jueves, 23 de agosto de 2012

Luis Rosales en la Biblioteca Nacional

La Biblioteca Nacional afronta un mes de septiembre cargado de actos culturales.
lainformacion.com
La inauguración de dos exposiciones, la primera dedicada al fotógrafo hispano húngaro Juan Gyenes, y la segunda, 'El libro como...', en la que el protagonista principal es el público, marcan la programación cultural de la Biblioteca Nacional de España en el mes de septiembre.
El día 13 se inaugurará 'Gyenes. Maestro fotógrafo', que reúne las imágenes más relevantes de Juan Gyenes (1912 - 1995), uno de los fotógrafos más importantes de la segunda mitad del siglo XX, cuya cámara fue testigo de los más importantes acontecimientos políticos, culturales y sociales de su época.
La muestra, que estará expuesta hasta el 18 de noviembre, se articula en cinco apartados: fotos icónicas, álbum personal, retratismo, artes escénicas y rarezas. Gyenes retrató en blanco y negro la España del siglo XX, importándole más la luz que las ideologías.
Por otro lado, el jueves 27 se abrirá al público la exposición 'El libro como...', organizada por la BNE y Acción Cultural Española (ACE), que se podrá visitar hasta mediados de enero del próximo año.
En ella se plantea una intervención interactiva a partir de objetos y libros de artistas de la BNE, cuya percepción será modificada y completada a través de sonidos, imágenes de vídeo y olores, alcanzando la transmisión de experiencias sensoriales por medio de los libros, en un intento de reflexión sobre el futuro del libro como soporte artístico.
VOCABULARIO PROVINCIAL AMERICANO
El martes 18 se presentará el libro 'Vocabulario provincial americano y otros léxicos' de Bartolomé José Gallardo, con introducción y transcripción de Francisco Calero y Valentín Moreno. Editado por la Biblioteca de Extremadura, dentro de los actos Extremadura en las Cortes de 1812, es el número 6 de su colección Alborayque Libros.
Coincidiendo con la exposición 'El mito trágico de Raquel Meller' (1888 - 1962), el miércoles 19 a las 18:30 horas , se proyectará la cinta Carmen, de Jacques Feyder, con la colaboración de la Filmoteca Española. El jueves 27 se celebrará la conferencia Luis Rosales: un poeta en su selva a cargo de Luis Rosales Fouz. Se trata de un homenaje a Luis Rosales con motivo del Tricentenario de la BNE.
Por otro lado, los martes y viernes de septiembre, a las seis de la tarde, continuará el ciclo de cine homenaje a Tarzán, con motivo del centenario de la publicación de la primera novela del personaje, creado por Edgar Rice Burroughs en 1912. Se verán en versión original las películas 'Tarzán de los monos', 'Tarzán y su compañera', 'La fuga de Tarzán' y 'Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos'.
En septiembre continúan las visitas guiadas al Museo de la Biblioteca (de martes a viernes, de 11 a 14 horas), al Museo y al Salón de Lectura (para grupos, los martes a las 17:30 h, y los miércoles y jueves a las 17:00 h. Para el público en general, martes y viernes a las 17:00 h, y el último sábado del mes a las 12:00 h), y a la BNE (para grupos especiales de profesionales y universitarios, organizadas en función de sus intereses específicos, previa petición).

domingo, 19 de agosto de 2012

La Tristeza del Samurái de Víctor del Árbol.

Basura literaria. 
La deriva de Círculo de Lectores hacia la literatura más ramplona y comercial, salvo honrosas excepciones de muy buenas ediciones, es, ni más ni menos, lo que padecemos desde hace unos años en el mundillo literario, no sólo en esa revista de venta a domicilio, sino en otrora prestigiosas cadenas de librerías. No se educa al público, ¿para qué? es más fácil echarle carnaza en blanco sobre negro para seguir aumentando la superficialidad y los lugares comunes de los best sellers al uso. 
Y como en verano uno se echa en la mochila casi cualquier cosa para pasar el rato, consideré La Tristeza del Samurái, una posible buena opción de entretenimiento para ratos playeros. Lamentablemente, la citada novelita ha tenido, además, la desgracia de caer en mis manos entre un Vila Matas y un Sándor Márai, demasiado para el body, que diría mi prima Elena. La historia que narra Víctor del Árbol es una antología de lo políticamente correcto: protagonista lesbiana, visión desastrosa del matrimonio y la familia tradicional, supuesto "realismo sucio" y un burdo maniqueísmo donde, una vez más, se muestra a los vencedores de la Guerra Civil, como malos malísimos, no, más, no son solo malos, son una colección de monstruos sádicos, retorcidos, asesinos sin alma ni corazón, etc. , etc. Pero aquí se da un paso más, a los patéticos personajes creados por el autor se unen nombres de personas reales, en una abracadabrante trama que mezcla a los frikis creados por el autor con personas reales de la historia reciente de España.
Pero admitamos la libertad de creación del autor y su derecho a inventar la historia que quiera, pero es que además, todo está envuelto en una escritura torpe, pretenciosa, con unas metáforas y comparaciones ridículas, cuando no cursis e intrascendentes. Pero es que además el autor aplica mal adjetivos y sustantivos, inventándose incluso algunos de ellos, inexistentes, creo, en lengua española.
Si a lo largo del verano hemos recomendado algunas lecturas, permitannos que esta vez le recomendemos la NO lectura de esta enrevesada historieta de fascistas sádicos.

A. C. Ademán

lunes, 13 de agosto de 2012

Sánchez Gordillo de falangista hedillista a diputado de IU

En 1967 el hoy diputado de Izquierda Unida pidió información para ingresar en la guardia civil, además de ser simpatizante y acudir a actos del falangismo hedillista.

Por Ana Burrieza
Juan Manuel Sánchez Gordillo, el hombre del momento y conocido ahora por el gran público por su acción mediática de asaltar supermercados y ocupar tierras en una suerte de Robin Hood de izquierdas, no siempre fue así. En 1967 pidió información para ingresar en la guardia civil, hacia la que mostraba una gran simpatía, y simpatizaba con el falangismo hedillista tal y como recuerdan algunos falangistas sevillanos de la época. Casualmente su ahora bestia negra, el presidente andaluz José Antonio Griñán, también tuvo un pasado azul muy similar, como desveló Diario El Aguijón.
EXCLUSIVA DIARIO EL AGUIJÓN: El pasado falangista de José Antonio Griñán, actual presidente del PSOE, al descubierto
Ana Burrieza.11.08.12. El alcalde de Marinaleda (Sevilla) y ahora diputado de Izquierda Unida no siempre fue de izquierdas, o al menos no lo fue de la forma actual. El 16 de marzo de 1967, con quince años de edad, pidió información  junto a otros dos amigos, Francisco González y José Arjona, en la Comandancia de Sevilla de la Guardia Civil sobre lo necesario para ingresar en el cuerpo de la Benemérita, tal y como figura en los registros de la época, donde se hacían informes detallados de todos los movimientos y accesos a las instalaciones y motivos de la visitas. De haberse materializado el ingreso en el Instituto Armado, probablemente podría haber sido incluso uno de los guardias con los que negoció los desalojos de las tierras ocupadas en “Las Turquillas” , en lugar de uno de los ocupantes. Pero la vida da muchas vueltas y no fue así, y el camino que muchos andaluces escogieron como medio de vida, no fue finalmente el elegido por Sánchez Gordillo, quien años más tarde, en las elecciones municipales del 1979 alcanzaría la alcaldía de Marinaleda, donde permanece instalado desde entonces.

El falangista que ya entonces quería hacer la reforma agraria
Algunos amigos sevillanos de aquellos años recuerdan bien aquel pasaje sobre la petición de información para ingresar en la Guardia Civil, y otro no menos curioso: su filiación al falangismo hedillista. Ambos hechos resultan sorprendentes, especialmente hacia quien se ha querido presentar como un ejemplo viviente de la viabilidad de las fórmulas más autogestionarias, y especialmente centrado en reivindicar la reforma agraria y la entrega de las tierras a los campesinos andaluces. No parece casualidad que esa bandera fuera también esgrimida por el falangismo hedillista con mucha fuerza en Andalucía, y que la reforma agraria fuera uno de los puntos fundamentales del falangismo original de José Antonio. En 1970 se celebró en Sevilla un pequeño acto en el Hogar Cisneros de la OJE organizado por los falangistas de Sevilla y Huelva del Frente Sindicalista Revolucionario (FSR) al que acudió el médico gaditano Narciso Perales, uno de los firmantes del Manifiesto de los 100 que daría lugar al nacimiento de Comisiones Obreras y uno de los cabecillas de la disidencia falangista al franquismo*. A ese acto, también acudió Juan Manuel Sánchez Gordillo, según han recordado para Diario El Aguijón Alfonso Sotomayor y Enrique Alfonso ambos falangistas, y que estuvieron en ese acto. Allí, Narciso Perales, que fuera uno de los amigos personales de José Antonio, y lider de la fracción hedillista y antifranquista del falangismo, desgranó los puntos fundamentales que reivindicaban para Andalucía. Y entre ellos, la de la reforma agraria, la nacionalización de la banca y el reparto de tierras entre los campesinos, para que estos pasaran a ser propietarios de su propio medio de producción, o lo que es lo mismo, la autogestión basada el modelo yugoslavo. No se sabe bien si aquellas ideas se le quedaron grabadas a Sánchez Gordillo por aquel acto o por otros parecidos, pero lo que no hay ninguna duda es que 40 años después, Sánchez Gordillo sigue defendiendo en la práctica aquellos lemas, aunque bajos banderas bien distintas.


*Falangista contra el Caudillo. Gustavo Morales. Editorial Sepha.2007.

viernes, 10 de agosto de 2012

La controversia falangista de Ridruejo vista por El País

Ridruejo, la desesperación del exilio

Las cartas escritas desde París corroboran el irreversible desmarque de la dictadura del ex-falangista

Gloria de Ros y Dionisio Ridruejo en un viaje a Paris en el año 1962.

Dionisio Ridruejo había roto con el régimen que él ayudó a montar. El franquismo no se lo perdonó y le persiguió con saña. Franco aprovechó el ruido del contubernio de Múnich (en el que el exfalangista había participado y del que ahora se cumple medio siglo) para aislarle en París, donde el autor de Escrito en España vivió, desde 1962, dos años de exilio en los que combinó su rabia de expatriado con la preocupación familiar por la precaria situación en que vivían su mujer, Gloria de Ros, y sus dos hijos, Gloria y Dionisio, que habían nacido en 1947 y 1949.
Ahora publica la Fundación Banco de Santander las cartas que él le escribió a su mujer en ese periodo de su vida. Cartas íntimas desde el exilio, que han sido compiladas por los críticos Jordi Gracia y Jordi Amat. Coinciden, además, con la publicación en RBA de Ecos de Múnich, que recogen los escritos de Ridruejo relacionados con aquel contubernio en el que por primera vez participaron vencedores y vencidos de la Guerra Civil.
El “contubernio” (expresión con la que el régimen trató de desprestigiar la reunión), “ha salido en conjunto mejor de lo que era razonable esperar e incluso el inmenso beneficio de la reacción del Gobierno me parece una gracia caída de los cielos”, le dice Ridruejo a Gloria en la primera de estas cartas íntimas. Se le había abierto la posibilidad del destierro en España, pero Ridruejo no quiso aceptar esa oportunidad. “Lo que se ha hecho es lo único que puede dar confianza a la gente sobre el porvenir y yo no cejaré hasta llevar las cosas a sus mejores consecuencias”. Esa fue la razón “por la que no me apresuro a volver ni a aceptar la residencia en Fuerteventura —que es una isla dura pero preciosa— o en Carabanchel. Tengo mejores cosas que hacer por el momento. Cuando estas cosas estén hechas, volveré a España seguramente y que ellos tomen la responsabilidad”.
Volvió a España dos años más tarde. Después de algunas peripecias que narra con el pulso del poeta que fue, sorteó a la Guardia Civil en la frontera y se presentó de improviso en la casa de Madrid. “Parecía un fantasma”, dice su hijo Dionisio, que ahora tiene 63 años. Se fue de inmediato a su escritorio y le escribió una carta al director general de Seguridad, que era Carlos Arias Navarro. “No podía resignarme a quedarme extrañado de mi patria indefinidamente, haciendo creer, por añadidura, que mi pasividad significa iba asentimiento a esta situación anormal y penosa. No se trataba por mi parte de un desafío a la autoridad sino de una modesta reivindicación de derecho, que considero indeclinable, sin perjuicio de las medidas que el Gobierno pudiera considerarse en el deber de aplicar en consideración de mis actitudes políticas”. El Gobierno tomó represalias. Como había ocurrido antes, en condiciones menos dramáticas, lo encarcelaron y luego lo sometieron a una vigilancia que no se relajó hasta la muerte del general…

'Querida Gloria'

París, 2 de mayo de 1963
“Acabo de recibir el escrito y todo estaría bien si no fuera por el primer punto de la rectificación, que es un disparate. He escrito todo un libro para explicar cómo y por qué he dejado de ser falangista. ¿Cómo puedo ahora dejar decir que lo sigo siendo, invocar la División Azul y todo lo demás? Joaquín [Ruiz-Giménez] se ha equivocado: no necesito la defensa del disidente desde dentro sino la justificación de mis actos. Si 'Arriba' publica ese párrafo hará un inmenso daño a todo lo que he querido hacer y me presentará como un monigote. No tendré más remedio que evitar una aclaración, lo que me revienta pues es penoso para ti, que es quien firma. (...) En fin, tú no tienes la culpa y el culpable soy yo por no haberte advertido. Mi táctica no es la de echar agua al vino y escurrir el bulto. Estoy a la ofensiva y no a la defensiva”.
En aquella carta a Arias Navarro, Ridruejo le contó al que luego sería sucesor de Franco en la interinidad de la Transición los detalles de su viaje del exilio a su país. “Como V.I. debe saber, algunos agentes de ese servicio (policial) me raptaron en las proximidades de Bilbao, y después de mantenerme en su coche con los pretextos más ingeniosos y el trato más cortés, me devolvieron a territorio francés a la vista de San Juan de Luz. Explicaré que he empleado la palabra ‘rapto’ en sentido técnico y no peyorativo para indicar que no hubo ni detención ni identificación formales, ni pasaje por comisaría alguna, ni aceptación de mi deseo de que mi caso (…) fuera consultado con la superioridad, ya que mi intención no era la de disimularme”.
Se entregaba, tácitamente. “Y lo metieron en el trullo”, dice ahora su hijo. Su exilio lo pasó combinando oficios (editor, traductor, escritor), simulando ante Gloria, que una vez fue con los hijos a París, un bienestar inestable del que se quejó muy poco. Las cartas procuran una estabilidad familiar que en algún momento estuvo a punto de saltar por los aires. Fue en mayo de 1963, cuando el diario Arriba, del movimiento, lo acusó de favorecer “al partido del crimen, la checa y la tortura”. Su mujer, aconsejada por el exministro de Franco Joaquín Ruiz-Giménez, escribió una carta exculpatoria, aludiendo a los servicios prestados por Ridruejo en la Falange y en la División Azul. A él esa carta lo llenó de indignación, y respondió con una carta íntima, pero incendiaria. Esa carta tiene un alto valor documental, pues marca para siempre la voluntad de Ridruejo de desmarcarse de veras del régimen que contribuyó a crear. Jordi Gracia lo subraya así, explicando cómo se sale de la lectura de estas cartas: “Se sale con el ánimo tonificado por el equilibrio entre el sacrificio y el deber. Ridruejo asume costes humanos muy altos y se siente responsable de haber contribuido a una enorme catástrofe”.
Es la crónica personal de un exilio, señala el antólogo, “que muestra el precio que Dionisio Ridruejo tuvo que pagar por un orden civil o moral más justo”. Y ese testimonio, la carta de reproche a Gloria de Ros, simboliza mejor que cualquier otro documento esa ruptura que el Ridruejo demócrata quiso oponer al Ridruejo falangista. “Fue un hombre de bien”, dice el hijo. Los compañeros de colegio de este escucharon, como él, cómo se llamaba traidor a Ridruejo. “Y mi padre no fue un traidor, fue un hombre de bien”. En París, en medio de la desolación del exilio, tranquilizó a Gloria, contándole planes: “Terminar las negociaciones españolas comenzadas en Múnich; montar una fabriquita de propaganda y, por de pronto, una revista intelectual; (…) volver a España, incluso clandestinamente, cuando el aparato esté montado en forma”. Era un poeta; las cartas revelan, además, a Ridruejo como padre de familia, vulnerada su esperanza pero incólume su decisión. “Me parecería (…) indecente —incluso ante vosotros— desertar y abandonar el campo”. Era el precio que pagaba, dice Jordi Gracia, y dice su hijo, por resolver las cuentas del Ridruejo que ganó la guerra



http://cultura.elpais.com/cultura/2012/06/24/actualidad/1340571438_857999.html

miércoles, 8 de agosto de 2012

Lecturas al sol (V): DIVISIONARIOS por Jose Luis Orella

Aquella generación de jóvenes españoles que partieron voluntarios a luchar contra el comunismo en 1941

Divisionarios, un testimonio gráfico


José Luis Orella.  El libro Divisionarios. Testimonio gráfico de los combatientes españoles de la wehrmacht, de Pablo Sagarra, Oscar González y Lucas Molina de la Esfera de los libros, es una lectura muy agradable para estos días de verano. En un espléndido formato, trata de la vivencia de aquella generación de jóvenes españoles que partieron voluntarios a luchar contra el comunismo en 1941.
37 de aquellos supervivientes, de diferentes rincones de España y de distintos oficios, nos retratan a través de las entrevistas realizadas, cuales fueron los motivos por los que fueron a combatir, y las experiencias que tuvieron en aquellos lejanos páramos. Los autores, ya curtidos en obras del periodo, han sabido canalizar muy bien las vivencias de estos voluntarios, para que nos resulte una narración verídica, entretenida y apasionante de leer. 
El libro, configurado como un álbum de fotos, reúne de colecciones privadas una serie numerosa de fotos inéditas sobre aquella participación militar española, conocida, pero en la actualidad muy mal explicada por algunos profesionales. 
Esta obra, completa junto a otras de reciente aparición, la verdadera epopeya de unos hombres que fueron a luchar para abatir un sistema totalitario, que fue definitivo cuarenta años después como “el imperio del mal”. Sus experiencias, sus vivencias, anécdotas, su trato con la población rusa, sus diferencias y contradicciones con el apartheid implantado por el régimen nazi en las zonas de ocupación, muestran un frente del Este duro, donde se decidió la Segunda Guerra Mundial, y donde casi cinco mil españoles dejaron su vida en aquel combate. 
Un libro que ayuda a poner luz sobre unos hechos muy enjuiciados, pero menos tratados. Los testimonios de los supervivientes y el testimonio gráfico de las imágenes de sus colecciones privadas son una importante aportación al descubrimiento de la verdad histórica, de lo que fue la última epopeya de los españoles en un conflicto internacional.

El atril de economía del profesor Cansino. Sanidad pública olímpica

Sanidad pública olímpica; por José Manuel Cansino


«La llamada de atención que hizo Boyle al sacar a escena a la sanidad pública justo cuando su supervivencia está fuertemente amenazada por la crisis, convive con la demagogia política»
«El Estado del Bienestar no ha existido siempre y por esa                    razón cabe preguntarse si durará ‘eternamente’»
7 Agosto 12 - - José Manuel Cansino
Si no fuese por lo grave del asunto, este artículo podría recordar a un chiste en el que –pongamos por caso– un británico, un sueco y un español de comienzos del siglo XIX viajan a través del tiempo y se dan de bruces con la reciente ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres.

En mitad de su aturdimiento contemplan el espectáculo sobre el que reflexionarán los días posteriores.

Así, ayudados por solícitos intérpretes, se preguntarán por la escena en la que unas señoras uniformadas –enfermeras le aclaran los intérpretes– bailan junto a unas camas de hospital en las que unos niños saltan jubilosamente. Es el homenaje a la sanidad pública que ha querido tributar Danny Boyle, vuelven a aclarar los intérpretes acerca de la escena incluida en el evento por su director.

El británico, el sueco y el español con el rostro demudado en sorpresa se miran y, cada cual en su lengua materna se preguntan, ¿la sanidad qué?

Pública, les aclaran, la sanidad pública. El Estado garantiza la sanidad pública gratuita. Ustedes saben, el Estado del Bienestar, en fin, que si usted enferma, puede acudir a un centro de salud pública y allí le atienden gratuitamente.

La sorpresa ahora es doble. La de los ciudadanos decimonónicos «teletransportados» que no entienden cómo la corona (así se lo han traducido) paga la asistencia sanitaria de todo el mundo, y la de los traductores que no salen de su asombro al contemplar cómo unos tipos se sorprenden ante el hecho cotidiano de que el Estado financie la atención sanitaria.

Charles Wolf aclaraba esta escena en su libro «Mercados o gobiernos. Elegir entre alternativas imperfectas», traducido al español por el Instituto de Estudios Fiscales en 1995.

Wolf explicaba que la demanda de bienes públicos por los ciudadanos tenía un componente diferente de la demanda de bienes privados. La diferencia tal consistía en que los ciudadanos estaban convencidos de que tenían derecho a la asistencia pública, desde la cuna hasta la tumba y que tal derecho era consustancial a su condición de ciudadano.

Sin embargo, no sólo la sanidad sino también la educación pública, la prestación por desempleo o el resto de prestaciones, son aportaciones del siglo XX. El Estado del Bienestar o el estado providencia –los adjetivos nos son inocentes– no ha existido siempre y, por esa razón, cabe preguntarse si durará «eternamente».

Efectivamente y centrándonos en el caso de la sanidad, por ser el caso elegido por Danny Boyle para «su» ceremonia de inauguración, sólo se implantó en el Reino Unido tras el impulso del Informe Beveridge presentado en 1942.

En el caso de Suecia, el origen del Estado del Bienestar se retrotrae a 1918 con la nueva Ley de los Pobres. Finalmente, en el caso de España, la Seguridad Social (sobre la que se desarrolló nuestro actual Sistema Nacional de Salud) arranca sustancialmente en 1938 con el Fuero del Trabajo y continúa en 1963 con la Ley de Bases de la Seguridad Social.

Además, no sólo la sanidad pública universal es una herencia del siglo XX sino que es ideológicamente de origen muy variopinto. Así, en el caso británico, las aportaciones previas del conservador Benjamín Disraeli resultan cruciales para entender cómo se llega al Informe Beveridge. En Suecia, la aludida ley de 1918 fue aprobada por un Gobierno de coalición entre liberales y socialdemócratas.

Por último, la Seguridad Social española hay que atribuirla al sector falangista de Régimen franquista, destacando las figuras de los ministros Pedro González Bueno y José Antonio Girón.
Un relato similar hubiéramos podido hacer si los ciudadanos decimonónicos «teletransportados» a la Londres olímpica, fuesen franceses, antiguos prusianos (hoy alemanes), italianos o irlandeses.

La llamada de atención que hizo Danny Boyle  al sacar a escena olímpica a la sanidad pública justo cuando su supervivencia está fuertemente amenazada por la crisis económica, convive con la demagogia política con la que demasiados políticos se exhiben ante su electorado conscientes de que –como decía Wolf– este entiende que la sanidad pública es consustancial a su condición de ciudadanos.

La sanidad o el conjunto de prestaciones del Estado del Bienestar (terminología anglosajona) o providencia (terminología francesa), como toda obra humana es perecedera. Es cierto que el envejecimiento de la población europea la hace financieramente difícil de sostener. Pero, no es menos cierto, que en el momento de su origen, la II Guerra Mundial se había llevado por delante a millones de ciudadanos en edad laboral y con ellos, reducido la tasa de natalidad de los años venideros.

Sorprende que nadie hable de favorecer la natalidad como política crucial de cualquier país. Quizá porque olvidemos –como dice Wolf– que este «derecho», como cualquier otro, hay que pagarlo y bien gestionarlo si queremos mantenerlo.


José Manuel Cansino
Profesor titular de Economía de la Universidad de Sevilla

martes, 31 de julio de 2012

La estupidez del "páramo cultural" desmantelada por Aquilino Duque


Aquilino Duque


 Los nombres propios del supuesto "páramo cultural" de la postguerra
Carmelo López-Arias

La idea de que durante el régimen de Franco España habría vivido en un "páramo cultural" cuajó en la Transición, a pesar de que era absurda y contradecía la experiencia personal de millones de españoles. Pero era útil a la izquierda y lo sigue siendo, no sólo por denigrar al "régimen anterior", sino porque convertía en tótem a unos escritores (los del exilio) y menguaba el valor de otros (los de dentro).

No hay muchos que osen desmontar esa tramoya, tan cómoda para todos. Aquilino Duque, Premio Nacional de Literatura y finalista del Premio Nadal (autor él mismo de obras maestras como El mono azul o Mano en candela), sí. Porque además es de los pocos lectores auténticamente desprejuiciados ante ámbitos literarios tan distantes. Joven en los años cincuenta y sesenta, residente largas temporadas en Europa, le tentó primero el virus contestatario, trató personalmente a casi todos los ilustres del exilio, y gozó con su literatura (lo mejor de ella –por cierto- escrita antes de 1936).

Nombres señeros...

Pero eso no significaba despreciar nombres como los que incluye en Memoria y ficción en las letras españolas de trasguerra (CEU): José María Pemán, Ramón Gómez de la Serna, Wenceslao Fernández Flórez, Vicente Risco, Lorenzo Villalonga, Rafael Sánchez Mazas... Ellos y otros muchos dieron tono a las dos décadas posteriores a la guerra, y desde luego ese tono no fue gris, sino vivo en todos los colores de la paleta, como muestran las glosas, interpretaciones, e incluso dimes y diretes de estos genios (y de sus amigos y adversarios y referentes...) recogidos en estas páginas.

En torno a esos focos de atención, y conforme al talento peculiar de Aquilino Duque para mostrar la coralidad de la vida real (el trasiego de conocidos, la interrelación entre los escritos, las referencias cruzadas), contemplamos la historia literaria de la España de postguerra, con valoraciones certeras del autor -casi nunca conformes al diktat de la izquierda caviar- sobre obras y autores.

...y una buena guía de obras maestras

El bosque animado de Fernández Florez es, por ejemplo, "uno de los mejores libros de prosa, sino el mejor, de la segunda mitad de siglo". La familia de Pascual Duarte, Viaje a la Alcarria y La colmena, de Camilo José Cela, "obras sólidas y envidiables". También recuerda que en los años sesenta, cuando surgió la gran narrativa hispanoamericana, la plataforma que le dio fama mundial fue Barcelona, que en aquella época llegó "a sustituir en actividad editorial a los grandes emporios que habían sido México y Buenos Aires". Vicente Risco, con La puerta de paja, contribuyó como lo harían el mismo Fernández Flórez o Álvaro Cunqueiro a reaccionar "contra el deprimente realismo dominante en la Península". También se sumó a esa "literatura antidepresiva" Rafael Sánchez Mazas con La vida nueva de Pedrito de Andía, una literatura costumbrista hecha "para alegrar la vida, distraer y divertir", y que por tanto sentó muy mal a quienes no soportaban evocar el pasado –la infancia del protagonista, en este caso- "si no es para ensañarse con él". Y ahí está también Lorenzo Villalonga con su Bearn o La Sala de las Muñecas, mal vista en su momento por la progresía por ser su autor "aristócrata, católico y falangista", pero una obra sobre la que aún se medita y se interpreta.

En toda esta panorámica de la floreciente literatura española de esos veinte años, Aquilino Duque aprovecha para valorar lo que otros críticos desprecian, desde esa literatura que, en vez de hundir la moral del lector, le reconcilia con la vida, hasta la conexión popular de la que gozaba, por ejemplo, José María Pemán, tan envidiada por sus censores en la izquierda.

Con todo, lo más bonito de esta obra de Duque es que enamora al lector de los libros de los que habla, incluso de los que apenas menciona de pasada, de estos autores o de otros. Un buen consejo es ir apuntando las novelas que aquí aparecen, e ir leyendo las que uno desconozca y releyendo las ya visitadas. Al final de ese ejercicio, a uno no le cuelan ya la milonga del "páramo".


viernes, 27 de julio de 2012

Las verdades del barquero sobre la burbuja, por Sánchez Saus



Rafael Sánchez Saus

Lo que está pasando

Rafael Sanchez Saus 

JUAN Ramón Rallo es un economista todavía veinteañero al que, quizá porque su juventud le preserva de viejos vicios del gremio, se le entiende todo. A él se debe, en entrevista publicada en la página de Intereconomía, la que me parece más clara explicación de lo que ha pasado y nos pasa: "La situación actual de España es fruto de tres burbujas que fueron gestándose de manera sucesiva. La primera fue la burbuja financiera, creada por el sistema bancario europeo. La burbuja financiera rebajó artificialmente los tipos de interés en la economía, propiciando un sobreendeudamiento de familias y empresas para adquirir y construir viviendas, lo que generó la burbuja inmobiliaria: la economía española fue escorándose cada vez más hacia el ladrillo, concentrando en ese sector gran parte de su capacidad productiva. Y, por último, los ingresos fiscales extraordinarios a que dio lugar la burbuja inmobiliaria engendraron la burbuja del sector público: los políticos comenzaron a gastar sin freno toda esa milmillonaria recaudación tributaria extraordinaria y no recurrente, consolidando un nivel de gastos que años después se mostraría insostenible. Hoy las tres burbujas han pinchado, pero tanto banqueros, como promotores y políticos tratan de trasladarles al resto de ciudadanos y empresas eficientes el coste de sus errores".

Los datos sobre la génesis de la deuda española avalan esa secuencia. En este momento debemos 3,14 billones de euros, un insostenible 292% del PIB. En 2004, era de 1,8 billones y ahí empieza la carrera hacia el precipicio. En muy poco años los particulares, empresas y familias, aumentaron espectacularmente su endeudamiento, que en 2008 llegó a 2,38 billones, aunque desde entonces ha disminuido algo. Sin embargo, las administraciones públicas, cuyos débitos alcanzaban 0,43 billones en 2007, han alcanzado en 2012 los 855.000 millones, casi justamente el doble. Es decir, han recurrido al endeudamiento masivo para hacer frente a la caída de ingresos que la crisis ha provocado.

El grave error de Mariano Rajoy, económico y político, está siendo no afrontar la reconversión del Estado a que estas cifras obligan y confiarlo todo a la capacidad de sacrificio de las clases medias. Pero en un país en el que, según un reciente informe no oficial, pudiera haber más de 445.000 cargos públicos de muy diversa índole, más del doble que en Alemania, ningún sacrificio servirá para nada sin el desmontaje del aparato clientelar de los partidos, instalado en las Administraciones. Y es evidente que don Mariano no está en ello.


 http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1315780/lo/esta/pasando.html#.UBDknhDEcyI.gmail

lunes, 23 de julio de 2012

Recordando a José María Pemán


No hay virtud más eminente

que el hacer sencillamente

lo que tenemos que hacer…
J.M.Pemán


EL 1 de Mayo de 1948 el periódico La Nación decía que se encontraba en Buenos Aires el académico José María Pemán y que venía a continuar lo que en 1941 comenzó: presentar España.

Venía para asistir al estreno de algunas de sus comedias y a pronunciar conferencias donde se las habían pedido. La prensa decía que sus últimas comedias eran La Verdad, Vendimia y La Casa, todas dirigidas e interpretada por Lola Membrives.

En una entrevista que le hizo Jaime Potenze para el periódico Criterio contestó que ninguna conversación sobre teatro contemporáneo escrito en España estaba completa si no se nombraba a estos tres personajes: Jacinto Benavente, Eduardo Marquina y José María Pemán.

Un bailaor gaditano de La Línea de la Concepción ha entregado días pasados un obsequio al subsecretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del gobierno argentino que preside Mauricio Macri. Durante muchos años han estado las banderas de Argentina y España en la casa donde vivió hasta su fallecimiento el ilustre poeta y escritor José María Pemán.

He aprovechado ahora que se celebran días dedicados a Hispanoamérica para recordar a este escritor que llevó el nombre de Cádiz y que protagonizó en aquellos días la lengua y el idioma en la Real Academia Argentina.

De las conferencias -que fueron todas maravillosas y que se guardan en los archivos pemanianos-, al menos quiero dar a conocer los títulos: Panorama de España y del mundo, Hacia una nueva cristiandad, Pensamiento y poesía de San Juan de la Cruz, La cuarta salida de Don Quijote y La mujer y la familia en el mundo español.

Hemos recordado a José María Pemán, quien hace mas de treinta años falleció un 19 de julio, y debemos recordar su persona y sus escritos.

…no siento ambiciones, ánsias ni desvelo

quiero solamente vivir y cantar,

¡es tan puro y simple todo cuanto anhelo

que cabe en mí mismo, como cabe el Cielo!




 
 
http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1310091/recordando/jose/maria/peman.html
 

Vuelven los toros a Bilbao, por Pablo Martínez Zarracina

BILBAO AL FONDO

Último tercio

Vuelven los toros a Bilbao con su peculiar parafernalia: clarines, timbales, abanicos, olés, antitaurinos


Último tercio
Plaza de toros de Vista Alegre

Vuelven los toros a Bilbao y saca uno su entrada con una mezcla de estupor y melancolía, sin saber muy bien qué razones le devuelven a Vista-Alegre, pero sin dejar al mismo tiempo de mirar hacia el cielo, intentando descifrar en las nubes lejanas si cambiará el clima, si habrá viento el sábado, si se le complicarán las cosas a Fandiño. «Que tenga suerte ese torero», murmura uno para sí, ya de vuelta, mientras guarda los tickets en la chaqueta, enfilando General Concha. Es entonces cuando regresa el ruido blanco cerebral: las íntimas disquisiciones pesimistas.
Porque lo cierto es que ha ido uno perdiendo mucho del entusiasmo taurófilo que distinguió su juventud. Fueron aquellos unos años en los que la pasión se manifestaba aún exenta de ironía. Digan lo que digan, los jóvenes son una gente que se toma las cosas extraordinariamente en serio. Solo eso explica aquellos viajes minuciosamente planeados para ver las últimas tardes de Chenel. Y las peregrinaciones a Madrid para acampar en ‘Cock’ y ver a tal o cual torero en una de esas dos o tres citas en las que resultaba imprescindible verle.
Y qué decir de la lectura minuciosa de tantos libros, muchos de ellos del todo insalvables, pero algunos pocos sencillamente luminosos: descubrimientos de Chaves Nogales y Corrochano, la novelita aquella de Joaquín Vidal, el impecable ‘El toreo y las luces’ de Aquilino Duque. Y la lectura fascinada, inacabable, de aquella revista llamada ‘Quites’, que llegaba siempre con una viñeta de Ramón Gaya en la portada y en cuyas paginas convivían Manolo Vázquez y Rafael de Paula con Bergamín, Claudio Rodríguez, Brines o Ferlosio.
Sin embargo, qué lejos todo aquello. Miro ahora la zona de mi biblioteca dedicada a los libros de tema taurino y tengo la sensación de haberme dedicado en un tiempo lejano al estudio de una disciplina estrafalaria que he olvidado por completo. Incluso he olvidado los motivos que me empujaron al estudio de aquel saber quimérico. Abramos un volumen al azar por donde señala el marcapáginas: «Este espectáculo es ciertamente uno de los más hermosos del mundo si se considera, simplemente, como un regalo de la vista o como un esfuerzo de la valentía e infinita agilidad de los ejecutantes». Es Edward Clarke, un viajero inglés que asistió a una función de toros celebrada en la Plaza Mayor de Madrid en 1760... Etcétera.
Pese a todo, claro, sigue uno yendo de vez en cuando a los toros, y siente una lejana devoción por un par de matadores que están en activo, y de pronto, una tarde, una media verónica perfecta vuelve a dejar claro cuál es el sentido profundo de todo el espectáculo: la búsqueda de la inexplicable emoción estética. Pero aún así cada vez pesan más las tardes en que el espectáculo tiene mucho de estafa, y todos esos toreros gimnásticos y funcionariales, y los debates bizantinos entre taurinos y antitaurinos: augustos y clowns sobreactuados a los que alguien empuja a la pista central del debate público.
Es todo tan extraño que ni siquiera me sorprendo cuando pienso que lo más auténtico que creo encontrar en algunas tardes de toros son precisamente los antitaurinos, esa gente llena de fe y pintoresquismo que no compone grupos sino retablos. Sus pancartas llenas de sangre y espadas me recuerdan mucho a Solana y creo que sus mejores gritos podría firmarlos aquel aficionado inverso y problemático que fue Eugenio Noel. Yo creo que llegaré a ir a los toros solo para disfrutar de su presencia castiza en la puerta de la plaza. Ellos garantizan a su manera la supervivencia del espectáculo y quién sabe si incluso también la de la raza. 
 
 
 http://www.elcorreo.com/alava/20120615/mas-actualidad/cultura/plaza-toros-bilbao-fondo-201206141946.html
 

Recordemos Las Navas. Por Rafael Sánchez Saus

Recordemos Las Navas

Rafael Sánchez Saus

CON mucha más pena que gloria, en casi absoluto silencio, ha transcurrido la fecha del VIII centenario de la batalla de Las Navas de Tolosa, sin duda la más decisiva de todas cuantas se dieron a lo largo de la Reconquista y quizás una de las más trascendentes por sus consecuencias de toda la historia de España y de Europa. Una batalla que destruyó el poder del fanático imperio almohade, rompió definitivamente el inestable equilibrio entre cristianos y musulmanes en España, hizo posible la conquista castellana de Andalucía en las décadas siguientes y permitió la plena integración de la Península Ibérica en el marco geohistórico de la civilización occidental.

Pero es que la batalla de Las Navas, más allá de sus efectos hispánicos, se vivió como un acontecimiento de alcance mundial, en el que toda la cristiandad se sintió involucrada, sin duda porque el peligro que entonces se conjuró amenazaba a toda ella tras el ya inevitable fracaso de la aventura cruzada en Oriente. Tiempo después, cuando el poder turco, remontando el Danubio, llegó hasta las puertas de Viena, pudo apreciarse de nuevo el valor providencial de que el islam no pudiera contar con una base firme en España desde la que atenazar Europa.

¿Se salvó Europa, pues, en Las Navas? La superioridad de una civilización no se juega en una jornada, sino en el día tras día que acumula hallazgos, dinamismos intransferibles y valores nuevos. Pero antes es necesario que se haya garantizado el mundo en que deben desarrollarse. Sin Las Navas, España no habría sido plenamente Europa y ésta nunca hubiera respirado tranquila en su frontera sur. Y para qué hablar de Andalucía, que no hubiera dejado de ser un apéndice de los tiránicos poderes norteafricanos a los que desde el siglo XI estaba sometida.


Es penoso que todo esto se ignore o, peor aún, se oculte por un sentimiento vergonzante, ideologizado y torpemente oportunista de la propia historia. Sorprende una vez más la escasa sensibilidad del pueblo español y de las autoridades ante su pasado, el deseo inocultable de borrar la conciencia de qué somos, por qué lo somos y a qué lo debemos. No hubiera habido un futuro europeo para España en el caso de que los reyes unidos de Castilla, Aragón y Navarra, con ayuda de portugueses y franceses, hubieran fracasado aquel venturoso 16 de julio de 1212.

España no es Europa porque haya firmado unos tratados y pongamos una bandera azul en los balcones de los ayuntamientos, sino por días como el famoso lunes de Las Navas que, tan en solitario, quiero recordar en este Envío. 
 
 http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1310583/recordemos/las/navas.html

miércoles, 18 de julio de 2012

Lecturas al sol (IV)



En los prolegómenos de la guerra civil, un joven alto, de buena presencia y siempre impecablemente vestido comenzará a destacar con fuerza propia en el panorama político: José Antonio Primo de Rivera. Sus ideas, energía y carisma harán de él un líder en el que tantos se vieron reflejados y al que tantos amaron. Será precisamente a través de los enamorados ojos de Marián Acosta, la hija mayor de una distinguida familia madrileña, como veremos ascender a José Antonio de simple abogado a fundador de la Falange, así como su posterior encarcelamiento y muerte. Sin embargo, los estrechos vínculos de todos los miembros de la familia con José Antonio traerán trágicas consecuencias: el padre, don Antonio, un conocido defensor de la causa republicana, y José María, el vástago menor, serán cruelmente fusilados, mientras que Ignacio, un joven idealista que estará presente junto a Primo de Rivera en la gestación del partido, salvará la vida milagrosamente.
Amargado y resentido por la ejecución sumaria de su padre y hermano, por el cruel destino del país y por todo el sufrimiento generado, Ignacio solo encontrará consuelo en su hermana y en un joven y sacrificado sacerdote que le ayudará en su huida de España y que le hará recobrar la esperanza perdida en Dios: don Jose María Escrivá de Balaguer.

Volverá a reír la primavera es la historia de la familia Acosta y la de tantas otras familias españolas. En sus vicisitudes y sufrimientos veremos reflejado un gran fresco de la España en los años previos al estallido de la guerra, asistiremos a la ascensión y caída de una las personalidades más poderosas de la época y seremos testigos de una gran historia de amor solo sesgada por los dramáticos tintes del conflicto.

El autor

José Luis Olaizola

 

San Sebastián, 1927
José Luis Olaizola, natural de San Sebastián, ejerció la abogacía durante quince años. Su extensa carrera literaria ha sido reconocida con numerosos galardones, entre ellos el Premio Ateneo de Sevilla 1976 por su novela Planicio o el Premio Planeta 1983 por La guerra del general Escobar, considerada por Álvaro Mutis y Javier Cercas como la «mejor novela sobre la guerra civil española». En 1982 obtuvo el Premio Barco de Vapor por su novela Cucho, que traducida al francés ganó el Grand Prix de l'Académie des Lecteurs de París; en 1992 fue reconocido con el Prix Littéraire de Bourran, Burdeos, por su novela El cazador urbano, y en 1993 con el Premio de Prensa L´Oréal. La niña del arrozal, publicada por Ediciones Martínez Roca, obtuvo el  Premio Literario Troa «libros con valores».
Lleva publicados más de setenta libros de los más diversos géneros, de los que ha vendido más de dos millones de ejemplares. Desde hace treinta años se dedica profesionalmente a escribir libros y artículos, y a pronunciar conferencias.
Es fundador y presidente de la ONG Somos Uno, que lucha contra el drama de la prostitución infantil en Tailandia.

http://www.planetadelibros.com/volvera-a-reir-la-primavera-libro-67801.html

martes, 17 de julio de 2012

¡Larga vida al vino y al jamón! por Jesús Lainz

Ocho siglos de
vino y jamón

Hace unas semanas compartí tertulia televisiva en Sevilla con un representante del Partido Andalucista que sostenía que Andalucía es una nación por su acento, gastronomía, folclore y,sobre todo, por haber sido independiente de Castilla durante la Edad Media, lo que se refleja, según resumió, en el color «verde omeya »dela bandera autonómica. 
 
El buen hombre se llamaba Pedro y advirtió que tenía que salir disparado tras el programa pues su cofradía partía hacia el Rocío esa misma tarde. Aparte de lo insostenible de sus argumentos lingüísticos, históricos y folclóricos,que en cualquier país europeo menos aldeano que el nuestro provocarían el estupor y la carcajada, le señalé que se llamaba Pedro en vez de Mohamed, que hablaba la lengua de Cervantes en vez del árabe,que disfrutaba de
eso que se llama civilización occidental en vez de la musulmana, que iba a salir en peregrinación al Rocío en vez de a La Meca y que podía comer jamón y beber vino por que unos bárbaros cristianos norteños se  empeñaron en rechazar el progreso y la tolerancia que nos había regalado Tariq gracias al plebiscito de Guadalete.


Y porque dichos bárbaros cristianos, tras siglos de continuo batallar, infligieron al imperio almohade una tremenda y casi definitiva derrota un 16 de julio de hace 800 años en las Navas de Tolosa. Y todo eso nada tiene que ver con el verde omeya. Así que, desmemoriados españoles, aunque hoy resulte difícil comprender que España es algo más que un equipo de fútbol, dediquemos un pensamiento en honor de AlfonsoVIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho el Fuerte de Navarra por haber encabezado la carga final que, destrozando el palenque del Miramamolín, eclipsó para siempre la media luna en suelo español.
¡Y larga vida al vino y al jamón!

 
JESÚS LAINZ
ESCRITOR

lunes, 16 de julio de 2012

La delirante España de los chiringuitos locales retratada en el libro La Casta Autonómica





 Sandra Mir Mayor y Gabriel Cruz García
La casta autonómica
La delirante España de los chiringuitos locales

 ¿Qué es más barato? ¿Una ambulancia que recorra sesenta kilómetros o una que se
traslade a trescientos?
¿Sabe en qué pueblo salió elegido un concejal de Medio Ambiente condenado por
pirómano?
¿Puede liarse un policía autonómico a mamporros contra un policía nacional por
inspeccionar una pollería?
¿Es verdad que las abejas son diferentes en cada autonomía?
¿Se puede hablar de un trasvase sin mencionar la palabra trasvase?
¿Puede un pueblo parar un gran plan energético?
¿Cuál es el cargo en la administración con la carrera más fulgurante y el peor
expediente académico?
¿Cómo se suspende en Valencia un examen de sobresaliente?
¿Quién ha pagado un aeropuerto que sólo sirve para que los vecinos del pueblo entren
a pillar el wi-fi?
¿Qué comunidad compró un tren sin tener hechas las vías?
¿Cuál adquirió tantas mascarillas y guantes como para soportar la tercera guerra
mundial?
Consuma este libro con moderación porque le garantizamos que es el paseo más
surrealista a través de nuestra administración autonómica y local. Pese a que su ironía
le haga sonreír, es un dibujo riguroso de este país pintado con hechos reales.
Bienvenido a la realidad de nuestra casta autonómica, el lugar donde se tienen más o
menos derechos dependiendo de donde se haya nacido. 

Al finalizar su lectura, lo único
que le quedará por preguntarse será:

¿y yo, estoy dentro de este invento?

 

viernes, 13 de julio de 2012

"Antonio Machado nunca fue depurado", por Enrique Baltanás


Del excelente blog del poeta y escritor Enrique Baltanás rescatamos el siguiente artículo.

viernes, 16 de febrero de 2007


D. Antonio nunca fue depurado


Con fecha de 31 de diciembre de 1981, el Ministro de Educación, que lo era a la sazón Federico Mayor Zaragoza, publica en el BOE una Orden "por la que se rehabilita a D. Antonio Machado Ruiz como Catedrático de Instituto".
La Orden ministerial del 81 es una completa falacia, porque no se puede rehabilitar a quien nunca fue inhabilitado.
Es cierto que a D. Antonio se le incoó un expediente, al amparo de la Ley de Responsabilidades Políticas. Y es cierto también que la Comisión Superior Dictaminadora de Expedientes de Depuración informó favorablemente el 7 de julio de 1941 sobre la propuesta de separación definitiva del servicio y baja en el escalafón de Catedráticos de Institutos de Enseñanza Media.
Pero cuando esta propuesta llegó al ministro, que lo era entonces José Ibáñez Martín (el mismo que, pocos años después, presidiría el sepelio de Manuel Machado), y que era quien debía firmarla... el ministró no la firmó y, sencillamente, mandó que se archivara.
¿Por qué se archivó la propuesta?
Que cada cual piense lo que quiera, pero yo me permito recordar que ya Dionisio Ridruejo había publicado en noviembre de 1940, en la revista Escorial (que dependía del Ministerio de Ibáñez Martín), su artículo "El poeta rescatado", que un año más tarde se convertiría en el Prólogo a las Poesías completas del sevillano. Prólogo, afirmaba allí Ridruejo, "para el libro de un poeta que sirvió frente a mí en el campo contrario."
Recordemos también que por esas fechas era Manuel Machado uno de los intelectuales más prestigiosos de la España nacional.
Desde luego, si Ibáñez Martín hubiese firmado la orden, habría incurrido no sólo en un solemne disparate ("depurar" a un fallecido) sino en un caso de flagrante esquizofrenia en la política cultural del Régimen.
(Por cierto, Francisco Machado, funcionario de prisiones, tampoco fue nunca depurado, y sirvió en las prisiones de Franco lo mismo que antes en las de la República).

jueves, 12 de julio de 2012

Gibraltar como problema actual por Juan Velarde


El decano 2012-07-03

Gibraltar como problema actual

"Como dice Ayllón, "nuestro país es el principal perjudicado por la existencia de más de 20.000 sociedades... bastantes de las cuales operan en España, eludiendo así el pago de impuestos a las arcas españolas".

A partir de la Edad Media, y sobre todo cuando se consolidaron los Estados modernos, desde comienzos de la Edad Moderna, Europa vivió una etapa de confrontaciones políticas, normalmente bélicas, entre unos y otros. Dentro de esa situación, la presencia de ciertas posiciones estratégicas pasaba a tener un valor extraordinario. Eso es lo que atinó a ver Gran Bretaña con Gibraltar en el Tratado de Utrecht. Esta situación perduró hasta la II Guerra Mundial. Gibraltar, por supuesto, era además un foco de contrabando para España, en ocasiones vinculado con realidades como el bandolerismo andaluz, lo que sirvió para asentar en el Peñón, en relación con este asunto, a inmigrantes procedentes de lugares variadísimos. Naturalmente, la idea en ellos de que desapareciese la situación colonial era considerada como algo que debía rechazarse.
Esta doble unión comenzó a hundirse con la Guerra Fría. Estos Unidos, aliado simultáneamente del Reino Unido y de España, pasaba a considerar a Gibraltar como un complemento de Rota y otras facilidades de nuestro país. Fue el momento en que Castiella decidió presionar para lograr la devolución de la Roca, y el cierre de la frontera junto con el aditamento de planes de desarrollo del Campo de Gibraltar.
La reacción británica, basada en estudios econométricos por cierto, fue convertir a Gibraltar en un paraíso financiero. En el trabajo de Luis Ayllón, publicado en ABC el 12 de junio de 2012, "El Peñón niega a la UE datos de empresas radicadas en la colonia. La actividad de más de 20.000 sociedades que no pagan impuestos, perjudica a España", se expone, por ejemplo, que el 1 de junio de 2012 España denunció ante la Dirección General de la Competencia de la Comisión Europea el nuevo régimen fiscal de la colonia, que entró en vigor el 1 de enero de 2011. Por otro lado, este sistema se entrelaza de tal modo con los habitantes gibraltareños, que de ningún modo están dispuestos –y en eso se basa el Reino Unidos cuando habla de que hay que respetar la voluntad de los habitantes de la colonia ante su futuro político– a pasar a otra situación jurídica. Como dice Ayllón, "nuestro país es el principal perjudicado por la existencia de más de 20.000 sociedades... bastantes de las cuales operan en España, eludiendo así el pago de impuestos a las arcas españolas". Por su parte, Manuel Trigo Chacón, en su artículo "Gibraltar y la soberanía marítima", aparecido en El Mundo el 12 de junio de 2012, señala que deben quedar limitadas "las ventajas que tiene Gibraltar como paraíso fiscal, donde unas 70.000 empresas hacen transacciones inmobiliarias en toda Andalucía sin pagar impuestos a España. Así, la mayoría de las mansiones de la Costa del Sol pertenecen a sociedades registradas en Gibraltar de acuerdo con la ley fiscal de 1987, copiada de la de Panamá de 1930".
Naturalmente, esto se refuerza por parte británica con la polémica de las 15 millas, con la ampliación, vinculada a la Costa del Sol, de posibilidades turísticas y con el polémico aeropuerto. De paso, se complican las posibilidades de expansión económica de la bahía de Algeciras. No se trata, pues, de una herencia de un nacionalismo superado el reivindicar Gibraltar, sino de la búsqueda de la liquidación de un freno al desarrollo regional, y al español en su conjunto.

lunes, 9 de julio de 2012

En la hora del adiós a Gustavo Pérez Puig

GUSTAVO PEREZ PUIG

Por Lorenzo García.
Por estas fechas (verano de 1971), ahora se cumplen cuarenta y un años,  atravesé las lomas de la Casa de Campo madrileña en aquel venerable autobús japonés  del PMM, hacia los estudios centrales de  TVE, enclavados en el famoso Prado del Rey, junto al regimiento de redes y transmisiones. (Mas tarde supe que desde allí se controlaban los movimientos de los submarinos del Estrecho).
Había permanecido  casi cuatro años en la nueva escuela oficial de RTV (gracias al dinamismo cultural de Manuel Fraga) que quiso ser lo que había representado la venerable  Escuela Oficial  de Cine de Sáenz de Heredia. Al menos estuvieron ubicadas en le mismo edificio de la Dehesa de la Villa. Dado mi modesto currículo, tuve la inmensa suerte de ser destinado como programador a la Dirección de la Segunda Cadena, primero en la sección  de programas “específicos y varios” (como adjunto a  Manene) e inmediatamente al departamento de dramáticos. Eran los últimos meses de la gestión de Adolfo Suarez como Director general de RTVE.
En aquel entonces  conocí a Gustavo y fue precisamente durante la grabación aquel año de la obra  para  tv y teatro destinada a Estudio1: Doce  hombres sin piedad. Conservo el libreto original con la traducción de Mara Recatero y la adaptación de Gustavo. Era la época en que estaban en la producción de la Primera  Cadena: Fortunato Bernal, Pepe Borras y Salvador Augusti. José María Rincón (gran experto teatral que se sabía El Quijote de memoria) elegía autores  y supervisaba los guiones. En esa etapa yo le ayudaba en esa labor. Por aquel Departamento  pasaban entonces  las mejores plumas españolas  sin distinción ideológica alguna: Buero Vallejo, Tono, López  Sancho, Rafael García Serrano, López Yubero, Antonio Gala, López Rubio, Víctor Ruiz Iriarte, Álvaro de Laiglesia, Antonio Paso, Armiñan, Jaime Salón,  Isaac Montero, Juan Tébar, Marcial Suarez…
También estaban allí los realizadores de prestigio (entonces no eran de plantilla), dotados  de marchamo creativo y progresista (Paco Abad, G. Vergel, Pedro Amalio López , Alfredo Castellón, Pilar Miró….). Gustavo no estaba en ese grupo de élite social comunista. Él procedía de la cantera del teatro universitario (TEU, cuyo primer director madrileño fue MODESTO HIGUERAS y mas tarde JOSE TAMAYO en Granada) .Gustavo  dirigió el T.P.U. –Teatro Popular Universitario-.   Todos ellos al amparo  del SEU (SINDICATO oficial  de los estudiantes FALANGISTAS) y cuya cosecha minoritaria se realizaba en los inolvidables Colegios Mayores.
Allí se montaron y exhibieron piezas modernas y conflictivas  de ALFONSO SASTRE: Escuadra hacia la muerte (Teatro María Guerrero.1953), Cargamento de sueños (TPU. 1948), Muerte en el barrio (TEU de CM Franco.1959). Se montó a Mihura, Jardiel, Ibsen, Ionesco,  O’Neill, Miller, Dürrenmatt… y por supuesto a los clásicos españoles y universales: Lope, Zorrilla, Calderón, Cervantes, Tirso, Valle,  Séneca, Eurípides, Shakespeare, Chejov, Gogol…
Juan Guerrero  Zamora, Eugenio García Toledano, Juan Tébar, JA Páramo, Azpilicueta, Carlos Vélez… procedían de esa  magnífica cantera universitaria. Luis Escobar (encargado por Ridruejo del Teatro durante la Guerra Civil)  sería uno de los primeros padrinos de aquella innovación cultural  universitaria.
Gustavo nunca se declaraba falangista, aunque si firmó el proyecto de la Plataforma 2002 dedicada a dignificar la memoria del centenario de JOSE ANTONIO y se enorgullecía de sus premios y galardones en el teatro universitario del SEU. Era un hombre de derechas (Jardiel y Mihura fueron sus iconos en el teatro moderno, Muñoz Seca también) aunque siempre fue respetado por todos, amigos y enemigos. Creó empresas teatrales y dirigió el Teatro Español de Madrid.
Adolfo Suarez fue su gran amigo y su realizador oficial hasta que dimitió de presidente de Gobierno. En TVE siempre tuvo grandes amigos (también algunos enemigos de la izquierda más sectaria) y  en la etapa de UCD  ocupó cargos y siempre  dirigió decenas de programas importantes. Su talento, simpatía y capacidad de persuasión fueron excepcionales.
Para mi, su mejor producción  televisiva fue la adaptación que realizó  en 1971 de la obra Doce  hombres sin piedad de Reginald Rose. De planificación muy similar  a la versión de 1953 de S.  Lumet (pidió una copia de la versión americana)  pero  superior en planificación, ya que  logró aquí reunir el reparto mas importante de la historia de la televisión en España: RODERO, BODALO, ISMAEL MERLO, JESUS PUENTE, PRENDES, ANTONIO CASAL, SANCHO GRACIA, PEDRO OSINAGA, CARLOS LEMOS, FERNANDO DELGADO, MANOLO ALEXANDRE Y RAFAEL ALONSO.
BODALO y OSINAGA  en  Doce  hombres sin piedad
Personalmente mantuve un trato muy cordial con Gustavo. Hace unos doce años (jubilado ya él de TVE)  tuve con él  un  último fugaz  y cariñoso contacto en un acto del CEU y me invitó a ver uno de sus mejores montajes dirigido por su esposa, Mara Recatero, en su etapa de director del teatro Español (1990-2003): Cyrano de  Bergerac.
Gustavo fue un innovador, buscaba el éxito y la rentabilidad de  sus montajes. Su fórmula era aparentemente sencilla: elección de  buenos textos, excelentes actores y buen humor.
Arriba te encontrarás, sin duda,  con  tu elenco de actores y  autores  favoritos. ¡ Hasta siempre amigo y compañero!.

viernes, 6 de julio de 2012

Lecturas al sol (III)

SEVILLA NUESTRA    por Javier Cortés Lucena
El profesor Cansino durante la presentación de su libro en la Fundación Cruzcampo
"La Economía Fingida"; Menudo libro 

Permítanme recomendarles para este verano el magnífico libro de mi buen amigo José Manuel Cansino titulado La Economía Fingida de editorial Paréntesis.

José Manuel Cansino Muñoz-Repiso es profesor en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla, donde desarrolla desde hace años una magnífica labor docente y de investigación en el Departamento de Teoría Económica y Economía Política.

Mi querido amigo ha tenido la genial ideal de narrar de manera sencilla y divertida como hemos pasado de una España derrochadora y opulenta que se creía rica a una España pobre y gris, que ya no es orgullo de los mercados internacionales, y por ende que sucumbe a pasos agigantados a medida que la crisis se hace más virulenta.

Hacía falta un libro como éste para explicar de manera amena, coherente y veraz las causas que han provocado la recesión económico-financiera que hoy padecemos y que tardaremos muchos años en dejar atrás. Es gracioso leer los artículos de los analistas de siempre explicando la ruina que hoy padecemos y que, eso no lo dicen, nunca intuyeron. El autor sí.

Quien ha leído mis artículos sabe que soy un fiel defensor de la desaparición del estado de la autonomías, al menos tal y como lo conocemos en la actualidad, y siento verdadera satisfacción y orgullo saber que mi amigo Cansino opina de igual modo. Denuncia la creación de un conglomerado de instituciones y administraciones disgregantes que en el mejor de los casos sólo se hayan multiplicadas por diecisiete. En el texto se tratan cuestiones muy interesantes sobre la influencia que tienen, en el bolsillo de los españoles, las decisiones que se toman en los mercados financieros sitos allende nuestras fronteras.

Es un libro dirigido a cualquiera, no es un libro sólo para economistas que también. Es un magnífico relato, un magnífico regalo y una magnífica obra que aún siendo sencilla y escueta resulta imprescindible. Mi más sincera enhorabuena al profesor Cansino.                                                                                                                                                                                                                  Enlace para comprar el libro:                                                                                 http://www.parentesiseditorial.com/LA-ECONOMIA-FINGIDA-isbn-9788499191843.html

jueves, 5 de julio de 2012

Lecturas al sol (II)


portada

CAPELLANES EN
LA DIVISIÓN AZUL

Los últimos cruzados
Pablo Sagarra


El episodio histórico interpretado por casi 50.000 españoles en el frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial mantiene un vigor imperecedero. Su dramatismo y magnitud magnetizan a todos los amantes de la historia de España. Se suceden libros —de diverso tipo— que hablan sobre ellos pero aún no se vislumbra el día en que hayamos agotado el tema divisionario. Quedan muchas historias por contar de la campaña rusa. Esta obra nos acerca a un aspecto jamás estudiado hasta ahora: los hechos religiosos, históricamente relevantes, que se suceden en el origen y desarrollo de la División Azul y de las Escuadrillas Azules. El autor, Pablo Sagarra Renedo, narra la cruzada contra el bolchevismo iniciada por Hitler contra Stalin, a la que se apuntó Franco con gran entusiasmo, así como la historia de los capellanes que acompañaron a las tropas españolas y la historia de los propios voluntarios que vivieron esa cruzada en primera persona; ellos fueron a matar y morir por ella —más de 5.000 no regresaron a casa— y además, protagonizaron una singular convivencia con el pueblo ruso que, por su cordialidad, encendió las alarmas del mando alemán. La profundidad del análisis efectuado y el manejo masivo de testimonios personales y de fuentes escritas contemporáneas, muchas de ellas inéditas, convierten esta obra en una referencia historiográfica de primer orden. El autor combina magistralmente el rigor científico con el brío literario, y es tal la amenidad con la que transcurre la historia, que difícilmente pueda el lector dejar de revivir las sobrecogedoras experiencias que hace 70 años tuvieron los voluntarios españoles en la lejana Rusia.