martes, 30 de noviembre de 2010

Agustín de Foxá sin clichés


Un volumen recopila artículos, cartas y teatro del autor de la novela más reverenciada por el bando franquista

TEREIXA CONSTENLA - Madrid - 16/11/2010
Agustín de Foxá se cruzó en la calle con Luis Buñuel. El cineasta le invitó a la proyección de La edad de oro. Foxá declinó la propuesta, ya tenía planes. Iba al teatro de la Comedia a la puesta de largo de un nuevo partido al que acabaría regalando versos para un himno llamado Cara al Sol.
Agustín de Foxá se cruzó en la calle con Luis Buñuel. El cineasta le invitó a la proyección de La edad de oro. Foxá declinó la propuesta, ya tenía planes. Iba al teatro de la Comedia a la puesta de largo de un nuevo partido al que acabaría regalando versos para un himno llamado Cara al Sol. El filólogo Jordi Amat recuerda el encuentro en el libro Agustín de Foxá. Nostalgia, intimidad y aristocracia, editado por la Fundación Banco Santander, con la intención de ofrecer, según Javier Aguado, director de la colección Obra Fundamental, "una nueva mirada de Foxá al margen de clichés".
El volumen recopila el material más desconocido de Agustín de Foxá (Madrid, 1906-1959): la obra de teatro Cui-Ping-Sing, cartas escritas entre 1936 y 1951, un centenar de páginas de su dietario de guerra y varios artículos publicados en Abc, incluidos los de su visita al frente de Leningrado en 1942, acompañado por el escritor Curzio Malaparte. "Foxá es conocido por una novela que no explica todo Foxá. Y es más conocido a veces por sus anécdotas que por su labor", señala Amat, que lo considera un autor "desubicado" y un hombre "desterrado" por el progreso. "Es muy difícil pasar de una época a otra. Yo creo que he estado enfermo de los nervios por el pecado de haber ido de niño en coche de caballos y de diplomático en avión supersónico", confiesa el autor de Madrid, de corte a checa, esa novela que no explica el todo Foxá y que sin ella no se le entiende. Finalizó su escritura en septiembre de 1937. Para entonces era un inspector de la Falange que se movía en terreno nacional, al que había llegado tras espiar para el bando franquista desde la legación diplomática de Bucarest adonde le había destinado la República al comienzo de la Guerra Civil. En el 39 era un escritor más famoso que en el 36. Madrid, de corte a checa fue la novela que necesitaban los suyos. "Su éxito en la zona y en el exterior fue inmediato, apoteósico. Pero el propio Foxá debió de sospechar que la obra no era todo lo buena que dijeron, ya que contravenía la primera norma de un novelista moderno: no se puede leer si no es con entusiasmo y no se puede escribir si no es con escepticismo. Foxá la escribió con entusiasmo. Es lógico que hoy se lea con escepticismo", sostiene Andrés Trapiello, en su ensayo Las armas y las letras.
Fue la novela natural de un aristócrata monárquico que se había muerto de miedo en el Madrid rojo. "El día 21 de julio estuve a punto de ser fusilado. Eran las cuatro de la tarde cuando oí gritos y blasfemias y empezaron a golpear la puerta con las culatas. Di orden al ama que abriera y entraron ocho facinerosos que me apuntaron", escribe a su hermano, en una carta incluida en el volumen presentado ayer.
Madrid, de corte a checa fue la obra cumbre de un autor que una tarde de 1933 se despidió de sus coqueteos con literatos que exploraban formas nuevas (García Lorca, Alberti...) y abrazó decididamente el credo que le acercaba a un mundo perdido. "José Antonio mejoró mi espíritu. Lo maduró y me salvó del peligro de las tertulias derrotistas y sovietizantes", afirmó. Foxá, recuerda Luis Alberto de Cuenca, que prologó una antología de poemas en 2005 para Renacimiento, echaba de menos el aroma del antiguo régimen: "Pensaba que la Revolución Francesa lo había echado todo a perder, era un reaccionario en el sentido clásico".

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ayala impone 22.000 euros de fianza a Medrano por el caso Foxá


ABC de Sevilla 29/11/2010
El Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla ha dictado auto de apertura de juicio oral y ha impuesto como medida cautelar el pago de una fianza de 22. 000 euros a la concejal de Participación Ciudadana del Ayuntamiento, Josefa Medrano (IU), para quien la Fiscalía solicita siete años de inhabilitación para empleo o cargo público por impedir la celebración de un homenaje en octubre de 2009 al escritor Agustín de Foxá en el centro cívico Tejar del Mellizo de la capital hispalense.
En el auto de apertura de juicio oral, dictado el pasado día 23 de noviembre y al que ha tenido acceso Europa Press, la juez Mercedes Alaya argumenta que, "atendidas las penas solicitadas en los escritos presentados, así como, en su caso, la cuantía en que se cifran las responsabilidades civiles, es procedente adoptar las medidas cautelares interesadas por el Ministerio Fiscal y las acusaciones particulares" que ejercen las asociaciones Fernando III y Ademán.
En este sentido, la juez declara abierto juicio oral contra Josefa Medrano por un delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas y por un delito de prevaricación, al tiempo que acuerda, como medida cautelar, que se requiera a la acusada a fin de que preste fianza por importe de 22. 000 euros "para garantizar las responsabilidades civiles y costas, y si no las hiciera efectivas en término de una audiencia se embarguen bienes de su propiedad suficientes" para cubrir dichas responsabilidades, "o en su caso se acredite su insolvencia total o parcial".
Conviene recordar que la Fiscalía de Sevilla ha solicitado siete años de inhabilitación para empleo o cargo público por un presunto delito de prevaricación para la concejal de Participación Ciudadana, Josefa Medrano (IU), ya que la concejal acordó denegar el espacio solicitado por las asociaciones Fernando III y Ademán "de forma arbitraria, sin motivar, teniendo conocimiento de la legalidad de la autorización ya concedida --dada previamente por la directora del centro cívico--, y dada la ideología ligada a la Falange y al franquismo del escritor".
En este sentido, relata que la asociación cultural Fernando III solicitó por escrito el día 14 de septiembre de 2009 una sala en el Tejar del Mellizo para un homenaje a Foxá a desarrollar el 6 de octubre, una solicitud que fue autorizada el 23 de septiembre por la directora del centro cívico, Cristina Paloma Torrego, al entender que "la entidad solicitante era una asociación cultural y debidamente inscrita". No obstante lo cual, la concejal imputada "acordó, de forma arbitraria, sin motivar y teniendo conocimiento de la legalidad de la autorización ya concedida", denegar el espacio solicitado, "dando instrucciones" al jefe de Servicio de Participación Ciudadana "para que comunicara" a Cristina Paloma Torrego la denegación, "y para que ésta a su vez se lo comunicara a la asociación Fernando III, manifestándole que cualquier reclamación al respecto debería hacerse a través de la Delegación Provincial de Participación Ciudadana".
Al hilo de ello, asevera el fiscal que, "siguiendo las instrucciones de la inculpada", el 6 de octubre se denegó el uso de la sala, "que se encontraba a las 20, 00 horas del referido día cerrada y vacía", por lo que los organizadores "decidieron celebrar el homenaje en el patio", añadiendo que este acto "tenía carácter literario, como constaba en los escritos de invitación al acto, e intervinieron los escritores Aquilino Duque y Antonio Rivero Taravillo". "El acto fue consentido por los encargados municipales presentes en el centro cívico, desarrollándose sin incidencia alguna", concluye la Fiscalía.
Petición de cárcel
De su lado, las acusaciones particulares que ejercen las asociaciones Fernando III y Ademán han solicitado hasta dos años de prisión y once de inhabilitación para la concejal de Participación Ciudadana, pues entienden que ha incurrido en un delito de prevaricación y en otro contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, ya que la imputada basó su decisión "en motivos políticos e ideológicos, porque el poeta Agustín de Foxá estuvo relacionado con la Falange".
Así, la asociación cultural Fernando III, representada por el letrado Angel Bordas, solicita para Medrano la inhabilitación especial para empleo o cargo público por ocho años por un delito de prevaricación; dos años de cárcel, multa de 24 meses e inhabilitación por tres años por el delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, así como el pago de una indemnización de 3. 000 euros por los daños morales ocasionados a la asociación. Por su parte, el abogado de la asociación Ademán, José Manuel Sánchez del Aguila, solicita para la concejal la inhabilitación por siete años por un delito de prevaricación, así como 20 meses de prisión, 18 meses de multa a razón de 50 euros diarios e inhabilitación durante dos años por el delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas, además de una indemnización de 300 euros por los perjuicios sufridos.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "REQUETÉS. De las trincheras al olvido"


El próximo viernes 3 de Diciembre, a las 19:30, se presentará el libro “Requetés. De las trincheras al olvido” en el hotel NH Viapol, C/ Balbino Marrón nº 9 de Sevilla.

En el acto de presentación intervendrán, D. Domingo Fal-Conde Macías (Consejero Nacional de C.T.C), D. Luis Hernando de Larramendi Martínez (Vicepresidente de la Fundación Ignacio Larramendi), D. Sixto de la Calle Jiménez (ex-combatiente del Tercio Virgen de la Merced) y D. José Herrera Sánchez (ex-combatiente del Tercio Virgen de los Reyes).
El libro viene a llenar un hueco importante, ya que a pesar de la amplia bibliografía existente sobre la Guerra Civil española, quizás faltaba un texto como éste donde se documenta ampliamente la participación de los tradicionalistas en el conflicto que algunos consideran como la 4ª Guerra Carlista.
Cerca de 1.000 páginas de gran formato, con un gran repertorio fotográfico y testimonios de soldados que vivieron la guerra encuadrados en los tercios del Requeté.
Editado por la editorial La Esfera de Los Libros y con el trabajo de Pablo Larraz y Víctor Sierra-Sesúmaga, con prólogo de Stanley G. Payne y epílogo de Hugh Thomas.
Un testimonio, quizás, de los que más perdieron con la victoria.

domingo, 28 de noviembre de 2010

EXPOSICIÓN DE PINTURAS DE PEPE CALA.


El próximo viernes 3 de Diciembre se inaugura, a las 20ºº, una exposición pictórica de José Cala Fontquernie, Pepe Cala para la historia de los personajes sevillanos (ver la entrada en este blog sobre El último maldito).

Será en el espacio cultural La Caja Habitada, en la calle Crédito, nº 20, junto al teatro Alameda.

La exposición permanecerá abierta hasta el 6 de Enero de 2011, con un horario de apertura de 18ºº a 21ºº horas, de lunes a viernes.

Ana María Matute, Premio Cervantes.


La escritora Ana María Matute ha sido galardonada con el Premio Cervantes 2010. La autora es, tras María Zambrano y Dulce María Loynaz, la tercera mujer en ganar el máximo galardon de las letras hispanas.

Matute es miembro de la Real Academia Española, autora de casi una veintena de novelas y otros tantos relatos y cuentos. Tiene, entre otros muchos, el Premio Nacional de Literatura y el Nacional de las Letras Españolas.

Ana María Matute nació el 26 de julio de 1926 en Barcelona y se crió en el seno de una familia adinerada y conservadora que influyó en la obra y la ideología de la autora.

En 1954, ganó el Premio Planeta por Pequeño Teatro y se confirmó en el mundo literario. A partir de entonces, se ha dedicado por entero a la escritura, influida, entre otras cosas, por su experiencia durante la Guerra Civil, que estalló cuando era niña.

LA PUERTA DE LA LUNA

La escritora catalana cumple 85 años en activo y publica La Puerta de la Luna (Destino), una recopilación de todos los cuentos de su carrera en los que afloran, entre otras cosas, su lucha contra la injusticia, y es que no se muestra "nada orgullosa de pertenecer a la especie humana".

En una entrevista concedida a Europa Press en su casa de Barcelona con motivo del lanzamiento de su última novela, Matute habló de su infancia --"la recuerdo mejor que lo que hice hace cuatro días"--, de su obsesión por el tiempo y de los malos recuerdos de la Guerra Civil y la posguerra, algo que marcó profundamente su obra: "Fue una tragedia inmensa para todos los españoles".

"Los lápices de colores me chiflan", confiesa la escritora, que debido a su "mala salud de hierro" --ha entrado 11 veces en quirófano-- ha tenido que renunciar a otra de sus grandes pasiones: la carpintería.

Su obra Luciérnagas (1949) quedó finalista del Premio Nadal.

"El peor censor acabas siendo tú", ha confesado Matute, a quien en los 70, antes de la muerte de Franco, ya le "daba igual todo" y escribía sin demasiados miramientos.

Defensora a ultranza de los niños, critica que en la literatura española el niño haya sido tratado como "un ser inferior", y todavía le "molesta" escuchar eso de que un niño es "un proyecto de hombre". La escritora ha lamentado no haber tenido nietos, sobre todo por el placer que le daría leerles sus cuentos.

EL PLACER DE ESCRIBIR

"Para mí la vida y la literatura es lo mismo", ha confesado la novelista, que odia releerse por si se lleva algún "disgusto", ha dicho. Matute ve el mundo "a través de los ojos de la escritora", porque, según ha comentado, "puede surgir un libro de la cosa más inesperada".

De lo que no puede prescindir es del placer de escribir, y es que, aunque en 2008 dijo que Paraíso inhabitado sería su última novela, ya tiene entre manos la próxima, de la que no ha querido desvelar nada. La escribirá como suele hacer, en su máquina electrónica y por las mañanas. De la tarde no le gusta "ni el nombre", lo único, la siesta. "Un premio no hace a un escritor, hace lectores", ha indicado la autora.

El Premio Cervantes, creado en 1975 por el Ministerio de Cultura pretende rendir anualmente testimonio de admiración a la figura de un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.

lunes, 22 de noviembre de 2010

XXXIII FERIA DEL LIBRO ANTIGUO Y DE OCASIÓN DE SEVILLA


22-Noviembre-2010
La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla va camino de su edición XXV, que no es poco, veintitrés años de feria la ha consolidado como una de las más importantes de España. No es extraño en una ciudad donde dicen que hay más librerías de viejo que de las nuevas ediciones.
El tipo del gran bigote del cartel de este año es el escritor norteamericano Samuel Langhorne Clemens, conocido por su seudónimo, Mark Twain, famoso autor de Las Aventuras de Tom Sawyer y de Las Aventuras de Huckleberry Finn, del cual se cumple este año el centenario de su muerte.
Mi librero de viejo de cabecera, Luis, cierra esta semana su chiringuito en el famoso mercadillo de El Jueves para ponerse bajo techo en una de las casetas de la feria. Allí también está, fiel a su cita anual con nuestra ciudad, la valenciana librería Al Tossal, que tiene a bien cada año enviarme un catálogo de sus fondos, librito azul fabricado de manera más bien artesanal que ya de por si tiene su encanto, en realidad me recuerda a los libritos que nos daban los padres salesianos con las canciones del colegio. De Triana la librería Don Cecilio, quien no conozca su local habitual no debe perderselo, en la calle Castilla, frente a la parroquia de la O, un amplio bajo comercial donde perderse entre pasillos llenos de libros, tebeos, discos de vinilo, etc.
Normalmente lo más interesante de las casetas está en las estanterías interiores, aunque algunas de ellas, como la leonesa El Camino de Santiago, exponen al alcance del público que pasa interesantes obras, principalmente de temática sobre la IIª República y la Guerra Civil española, temas muy demandados entre los buscadores de joyas editoriales del pasado.
No faltan nunca las colecciones Austral, los libritos de aquella colección RTVE y otras clásicas de antaño. Junto a ellas podemos encontrar desde una edición con cubiertas de terciopelo de la obra de uno de esos bohemios malditos de principios del siglo XX, Alejandro Sawa, una primera edición del Diccionario para un macuto de Rafael García Serrano, y hasta aquellas crónicas de guerra de El Tebib Arrumi, de nombre Víctor Ruiz Albéniz, abuelo del actual alcalde de Madrid.
Hasta el ocho de Diciembre se puede visitar la Feria en la Plaza Nueva de Sevilla, para comprar o por el simple placer de trastear entre los libros, quién sabe qué sorpresa nos puede deparar el entretenimiento.
A.C. Ademán

domingo, 21 de noviembre de 2010

Foxá, por Ignacio Ruiz Quintano









Ignacio Ruiz Quintano // Agustín de Foxá

Vuelve Foxá a las andadas, ahora con una recopilación de cosas suyas perdidas y halladas entre la alfalfa de la cultura oficial, con la que, por fortuna, nada tiene que ver el Foxá que nos importa, que es el que decía Umbral:

-Yo aprendí a hacer artículos en usted, don José María (Pemán), si es que he aprendido, y en otros escritores del ABC, desde los monárquicos a los falangistas, que todos escribían muy bien: Foxá, Sánchez Mazas, Montes, Mourlane, D?Ors, Ruano y todo eso.

Vienen casi a afearle a Foxá que lo mejor suyo apenas diera para una novela y mucho periodismo. ¿Y cuál fue el sueño de todos los muchachos del nuevo periodismo americano? «El periodismo -en resumen de Tom Wolfe- era el motel donde pasar la noche camino del destino: la Gran Novela.»

La gran novela de Foxá es la gran novela del Madrid que va de la Monarquía a la guerra pasando por la República: Madrid de Corte a checa. La infancia, el tiempo, el amor y la muerte son sus temas. La muerte de Agustín en los brazos de su madre, diría luego Ruano, es como un místico y mítico nacimiento: le envidio su destino final: desnacer en los brazos donde se ha nacido: Dios da premios así.

-Y pensar que, después que yo me muera, / aún surgirán mañanas luminosas; / que, bajo un cielo azul, la primavera, / indiferente a mi mansión postrera, / florecerá en la seda de las rosas.

El retrato supremo de Foxá lo hace su amigo Malaparte: «Es falangista del mismo modo que un español es comunista o anarquista, esto es, al modo católico.»

-La Falange es una hija adulterina de Carlos Marx e Isabel la Católica -le dice un día Foxá a Juan Ignacio Luca de Tena.

Otro día, comiendo con Luca de Tena y con Sánchez Mazas, cuando se habla de los peligros del comunismo para el mundo libre, Foxá, «con gran enfado de Sánchez Mazas», confiesa que lo que menos le perdona al comunismo es que le haya impulsado a hacerse falangista. Y pensar que, después que yo me muera...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL ÚLTIMO MALDITO, PEPE CALA


Por Antonio Rivero
Juan Manuel de Prada, que tantas páginas memorables ha ido dejando sobre autores “desgarrados y excéntricos”, como él los llama, debería ocuparse de este último especimen contemporáneo de aquella caterva literaria, tan lucida. Así, a las estampas de Pedro Luis de Gálvez o Buscarini, u otros no sólo fijados en su novela Las máscaras del héroe, sino también en las puntuales (ay, hasta que cesaron) entregas en la revista Clarín, luego recogidas en libro, debería sumar la de este extraño vate y peculiar pellejo.
José Cala Fontquernie es el nombre completo del poeta más pertinazmente inédito del parnaso sevillano. Ha de tener una edad que ya supera con creces la cincuentena, pero él, tan frágil y de cristal, con sus ojos vivísimos tras de sus gafas, tan frecuentador de actos literarios en los que se codea con despistados escritores en ciernes, parece más joven sin duda. El rasgo más sobresaliente de su cabeza era la raya que, en medio, peinaba esa planchada cabellera que se iba haciendo rala. Ahora su cabello va cortado al cepillo, y una barba hirsuta le da algún espesor al flaco rostro.
Id a cualquier convocatoria poética y allí estará Pepe Cala, siempre con su máquina de fotografiar con la que inmortaliza las lecturas, las poses y comparecencias públicas de los otros, ya que no las suyas. Dije que los resultados de su trato con la musa permanecen sin publicar, y los organizadores de una u otra velada, jornadas, lecturas, se han acostumbrado tanto a su figura omnipresente que no se detienen a cruzar con él más que las palabras estrictamente necesarias, saludos que saben se repetirán en el próximo acto al que Pepe Cala, sin duda, asistirá también. ¿Ignoran que escribe, o prefieren ignorarlo para que no les recite sus versos?
El álbum fotográfico de Cala debe de contar con centenares —¿millares?— de retratos de poetas célebres y oscuros, de imágenes de todos los salones de Sevilla susceptibles de ser utilizados para una lectura, de momentos que ya los protagonistas han olvidado. Tal archivo documental bien valdría no sólo para una historia de la poesía sevillana en el último cuarto, o más, del siglo XX. También sería de provecho para el más amplio horizonte de la lírica nacional, pues es un hecho objetivo —el de su omnipresente cámara— que no hay bardo o vate, poeta o poetastro, que habiendo bajado al Sur y la capital del Betis no haya sido inmortalizado por Pepe Cala.
Pero esta vasta obra gráfica suya no nos debería hacer olvidar su poesía, de la que se tienen noticias pero no ejemplos. ¿Quién ha leído los versos de este hombre? Muy pocos, sin duda; y quienes lo han hecho no creo que tengan inconveniente en reconocer que los pocos frutos conocidos del poeta son, en caprichosa mezcolanza, buenos y malos. Éstos no deberían hacer sombra a aquéllos, y me atrevo a pronosticar que una antología exigente de los versos de Cala redundaría en un hermoso libro, perfectamente publicable. Lo que al protagonista de esta estampa le pierde no es lo que de más ganga pueda haber en su poesía, sino más bien él mismo, el personaje: un tipo torvo y gris, y como tantos muy dignos poetas, con menos magnetismo personal que una brújula descacharrada.
Cala está poblado de fantasmas y tribus enteras de contradicciones que campan a sus anchas por su menudo cuerpo. Franquista y creyente en el tarot, escurialense y pitonísico, mantiene con Sevilla la misma relación de amor y odio que Cernuda, y su Arcadia es un Jerez de la Frontera que ha encarnado como nadie Francisco Bejarano. Cenceño como pocos, inteligente, afilado, la suya es una estampa digna de la bohemia de principios de siglo. No podría uno ridiculizarlo aunque quisiera. Cierta imagen romántica quiere que un poeta sea más el personaje que su obra. Esto es lo que ha mitificado a muchos. Si un poeta es alguien que no vive en paz consigo mismo, Cala lo es, y de los grandes.

martes, 16 de noviembre de 2010

La casa encendida, por Francisco Robles


Porque todo es igual y tú lo sabes, has vuelto al territorio donde confluyen la juventud y la ilusión, el asombro que te hacía abrir los ojos de par en par porque no querías perder ni una gota del mundo, porque estabas obsesionado con esa extraña luz de la belleza, porque tus ojos no se cansaban de mirar el prodigio del arte ni de descifrar los misterios de la poesía, como si eso fuera posible. Porque todo es igual y tú lo sabes, ese verso de Luis Rosales ha regresado a tu casa encendida con el libro que alguien te ha enviado como se manda un cesto donde las cerezas se encadenan, y de Rosales vas a Lorca, y de Lorca a la tragedia que algunos están empeñados en resucitar como si la muerte valiera la pena de ser resucitada.
Como bien dijo Petón en un homenaje a estos dos poetas en el que tuviste el privilegio de participar, Rosales tuvo que llevar sobre sus hombros la cruz de la insidia y de la calumnia por haber defendido a Lorca, su amigo. En España los buitres tienen dos alas, siempre dos alas, y cuando no vuelan por la diestra lo hacen por la siniestra. Y a Rosales lo prendieron las dos astas del astifino toro que no deja de derrotar por un pitón y por el otro. Rosales, ese poeta que te ha guiado por las galerías del alma, que te ha moldeado el oído con la música que brotan de sus versos en cuanto las sílabas florecen en tus labios mudos. Sí, Rosales, que siempre llevó a Lorca consigo, como si le hubiera alquilado su casa encendida a Federico mientras él se conformaba con vivir al raso del insulto y la infamia.
Como en el poema de Rosales, has sentido los pasos de la Historia antes de entrar en tu casa, los odios acumulados que regresan para descoser las heridas que la Transición logró cauterizar. Y no es eso, no es eso… No podemos consentir que los muertos sean los títeres que cuatro vivos manejan para conservar el poder que se les va de las manos. Porque Lorca no es de nadie, ni siquiera de sus viuditos apócrifos que viven de los despojos que nada tienen que ver con su obra luminosa.
Hoy has regresado a la casa encendida, como si Rosales estuviera a tu lado para enseñarte lo mejor de Federico, para recitarte al oído aquel verso que le escuchaste en La clave, sí, cuando la televisión pública se hacía para promover la cultura y no para entontecer a la gente en esta Andalucía de los nuevos caciques. Hoy has vuelto a estremecerte con aquel verso en la voz sutil y ceceante de Rosales, con aquel mar de Poeta en Nueva York que recordó, ¡de pronto!, los nombres de todos sus ahogados. Y has regresado a tu casa, la casa encendida donde leíste los sonetos del amor oscuro, publicados por Blanco y Negro: «Que lo que no me des y no te pida / será para la muerte, que no deja / ni sombra por la carne estremecida».
Vuelve la voz de tu padre, que no ha muerto como bien señala Borges en su soneto sobre la lluvia, para decirte que vayas al quiosco. Y tú, que sigues siendo el niño que te sostiene por dentro, le enseñas este artículo para agradecerle que no inoculara el odio en tus entrañas, como si la palabra pudiera traspasar el río que os separa, como si aquella casa aún estuviera encendida, porque todo es igual y tú lo sabes.

Berlanga o el esperpento piadoso por Ignacio Camacho


EL tiempo había agrandado su leyenda con la corona de bruma que aura a los genios, y más que un hombre había empezado a ser un concepto, un adjetivo, una categoría. Lo berlanguiano es un modo de entender desde el humor y una cierta compasión orgullosa ciertos rasgos de la identidad española, a medias entre el ridículo, el casticismo, la exageración y la parodia. Es el esperpento contemporáneo, el espejo satírico de la gran histrionada nacional, la deformación de ese trazo grotesco y agrandado que nos convierte en sujetos de un quijotismo burlón y estrafalario. Lo berlanguiano una cicatriz de la psicología colectiva que cruza el rostro de un país marcado por los demonios de su historia, a los que siempre termina asomándose con la bizarría de los viejos hidalgos trasnochados que ya asoman en la picaresca del Siglo de Oro. Lo berlanguiano es la antípoda de la posmodernidad, una caricatura de la vieja España esencialista y atrabiliaria que permanece emboscada detrás de los esfuerzos por ponerse al día; un retrato más tierno que ácido, más jocoso que vitriólico, más indulgente que canalla, de esa eterna pasión tan nuestra por la desmesura, el exceso y la extravagancia.
Berlanga era nuestro Fellini, otro tipo que también logró derivar su apellido en una cualidad. Hay un hilo conceptual que va de Quevedo a Cela pasando por Goya, por Larra, por Galdós, por Solana y por Valle; una visión cáustica, ennegrecida, grotesca y mordaz de lo español que en Berlanga se remansa con un toque compasivo, humanitario, piadoso y una pizca de orgullo identitario exento de remordimientos y empapado de una cierta cordialidad complaciente y divertida. Los retratos berlanguianos son más dulces que crueles porque nacen de una visión tolerante de nuestros defectos congénitos. El alcalde de Villar del Río, el marqués de Leguineche, el verdugo pequeñoburgués o los milicianos de «La vaquilla» son personajes de una íntima familiaridad dibujados con más condescendencia que amargura. Alrededor de ellos gira un mundo chocante, fallero y estrambótico pintado con brocha de pelo gordo para endulzar por contraste su humanidad casi conmovedora de perdedores históricos y crepusculares. Así era, en el fondo, su propio autor: un hombre poliédrico, contradictorio, torrencial, un genio espontáneo cuyo carácter sublimaba mediante el humor la tragedia de un siglo marcado —también en su propia biografía familiar y personal— por la violencia, la discordia y el desencuentro. Berlanga es pura españolidad: exuberancia, paradoja, contraste, plétora y disparate. Farsa, sainete, burla autocrítica contra un destino trágico. Y un toque de aristotélica piedad para escapar a través de la risa del túnel de nuestros largos despropósitos.

Berlanga In Memoriam por Fernando Iwasaki


Me enteré del fallecimiento de Luis García Berlanga a bordo del AVE, a través de un sms de mi hija Paula. ¡Ay, Luis! Con las ganas que tenían mis hijas de volver a verte. Hay un antes y un después en mi idea del cine español gracias a Berlanga, pues cuando llegué a Sevilla en 1985 vi «La Vaquilla» y quedé absolutamente deslumbrado. Ni «Mujeres al borde de un ataque de nervios» (1988) de Almodóvar ni «Amanece que no es poco» (1989) de José Luis Cuerda habrían existido sin «Bienvenido, mister Marshall» (1953), «El Verdugo» (1963) y «La escopeta nacional» (1977), tres obras maestras del genio de Berlanga.
En 1991 dirigí un curso sobre la obra de Mario Vargas Llosa en la Menéndez Pelayo y pasamos una semana maravillosa disfrutando del buen humor de Luis. Un año más tarde repetí la experiencia en El Escorial y volví a invitar a Luis, quien fascinó a todo el mundo explicando por qué los cabeceros de bronce eran mejores que los de madera para atar y amordazar a las señoras («Los pañuelos de seda se rompen cuando los cabeceros son de madera», decía con naturalidad).
Tengo unos recuerdos impagables y maravillosos de Luis, hablando acerca de sus películas y de sus trucos para evitar la censura franquista, como incluir figurantes vestidos de curas y monjas en las escenas más comprometidas, de modo que los censores o respetaban la escena tal cual o quitaban a los personajes religiosos y dejaban el resto del plano tal como quería Luis.
A fines de 1994 Luis me llamó para pedirme que lo acompañara a comprar una colección de fanzines eróticos editados por un exquisito pornógrafo de Triana. Recuerdo que ya de regreso hacia el centro y mientras cruzábamos el puente, Luis se reía de la cantidad de tiendas de objetos religiosos que rodeaban la casa del pornógrafo y evocó a los comisarios del franquismo: «¡Esos cabrones me habrían obligado a cambiar los comercios de artículos religiosos por panaderías, mercerías y tiendas de ultramarinos!». Ahí mismo decidí llevar a Luis a ver escaparates de corseterías por Cuna, Francos y Alvarez Quintero. Ante aquel esplendor de bragas, encajes y sujetadores, Luis no resistió la tentación de preguntarle a una dependienta:
- ¿Cuáles son las medias de nylon más fuertes?
- Aquí tiene estas que nunca se le hacen carreras.
- Yo lo que quiero es amarrar a una señora.
Nunca olvidaré la expresión demudada de la dependienta cuando respondió roja como un tomate: «Mejor llévese estas otras».
Todos vamos a echar de menos a Luis García Berlanga, un espíritu libre que supo enfrentarse con inteligencia y buen humor a los mojigatos del franquismo primero y a los mojigatos de la corrección política después. Probablemente en nuestros días una película como «La vaquilla» sería impensable, pues no faltaría el mindundi que diría que es una falta de respeto al ejército republicano.
La mejor manera de recordar a Luis será viendo sus películas o amarrando a una señora.

(Dibujo de Fernando Vicente)

lunes, 15 de noviembre de 2010

Kaputt


Curzio Malaparte
Galaxia Gutemberg

Kaputt, de Curzio Malaparte, fruto de su experiencia como corresponsal en el frente del Este en 1941, es uno de los más estremecedores relatos sobre la guerra que se han escrito nunca. Una obra maestra que recuperamos en su versión íntegra y en una nueva traducción.
Traducción de David Paradela. Malaparte destripa la guerra desde dentro, nos golpea con la imagen de una Europa desgarrada, enfrentada a sus demonios. En los paisajes de Finlandia, Rusia, Polonia o Rumanía, su voz encarna el asombro y la indignación, teñidas de inteligente ironía, de un hombre que fue testigo de historias tremendas: oficiales alemanes que engañan a los prisioneros rusos para fusilar a los que saben leer, un prostíbulo rumano donde las jóvenes judías son reemplazadas y fusiladas cada veinte días, un cónsul italiano desesperado por abrir las puertas de un tren donde se asfixian mujeres y niños… y sus encuentros, también estremecedores, con personajes como Frank, el virrey alemán en Polonia, en cuya mesa Malaparte se juega la vida dando su opinión sobre Hitler y sobre la guerra. También habla del diplomático y escritor español Agustín de Foxá.

Después del Reich. Crimen y castigo en la posguerra alemana.


Giles Mac Donogh.
Galaxia Gutemberg.

El 7 de mayo de 1945, con la caída del Tercer Reich, se ponía fin oficialmente a la Segunda Guerra Mundial. Pero para la población civil alemana, el sufrimiento no terminaba ahí. En tanto culpable, Alemania debía ser castigada.

Traducción de José Luis Gil Aristu. Más de tres millones de alemanes murieron innecesariamente tras el anuncio del final de la guerra. Un millón de soldados murió antes de poder regresar a sus hogares. Dos millones de civiles fueron víctimas de enfermedades, frío, hambre, suicidios o asesinatos. En los Sudetes, 250.000 alemanes fueron masacrados por sus compatriotas checos, y hechos similares tuvieron lugar en Polonia, Silesia y el este de Prusia. A los aliados no les tembló el pulso a la hora de aplicar los mismos métodos de represión nazis.

Después del Reich pone al descubierto las verdades incómodas de las decisiones políticas que ampararon el horror de una posguerra cruel y vengativa, y desvela por vez primera los testimonios de un período funesto en el que ni aliados ni alemanes han querido ahondar.

sábado, 30 de octubre de 2010

BRILLANTE ACTO LITERARIO EN EL CENTENARIO DE LUIS ROSALES





Sevilla, 29 de Octubre de 2010


A. C. Ademán




Como estaba previsto se celebró en el Club Antares de Sevilla e acto literario organizado con motivo del centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales. La convocatoria, títulada dos poetas Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España, convocó en la sala de Antares a un numeroso público que llenó el recinto donde incluso había muchos asistentes de pie, entre la gente que asistió al acto numerosos medios de comunicación y, como personaje destacado, el nieto del poeta homenajeado, también Luis Rosales de nombre.


Moderó el acto Javier Compás, de Ademán, que, tras dar las gracias y la bienvenida a los asistentes presentó a los dos oradores de a noche, ambos famosos periodistas y escritores, el sevillano Paco Robles y el madrileño José Antonio Martín Petón.


El acto se abrió escuchando al mismísimo Luis Rosales recitando un pasaje de su obra La casa encendida.


La intervención del columnista de ABC, Paco Robles, tuvo momentos de gran emotividad, acertadísimos los fragmentos que, de la obra de Rosales, escogió Robles para leer con precisa entonación y gran sentimiento. La sala, guardó un atento silencio mientras el orador componía con su lectura bellos momentos de altísima poesía.


Tras Paco Robles, intervino José Antonio Martín "Petón", que, con su acostumbrado verbo vibrante y vigoroso, llevó al público la película narrada de la pasión y muerte de Lorca, de como los falangistas hermanos Rosales lo defendieron hasta poner en peligro sus vidas y del éxilio interior que para Luis Rosales supuso el asesinato de su intimo amigo Federico.

En el contexto de su narración "Petón" regalo a los presentes las imágenes hasta entonces inéditas, del gran amigo de Lorca y de tantos otros componentes de la Generación del 27, Pepín Bello, en las que narra, con toda la lucidez que conservaba a sus casi ciena años, la amistad de Lorca con José Antonio Primo de Rivera.

Tras unas breves intervenciones de algunos de los asistentes, el acto se cerró con una cerrada ovación del público que había asistido, atento y emocionado en ciertos momentos, al acto, cuyo resumen es el afán de la Asociación Cultural Ademán de fomentar el mundo de la cultura en foros abiertos, tolerantes, civilizados y constructivos para la mejor convivencia de todos.



viernes, 29 de octubre de 2010

Rosales y Lorca, frente a la Política


ABC, Aurora Florez 29/10/2010
El centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales con el matiz clave de su amistad con Federico García Lorca, que le marcó profundamente, centró ayer la sesión de homenaje al poeta y ensayista organizada por las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, celebrada en el Club Antares, y cuyo fin último era desentrañar en el marco de aquella relación, fructificada en tiempos de la preguerra civil, entre dos escritores de ideologías contrapuestas, la realidad de una convivencia en paz y armonía. Volver a ese espíritu, en medio de la diversificación social y política, es la idea que quedaba sobre la mesa de la mano de la literatura y de los recuerdos.
Así lo explicó a ABC Javier Compás Montero de Espinosa, presidente de la Asociación Ademán, que como se recordará saltó a las páginas de los periódicos junto a la Fernando III, por la prohibición de la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, de celebrar un homenaje en octubre de 2009 al escritor Agustín de Foxá en el centro cívico Tejar del Mellizo. Un caso por el que la política de IU está procesada y por el que ambas entidades piden hasta dos años de prisión y once de inhabilitación.
Posturas intolerantes
Javier Compás, en este sentido, indicó que el homenaje a Luis Rosales se incardina precisamente en una actitud contrapuesta a la Josefa Medrano, «un caso que sigue su camino en el Juzgado», exponiendo que se trataba de «un acto contrario a la postura intolerante por motivos políticos»de la delegada de IU.
En esta ocasión, las citadas asociaciones tampoco han podido acceder al citado centro cívico ni al de la Buhaira, pues, según la respuesta municipal, estaban ocupados para esta fecha.
El homenaje, concretamente, en el que estuvo presente Luis Rosales López de Carrizosa, nieto del poeta, contó con las intervenciones del escritor, periodista y colaborador de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín, «Petón», autor del libro «La desesperación del te. 27 veces Pepín Bello». Respectivamente se ocuparon de las correspondencias literarias entre ambos poetas, los puntos en común de sus obras, y el ambiente de preguerra y amistad en los que vivieron Rosales y Lorca, en el que precisamente Pepín Bello jugó el papel fundamental de aglutinar a la generación del 27. «Petón» denunció las calumnias que soportó Rosales durante toda su vida en relación con la muerte de Lorca.
Quedó también un testimonio filmado una de las tardes en las que José Antonio Martín acudió a la cita semanal con Álvaro Sáez de Heredia, y que fue proyectado ayer en el transcurso del homenaje literario.
Hablando a la cámara
A la cámara, Pepín Bello habló de Lorca y de su comprensión del tiempo en que vivían, de la amistad de ambos, que junto a la literatura lo superan todo, porque para «Petón» «más que a las dos Españas Lorca y Rosales pertenecían a la tercera España, aquella que superaba a las dos». Pero, la grabación, una joya en cuanto a documentación, también recoge el testimonio de la amistad del poeta granadino asesinado y José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española.
Por su parte, Francisco Robles, rompiendo el tópico del enfrentamiento de escritores de ideologías políticas enfrentadas, trazó los paréntesis entre Lorca y Rosales, su brillantez y su capacidad de seducción, su coincidencia en Gustavo Adolfo Bécquer en el tratamiento del amor, la utilización del surrealismo al modo español, integrado en la razón, y, habló de la relación que se estableció entre el poeta muerto y el poeta vivo, que dejó a Rosales siempre a la sombra de Lorca.
Robles se refirió también al exilio interior de Luis Rosales y a su rebeldía contra el franquismo, leyendo tres poemas de la Guerra Civil, en el que el poeta descubre lo peor de la contienda y vaticina lo que después sucedió en España.

domingo, 24 de octubre de 2010

"PETÓN", QUE ESTARÁ EN EL ACTO HOMENAJE A LUIS ROSALES, ENTREVISTADO EN ABC


Día 24/10/2010
José Antonio Martín Otín, Petón para los amigos, participará, junto al periodista y escritor Paco Robles, el próximo jueves 28 a las 20ºº horas en el Club Antares, en el homenaje literario que la Asociación Cultural Ademán organiza en conmemoración al centenario del poeta andaluz Luis Rosales. Hoy le entrevista para su magnifica página: Dr. Livingston, supongo... el periodista Alfredo Valenzuela.
«Mi padre fue quien más huelgas de hambre le hizo a Stalin»

Representante de futbolistas como Fernando Torres, comentarista de radio, autor de una biografía sobre José Antonio y del libro «La desesperación del té» (Pre-Textos), sobre Pepín Bello y la Generación del 27, «Petón» intervendrá el jueves en Sevilla en un homenaje a Luis Rosales.


—Participará en el homenaje a Rosales tras la prohibición al de Foxá…
—Fue impresionante lo de Foxá. No merece más comentarios que los que tuvo en su momento. Participaré encantado en el de Rosales porque es una barbaridad de poeta, aunque fuese postergado por ser de los que perdieron la 'batalla' cultural.
— ¿Un homenaje de este tipo puede provocar la actuación violenta de la ultraizquierda, como argumenta la concejal Medrano?
—Si fuese de ultraizquierda denunciaría a la concejal por tacharme de enemigo de la cultura.
—Hablarán de la amistad de Rosales y Lorca…
—Si se habla de la vida y la obra de Rosales, es importante el capítulo de su amistad con Lorca. Toda su vida estuvo marcada por el secuestro y el infame asesinato de su amigo. Rosales padeció esa muerte, que le restó energía, vida y alegría, que lo convirtió en un hombre triste.
—En su biografía de José Antonio, también habla usted de su amistad con Lorca…
—Hay testimonios que la evidencian, como el del mismo Luis Rosales. Ahí Gibson ha dado bandazos tremendos, primero que sí fueron amigos, luego que no… Francisco García Lorca negó esa amistad, pero esos años él estaba en Egipto de diplomático ¿cómo pudo saberlo? A mí me lo dijo Pepín Bello y yo a él le creo.
— ¿Por qué una biografía de José Antonio? ¿Quedaba algo por saber?
—Todavía me entero de cosas sobre José Antonio. Queda mucho por saber, sobre todo de sus últimos días en la cárcel.
— ¿Se llama así por él?
—En casa me dijeron que por mi abuelo José y por mi abuelo Antonio. Pero conociendo a mi padre, que combatió en la División Azul, estuvo once años cautivo y fue quien más huelgas de hambre le hizo a Stalin, puede que la razón fuese otra.
—Se han metido con usted por ir al homenaje a los caídos en la División Azul…
—Por ir a ver a mi señor padre, que está enterrado en el monumento a los caídos en la División Azul. Si hubiera combatido en las Brigadas Internacionales, también hubiera ido, aunque no soy comunista, como no soy falangista.
— ¿Qué era lo que más le gustaba de su padre?
—Fue un héroe. Un tipo de una integridad y de un coraje asombroso, de una lealtad infinita que le hacía sufrir. Comíamos separados para no discutir de política. Cometió el error de adentrarme en José Antonio, y como yo le decía que el franquismo lo había utilizado de manera repugnante… Él supongo que también le debía lealtad al General.
—El presidente de la Junta también se llama José Antonio, pero prefiere que le llamen Pepe.
—Eso está bien. A mi llaman 'Petón', y José Antonio sólo cuando se trata de algo serio.
—Se extrañan de que usted cante el 'Cara al sol', pero a nadie le extraña que miembros del Gobierno canten el himno que cantaba Stalin ¿no es extraño?
—Es que los periodistas que fueron al homenaje en el cementerio de la Almudena a los caídos de la División Azul creían que iban a encontrarse con correajes y botas altas. Allí lo que hay es una reunión de abueletes que rezan, cantan "Yo tenía un camarada", que yo no lo canto, y levantan el brazo, que yo no lo levanto, aunque canté el 'Cara al sol'. Como no encontraron la manifestación nazifascista que creían que encontrarían, me pillaron a mí y se dijeron, hagamos carne de este pavo… Hay que decir que tuvieron la gallardía de colocar mi réplica en el mismo sitio que publicaron la información.
— ¿Sigue el consejo de Franco de no meterse en política?
—Sí, porque no me metí en política activa. No lo seguí antes, de joven, pero tuve la satisfacción de haber hecho lo que tuve que hacer. Había una verdad que se enfrentó a la mentira oficial: le arrebataron a un muerto sus símbolos, sus canciones y transformaron su discurso en lo que él nunca quiso decir.
—En su libro sobre José Antonio detalla el odio de las izquierdas a la bandera republicana.
—El decreto que crea esa bandera dice que se añade otro color "de la región que es nervio de nuestra patria", el morado de Castilla.
— ¿Se ha legislado desde el rencor?
—Ahora desde la incapacidad. Cuando el presidente del Gobierno se sintió fuerte legisló no desde el afán de justicia sino de ajustar cuentas. Y no me refiero a que se recuperen los restos de un familiar de una cuneta, porque si fuese mi caso no habría fuerza que me detuviera para recuperarlos, sino a recordar lo peor de lo que fuimos en vez de solucionar lo que tenemos, que es muy gordo, cinco millones de parados. Habría que repartir el trabajo igual que hay que repartir los beneficios.
— ¿Cuál es la principal enseñanza que sacó de Pepín Bello?
—Unir contrarios.

viernes, 22 de octubre de 2010

Si pudiéramos tomar cañas esta noche con Jardiel...


Laura Fernández El Mundo 22/10/10

Nadie sabe como ha sido, pero Jardiel se ha puesto de moda. Con él han vuelto Lady Brums, la mujer del millón de amantes y los maridos moribundos y Zamb, el príncipe violeta que queriendo irse a Australia acabó en el Polo Norte. Y, por supuesto, ha vuelto Dios y han vuelto Perico Espasa, el entrevistador gay de Dios, y su mejor amigo, el novelista inconformista Francisco Orellana. Protagonistas los cuatro (y el millón de amantes de Sylvia Brums) de las dos novelas del genio del humor absurdo que la editorial Blackie Books acaba de rescatar: 'Amor se escribe sin hache' y la descacharrante 'La tournée de Dios'.

Ésta última, por cierto, llegará a librerías coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona y la editorial ha contratado a Leo Bassi para que monte un numerito que, de buen seguro, habría encantado a Jardiel, el tipo que quiso reírse de las novelas de amor y acabó carteándose con Dios (sólo fue telegrama literario, pero algo es algo). En cualquier caso, he aquí las diez razones que da su editor, Jan Martí, para su vuelta:

"Para reproponerlo desprejuiciadamente. Pretendemos pensar que formamos parte de una generación que ya tiene permiso para hacer eso. Para elegir no hablar de justicias o injusticias históricas. No queremos llamarlo rescate, reivindicación, no queremos contar lo mal que le ha ido a la fama de Jardiel el hecho de no ser un exiliado, ni de lo solo que murió. Vamos a intentar que se lea como si fuera un autor de ahora, un amigo nuestro o algo así".

"Por la actualidad de su humor. Jardiel es modernísimo. Si pudiéramos tomar cañas esta noche con él, estamos seguros de que nos seguiría enamorando".

"El humor de Jardiel se está haciendo ya en nuestras calles. Este humor tan presente aun, entre lo absurdo, lo cruel y la simple bromita. Es el abuelo de una tradición que enlazaría con Faemino y Cansado y llegaría a Muchachada Nui".

"Por su genialidad como escritor, como hilador de historias, como guionista de diálogos imposibles, de situaciones descacharrantes, de imágenes inolvidables. Para demostrar que se puede llegar a cotas de ingenio e inspiración elevadísimas, mucho más de lo que estamos acostumbrados, mucho más que aquellas con las que nos conformamos".

"Porque Jardiel es, en el fondo, un gran irónico, y eso es la mejor demostración de inteligencia que hay. Hace falta mucha más ironía en nuestro mundo. El humor difícil, el doble sentido, la ironía nos hará mejores".

"Porque nos interesa su visión 'contra la humanidad'. Es un misántropo, ni misógino ni andrógino. Está muy bien eso de que te caiga mal la humanidad. Es lo mismo que necesitar mucho amor".

"Ah, y porque además queremos creer que formamos parte de una generación que ya no se ofende. Y eso no sólo va con las mujeres, ni mucho menos. Se trata más bien de la ofensa en sí. Es un concepto algo demodé, eso de ofenderse. Es una actitud poco creativa, pasiva, nada constructiva. A veces somos muy susceptibles, hay que entrenar contra eso. Jardiel puede ser nuestro 'coach'".

"Porque Jardiel es más crítico de lo que parece. Su humor siempre nace del dolor, de constataciones dolorosas, es siempre una crítica, una respuesta. Y lo más importante: hay un compromiso en esa crítica, en esa crítica a la humanidad. Para nosotros Jardiel es como un Nietzsche con sentido del humor (bueno, tampoco sabemos si el bigotes era el rey de la fiesta en la intimidad). Como pasa a veces en estos casos, detrás de una posición nihilista se esconden, de una manera extraña pero reveladora, unas ganas tremendas de vivir. De otra manera".

"Porque hacía tiempo que no nos reíamos tanto con algo. Simplemente por eso. Para descojonarse un rato, o muchos ratos, con todo, de Dios, de España, de los hombres, de las mujeres, del humor, de la infidelidad, del amor, de las novelas de amor

sábado, 16 de octubre de 2010

La acusación pedirá la inhabilitación de Josefa Medrano por prevaricación


Abc de Sevilla 16/10/2010
El abogado de la Asociación Cultural Ademán, José Manuel Sánchez del Águila, presentará el lunes en el Juzgado de Instrucción número seis de Sevilla la solicitud de apertura de un juicio oral contra la delegada de Participación Ciudadana Josefa Medrano Ortiz (IU), por lo hechos acaecidos el 6 de octubre del pasado año, cuando la citada asociación y la también asociación cultural Fernando III tenían previsto la celebración de un homenaje literario a Agustín de Foxá con motivo del cincuenta aniversario de su fallecimiento.
Para el acto se solicitó una sala del centro cívico de El Tejar del Mellizo, para el que se les concedió inicialmente autorización, aunque no pudo celebrarse finalmente allí. Según recoge el escrito de la acusación, «presionada por grupos de la propia ideología de la acusada, ésta decidió impedir la celebración del acto, dictando una resolución arbitraria, con pleno conocimiento de su injusticia y revocando personalmente la autorización ya concedida de utilizar la referida sala, a pesar de cumplir la solicitud todos los requisitos. Y todo ello pese a la formal negativa de la directora del centro, quien solicitó a la señora Medrano que diera esa orden por escrito, lo que finalmente se produjo». «Con esta resolución, notoriamente arbitraria e injusta, —añade—, la acusada, además, denegaba la prestación de un servicio público a una asociación por razón de su supuesta ideología».
En el escrito se considera que los hechos son constitutivos de un delito de prevaricación «previsto y penado en el artículo 404 del Código Penal en concurso ideal, en aplicación del artículo 77.3 del Código Penal, con un delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas previsto y penado en el artículo 511.3 del Código Penal». En todo caso, los hechos serían constitutivos de un «delito relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas».
La acusación pide, por el delito del prevaricación la pena de «inhabilitación especial para empleo o cargo público por un tiempo de siete años» y por el delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales y libertades públicas, la pena de «veinte meses de prisión, dieciocho meses de multa a razón de cincuenta euros por día e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de dos años». En la solicitud de apertura de juicio oral contra Josefa Medrano el escrito de la acusación propone el interrogatorio del acusado, así como el de los siguientes testigos: Cristina Paloma Torrego Fraile, Anastasio Castizo Machio, Jesús María Herrera García, María Isabel Montaño Requena y Antonio Rodrigo Torrijos.
La acusación solicita el interrogatorio como testigos de estos dos últimos delegados municipales por «mostrar su aquiescencia, al menos a posteriori», a la resolución dictada por Josefa Medrano revocando la autorización de la sala concedida a las asociación cultural para la celebración del homenaje literario, y porque «pudieron conocer por la acusada las razones que le llevaron a dicha arbitraria prohibición».
El escrito también recoge cómo «determinados grupos radicales supuestamente violentos (según se deduce de la declaración en fase sumarial de la acusada), agrupados bajo la denominación Coordinadora antifascista de Sevilla, protestaron airadamente contra dicha celebración, exigiendo que se impidiese a la Delegación de Participación Ciudadana de Sevilla, regentada por la acusada, remitiendo numerosos faxes a ésta y a la directora de dicho centro solicitando la anulación de la autorización concedida, aduciendo fundamentalmente que el homenaje se dedicaba a un autor de ideología falangista y coautor de la letra del himno de aquella formación política, el “Cara al sol”, y además alegaban (infundadamente) que las asociaciones convocantes eran “fascistas”».

viernes, 8 de octubre de 2010

NOBEL DE LITERATURA A MARIO VARGAS LLOSA


A. C. Ademán
8 Octubre 2010
"Un reconocimiento a la lengua española", han sido una de las primeras declaraciones de Mario Vargas Llosa tras recibir la noticia de la concesión del premio Nobel.

El escritor premiado, nacido en la ciudad peruana de Arequipa en 1936, tiene también la nacionalidad española y es miembro de nuestra Real Academia de la Lengua, además de haber recibido ya el premio Cervantes y el Príncipe de Asturias.

Vargas Llosa es el segundo escritor, tras Gabriel García Márquez, en recibir el Nobel, perteneciente al llamado boom de la literatura hispanoamericana, que revolucionó las letras hispanas en los años sesenta.

Autor de grandes obras como "La ciudad y los perros", "La tía Julia y el escribidor", "La Guerra del fin del mundo", "Conversaciones en la catedral" y varias más que suponen hitos en la historia de la literatura en español.

En la celebración del centenario del nacimiento del poeta español Luis Rosales, no puede venir mejor a colación su idea de la Hispanidad, de la lengua común, "en América es donde de verdad se aprecia lo que llegamos a ser los españoles", ese mismo idioma, esa cultura común, con sus peculiaridades locales, sí, pero sin nacionalismos excluyentes. También Vargas Llosa se aleja de esos aldeanismos disgregadores.

Todos tenemos que felicitarnos por este merecido reconocimiento a un escritor que auna en su persona esos afanes de integración de la Hispanidad. Y todo tan cerca del 12 de Octubre.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Dos poetas, Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España



Las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, organizan un acto literario como homenaje al poeta andaluz Luis Rosales, con motivo del centenario de su nacimiento. En el evento, subtitulado Dos poetas, Rosales y Lorca, dos amigos en la tragedia de España, intervendrán el escritor, periodista y columnista de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín.
El homenaje literario tendrá lugar en la Sala Syrius del Club Antares de Sevilla, a las ocho de la tarde del próximo jueves 28 de Octubre de 2010.
La entrada es libre hasta completar aforo.

martes, 5 de octubre de 2010

Imputada la concejal Josefa Medrano por la censura del homenaje a Foxá


La concejal tendrá que responder ante Mercedes Alaya por un delito de vulneración de derechos fundamentales

MERCEDES BENÍTEZ / SEVILLA (ABC)
Día 05/10/2010 - 14.12h
La juez de instrucción número seis de Sevilla, Mercedes Alaya, firmó ayer el auto de incoación de
procedimiento abreviado del caso Foxá, la investigación por la censura de la celebración de un
homenaje al escritor en el centro cívico El Tejar del Mellizo el pasado mes de octubre.
El auto, que está siendo notificado a las partes, supone el fin de la instrucción y que la juez considera imputada sólo a la concejal delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, de un delito contra los derechos fundamentales por no permitir la celebración del citado homenaje literario.
En principio queda exculpada la concejal y ex portavoz del grupo municipal socialista, Isabel Montaño aunque el letrado de la asociación, Juan Manuel Sánchez Aguila tiene la intención de recurrir el citado escrito y pedir la imputación de la dirigente municipal. El auto supone el final de la investigación y el traslado al fiscal y las partes personadas para que presenten su escrito de calificación tras lo cual se celebrará el juicio.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Alberto García Reyes Premio Romero Murube 2010

El próximo 6 de Octubre se cumplirá un año del homenaje literario a Agustín de Foxá que las asociaciones Ademán y Fernando III organizaron en el centro cívico el Tejar del Mellizo. Dicho acto fue prohibido en el último momento por orden política, según declaró en el juzgado la ex-directora del centro cívico, por orden de la concejal comunista del Ayuntamiento de Sevilla, Josefa Medrano. El acto, celebrado al final a la intemperie, gracias a la encomiable actitud de los escritores invitados, Aquilino Duque y Antonio Rivero, y del público asistente, que no tuvieron empacho en celebrar el acto bajo las estrellas del parque lindante con el local.
Ese acto de arbitraria censura cultural tuvo amplísima repercusión en los medios de comunicación, que, mostraron la indignación general propiciada por la actitud del Ayuntamiento sevillano.
El periodista de ABC Alberto García Reyes, publicó en su día el bello artículo que reproducimos a continuación, y que ha merecido el premio periodístico Joaquín Romero Murube, poeta sevillano que da nombre al premio y que, curiosamente, también aparece citado en el artículo.
La pieza es un canto a la tolerancia, por cuyas líneas aparecen poetas falangistas y otros, de distinto signo político, de los que se valora la belleza de su obra y no sus inclinaciones ideológicas.
Nuestra más sincera enhorabuena a Alberto García Reyes.




POEMAS DEL OPROBIO
Me senté frente al pintor para que el niño tuviera entretenimiento en la plaza mientras me bebía sus versos.Me emborraché.Perdí la noción de mí mismo y de mi criatura hasta que la jacaranda me espabiló. Dejó caer su morada mansedumbre sobre aquella dicha. Una flor despertando al jardinero. «Por el cielo va deshecha / la flor de mis voluntades. / ¡Ay,se me corta la vida/en el cristal de esta tarde!». Romero Murube. Estaba leyéndolo porque me recordó Eva Díaz Pérez la vez que se puso la camisa falangista para recibir a Salazar en suAlcázar.Mi rebelión interna me obligaba. Don Joaquín,poeta del magnolio, se puso la camisa de Falange, fue Rey Mago del Ateneo y veneró a Gerardo Diego, aquel fascista que hasta dedicó un soneto a José Antonio. El conservador de los olores de Sevilla ha de estar vetado. De nada servirá a los absolutistas de la comuna saber que escondió a Miguel Hernández en el Alcázar o que publicó, con el aliento de Queipo de Llano en su cogote, siete romances contra la muerte de Lorca: «¡A ti, en Vizna, cerca de la fuente grande, hecho ya tierra y rumor de agua eterna y oculta!».
Leía hipnotizado a Romero junto a los acantos del Museo cuando el niño, siempre tan inquieto el diablillo, me pidió que le contara el cuento que me traía entre manos. Ay, hijo mío, en qué bretes me pones. Cómo te cuento que en esta España de trincheras, donde las ideas están parceladas y el rencor está legislado no tenemos libertad para emocionarnos, que es la más básica de las libertades. Nos han prohibido a Ridruejo, a Leopoldo Panero, a Luis Rosales. Los caciques van a oscurecer las casas encendidas de nuestra literatura porque la ignorancia les impide leer sin miopía. Acabarán por quitarnos de las librerías hasta las profecías que José Hierro plumeó en las revistas del Régimen. «Después de todo, todo ha sido nada,/a pesar de que un día lo fue todo./Después de nada, o después de todo/supe que todo no era más que nada».
El niño se removió en mi regazo mientras elucubraba. Y volvió a salir corriendo hasta los lienzos.Contemplé su inocencia y seguí pensando. La censura a Foxá es el paradigma de nuestra decadencia. Por eso me obstino en limpiar mi sien de este oprobio. Leo a Alberti, a Semprún, a Brecht, a Hernández, a Neruda y sólo veo en ellos poesía. Leo a Alfaro, a Sánchez-Mazas, a Vivancos, a Celaya y sólo veo en ellos poesía.
¡Niño, ven, escucha esto!: «¡La muerte, aquí , frente a esta augusta calma/ del mar antiguo, en soledad sonora!... / Pero algo bulle en mi raíz de tierra/que opone, dulce su repulsa leve.../¡Sin mares ni colina, allá en la dura / tierra caliente, en mi Sevilla eterna!». Es de Romero Murube, el falangista que lloró a Lorca. Óyelo, que yo no voy a prohibirte que vivas, hijo mío.

Recordando a Papá (Almuneda Paso)


Presentar la figura de Alfonso Paso, hace unos años, hubiera sido ridículo. Comparado con Lope de Vega por su prolífica escritura, autor de teatro sobre todo, si, pero también hombre de cine, escritor de ensayo y novela, actor, cantante... Alfonso Paso debería ser recordado hoy, treinta y dos años después de su muerte, mucho más que lo que nuestra sociedad lo hace. Pero cuestiones ajenas a las bambalinas lo tienen castigado, casi expulsado de los manuales de teatro.
La fortuna ha querido que nos encontremos con su hija Almudena, y ésta generosamente nos permite que tengamos una pequeña intervíu sobre la figura de su padre.
Pregunta. Almudena, tu padre era alguien verdaderamente polifacético: además de autor de teatro, fue articulista, novelista, ensayista, hombre de cine, actor, escribió guiones de fotonovelas (con Karina y Junior), series de TV...escribió canciones ¡y grabó al menos un disco!. ¿Con que actividad crees que disfrutaba más?
Respuesta. Sin duda con la de autor de teatro, le gustaba escribir, lo disfrutaba. Debo decirte a este respecto que otra cosa que disfrutaba tremendamente era la arqueología. Era licenciado en Filosofía y Letras en la rama de arqueología, y creo que de no haber sido autor hubiera sido arqueólogo. Viajó extensamente por todas las partes del mundo donde podía meterse de lleno en esta pasión. Libia, Egipto, Roma, México, todos esos países le cautivaban.
P. En los años 40, el teatro está dominado por Benavente, Arniches, Marquina, Álvarez Quintero, Juan Ignacio Luca de Tena, Fernández Ardavín, Adolfo Torrado... de los tres grandes renovadores, Lorca, Casona y Jardiel, solo queda activo y en España el último. Parecía lógico pues que se aproximara a esa sombra. Con Medardo Fraile, Pérez Puig y otros, formaba parte de los que se llamaban "los jóvenes de Jardiel", como recordaba en una entrevista Eva Jardiel, quien fuera durante unos años su esposa. Al en esa época llamado "FonFón" ¿como crees que le influyó la cercanía a Enrique Jardiel Poncela? Hay quien incluso le acusó de plagiarlo, cosa ridícula simplemente observando el volumen de su producción, pero no creo que pueda negarse su influjo. ¿Cómo lo ves tú?
R. Creo que Jardiel y papá son autores completamente distintos. Ambos grandes autores, pero el hecho de que ambos tuvieran comedias de enredo no significa que papa le plagiara a él o a nadie. Sus influencias venían de muchas otras partes y tocó muy diversos temas en sus obras.
P.Como concesión a las preguntas típicas en toda entrevista, aunque no carente de interés ¿qué obra prefieres de tu padre? ¿El canto de la cigarra, Vd. puede ser un asesino, Querido profesor...
R. Pues tengo tres, por diferentes razones. Vamos a contar mentiras por ser, sin duda, la mas divertida, Cosas de papá y mamá por su ternura y Enseñar a un sinvergüenza por los recuerdos. Fue una obra que estuvo mas de veinte años en cartel y yo crecí viéndola todos los fines de semana, cuando iba al teatro con papá y mamá, y adoraba estar entre los actores y ver la obra. Especialmente recuerdo momentos maravillosos con Pepe Rubio, al que adoro.
P.Recuerdo una entrevista a tu hermana Antonia donde se disparó un buen titular. Preguntada por si era fácil dedicarse al teatro apellidándose Paso, dijo que "Los malos recuerdos que pueda tener el apellido te los llevas tu". ¿Que malos recuerdos crees que puede traer tu apellido?
R. En esto solo puedo dar mi experiencia propia no la de los demás. Los recuerdos de mi apellido son los mejores y no puedo estar mas orgullosa de él. Llamarme Paso es mi mayor orgullo.
P.De niño conoció a Ortás, a Riquelme, a Mariano Azaña, a José Isbert, a Bonafé, relacionados con su padre, gran autor. Muy temprano, antes del bachillerato, ya desea ser escritor. ¿Realmente crees que tenía otra alternativa en ese ambiente?
R. Papa era un hombre tremendamente inteligente, con dos carreras terminadas y una sin terminar. Dada su inteligencia y sabiduría podría haberse dedicado a muchas otras cosas, y de hecho las hizo, como su carrera de periodista la cual ejerció, como bien sabes. Pero sin duda disfrutaba del teatro y disfrutaba escribiendo. Por eso se concentro más en ello.
P.Esa carrera sin terminar fue Ingeniería Aeronáutica. No es el único escritor que se matricula inicialmente en escuelas de ingeniería: Echegaray si acaba los estudios. Jacinto Benavente y tu padre no. ¿Crees que hubiera sido hombre de teatro también de acabar una carrera tan exigente en tiempo con éxito, o fue precisamente el abandono de la carrera una consecuencia de su mayor amor al teatro?
R. Como ya te he dicho, tenia dos carreras terminadas y una de ellas la ejerció, si se dedico llenamente al teatro, era por el amor y la pasión que sentía hacia esta faceta.
P. Mientras los autores españoles solo reparaban en los extranjeros cuando los plagian, Paso lee y relee a Prietsley y a otros. Monta y dirige obras de teatro de Lorca, Valle-Inclán, pero también de Tennesse Williams, Recrea una obra de Sartre, "Hui-Clos", Para preparar su estética, estudia a Quevedo y a Arniches, pero también a Beckett, Anouilh, y claro, a Prietsley, aunque confiesa que le aburre Adamov (y a mi también, si me guardas el secreto). Todo esto me hace pensar que no solo tenía inspiración, sino que hacía buena la máxima de Édison que añade a ésta, para el éxito, la transpiración. Esto es, creo ver que tu padre podía dar la imagen de vago, de bohemio, como muchos de su generación, pero en realidad era un trabajador incansable.
R. Sin duda un trabajador incansable. El escribía de noche, mientras el mundo dormía. Estuviera donde estuviera, sus ocho horas de trabajar escribiendo no se las robaba nadie. Recuerdo una cosa siempre a este respecto. Mamá le esperaba levantada leyendo o hablando por teléfono con varios actores. A veces, como todo crío pequeño, me despertaba por la noche y la llamaba a mamá para que me diera agua o me llevara al baño, y recuerdo entonces ella diciéndome, “entra en el despacho a dar un beso a papa” yo medio dormida entraba y siempre tendré en la memoria el cambio en el gesto de papa. Al abrir la puerta veía a un hombre concentrado, consumido en su trabajo, que de pronto levantaba la cabeza y al verme, cambiaba con la mayor naturalidad el gesto por uno de ternura infinita. Jamás he visto a un hombre irradiar más ternura y más amor en un solo gesto.
P. Lo cierto es que el "genio", eso necesario para hacer teatro de calidad vivía en él. Confiesa que recibe la inspiración de los modos más diversos, desde el libro leído de forma pausada a la forma más iconoclasta de inspirarse viendo la jaula de los monos.
R. Qué razón tienes en citar esto. Papa siempre me decía, “hija escucha a todo el mundo, sin hacer diferencias de clase social, trabajo, religión o raza. Todo el mundo tiene algo que contar y siempre vas a aprender algo”. Se inspiraba en todo tipo de gentes y de situaciones vividas.
P. La ingratitud. A partir de 1958 la fecundidad de Alfonso Paso y la masiva aceptación de sus obras por el público evitó que muchas compañías se disgregaran, que muchos teatros se convirtieron en almacenes o garajes y que muchos cómicos se encontraran en paro forzoso. Todo esto ha sido olvidado por quienes menos debían: los directamente beneficiados. Él, nada contracorriente, compra el cine Panorama y lo convierte en el Teatro Arniches. Mientras algunos le acusan de repetirse, otros viven, literalmente, gracias a él. ¿Alguno de los que tanto te ha mostrado que no lo ha olvidado?
R. A mí no me tienen que demostrar nada, pero debían demostrárselo a el a su memoria: ha dado de comer a tantos, a tantos que le han rogado una obra porque querían trabajar y hoy no solo no se dignan a reconocerlo si no que ni siquiera le quieren nombrar. A mi los cobardes no me van y prefiero ignorarlos. Bastante tienen esos con vivir en su miseria y su desagradecimiento. Yo no soy quien para perdonarles, sólo Dios puede perdonar, pero no olvido, jamás olvidare al que me haga daño a mi o a los míos
P. Aunque sus obras de humor amable son las que la gente recuerda con más cariño, hay que recordar que fue autor de grandes obras con trasfondo histórico, como Neron-Paso, aunque después de leer como él negaba que su obra "Preguntan por Julio César", que siempre catalogué también como de recreación histórica lo fuera, aduciendo que existen anacronismos intencionados, que lo único que pretendía era una partitura donde escribir con la soltura que acostumbraba, me queda la duda ¿estamos con Nerón-Paso ante "una partitura que permita al autor mostrarse como actor"?
R.Papá tenia absoluta pasión por el imperio romano y especialmente por la figura de Nerón, la cual me ha pasado y he leído muchísimo sobre esta parte de la historia. Nerón ha sido catalogado de monstruo por los ignorantes o los que jamás han cogido un libro. Sin duda papá hizo su versión de Nerón, era un personaje que le apasionaba y sin duda en este caso no era tanto mostrarse el como actor si no meterse en su personaje favorito de la historia./p>
P. Una pasión compartida. Pero sigamos. Yo soy pesimista. Esta generación, no solo de público sino incluso de actores, que no conocen a Rodero, a Carlos Lemos, y menos aún a López Rubio o a Alfonso Paso creo que es incapaz de distinguir entre el buen teatro y las obras que pisan escenarios solo para cobrar subvención. Y no, no voy a preguntarte si tu padre cobró alguna vez subvenciones para estrenar. Quisiera conocer tu punto de vista sobre la situación actual.
R. Pues a pesar de que no me lo preguntes es algo que quiero contestar. Alfonso Paso jamás recibió una subvención de la época franquista, en la cual vivió. Que esto quede tremendamente claro, Paso jamás recibió una subvención.
P. Paso no es un autor solitario. Colabora con otros, por ejemplo con el genial Peliche en "Diga ud. treinta y tres". Pero donde su capacidad de trabajo en equipo adquiere toda su dimensión es el el cine, colaborando con guionistas y directores como Benito Perojo, Lazaga, Dibildos, Mariano Ozores, o el gran Rafael Salvia... no da pues la imagen de ser un hombre poco dispuesto a dar su brazo a torcer, que es capaz de aceptar otros criterios por el bien de una obra. ¿Era así realmente?
R. Papá no tenia ningún problema en colaborar con otros autores o guionistas. Tenia buenos amigos en la profesión y colaborar con ellos era siempre un placer. Respecto a criterios, supongo que unas veces daría el su brazo a torcer y otras veces lo harían los otros.
P. "Vivimos en una época de compromiso y, por tanto, vivimos un teatro de compromiso. Una obra bien hecha no basta". Esa es una frase de tu padre. Y predicaba con el ejemplo, por ejemplo con "La corbata", una obra con sentido social con aire de sátira. Además de calidad literaria y técnica dramática, Paso se reafirma en que "Un teatro de espaldas a los problemas es un teatro perdido". No es, sin embargo, la imagen que queda hoy de él. Como autor de teatro, como director de cine, se le ve como un creador de cine y teatro popular, lo que no es en absoluto malo. ¿Con cual de las dos visiones te quedas?
R. Pues me quedo con las dos facetas por diversas razones. Creo que es importante para un autor algunas veces profundizar en temas sociales, pero por otra parte no hay nada más bello que hacer reír al público. ¿Sabes cual es una de las frases que el decía siempre? “Yo escribo para el pueblo, para que los teatros se llenen de gente que solo quiere divertirse un rato, quiero que mis comedias las entiendan todas las gentes”.
P. A pesar de que Evangelina Jardiel en su breve biografía que, si me permites, no trata demasiado bien a tu padre, dice que ignoraba sus ideas políticas, lo cierto es que su segundo libro de ensayo, de historia, aunque él modestamente niega que sea ensayo a aunque está mucho mejor construido que obras de "profesionales" de la materia, es "Los demonios familiares", publicado por Vassallo de Mumbert en 1978, en la colección "España continente nuestro", un texto que no puede dejar indiferente a nadie en una editorial nada dudosa en lo político. ¿Le pasó quizá a tu padre, hijo de alguien que se definía como republicano, que, a pesar de no interesarse especialmente en la política, una vez muerto Franco, y como dijo mi querido y llorado Fernando Vizcaíno Casas sobre sí mismo, no aguantaba ver a tanto valiente alancear a moro muerto?. Hay que decir que no catalogo a Paso dentro de lo que despectivamente se llama "la carcundia". El díjo una vez que "Me siento mucho más cerca de los melenudos de Carnaby Street que de tanto y tanto señor serio con el porvenir asegurado que veranea, come bien y ve la televisión", y la verdad es que una lectura rápida a algunas de sus obras basta para mostrarnos que es así, rezuman rebeldía.
R.Sin duda era un rebelde, no se iba a callar nunca e iba a exponer toda tipo de denuncia social o simplemente contestar a los denostadores. Papá me dedico varios de sus artículos a mí, los cuales son uno de mis mayores tesoros, y en uno de ellos me dice, con referencia a los que le hacen daño, a los que le intentan hundir “A este si vaya, a este le contesto”. Y muchas veces utilizaba sus obras para ello, ridiculizando ciertos personajes de la sociedad, por ejemplo.
P. Casi enlazando con lo anterior, hay un punto de su biografía, siendo exactos más bien en la de su padre, que resulta chocante: el como abandonan el apellido Afán de Ribera, ilustre y cargado de historia, por el de Paso, en homenaje a un hermanastro de don Antonio. Como estoy vinculado familiarmente a la familia Afán de Ribera es algo que me veo casi obligado a sacar a colación, a no dejarme en el tintero. ¿Nunca tuvo la tentación de revertir ese paso que se dio en el BOE de 13 de noviembre de 1923?
R. Si lo hizo, se que intento volver a tener su apellido original, estaba tremendamente orgulloso de ser Afán de Ribera, ni te imaginas la de veces que me hablaba de ello, de donde provenía nuestra familia, de nuestros antepasados. Siempre que viajábamos por España, bien en vacaciones o bien en giras con las compañías de teatro, si había algún punto de esa ciudad ligado a nuestra historia, se preocupaba de contármelo todo. No recuerdo bien la razón por la cual no pudo volver a tomar su autentico apellido, pero sé que hubo una.
P. Nos dejamos muchas cosas en el tintero. Hemos sobrevolado muchos aspectos suyos, Nos dejamos casi sin rozar al Paso actor debutante en "Sosteniendo el tipo", al Paso cantante en Florida Park en 1970, local donde poco después se vería con Íñigo en sus programas de la entonces omnipresente TVE, al Paso que fue capaz de escribir en 1950 "La opinión de Bolivar sobre España"... nos dejamos Paso para rato, Para cien entrevistas más. Pero hay que poner un fin a todo y este es un momento estupendo para agradecerte tu amabilidad.
R. Yo también quiero agradecer tu admiración por papá. Para el mundo Paso era un autor, para mi era algo más grande, algo sin igual, era mi padre, el mejor padre del mundo. Es y será siempre mi héroe, mi gran inspiración. Me enseñó tanto, me inculcó tantas cosas buenas. Le echo de menos a diario, y todo lo que hago en esta vida lo hago para que se sienta orgulloso de mí desde el cielo, para seguir distribuyendo su obra por el mundo y para que ustedes puedan disfrutar de su trabajo.
Juan V. Oltra