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lunes, 27 de noviembre de 2017

ACTO CON HERMAN TERTSCH EN SEVILLA

Reseña de María Fidalgo para www.sevillainfo.es

Ante un nutrido aforo, la Asociación Ademán organizó este jueves en el Club Antares una conferencia del periodista Hermann Tertsch titulada «España y Europa en la encrucijada»,  moderada por el periodista Romualdo Maestre. Presentó el acto Mercedes Valdivia, miembro de Ademán que resaltó el vigor de una asociación que tiene ya 40 años de antigüedad y que mantiene entre sus principios la defensa de los valores de España. Trestsch fue presentado por el catedrático de Historia, Rafael Sánchez Saus, que hizo una interesante y profunda semblanza sobre su trayectoria en la que parafraseó diferentes escritos del autor.
Hermann Tertsch, se ganó el seguimiento incondicional del auditorio “ desde el minuto uno” . Con soltura y gran carisma  hizo una intervención de altura, demostrando su gran capacidad de análisis y visión crítica. Aunque calificado por algunos como“ políticamente incorrecto” sus valores le distinguen entre el panorama periodístico español como una voz autónoma y discordante, pero fundamental e imprescindible para la comprensión de los convulsos tiempos que nos está tocando vivir.

(El público llenó el aforo del salón de actos del Club Antares)

El periodista, a lo largo de su ponencia, fue ofreciendo titulares contundentes. Comenzó haciendo una reflexión sobre la situación actual europea, incidiendo en el caso alemán y los diferentes pactos de Ángela Merkel en relación a la política migratoria. Criticó con dureza el futuro acuerdo de reunificación familiar y sus peligros para Europa, así como la falta de voces críticas y el pacto de silencio ante los desequilibrios sociales que provocan,  “ejemplificado en los 5 días de silencio de los medios de comunicación sobre la cadena de asaltos y violaciones de fin de año, o la impunidad con la que vivió una mafia pakistaní de explotación sexual de menores durante más de una década”, denunció.
Habló también de los países centroeuropeos como Hungría que no tienen pasado colonial y son homogéneos y que defienden su soberanía territorial ente el multiculturalismo, que para Terstch no es un valor cultural, sino contrario porque rompe las sociedades en ghettos.
Abordando el caso español, profundizó en que los problemas actuales vienen de la transición y el reparto de las competencias, generando poderes duplicados. Fue muy duro con la llamada “ partitocracia” y su falta de voluntad de reformar el estado, y demoledor se mostró con Rodríguez Zapatero, “el personaje que más daño ha hecho a este país desde la guerra civil. Alentó el revanchismo, es culpable de la radicalización y destruyó valores”. “Ahora muchos socialistas reniegan de él pero en su momento nadie rechistaba”.
Tertsch también fue crítico con la actuación del Gobierno ante el secesionismo catalán, ya que «ha desperdiciado otra gran oportunidad, junto a la que tuvo cuando tuvo mayoría absoluta» con la aplicación del artículo 155 para acabar con dos de los pies del separatismo: la televisión autonómica y el adoctrinamiento en la educación. Y parafraseó a Federico Jiménez Losantos que considera que “hay al menos seis comunidades que había que intervenir” entre ellas Baleares y Valencia donde no se respetan derechos fundamentales, o Galicia con una política de normalización lingúistica agresiva.
No sé casó con nadie. Tuvo palabras terribles para la derecha, pero también también para la izquierda. DePablo Iglesias a Monedero y de Soraya Saenz de Santamaría y Cristina Cifuentes, de actuaciones difícilmente calificables, a un coherente Pablo Casado.
La parte más esperanzadora del discurso fue su confianza en el poder de la Sociedad Civil y ponderó de sobremanera la figura de Felipe VI, «es absolutamente histórico que el Rey se haya puesto a la cabeza de las inquietudes de esa nación en contra de las posiciones del Gobierno”
Fuente original: https://www.sevillainfo.es/noticias-nacional/hermann-tertsch-zapatero-ha-sido-el-personaje-que-mas-dano-ha-hecho-a-espana-desde-la-guerra-civil/

(Tuit de agradecimiento de Herman Tertsch que incluye reseña en ABC)

viernes, 14 de marzo de 2014

Blas de Lezo, en Cádiz la gloria, en Sevilla la desmemoria. Por @romualdomaestre

Blas de Lezo, en Cádiz la gloria, en Sevilla la desmemoria



sábado, 3 de agosto de 2013

El 61 de Vila Real de Santo Antonio

Romualdo Maestre
Esta es la historia de los que no tienen historia. De los que patean las calles y si acaso pisan alfombras son las de su casa y poco más. Nada de relumbrón, gente como usted y como yo, de los que formamos un pueblo, una patria, una nación. En este caso en Vila Real de Santo Antonio, allá donde acaba la crisis de España para empezar la de Portugal. Gente que va y viene. Proyectos humanos de pocos años, en vías de desarrollo, siempre sonrientes, ajenos completamente a lo que decidan sobre nosotros en Bruselas o en el Fondo Monetario Internacional. O más talluditos, casi más preocupados por cómo cotiza hoy la corvina en la plaza de abastos que por la prima de riesgo o el diferencial alemán. O muy mayores ya, que apenas arrastran los pies de su efímero mañana, prodigios de sabiduría acumulada con los años, montañas de neuronas en lucha permanente por sobrevivir. Y toda esta secuencia ocurrió delante de una casa, en una calle empedrada de pequeños adoquines blanquinegros que le dan ese aire de gran ciudad venida a menos, con el marchamo de las glorias pasadas, cuando era el único punto de entrada más cercano para sortear el Guadiana por el sur. Esa preciosa vivienda de una sola planta es una más de las múltiples que conservan su encanto decimonónico a pesar del desarrollismo, que también lo hubo, en este puerto de barcos y personas trazado a escuadra y cartabón; antaño comercio de bronces y algodones del mejor nudo portugués, toallas y albornoces al peso cuando la peseta era fuerte frente al escudo, hoy las dos monedas engullidas, remedo decadente de dos imperios que atemorizaron al mundo con sus naves y arcabuces. Ahora también tienen sus chinerías-todo-a-euro, cuyos artículos emanan un ligero olor a petróleo, como de producto barato, mal hecho y hombre máquina sin vacaciones de 30 días, incluso sin vacaciones.
Una calle es lo que tiene. El teatro gratuito del que la observa. La representación del imaginario particular. Las vidas paralelas que se pueden trazar con sólo pensar por qué están esas personas ahí y no en otro lado. El devenir de lo cotidiano, el paseo a alguna o ninguna parte, el hábito de ir siempre por los mismos sitios pensando que atajamos algo cuando en realidad andamos lo mismo. Un vial hecho a la medida del hombre para que se pueda comunicar aunque esté solo o haya perdido sus contactos y amistades en este mundo cada vez más globalizado, donde empezamos a sorprendernos de que nos sorprendamos por algo.
Bastó una cámara digital para retratar las células humanas que recorren las arterias de una ciudad en un día cualquiera de una calle peatonal cualquiera, sin más importancia que la que nosotros le quedamos dar. Y disparos, muchos disparos. De los que no hacen apenas daño. Un par de horas sentado en la mesa de un restaurante y aquí tienen un pequeño mosaico de la sociedad actual, cristales alineados uno detrás de otro para formar ese caleidoscopio tan variable y voluble de las relaciones entre los hombres, de lo que son capaces de hacer y emprender. Ah, la calle se llama Jornal do Algarve. Eso que existirá mientras haya algo que contar, sea o no interesante.

lunes, 25 de marzo de 2013

Apadrinando una Espasa


Romualdo Maestre
http://blogs.abcdesevilla.es/alcabodelacalle/




El chamarilero sabe que si compra una biblioteca, antes de llevársela al almacén, me gusta echarle un vistazo. Por eso es una alegría cuando llama y aparca su furgoneta blanca delante de mi casa. Fue un flechazo. La mitad de los volúmenes estaba en cajas, los otros esparcidos entre cientos de otros libros apilados de mala manera entre las cuatro paredes de hojalata del vehículo. Allí estaba la Espasa, la enciclopedia de las enciclopedias en español, la que le hablaba de tú a tú a la Británica. 113 volúmenes y según cálculos realizados por sus editores, más de 175.000 páginas, doscientos millones de palabras, 197.000 ilustraciones en negro, 4.500 láminas en color, cinco millones de citas bibliográficas y 100.000 biografías.
Era la tercera vez que se me presentaba la oportunidad de tener una Espasa. La primera fue en Portugal, ya ni me acuerdo el pueblo donde nos llevaron a un viejo trastero y entre cachivaches estaba una, pero muy antigua a la que le faltaban varios tomos. La segunda ocurrió cuando la casa por excelencia de los libros, viendo el negro futuro de los compendios, sacaba una oferta tentadora para pagarla en cómodos plazos y con el mueble estantería de regalo. No sé por qué no se materializó. Ahora no podía resistirme. Le pregunté cuánto quería y me pidió doscientos euros que se quedaron en 150. Era una cuestión moral, de supervivencia; o apadrinaba yo el denostado macro lexicón o acabaría vendido al peso para pasta de papel. Toda una ofensa para su anterior propietario y para los cientos, quizás miles de personas que hicieron posible este monumento encuadernado desde que se puso en marcha por primera vez hace ya más de un siglo, en 1905.
Ahora le tendré que buscar un sitio, construirme unos anaqueles de madera; no concibo otro material para que los libros descansen, y entretenerme con el pasado. Aquél que dicen que ha muerto, que no tiene futuro, sustituido por la informática. Gozaré pasando las páginas, ojeando y hojeando al albur, señalando con papelitos de colores lo que me interesa, regodeándome en lo obsoleto de la compra, en lo inútil que es querer tener todos los conocimientos al día cuando nos fallan hasta los esenciales. No, nos engañemos, no es un problema del espacio que ocupan los libros, sino el tiempo que les podemos dedicar a ellos y la importancia que tengan en nuestra vida. Lo de menos es el soporte, tradicional o electrónico. Aunque los nostálgicos del papel a veces nos riamos del futuro. 

martes, 25 de septiembre de 2012

Son catalanes, y no les avergüenza su españolidad


Romualdo Maestre.

El nacionalismo separatista quiere hacer incompatible ambas realidades

Casi cuarenta años de silencio. De trágala con el movimiento más carca y reaccionario que aparecerá en los libros de nuestra reciente Historia. De envenenamiento continuo sobre leyendas inventadas, cocinadas a beneficio propio, cogidas con alfiler, sin ninguna base científica ni rigor histórico. De inventarse un enemigo allí donde no lo hay (nos roban, nos expolian, nos pisan…) para tapar sus vergüenzas, al 3 por ciento de comisión o de asalto a mano armada al Palau de la Música. Casi cuarenta años de chantaje a los dos grandes partidos nacionales sin mayorías absolutas, PP o PSOE, acudiendo al calor del poder central para demostrarle a su pueblo cautivo que sin ellos no conseguirían nada. De pulso continuo al Estado de Derecho pasándose por el arc de Berà todas las sentencias donde ponían en solfa la igualdad de derechos de sus administrados (léase oposiciones en la función pública, enseñanza en castellano o multas por rotular en español). De ambigüedad calculada, de tira y afloja, de lloro continuo y grito falso, de ahora toca tensar la cuerda o sacar las huestes a la calle para pedir la independencia. De falacias como que fuera de España Cataluña sería la Suiza europea, cuando ellos han despilfarrado y saqueado en las arcas públicas como todos. Casi cuarenta años dando la imagen de centristas moderados, de emprendedores responsables, de buenos gestores que apoyaban la iniciativa privada y el saber hacer catalán. Y miren por donde, vienen los tiempos difíciles, y los descubrimos. Ya no hay minorías en Madrid a las que chantajear, ni dinero para mantener el tinglado de embajadas de risa en el extranjero, ni paniaguados culturetas que viven a costa de los presupuestos. Ahora se trata de elegir: hospitales o cursos de inmersión lingüística; asilos o asociaciones de defensa de lo cateto-identitario; atender a los ciudadanos o al círculo de militantes, amigotes y parientes que han chupado de vuestros pechos pseudo románticos.
Y lo peor es que a este teatrillo de lo absurdo, del nacionalismo más retrógrado, se ha unido una izquierda que ha tragado el anzuelo. La misma que presumía de internacionalista, la que consideraba que los derechos de los trabajadores estaban por encima de sus fronteras naturales, ha dado un giro radical para mirarse el ombligo y convencerse a sí mismos que el suyo es muy diferente del del resto de los españoles, ya sean estos andaluces, murcianos o canarios. Qué lastima de socialismo taimado y cuatribarrado.
Contra esto, no vale luchar con las mismas armas del nacionalismo. Su odio a España hay que devolvérselo con infinito amor a Cataluña. Buscan esa finta, que nos pongamos a su misma altura, para engañarnos, para hacer creer a los suyos: “Lo veis, ya os lo avisamos, están contra nosotros”. Nada puede favorecer más al secesionismo que campañas a favor de que saquemos el dinero de sus cajas de ahorro o no consumamos cava por Navidades. Eso podrá asustar a su clase empresarial, como todas muy preocupada por las ventas, pero da alas al radicalismo. Tampoco es aconsejable la rabieta de “que se vayan”. No es la solución del problema sino el principio del fin. Que se vayan los que han mentido y engañado a su pueblo creando una falsa esperanza que nunca se podrá llevar a cabo. No se concibe a España sin Cataluña ni viceversa.
El próximo 12 de octubre, día de la Hispanidad, puede ser una oportunidad. Un grupo de jóvenes catalanes que se sienten españoles, sin un euro, sin apoyo de los partidos políticos, sin más medios que las redes sociales, quieren manifestarse a las 12 en la Plaza de Cataluña de Barcelona para decir alto y claro que no todos los catalanes son iguales. Que hay una inmensa mayoría, hasta ahora silenciosa y callada, que no traga con el nacionalismo segregador. Que prefieren vivir dentro de una comunidad, España, que ha jugado un papel determinante en Occidente, a la que pertenecen por derecho propio porque así lo decidieron hace más de 500 años. La misma que los ha encumbrado, ayudado y socorrido cuando ha hecho falta. Ellos se sienten tan catalanes como españoles y piden nuestra ayuda. Quieren que los apoyemos, que no les demos la espalda para que puedan celebrar su contra manifestación. No sabemos qué repercusión tendrá. Si irán mil, dos mil o cuarenta mil. Eso es lo de menos. Lo único importante es que no se sientan traicionados ni abandonados por defender unos colores en un territorio hostil que los ha condenado y estigmatizado cuando menos como fachas. El 12 de octubre puede ser una oportunidad única para poner un punto y aparte en estos casi cuarenta años de dictablanda -pero totalitarismo al fin y al cabo-, nacionalista.

viernes, 22 de junio de 2012

El atril de economía del profesor Cansino.


La Administración. Reforma pendiente


José Manuel Cansino.   Las etapas de crisis son una eficaz coartada para poner en marcha reformas que contaban con partidarios mucho antes y en contextos diferentes a las crisis que, finalmente, las posibilitan.
Todas las puestas en marcha en los últimos dos años en España tenían sus defensores cuando todavía apenas nadie sabía que era una hipoteca 'subprime'.
El sistema de pensiones, la reforma del mercado laboral, las fusiones bancarias, la introducción de fórmulas de copago en el sistema sanitario, para todas ellas se puede encontrar documentos pro reforma y expertos que las invocaban como inaplazables.
Sin embargo, en el menú de reformas pendientes había una con especial juventud y, de momento, inédita a diferencia de las otras que ya se han abierto un hueco a propósito o gracias a la crisis.
Me refiero a la reforma de la Administración del Estado. Particularmente la necesidad de revisar el desarrollo del Estado de las Autonomías.
Hasta hace poco, el mero cuestionamiento de su deriva era un anatema en la Universidad o Academia española y en los medios de comunicación de masas. Cuestionar la bondad del Estado de las Autonomías suponía para quien se atrevía, quedar extramuros de los detentadores de la 'verdad' científica. Lo digo porque lo digo, lo digo porque lo sé.
En el primer ámbito había hecho fortuna la falacia de que cualquier competencia estatal, una vez cedida a las comunidades autónomas, era inequívocamente gestionada más eficazmente.
Un razonamiento más elaborado pero igualmente falaz venía a decir que el Estado de las Autonomías había contribuido al desarrollo económico porque uno y otro habían coincidido en el tiempo. Algo que cualquier económetra habría invalidado recordando que la correlación estadística no implica causalidad. Sería tanto como decir que dado que el desarrollismo en la España de los 60 coincidía con un estado autoritario, el estado autoritario era bueno para la sociedad.
No fue hasta la década de los 90 del siglo XX cuando un grupo amplio de intelectuales y algunas voces de los 'mass media' comenzaron a denunciar el despropósito del Estado de las Autonomías.
Economistas como Juan Velarde, Leopoldo González, Roberto Centeno, Juan R. Calaza o periodistas como Enrique de Diego, Eduardo García-Serrano, Romualdo Maestre, Carlos Herrera, Javier Castro-Villacañas o César Alonso de los Ríos, comenzaron esta rebelión frente al 'wishful thinking' autonómico.
Esta denuncia se hacía con el paraguas argumental irreprochable de que cualquier sociedad democrática y madura, tiene perfecto derecho a replantearse de vez en cuando si la organización administrativa del Estado debe mantenerse o revisarse para mejor atender las demandas ciudadanas.
Pero incluso contando ya con defensores, la defensa de esta reforma era previa a la crisis financiera actual como lo eran la del sistema de pensiones, la laboral, la sanitaria o cualesquiera otras. La diferencia crucial es que ésta aún no se ha abordado.
No obstante, el rescate del sistema financiero de España ha servido para dar una vuelta de tuerca de favor de su inmediata puesta en marcha.
Efectivamente, el informe del FMI cuya publicación precipitó la petición de rescate una vez fracasado el intento de que el Banco Central Europeo comprase masivamente deuda española y ante la inminencia del segundo referéndum griego, el informe decimos, señaló que el 30% del sistema financiero español era el que contenía el 70% del crédito afectado por la crisis inmobiliaria. Ese 30% eran, esencialmente, las cajas de ahorro; unas instituciones cuya gobernanza las había puesto doblemente al servicio de los gobiernos autonómicos.
En primer lugar al forzar operaciones de crédito económicamente inviables que se aprobaban por razones clientelares y así mantener empresas ruinosas pero con fuerte implantación local y bolsa de votos.
En segundo lugar como mecanismo de la denominada 'concertación social' o manera de comprar voluntades entre sindicatos, empresarios, sociedad civil y veteranos conmilitones a los que se otorgaba un retiro dorado por los servicios prestados.
Así que ahora, el descrédito de la clase política se suma al de las Administraciones Autonómicas (mucho menos valoradas que la administración general y la local) por su corresponsabilidad en la crisis del sistema financiero español.
Es este el momento de abordar la reforma de la organización territorial del Estado; que si bien no es la única responsable de la crisis económica. Sí tiene una responsabilidad no pequeña en la explicación del rescate de las cajas de ahorro. 

martes, 28 de junio de 2011

LECTURAS IMPRESCINDIBLES PARA ESTE VERANO

Como es tradicional en estas fechas, comienzan las recomendaciones literarias para el estío. Hoy reproducimos la acertada indicación de Romualdo Maestre, Jefe de Edición del diario ABC de Sevilla.

Columnas / al cabo de la calle

Cinco libros, cinco


Tiempo de vacaciones, tiempo para leer más. Vuelve el placer de pasar las páginas, de anotar en sus márgenes o de alojar entre sus hojas otras hojas de árboles. Como se acumulan los compromisos de comentar los libros de los amigos, hoy, y con una llamada taurina, les propongo cinco títulos para disfrutar este verano.
El primero de ellos es ya un clásico de la novela policíaca sevillana. Autopsia, de José Luis García. Es el cierre de la trilogía del inspector Santana, jefe de homicidios, maestro de jóvenes promesas, chapado a la antigua, donde el olfato y el oficio hacen mil veces más que los manuales de academia. Su reto ahora es averiguar la muerte de un médico forense aparecido en los fosos de la Universidad de Sevilla. Intrépido, con unos diálogos magistrales, este relato le mantendrá en vilo desde la primera a la última línea. Treinta años especializados en el periodismo de sucesos, la mayoría de ellos en ABC, dan suficiente bagaje al autor como para escribir esta apasionante novela negra. Publicada por Jirones de Azul.

Igualmente compañero de fatigas de esta Casa de las tres letras es Andrés González-Barba. Debuta con Los diarios de Regent Street, de la editorial Paréntesis. Apasionado de Arthur Conan Doyle y su Sherlock Holmes, esta novela de misterio y conspiración, es un homenaje a aquellos que se implican, con riesgo incluso de su propia vida, por evitar el mal. Una vez comenzada será muy difícil que no se involucre hasta el final para ver resuelta la trama de secretos y obscuros propósitos que se propone llevar a cabo un ser maligno, capaz de todo por conseguir el poder. González-Barba, con este relato y el lenguaje que maneja, parece que hubiera vivido más cerca de Marble Arch que de la Puerta del Postigo. Para no perdérsela.


Javier Compás nos regala, también en Jirones de Azul, una novela, La playa de los alemanes, en la que juega con el arcano de unos papeles codiciados por organizaciones secretas. La guerra civil española, los nazis refugiados en la España de Franco y el portafolio perdido de Heinrich Himmler son los ingredientes de este guiso de entretenimiento asegurado. 


Para la mayoría de los mortales juntaletras, entre los que me incluyo, Google es la herramienta de trabajo más utilizada. Salvo Antonio Rivero Taravillo, que no se conforma hasta que viaja al escenario de lo que estudia, se sitúa en el lugar del personaje y nos lo relata de forma fehaciente. Así es la segunda parte de la biografía de Luis Cernuda, años de exilio 1938-1963, de Tusquets, donde desde Gran Bretaña, Estados Unidos y México aporta entrevistas, fotografías y documentación de la vida del insigne poeta. Muy recomendable. No es gratuito que la primera parte de la biografía haya obtenido el Premio Comillas.
Por último, recién salido del horno de Paréntesis, La economía fingida, de José Manuel Cansino. Doctor en Economía y profesor de la Universidad de Sevilla, nos expone de forma amena y rigurosa los últimos vaivenes de esta España nuestra, ayer opulenta y derrochadora y hoy al borde del susto de ser intervenida por Bruselas. Políticamente incorrecto, este ensayo de Cansino no tiene tapujos en desvelar las barbaridades cometidas por nuestros dirigentes políticos.


jueves, 24 de junio de 2010

Aburridos de García Lorca (Romualdo Maestre)


ABC
Romualdo Maestre
Día 24/06/2010 - 07.00h
Un cambio político después de 30 años ininterrumpidos del PSOE de Andalucía y de las Grandes Berlinas Alemanas no es cualquier cosa. No sé si todos están en condiciones de asimilar que más allá del Partido-Junta existe vida. Para muchos puede ser una experiencia traumática levantarse el día siguiente de las autonómicas y constatar que los de siempre, los de toda la vida, ya no están guiando los destinos de esta Andalucía imparable. Que podemos quedarnos sin la tercera modernización sin apenas haber vislumbrado ni la primera, ni la segunda (si excluimos los chaleres de playa, claro, que usados como medida de progreso, estamos que nos salimos).
A lo mejor sería conveniente pedir consejo a nuestros vecinos del norte, los vascos. Cómo han asimilado ellos los mismos años de gobierno nacionalista y ahora, de repente, zas, el trueque sin anestesia.
Yo estoy convencido de que si las encuestas no mienten y la economía —como suele ocurrir siempre que se tuerce— sigue siendo la tumba del socialismo, a más de uno le va a dar una conmoción si gana por mayoría el PP en Andalucía. Al primero, claro está, al que tome posesión como nuevo presidente, abra el cajón y vea que no hay un euro. No es que se lo hayan gastado todo, es que los que se van dejan deudas para esa legislatura y tres más. Porque, desde luego, en eso sí que son duchos los políticos, en el arte de gastarse el dinero público en cuanto que pueden publicarlo oficialmente.
Para el común de los andaluces no nos supondrá un cambio sustancial en los hábitos normales. Seguiremos llevando a nuestros hijos a esos denostados colegios concertados que tantos esfuerzos, mentirijillas, empadronamientos falsos, enfermedades raras y divorcios ficticios nos ha costado para no inscribirlos en la modélica escuela pública. Y cruzaremos los dedos no vaya ser que nos pongamos enfermos y caigamos en manos, no de los médicos, sino del SAS, que parecen lo mismo pero no lo son.
Lo malo serán los pequeños detalles dogmáticos. Porque el régimen actual, lo que es industria poca deja (hasta la naval se la han cepillado), pero doctrina cultural la que quieran. Habrá que asimilar que existen otros poetas que no son Federico García Lorca, que, de tanto promocionarlo y subvencionarlo, han aburrido por hartazgo hasta su propia familia. Que don Antonio Machado tenía un hermano, no tan bueno como él, pero legible. E incluso podremos presumir de que aparte de Vázquez Consuegra hay más arquitectos colegiados. De todas maneras, ya nos iremos enterando por la TV autonómica, que para eso está, para enculturizarnos.

lunes, 26 de abril de 2010

MIGUEL HERNÁNDEZ EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO


Blog de José María García de Tuñón Aza

José Mª García de Tuñón
Aunque aún no se han cumplido los cien años del nacimiento del poeta de Orihuela, será el 30 de octubre próximo, en toda España, también en algunas naciones de América, incluso de Asia y África, se recuerda al autor de El rayo que no cesa, conmemorando su centenario. Hasta donde he leído, he visto que más que su calidad como poeta recuerdan su afiliación comunista, pero nadie dijo que Rafael Alberti «no soportó le robara la etiqueta de poeta de la revolución». En uno de esos homenajes que se están celebrando me ha llamado la atención el que protagonizó el escritor y ex secretario del Partido Comunista de Andalucía, Felipe Alcaraz Massats, quien aprovechó la ocasión para hablar de política en vez de referirse más a la obra del poeta Miguel Hernández, porque dijo: «Estamos viviendo la democracia de los vencedores». Es decir, quería que estuviéramos viviendo la de los vencidos, o sea, la de Largo Caballero, la de Pasionaria, la de «¡Viva Rusia!», en definitiva, la democracia estalinista que provocó millones de muertos y convirtió a media Europa en una gran prisión.
Por otro lado, Alcaraz recordó a García Lorca, pero nada dijo que éste poeta odiaba al de Orihuela, detalle que Saramago jamás olvidó: «El talento del genio no le da derecho a menospreciar a los demás y eso no se lo perdono a Lorca». El ex secretario comunista olvidó contar también cuando Miguel Hernández irrumpió en el edificio de la Alianza en Madrid y al ver el festín que estaban preparando mientras otros morían en el campo de batalla, dirigiéndose a Alberti, le dice: «Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta». Al escuchar María Teresa León estas palabras le pegó una bofetada, según ella misma ha dejado escrito. En fin, que con tantos olvidos, el comunista olvidó que los falangistas quisieron esconder a Miguel Hernández para que no fuera detenido. Al no conseguirlo, por una serie de errores del propio poeta, fue juzgado y condenado a muerte por lo que uno de los primeros afiliados a Falange, Rafael Sánchez Mazas, se entrevistó con Franco y obtuvo que le fuera conmutada esa pena por la inferior en grado que serían treinta años.
Sobre la intervención de éste y otros falangistas en favor de Miguel Hernández casi todos lo han obviado: no lo han tocado de pasada, ni tan siquiera de soslayo; solamente se han referido a ellos las asociaciones culturales Ademán y Fernando III, de Sevilla, en un acto celebrado recientemente en la capital hispalense donde intervinieron Javier Compás, vicepresidente de Ademán, el jefe de la sección de Edición de Abc de Sevilla, Romualdo Maestre, y el escritor Aquilino Duque –con quien tuve la suerte de formar cartel en un par de ocasiones–, que glosó la figura de Miguel Hernández a través de la lectura de varios de sus poemas, recordando también lo que le contó el poeta sevillano Romero Murube el día que el autor de Andaluces de Jaén llegó al Alcázar en el momento en que en él se alojaba el mismo Franco que había llegado a Sevilla para celebrar el desfile de la Victoria.

lunes, 5 de abril de 2010

Los organizadores del homenaje a Foxá recordarán a Miguel Hernández

Publicado Lunes , 05-04-10 a las 08 : 19
Los organizadores del homenaje a Agustín de Foxá, que generó una polémica al denegarles el Ayuntamiento de Sevilla un centro cívico cuyo uso le había autorizado previamente y por el que ahora tendrá que acudir a los tribunales la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrana, acusada de prevaricación, han convocado otro, también en Sevilla, al poeta Miguel Hernández.
«Miguel Hernández y los poetas sevillanos» es el título de este «acto literario» con el que las asociaciones Ademán y Fernando III pretenden homenajear al poeta en el centenario de su nacimiento. El homenaje, que se celebrará el día 15 en la Fundación Valentín de Madariaga, «girará en torno a la figura del poeta de Orihuela y su relación con los poetas sevillanos con los que se relacionó, como Joaquín Romero Murube y Eduardo Llosent», según los organizadores.Intervendrán en el acto el periodista Romualdo Maestre, y el escritor, académico de la de Buenas Letras y Premio Nacional de Literatura Aquilino Duque, quien también intervino en el de Foxá en octubre pasado.

http://www.abcdesevilla.es/20100405/sevilla-cultura-literatura/organizadores-homenaje-foxa-recordaran-201004050037.html