como "democracia burguesa" por comunistas y fascistas, conocemos bien este odio que explica la desafección hacia el franquismo de los falangistas "puros". "No es un hecho sorprendente -escribe Lazo- que en el momento de mayor fortaleza del régimen franquista (…), cuando la dictadura ya aparece aliada de los Estados Unidos y goza de plena respetabilidad internacional, justamente entonces, muchos jóvenes falangistas rompan con el régimen (…) porque ellos son fascistas y lo ven como una mera dictadura reaccionaria… Cuando descubran que el fascismo ya nunca volverá, van a girar hacia posiciones democráticas y de izquierdas".

Un libro oportuno y hasta necesario porque, como afirma Lazo, el "conocimiento de una historia sin sectarismos ni silencios interesados no parece cosa baladí en estos tiempos que corren".

martes, 9 de junio de 2015

PRESENTACIÓN 'MERCEDES FÓRMICA' EN VALENCIA


De la mano de la Asociación Ágora Cuadernos de Encuentro, se ha presentado el 4 de junio en Valencia 'Un grito en el silencio' el libro homenaje a Mercedes Fórmica editado por Ed. Barbarroja. En esta ocasión la presentación corrió a cargo de una de sus coautoras, la empresaria Mercedes Valdivia, que estuvo acompañada por los juristas José Manuel González Acuña y José Manuel López Jiménez.


El acto convocó a numeroso público entre el que se encontraba el periodista y escritor Josele Sánchez, cuya novela 'Con la piel de cordero' sigue cosechando gran éxito.



Mercedes Fórmica fue una escritora y jurista clave en la lucha por los derechos legales de la mujer en España. También es una gran desconocida para la mayoría de la sociedad.



jueves, 21 de mayo de 2015

LA AMISTAD ENTRE FEDERICO Y JOSÉ ANTONIO LLENA EL ATENEO

Mucho se había hablado pero pocas veces con fundamento, de la relación de amistad entre Federico García Lorca y José Antonio Primo de Rivera; ahora lo hace el profesor Jesús Cotta en el libro 'Rosas de plomo' (Editorial Stellamaris). Sin duda se trata de una obra sumamente interesante como lo acredita el lleno que registró el Ateneo de Sevilla, lugar elegido en la ciudad Hispalense para su presentación el miércoles 20 de Mayo.



La Asociación Cultural ADEMÁN, actuó como promotora del acto y el Ateneo de anfitrión de lujo para una obra rigurosa escrita con una perspectiva absolutamente desideologizada. Sin duda, estamos ante un libro que no dejará indiferentes ni a los sectarios de uno ni del otro lado, responsables ideológicos últimos de los asesinatos del Poeta y del Caballero, términos con los que Cotta se refiere a García Lorca y a Primo de Rivera.


(De izda a dcha, Javier Compás, el Dr Pérez Calero, Jesús Cotta y Petón)


Las intervenciones del presidente del Ateneo, el Dr Pérez Calero y de ADEMÁN, Javier Compás, dieron paso al periodista y escritor José Antonio Martín Otín (Petón) que actuó de presentador y que, según el propio autor, había contribuido decisivamente a la obra pues no fueron pocos los que en los años de su gestación le advirtieron de lo 'peligroso' del tema elegido.


(José Antonio Martín Otín -Petón- y Javier Compás)


Cotta afirmó que fue Lorca quien le descubrió a José Antonio, pues conocía la obra del poeta de Fuentevaqueros desde pequeño pero no al fundador de Falange Española de quien destacó su coincidencia con Lorca en superar las lecturas estrechas de una España preñada de sentimiento cainita.


(Jesús Cotta y Petón)


El acto contó con la asistencia de destacados personajes de la cultura andaluza y sevillana como Jesús Quintero (El Loco de la Colina), el escritor Manuel Jesús Roldán, el historiador Fernando de Artacho, el profesor Miguel Cruz Giráldez, el Catedrático de Derecho José Martín y decenas de estudiantes de bachillerato que habían acudido a la presentación de 'Rosas de plomo'.


(El historiador Fernando de Artacho y Javier Compás)

viernes, 15 de mayo de 2015

Aquilino Duque gana el premio taurino Manuel Ramírez


El escritor sevillano Aquilino Duque ha ganado el VIII premio periodístico taurino Manuel Ramírez que concede ABC y que ha premiado su artículo «Estado y transición en los toros», publicado en ABC de Sevilla el 18 de mayo de 2014 y en el que niega la presunta decadencia de la Fiesta.

 

lunes, 6 de abril de 2015

Conferencia: Los gitanos y las letras a cargo de Joaquín Albaicín

(Difundimos la siguiente información)

El Centro Norteamericano de Estudios Interculturales / Spanish Studies Abroad
se complace en invitaros a la charla:

Los gitanos y las letras

con

Joaquín Albaicín


martes 7 de abril
19:30
El Centro Norteamericano
C/Harinas, 16-18, 41001 Sevilla

Joaquín Albaicín es un escritor creativo y polifacético, distinguido por su pasión por la herencia cultural del gitano en general y de su familia en especial. Su primera novela, La serpiente terrenal (Anagrama, 1993), relatos (La estrella de plata (Manuscritos, 2000)), ensayos (Los gitanos en el ruedo: El Indostán en el toreo (Espasa Calpe, 1993), Diario de un paulista (El Europeo, 1995) y En pos del sol: Los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, 1997)) y artículos nos retan a explorar dicha cultura milenaria con ojos nuevos y abarcan toda la diversidad vivida y cultural de los gitanos.

Entrada libre y gratuita

Con cualquier pregunta favor de comunicaros con la Dra. Erika M. Sutherland
emsuther@muhlenberg.edu / 666-638-729

lunes, 30 de marzo de 2015

IX Certamen de Creadores por la Libertad y la Paz

Difundimos entre nuestros amigos las bases de la convocatoria del IX Certamen de Creadores por la Libertad y la Paz para su conocimiento y difusión.


Las bases se pueden consultar accediendo a la web  www.fundacionalbertojimenez-becerril.org 


viernes, 6 de febrero de 2015

Apellidos sin memoria (Publicado en ABC el 5 de Febrero de 2015)


Además de situaciones irreales y excesivamente forzadas para provocarnos una risa facilona, en la divertida y muy taquillera película «Ocho apellidos vascos» aparece un personaje entrañable, pero que en el entorno donde se desarrolla la historia resulta imposible. Se trata de Merche, «una extremeña que se mudó al País Vasco por amor», encarnada por Carmen Machi, que vive contentísima en el paraíso de Euskadi y que llega a encandilar a Koldo, el padre de Amaia, la novia. Pero resulta que Merche -según lo que se nos va desvelando a lo largo de la peli- parece ser la viuda de un Guardia Civil, circunstancia que resulta sencillamente incompatible con la felicidad exultante que reparte la buena de Merche a su alrededor. Imposible porque, desgraciadamente, bien sabemos que viudas y familiares de guardias civiles, policías nacionales y miembros del Ejército,han estado incluidos en la lista negra de los abertzales y sus amiguitos nacionalistas, y han sido sometidos a tan inhumana presión excluyente, que no les quedaba otra que abandonar el paradisíaco Euskadi habitado por personas muy solidarias, y pastoreadas por una clerecía muy acogedora y cristiana (sobre todo en los funerales de las víctimas de atentados). Merche es un importante personaje de la película, pero imposible porque no la habrían dejado vivir en una realidad que todavía nos resulta tan dolorosamente fresca, como para haberla olvidado.


(Merche -Carmen Machi- a la izquierda)


El supuesto error del personaje de Merche podría justificarse bajo variadas razones. Como, por ejemplo, en la falta de costumbre y de conexión con la cruda y dura realidad que ha acompañado a la mayoría de los de nuestra casta cineasta respecto a los asesinatos etarras, y que les ha llevado a pasar de puntillas sobre las terribles historias que subyacen detrás de cada criminal atentado. O con menor malicia,cabría interpretar  la presencia en la peli de nuestra imposible Merche, como una mera licencia artística que se toma el director para equilibrar más simpáticamente el cuadro de personajes y hacernos la cosa más divertida. O incluso como un simple fallo que se coló en el guión sin que nadie advirtiese de la imposibilidad del personaje, como imposible habría resultado la presencia exultante de una mujer judía moviéndose por una peli que se desarrollara en un ámbito lleno de nazis.



Sí, quizás fuera solo eso: un error del guión. Pero se trataría de un error que desgraciadamente refleja lo que nos está sucediendo: una acelerada amnesia colectiva respecto a todo lo que rodea a los criminales etarras y a la memoria de sus crímenes. Una nueva actitud que se debe a un «tiempo nuevo» que supuestamente nos tocaría vivir ahora, porque ha cambiado la realidad y no podemos quedarnos anclados en el pasado. Un tan cacareado «tiempo nuevo» donde no cabe mantener el mismo discurso que hace quince años cuando los etarras mataban, porque ahora ya no matan.Y es verdad que ya no matan; pero porque no les hace falta matar: se encuentran cómoda y «democráticamente» instalados en las instituciones, y disponen de un nuevo partido político que utilizan como instrumento legal para sus bastardos fines sin necesidad de mancharse las manos de sangre.


(Monseñor Setién)


Y es que parece que lo que toca es pasar página y seguir la hoja de ruta que nadie reconoce haber pactado, pero que va cumpliéndose inexorablemente. Lo que toca es acomodarnos a ese «tiempo nuevo» donde debemos llevarnos los presos a cárceles más cercanas a sus hogares, para que puedan aplicárseles con mayor eficacia y discreción las medidas de gracia que les resulten más beneficiosas. Lo que toca es el tiempo nuevo en que se les excarcele  más cómodamente por la puerta de atrás; en que se les «normalice» invitándoles a participar como contertulios en los medios de comunicación; en que puedan seguir amenazándonos con la chulería habitual de sus voceros promoviendo la desobediencia en las instituciones. En fin, nos toca un tiempo tan nuevo... como la conocida ignominia de siempre.
Acabamos de recordar el setenta aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz con importantes actos, incluso en España, pese a que nada de aquello se produjo cerca de nuestro país. Y llama la atención que, a la vez que se pretende perpetuar el sentimiento de aquel horror entre nosotros, para que nunca más pueda producirse algo similar, sin embargo respecto a nuestro «doméstico» horror, padecido hasta hace muy pocos años aquí mismo en nuestro suelo, parece que interesa diluirlo bajo una especie de forzada amnesia selectiva. Y eso, pese a que gran parte de los autores de nuestro horror, no solo no han pedido perdón, sino que continúan jactándose de sus cobardes crímenes y pavoneándose delante de los familiares de sus víctimas, apareciendo sin pudor en actos públicos donde se sigue permitiendo que reciban homenajes por sus cobardes acciones criminales. Pero al menos, no confundamos: esta permisividad con los criminales y quienes les justifican, este dejar hacer, dejar pasar, y este mirar hacia otro lado, no es generosidad ni magnanimidad;es pura y simple comodidad o cobardía que acabará pasándonos factura.
No fueron pocos los gobernantes y políticos de uno y otro partido que enfáticamente y con voz campanuda, tras cada nuevo crimen de ETA nos prometían tranquilidad, dentro del dolor, porque finalmente los asesinos etarras acabarían pudriéndose en las cárceles. Pero los asesinos que vos pudrís, gozan de inmejorable salud. 
 

Miguel Ángel Loma