Elegante melancolía
Por Nacho Toledano
Javier Compás
escribe muy bien. Por eso mismo, no ha sido ninguna sorpresa
comprobar que su nuevo libro, la recopilación de relatos cortos
La Sala Japonesa y Otros Relatos
(Anantes 2.016), está maravillosamente bien escrito. Pero eso,
aunque evidente, no lo es todo. Si a mí el libro me ha gustado
muchísimo no es sólo por la sana envidia que me provoca el
prodigioso uso del lenguaje del que hace gala Javier
Compás sino porque -misterios de este tinglado
portentoso que algunos llamamos escribir- ha sabido
transmitirme sensaciones, sentimientos, evocaciones y
percepciones que, muchas veces a lo largo de los quince relatos,
he reconocido como propias.
Es muy difícil crear este vínculo especial con el lector. Es muy
difícil que el autor sepa tejer un hilo emocional de afinidad,
siempre frágil y difuso, con sus lectores. La recopilación de
Javier me ha emocionado precisamente
por eso: porque me ha hecho volver a sentir sensaciones conocidas
y porque me ha llevado a rescatar, de la muy baqueteada maleta
que empieza a ser mi vida, personas y escenarios que me han
marcado para siempre. En este sentido, un relato bien escrito es
como una conversación tranquila con un amigo: bastan tres o
cuatro palabras bien utilizadas para definir perfectamente una
situación o una idea. Como aquellas que se tienen, por ejemplo,
con Javier Compás paseando
por Sevilla o por el viejo y céntrico
Madrid.
Flota sobre el libro una poética niebla de elegante melancolía:
de nostalgia sobre todo aquello que perdimos y sobre todo aquello
que hubiera merecido la pena conservar. Una tristeza acariciada
con la delicadeza que se da a las cosas bellas. La desdicha sólo
merece ser contada si se sabe expresar con la sensibilidad que
ello merece. Por suerte, el autor es un tipo
elegante -por dentro y por fuera- y sabe
vestir sus historias con un manto indudable de buen
gusto. Tal vez por esa razón, el libro me ha llevado también
a Fernando Pessoa. Por cierto, y no
sólo porque Javier Compás sea también
un enamorado de Lisboa.
Esa Lisboa profundamente mágica y compleja, a la que
algunos de nosotros -hijos del desarraigo y de la devastación
personal- hemos aprendido a querer con la fuerza hipnótica del
mito. Sabiendo que siempre nos sorprenderá descubrir una esquina
nueva de Lisboa, pasear por una de sus antiguas calles
empedradas -por la que nunca habíamos antes paseado- o volver a
entrar en esa vieja tienda de libros y grabados de la que no
puedes prescindir. Lejos de Lisboa y lejos de
ti... como nos recuerda
Javier en uno de sus cuentos dando a la
Ciudad, en las bellísimas estrofas de la canción de
Pasión Vega, su indudable carácter de
patria de los amores imposibles y de los sueños malogrados.
Lisboa y la vida, vagando siempre bella entre las luces
y las sombras de nuestros naufragios y de las esperanzas que una
vez perdimos. Lisboa, siempre entre la realidad, la
ensoñación y la quimera.
Decir Lisboa es decir Fernando
Pessoa. El pasado 30 de Noviembre de 2.015
celebramos el ochenta aniversario de la muerte del fascinante
poeta portugués de las decenas y decenas de personalidades
distintas -los heterónimos- y de una obra extensa, misteriosa,
profunda, hipnótica y enrrevesada. Leyendo el último libro de
Javier Compás, no he podido menos que
acordarme de Lisboa, de Fernando
Pessoa y de la saudade.
Lo mejor de todo es que me consta que a
Javier le va a gustar mucho esta
asociación de ideas, porque seguro que -como a mí- también le
gustan la cadencia suave y la fuerza expresiva de la poesía
portuguesa. Hay mucho
de saudade en este libro.
La saudade es un concepto profundamente
portugués que no tiene una clara traducción al castellano: lo
mismo sirve para significar que echas de menos a alguien que no
has visto hace mucho tiempo que para -también y entre otras
muchas cosas- describir un peculiar estado indefinible de
tristeza y de melancolía. Una particular nostalgia que nos lleva
a añorar no sólo aquello que tuvimos sino también aquello que no
llegamos a tener. Escribió Pessoa que
no hay saudades más dolorosas que las
de aquellas cosas que nunca fueron ("Ah, não há saudades mais
dolorosas do que as das coisas que nunca foram!").
saudade de
aquellas situaciones que te has repetido mil veces en un
involuntario flash diario y que, a veces, te
siguen doliendo como viejas heridas de batallas antiguas y
perdidas.
Y es cierto. Aunque hace muchos años ya que, en una calurosísima
tarde de verano, se marchó aquella persona que daba sentido a mi
vida, sigo todavía pensando en lo que hubiera pasado si se
hubiera quedado a mi lado. Esos pensamientos que, al caer la
tarde tras un día ajetreado, te asaltan con la persistencia cruel
de la derrota. Entonces es cuando piensas en lo que hubiera
pasado si las cosas hubieran ido bien. Se aparecen así, con
absoluta nitidez y por unos segundos, la casa en la que vivirías
con ella si no se hubiera ido, los lugares que visitarías y los
viajes que harías, la antigua ciudad en la que desenvolverías tu
rutina cotidiana, las películas que verías o las pequeñas cosas
que, día tras día, van convirtiendo a una pareja en algo sólido y
estable: qué es lo que hiciste mal y qué es lo que hiciste bien,
y qué es lo que no supiste hacer para que no se fuera. Todo, en
definitiva: la nostalgia sin fin de las cosas que nunca han sido
y de las que ya no podrán ser. La doble tristeza de la pérdida y
del abandono, junto a la de las cosas que ya no pueden ser
vividas. La
Eso es lo que me ha traído leer El
Atico o La Carbonería -la felicidad
eterna de aquellos lugares que nos han marcado- o Plaza del
Pozo Santo. La belleza de la remenbranza de lo que fue y
de lo que ya nunca será El lirismo heróico de la derrota.
No olvidemos que, a la larga, siempre es más interesante el
derrotado: una cierta mística del fracaso y de la pérdida, y del
dolor profundo de la devastación y de la desesperanza. Literatura
del abandono y de la sucesión de los cataclismos internos que
produce, y evidente belleza en su descripción casi textual.
Son ya muchos años los que van marcando mi fracaso. Me he
acostumbrado a convivir con
esta saudade de derrotas y de
guerras lejanas, luchadas y perdidas. Pero, a veces, y en medio
de sensaciones que nunca te detienes a explicar -entre otras
cosas porque nadie las entendería como tú las entiendes- aparecen
prodigiosas sorpresas como la de La Sala Japonesa y
Otros Relatos. Y alguien vuelve a definir, a
golpe de corazón y de vida vivida- la insondable
nostalgia del amor que has perdido y la profunda amargura de un
sentimiento cierto. Gracias
Javier... orgulloso de tu
amistad. Un libro que merece la pena y que,
evidentemente y dicho lo dicho, os aconsejo leer despacio en
estas vacaciones.
sábado, 16 de julio de 2016
lunes, 27 de junio de 2016
Ante una situación límite: ¡Hagamos algo grande!
Por Josele Sánchez.
Como
todos los días, pese a ser domingo y pese a haber recogido a mi hija
hace 3 horas de una de esas fiestas para adolescentes (?), hace un buen
rato que estoy despierto. Lo primero que he hecho, como siempre, dedicar
los primeros minutos el día a la meditación y a mis oraciones. Un buen
café, un par de cigarros y metido de lleno en la importante jornada de
hoy. No, no acudiré a votar, pero no porque me traiga sin cuidado lo que
ocurre en España, sino porque me duele profundamente mi patria y porque
es algo bien distinto lo que quiero para ella. Así que, desde hoy
mismo, dedico todos mis fuerzas y todas mis energías a intentar alumbrar
un nuevo proyecto político, distinto y distante del actual circo
electoral, una alternativa capaz de dar una respuesta política eficaz y
actual a la situación límite que atraviesa nuestra nación. Dispuesto a
dedicar todas mis energías y todas mis limitadas capacidades, porque soy
independiente pero no soy indiferente. Y reclamo el concurso de
compatriotas de extraordinaria validez moral e intelectual que
permanecen encerrados en sus armarios o que vienen defendiendo,
legítimas opciones políticas, pero que cosechan una derrota tras otra.
Juanma
Cepeda, José Manuel Cansino, Antonio Garcia Trevijano, Luis Miguel
Villegas, Cristina Sánchez, Augustín Ferrer Dalmau, Aquilino Duque,
Antonio Gil Terrón, José Luis Orella, Ana Cepeda, Storch de Gracia,
Gustavo Morales, Julio Cob, Suso González Acuña, Manuel Losada
Villasante, Luis Eugenio Togores, José María García de Tuñón Aza,
Eduardo López Pascual, José Martín Ostos, Fausto Heras, Jorge Garrido,
José Manuel Sánchez del Águila, Miguel Ángel Loma, Blas Rivero, José
María Zavala, Carlos Javier Galán, Francisco Pelufo, Miguel Argaya,
Honorio Feito, Juan Ramón Sánchez Carbadillo,
Javier Compás, Norberto
Pico, Carlos Roldán, Nacho Toledano, Juan María del Pino, Carlos León
Roch, Jorge Juan Perales , Carlos Martinez-Cava Arenas, Javier García Isac, Juanfran González Tejada, Álvaro Romero, Juan Blas
Becerra, Antonio Pérez Bencomo, Emilio Carlos Sabio Cardesa, Enrique
Uribe, Pedro Cantero, Fernando de Artacho, Alfonso Arteseros, Ángel
Espinosa, Juan Luis Bagües, Eduardo Romero, Pepe de las Heras, Manuel
Parra Celaya, Guillermo Rocafort, Pedro Conde, Armando Robles, Alfonso
Lopez Gradoli… y tantos otros.
Somos
muchos los que estamos muy preocupados con la situación de España. Y no
puede pasar un día más sin que nos sentemos a hablar, y no nos
levantemos de nuestras sillas hasta consensuar las bases y el tempo para
un nuevo espacio político, una alternativa que debe girar en torno a
dos ejes fundamentales: la defensa innegociable de la unidad territorial
de España y el firme compromiso con los más desfavorecidos, es decir,
una posición clara y sin andamiajes frente al neoliberalismo y al actual
modelo económico y productivo que se nos impone desde la Unión Europea.
Sé que es muy difícil llegar a acuerdos ente quienes partimos de
referencias ideológicas tan diferentes, pero estamos obligados a ello.
Eso es lo que hubiera hecho, ante una situación así, ese extraordinario
pensador y político español llamado José Antonio Primo de Rivera
¿Seremos capaces? Esa es nuestra responsabilidad ante nuestro pueblo y
ante la historia.
miércoles, 4 de mayo de 2016
'De los nuestros, de toda la vida'.
(Josele Sánchez)
'De
los nuestros, de toda la vida'. Esta frase fue un salvoconducto, un aval para
la supervivencia en los años previos y posteriores a nuestra última Guerra Civil. Con ella unos salvaban a otros cuando venían los comisarios políticos a
pedir a los mandatarios locales la lista de señalados en los pueblos de
España.
Sin informática y con los archivos parroquiales mitad quemados mitad
destruidos, se rompían partidas bautismales para acreditar un ateísmo militante
o se construían matrimonios que no pasaron del noviazgo para garantizar una
pensión mínima a una joven viuda o a mujeres que parieron póstumamente hijos
putativos. Aunque ahora sólo parezca que España es un país en continua revancha
de los herederos ideológicos de los vencidos contra los 'otros', en verdad hubo
otra guerra civil en la que cupo la protección mutua; el salvarse los unos a
los otros con exacta reciprocidad cuando la suerte cambió de lado.
Esta es, en
buena medida, la Guerra Civil que dibuja 'La consagración de la primavera', la
novela que acaba de publicar Josele Sánchez en Editorial Esparta.
Es
así como dando un quiebro a la habitual novela histórica guerracivilista
hipotecada con delatores, mezquinos, héroes cuestionables y arquetipos de
buenos y malos completamente previsibles sin el derecho al desarrollo de los
personajes conforme lo hace la novela. Es así como la novela de Josele Sánchez
pone a la lealtad en el centro de una trama con magníficos pulsos de acción que
se teje sobre el bastidor general de la música y la conocida pieza musical de
Igor Stravinsky.
Si
puede sostenerse que sin el odio en la trama no se entiende la novela histórica
guerracivilista convencional española, hay que afirmar que éste no tiene cabida alguna en la
obra de Sánchez en la que sí hay un espacio para protagonistas corales
habitualmente proscritos como José Antonio Primo de Rivera. Una aparición que
se inscribe en la línea de Juan Manuel de Prada ('Las máscaras del héroe' y 'Me
hallará la muerte'), Eduardo Mendoza ('Riña de Gatos'), Ignacio del Valle
(trilogía del Teniente Andrade llevada al cine en 'Silencio en la Nieve') o
Javier Compás ('La playa de los alemanes').
Es
indudable que junto a quienes mentían ante los comisarios políticos ávidos de
fusilables con el este es 'de los nuestros, de toda la vida', también hubo
delatores que excavaban con su lengua tumbas en cunetas, ensanchaban las checas
o engordaban los expedientes de depuración. La Historia de la Humanidad es un
larguísimo relato de pequeños héroes y villanos, pero no de arquetipos
sectarios de unos y otros como llenan la casi totalidad de la novela
guerracivilista. 'La consagración de la primavera' es una muy buena excepción.
viernes, 8 de abril de 2016
‘La Consagración de la Primavera’, nueva novela del escritor y periodista Josele Sánchez
Ediciones Esparta publica la nueva novela del polémico escritor Josele Sánchez, La Consagración de la Primavera es el título de la nueva obra del autor de la controvertida novela, Con la piel de cordero, obra que ponía al descubierto toda la miseria moral del líder comunista Santiago Carrillo.
La nueva obra de Sánchez se desarrolla durante la Segunda República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo, ambientándose en París, Valencia y la población de Bullón (Buñol) en aquellos convulsos años del siglo XX español.
Josele Sánchez, gran melómano, tiñe su prosa de notas musicales, según el autor, la música clásica tiene un ante y un después de la obra La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky, a quien se homenajea en las páginas de este libro.
Como en muchos de los escritos del autor, aparecen la Falange Española y José Antonio Primo de Rivera, actores importantes en los años de la España que aparece en el libro, donde la narración pasa tanto por el asesinato de Primo de Rivera como en la oposición del falangismo al régimen del General Franco.
http://www.edicionesesparta.es/2016/03/la-consagracion-de-la-primavera_15.html
LA SALA JAPONESA Y OTROS RELATOS. La nueva obra de Javier Compás.
Ocultos a los ojos del mundo, dos amantes se persiguen, buscan y encuentran entre las columnatas, aspidistras y el rumor del agua en las fuentes de un palacio del siglo XVI. La sala japonesa, en lo más recóndito del palacio, es testigo mudo de su mayor secreto.
La Sala Japonesa y otros relatos recoge una serie de narraciones breves que parten de la observación de la sociedad sureña, con sus aromas, rincones, sabores y personajes característicos, para adentrarse en ocasiones en la ensoñación fantástica, lo sobrenatural y la sorpresa.
(Tomado de http://www.anantescultural.net/)
sábado, 26 de diciembre de 2015
ESPAÑA, VIEJA PATRIA (por Rafael Sánchez Saus en diarios del Grupo Joly el día 17 de Diciembre de 2015)
Lo siento por algunos, pero me temo que España, otra vez, empieza a estar de moda. Y no me refiero a la Españita del invento autonómico, autopista de duro peaje hacia el no ser, ni a la España alicorta que sólo nos permite suponernos nación dueña de su destino desde las Cortes gaditanas de 1812, sino de aquella otra realidad enraizada en los siglos, capaz de sobrevivir a invasiones, dinastías y constituciones, forjadora de una civilización fértil y originalísima. La España que como medievalista me tropiezo en cada clase por encima del baile de reinos y principados, de proyectos y coyunturas fugaces, de ideas, instituciones y estructuras. No es la ahistórica España eterna pero casi, la nación con más vieja conciencia de serlo de Europa, la que por ello mismo nunca tuvo necesidad de hacer ostentación de su singularidad, ni mucho menos de idolatrarse a sí misma.
(El autor, Francisco Ortiz)
Empiezan a menudear los libros que, como el excelente del P. Santiago Cantera, hoy prior del Valle de los Caídos pero ya antes joven y destacado medievalista, titulado Hispania-Spania. El nacimiento de España, muestran la tempranísima noción que ya entre los hispanogodos fue asentándose del vínculo entre el territorio peninsular y el pueblo que lo habitaba, el que en algún documento de la época es denominado cristícola por su profunda y asumida condición de cristiano. Y este viernes 18, en Málaga, se presenta España, vieja patria, la última aventura intelectual de Francisco Ortiz Lozano, hercúleo estudioso, sabio y humilde, al que se deben grandes trabajos de otro alcance, en especial un extraordinario libro sobre Omar ibn Hafsun, el líder que a fines del siglo IX, desde la inexpugnable peña de Bobastro, en el corazón de las serranías béticas, acaudilló la gran revuelta de muladíes y mozárabes -hispanos todos, aunque unos musulmanes y otros cristianos- contra los árabes y los emires omeyas que los oprimían. España, vieja patria no es un libro de ocasión, urgido por estrategias editoriales o conveniencias académicas, sino un sólido volumen de 820 páginas en las que el lector encuentra hechos, documentos y razones que aseveran, según su autor, "la antiquísima realidad de Hispania, hoy tan desconocida y tan atacada". Tal vez la noche de este domingo -noche de terror y de justicia para tantos impostores- sea un buen momento para empezar a sumergirnos en obra tan consoladora.
jueves, 17 de diciembre de 2015
RECHAZO AL SECUESTRO DE MERCEDES FÓRMICA EN CÁDIZ
El gobierno municipal de 'Podemos' y socios municipales en Cádiz decidió retirar el busto homenaje con el que la ciudad tributaba homenaje a esta luchadora por los derechos de la mujer.
Lejos de suscitar el aplauso, este acto del más rancio sectarismo político sigue provocando su rechazo público y la reedición de sus obras. A modo de ejemplo nos hacemos eco del reportaje en la revista del Club Chesterton, de la noticia de la reedición por la editorial Renacimiento de otra de sus obras y del artículo de Ignacio Ruiz Quintano en ABC.
Si quieres conocer mejor a Mercedes Fórmica, puedes adquirir 'Un grito en el silencio' en http://www.libreriabarbarroja.es/libreria/index.php?route=common/home
martes, 18 de agosto de 2015
Entrevista del periodista Josele Sánchez al Presidente de la Fundación José Antonio
Entrevista de Josele Sánchez a José María García de Tuñón en www.alertadigital.com
Hablar con Tuñón (como se le conoce en el mundillo azul a este
incansable escritor y lector) es hablar con un libro abierto; todo son
citas y referencias históricas que recuerda como si llevara grabada la
wikipedia. Pese a sus 79 años, este economista e historiador, que todos
los días nada 4.000 metros y pasa tres horas en la biblioteca de su
Oviedo natal, está en plena actividad política e intelectual. José
María García de Tuñón y Aza no milita en ningún partido político aunque
el objetivo de su vida es recuperar la imagen de José Antonio Primo de
Rivera. Desde hace casi un año preside la Fundación José Antonio.
-Tres libros sobre el fundador de Falange Española publicados
en los últimos meses, el próximo mes de octubre el estreno de “Mi princesa
Roja”, un musical basado en su corta vida, también el cineasta Pepe de
las Heras con un proyecto de película… parece que se ha puesto de moda
José Antonio Primo de Rivera
¿De moda? No creo que el fundador de Falange esté ahora de moda
porque siempre estuvo en el pensamiento y en el corazón de muchos
españoles. Efectivamente, en estos últimos años han coincidido la
publicación de varias obras sobre él y el musical que usted cita,
incluso, como también dice, el proyecto de una película, pero no olvide
que, muy posiblemente, no existe político de aquella nefasta II
República que más biografías hayan escrito como las que han escrito
sobre José Antonio Primo de Rivera. Supera con mucho a los más conocidos
como Manuel Azaña e Indalecio Prieto. El primero, como usted sabe muy
bien, fue presidente de la República. ¿Quién se acuerdo, por ejemplo, de
quien también lo fue Niceto Alcalá Zamora? Así, pues, utilizando
sus mismas palabras, José Antonio siempre estuvo de moda, tanto para
historiadores de derechas como de izquierdas. Fue una figura que en todo
momento atrajo y sigue atrayendo, como se está demostrando.
– ¿Por qué José Antonio siempre ha sido calificado de
fascista cuando sus ideas políticas parecen mucho más a la izquierda que
el propio marxismo?
En primer lugar, habría que saber lo que cada uno entiende por ser
fascista, porque aquí se lo han llamado hasta a Felipe González, Adolfo
Suárez, a los de ETA, y también a Stalin, etc. Hay periodistas asiduos a
tertulias de distintas cadenas de televisión que todo lo que se mueve lo
llaman fascista. Son incapaces de llamar a una persona marxista, para
ellos no existe esta palabra. Cualquier cosa que ocurra que no guste a
la clase dominante, sea de derechas o izquierdas, descalifican al
contrario llamándolo fascista.
Miguel de Unamuno nos ofrece un párrafo donde demuestra la fuerza
que ya entonces tenía llamar a otro fascista: «Pasa por la plaza una
muchachita acompañada de un familiar, cuando un zángano mocetón se
divierte en hacerle una mamola. El familiar se vuelve a reprenderle, el
mocetón se insolenta y el otro arrecia en la reprensión. Y es entonces,
ante el grupo de curiosos que se arremolina, ¿qué se le ocurre al
zángano? Pues ponerse a gritar: “¡fascista, ¡fascista!”. Y esto basta
para que el reprensor tenga que escabullirse, no fuera que le aporreasen
los bárbaros».
No, José Antonio no fue fascista por mucho que se empeñen algunos en
tacharle de esta manera. También lo acusaron de bolchevique. Por eso,
hacen de José Antonio que a veces no le entiendan los que le quieren y
no le quieran los que le pueden entender. Para muchos sólo existe un
José Antonio patriótico desligado de otros compromisos, o un hombre que
en una época hizo frente con valentía al peligro marxista. Olvidan que
José Antonio reconoció todo lo bueno que pudiera haber en aquella
ideología, sobremanera en lo que a la justicia social se refiere. Por
eso tuvo que nacer, y fue justo su nacimiento (nosotros no recatamos
ninguna verdad), el socialismo, dijo en el discurso fundacional. Debido a
ello, acaso ha sido el español que más ha sufrido una deformación
porque se le ha convertido durante muchos años en una especie de mero
signo de una cierta vida oficial que más le ha perjudicado que
beneficiado, porque el pensamiento de José Antonio fue “secuestrado”,
a lo largo de muchos años, y sus tristes consecuencias las estamos
pagando aún hoy en día porque sigue siendo, para algunos, una figura a
la que hay que tergiversar, calumniar, falsear, difamar… y mezclar con
personas y personajes con las que jamás tuvo nada que ver políticamente
porque estaba en contra de la ideología de ellos y que eran los que
después le llamaron bolchevique.
Y para terminar, puesto que dice que las ideas políticas de José
Antonio se parecen mucho más a la izquierda que el propio marxismo,
permítame que trascriba unas palabras del vasco Jon Juaristi haciendo
referencia al etarra Mario Onaindía cuando éste fue condenado a muerte
en el consejo de guerra de diciembre de 1970, en Burgos: «…días antes de
que la sentencia fuese conmutada por la de cadena perpetua, Onaindía
sacó de la biblioteca de la cárcel las obras de José Antonio Primo de
Rivera y las llevó a su celda. Quería satisfacer una última curiosidad:
saber cómo pensaban aquellos que le iban a matar. A medida que leía, se
llenaba de espanto: entre la ideología de Falange y la de ETA apenas
había otra diferencia que el marco nacional en que unos y otros
pretendían aplicarla».
– ¿Qué fines tiene y qué actividades realiza la Fundación José Antonio que usted preside?
Simplemente intentar hacer llegar hasta al último rincón el
pensamiento y la doctrina de José Antonio. Por la respuesta anterior
vemos que el suyo es totalmente desconocido y lo confunden, como lo
confundió Onaíndía y tantos otros, con el franquismo. Sabemos que va a
ser tarea difícil. Pero queremos dejar a José Antonio en el lugar que
le corresponde en la historia de España.
– ¿Tiene sentido ser joseantoniano en el siglo XXI?
Si tiene sentido el socialismo, por ejemplo, por qué no va tener
sentido seguir las ideas que nos marcó José Antonio. Predecir el futuro
es harto difícil, porque nunca sabremos lo que nos depara. Las ideas
cambian, las personas cambian, las circunstancias cambian y mientras
siga habiendo en el mundo esas diferencias de clases, la ideología
falangista es totalmente válida. Es decir, sí tiene sentido ser
joseantoniano en el siglo XXI.
– Cataluña demandando su soberanía, la metástasis de la
corrupción amenazando la propia continuidad del sistema, la monarquía en
sus niveles más bajos de popularidad, más de cuatro millones de
españoles sin trabajo, miles y miles de personas que pierden sus
hogares, la economía española presa de las decisiones alemanas, ¿qué
pensaría José Antonio de esta España de 2.015?
No lo sé porque sería tan personal…Pero en el fondo, seguro que sería
un grito de dolor. Lo que está ocurriendo en Cataluña y lo que puede
ocurrir en el País Vasco, José Antonio lo dejó muy claro: «Todo
separatismo es un crimen que no perdonaremos». Lo que le puede estar
pasando a la monarquía, descendiente de aquella a la que ni un pelotón
de alabarderos salió en su defensa, para nada le preocuparía. En cuanto
al resto de su pregunta, debo repetir lo mismo: sería un grito de dolor
porque no debemos olvidar que la justicia social, esa justicia social
de la que tantas veces nos habló José Antonio cuando se refería a la
reforma agraria, a la nacionalización de la banca, etc., hizo que un
historiador francés, Christian Rudel, llegara a escribir que el programa
presentado por Falange en las elecciones de febrero de 1936 era, con
mucho, el más revolucionario de los que fueron propuestos en aquella
época. Es, pues, una muestra de lo que quería Falange que nada tuvo que
ver con lo que vino más tarde donde unos aprovechados se montaron a
lomos del caballo vencedor con el visto bueno de algunos falangistas que
se vendieron por muy poca cosa.
– Cada vez hay más intelectuales de izquierda reivindicando
la figura política del fundador de Falange Española ¿Va a ser al final
José Antonio un icono, más para la izquierda que para la derecha?
Así es. Si todos leyeran a José Antonio desapasionadamente como hizo
la escritora Rosa Chacel, que lo descubrió en el exilio después de
muchos años, seguro que hoy el fundador de Falange tendría muchos más
intelectuales de izquierda a su lado y no tendrían ningún inconveniente
en reivindicar su figura. De los político de aquella II República, no
olvidemos que Indalecio Prieto llegó a publicar una parte extensa de su
testamento; el también socialista Julián Zugazagoitia lo publicó íntegro
porque su contenido le impresionó. No olvidemos tampoco al anarquista
Diego Abad de Santillán que hizo todo lo que estuvo en su mano por
salvarle la vida. Se podían poner muchos más ejemplos, pero me alargaría
demasiado. Permítame solo el último que le va a sorprender: hasta el
mismo Carrillo dejó escrito que José Antonio a los treinta y tres años
no deseaba morir, lógico en una persona sana y vital; pero asumió su
fusilamiento con entereza y serenidad.
– Dígame por qué los falangistas le tienen tanta manía a Franco
Porque al final el jefe inevitable resultó ser él, el que menos
hubiera deseado José Antonio. Franco no figura para nada en aquel
proyecto de Gobierno que el fundador de Falange formuló en la cárcel de
Alicante. No estaba en su pensamiento y eso los falangistas lo sabían,
de ahí eso que usted llama manía, aunque también es cierto que otros
manipularon la figura del dictador como persona cercana a Falange y nada
más lejos de la realidad. Franco cogió principios de Falange que a él
le interesaban, pero cuando dejó de interesarle la mandó a paseo y esto
muchos falangistas nunca se lo han perdonado. Dicen que Ridruejo se
plantó un día ante Franco y le dijo que ya que tenían que aceptarlo como
Jefe Nacional de Falange, que capitaneara la Revolución para España,
que tan clara había dejado explicada José Antonio
– Nacionalización de la banca y de los grandes servicios
públicos, acceso del trabajador a la propiedad de los medios de
producción, la tierra para el que la trabaja… ¿No se parecen bastante
los postulados de José Antonio Primo de Rivera con los que ahora
defiende la izquierda radical de Podemos?
Indudablemente es así. Cuando José Antonio habló en el Parlamento de
la Reforma Agraria, Sánchez Albornoz quedó muy sorprendido de las cosas
que decía el fundador de Falange, según lo cuenta este ilustre
catedrático de Historia de España. El también político comunista, y buen
poeta, José Antonio Balbontín, dice que Primo de Rivera quería una
reforma agraria mucho más radical que la suya, incluso que la que pedía
el PCE. Palabras que están recogidas de la revista Altar Mayor, nº 113,
marzo-abril, 2007, escritas por el comunista José María Laso Prieto, ya
fallecido y con quien llegué a tener una buena amistad. El historiador
inglés, Gerald Brenan, también escribió que los socialistas no podían por
menos que tenerle cierto afecto. «En las discusiones de café
acostumbraba a decir que estaba más cerda de ellos que de los
conservadores. Apostrofaba a la República porque no socializaba los
bancos y los ferrocarriles y por tener miedo de emprender la reforma
agraria con energía».
En cuanto a la nacionalización de la Banca está claro el número 14 de
los puntos doctrinales: «Defenderemos la tendencia a la nacionalización
del servicio de la Banca…». A esa nacionalización se refirió también
varias veces en sus discursos. Hablando un día del paro que había, dijo:
«… la cifra de los beneficios obtenidos por los beneficiarios del orden
actual de cosas, los dueños de la Banca, es elevadísimo. Así la tarea
urgente que tienen los productores es ésta: destruir el sistema liberal,
acabando con las pandillas políticas y los tiburones…».
Hoy no sé si sería posible, dentro del Mercado Común, nacionalizar la
Banca, pero sí sería posible hacerle una serie de recortes. No se
entiende que los presidentes y consejeros, todos con una pequeña
participación en el capital total en cada uno de los bancos que presiden,
tengan los sueldos que tienen, mientras se lo regatean a los empleados.
Tampoco se entiende que puedan señalar indemnizaciones y/o pensiones
multimillonarias. Están publicados los nombres de los que las han
percibido. ¿Con qué derecho se les asignan esas cantidades enormes?
Aquí los gobiernos pueden decir algo, por eso, repitiendo las mismas
palabras de José Antonio, hay que acabar con esas pandillas políticas y
con los tiburones.
– ¿Qué es más importante para un falangista, la unidad de España o la justicia social?
Más o menos esta pregunta ya está contestada: «Todo separatismo es un
crimen que no perdonaremos». O sea, los falangistas creemos en la
unidad de España. Creemos asimismo en la justicia social: «Repudiamos el
sistema capitalista, que se desentiende de las necesidades populares,
deshumaniza la propiedad privada y aglomera a los trabajadores en masas
informes propicias a la miseria y a la desesperación». Pero usted me
pregunta lo que es más importantes para un falangista, si la unidad de
España o la justicia social. No sé, eso es como si pregunta a un niño
si quiere más a papá o a mamá. Pienso que a los dos lo mismo.
– Y en una situación límite para la unidad de España como la
que ahora vivimos ¿No deberían ser los falangistas los primeros en
reivindicar una alternativa electoral en bloque de todas las fuerzas
patriotas, un Frente Nacional?
Falange no tiene el Poder, los falangistas tendríamos que ponernos
única y exclusivamente al lado de los que defiendan esa unidad, sean de
derechas o de izquierdas. En cuanto a esa alternativa electoral en
bloque, es decir, lo que usted llama un Frente Nacional, no creo que sea
posible en estos momentos y posiblemente nunca. Sería una grave
equivocación que nos llevaría al mismo sitio por los que tuvo que pasar
Falange años atrás.
– Falange Auténtica, Falange Española de las JONS, Movimiento
Falangista de España, Izquierda Falangista… ¡vaya lío tienen ustedes
montado! ¿Ve usted posible algún día una sola organización falangista
fuerte, unida y capaz de competir con el resto de fuerzas políticas en
España?
Efectivamente, hay demasiadas Falange y mi experiencia me dice que
las seguirá habiendo porque no hay un entendimiento entre ellas. En
algunos casos ese entendimiento es más que imposible porque hay
diferencias ideológicas muy grandes. Seguro que muchos falangistas que
lean esta entrevista no estarán de acuerdo con algunas de mis
respuestas. Lo sentiría de verdad, pero yo contesto según me dicta mi
conciencia, no para dejar contentos a otros. Si lo están, recibiré una
gran alegría, si no lo estuvieran lo siento mucho por ellos.
– ¿Cómo se explica que un proyecto tan español como fue la
Falange esté encontrando seguidores en otra países, fundamentalmente de
Hispanoamérica, y estén surgiendo organizaciones falangistas más allá de
nuestras fronteras? ¿Se valora más la figura y la obra de José Antonio
fuera que en España?
No es nuevo ese proyecto. Desde el principio Falange tuvo seguidores
en países hispanos y los sigue teniendo. En la Fundación que yo presido
recibimos muchos mensajes de ánimo y nos piden información que con mucho
gusto nosotros se la damos.
– Según usted, ¿cómo sería esa España qué soñaba José Antonio Primo de Rivera?
Está en sus Obras Completas o, si se quiere, basta leer los 27 puntos
doctrinales de Falange. Su lectura no lleva más de quince minutos. Una
vez leídos, que iban a sorprender a mucha gente, se harían una idea de
la España que soñaba José Antonio.
– ¿No tiene a veces la sensación de que José Antonio entregó su vida en plena juventud para nada?
José Antonio dio su vida por España y no creo que su muerte haya sido
en vano, de lo contrario usted no me estaría haciendo todas estas
preguntas, ni los historiadores, como decíamos antes, se preocuparían de
él como lo están haciendo y, repito, más que cualquier otro político
de aquella época.
– Para finalizar, dígale a los jóvenes, a los chavales de
veinte años, que no conocieron la guerra civil, ni el franquismo, ni la
transición… por qué deberían enamorarse de José Antonio Primo de Rivera
Mi respuesta es muy sencilla: que lean a José Antonio y seguro que se
harán seguidores suyos. Les sorprenderá, por ejemplo, que muchas cosas
que ahora dicen los de ese partido llamado Podemos, ya las dijo José
Antonio hace muchos años. No olvidemos tampoco, que en aquella época,
muchos comunistas pasaron a engrosar las filas falangistas. La Historia
ya está escrita, que la lean y lo verán.
lunes, 3 de agosto de 2015
Pemán, ese fascista
XYZ Diario Digital.
Autor: Garbi
A mí no me cae mal Pemán por franquista, no me cae muy bien por ser
monárquico juanista, que no es lo mismo, bueno al principio de la Guerra Civil
casi si lo era, ya que Don Juan le insistía a Franco para participar en
la Guerra en su bando, pero al general no le pareció muy bien la
participación del pretendiente a la posible restauración monárquica en
España. Posteriormente las cosas fueron a peor y, desde ABC, ese reducto
más o menos tapado de cortesanos borbones, se disentía levemente, nunca
el enfrentamiento, el Régimen tampoco lo hubiese permitido, de la
permanencia del Generalísimo en el poder, en los sesenta, una vez
asentado el milagro económico español y en amistad con los Estados
Unidos frente a la amenaza soviética, llegada era la hora, según los
turiferarios de Estoril, de volver a sentar en el trono de Don Pelayo a
la dinastía francesa.
Lo de Pemán fascista es de difícil argumentación, entre otras cosas se ha de recordar que, se dice, fueron precisamente los falangistas (si damos por supuesto que Falange era el Fascismo a la española, pero esto sería otra discusión) los que presionaron para que fuese cesado José María Pemán como Presidente de la Real Academia de la Lengua, precisamente por su poco apego a los azules en general y a su Jefe asesinado en los primeros meses de la Guerra, José Antonio, en general. Dice la alcaldesa meñiquera de Jerez de la Frontera que se sabe versos de Alberti pero ninguno de Pemán, allá cada cual con sus gustos literarios, pero no sé por qué me parece a mí que la “boutade” municipal no es más que una pose de progre de bajos vuelos y que esta señora lo más que lee es el catálogo de Venca. Por otra parte, decía GC, Giménez Caballero, que en su taller editorial de la Gaceta Literaria, el primer español que le había saludado a la romana, fue Rafael Alberti, aunque unos años después al brazo extendido de Alberti se le cerró el puño, y es que pueden más dos tetas que dos carretas, o los argumentos que tuviese María Teresa León, miliciana consorte y, por cierto, hija de coronel.
A la vista de esta nueva ola de “memoria histórica” que recorre el verano, donde se ha contagiado del virus rojo hasta Ciudadanos, quizás el podemismo y el izquierdaunismo del ayuntamiento sevillano quieran proponer que la Glorieta Hermanos Machado pase a ser solo de Antonio, ya que Manuel se quedó en la parte “equivocada” e, incluso, cantó a las Margaritas navarras, a los combatientes “nacionales” de la Ciudad Universitaria y, horror, hasta al Ausente en esa Corona de Sonetos en honor de José Antonio Primo de Rivera, y que, de momento, pierdan su calle, Juan Sierra, otro de los sonetistas, Romero Murube, el amigo de Miguel Hernández o Adriano del Valle, esos fascistas.
Al busto de José María Pemán le han dado el “paseo”, una “brigada del amanecer” se lo ha llevado del Teatro Villamarta de Jerez a la cuneta del olvido de algún almacén municipal, a lo mejor no por fascista, sino porque en realidad Pemán nació en Cádiz y no en Jerez, y ya se sabe que no se llevan muy bien los jerezanos con los de la capital de la provincia.
Lo de Pemán fascista es de difícil argumentación, entre otras cosas se ha de recordar que, se dice, fueron precisamente los falangistas (si damos por supuesto que Falange era el Fascismo a la española, pero esto sería otra discusión) los que presionaron para que fuese cesado José María Pemán como Presidente de la Real Academia de la Lengua, precisamente por su poco apego a los azules en general y a su Jefe asesinado en los primeros meses de la Guerra, José Antonio, en general. Dice la alcaldesa meñiquera de Jerez de la Frontera que se sabe versos de Alberti pero ninguno de Pemán, allá cada cual con sus gustos literarios, pero no sé por qué me parece a mí que la “boutade” municipal no es más que una pose de progre de bajos vuelos y que esta señora lo más que lee es el catálogo de Venca. Por otra parte, decía GC, Giménez Caballero, que en su taller editorial de la Gaceta Literaria, el primer español que le había saludado a la romana, fue Rafael Alberti, aunque unos años después al brazo extendido de Alberti se le cerró el puño, y es que pueden más dos tetas que dos carretas, o los argumentos que tuviese María Teresa León, miliciana consorte y, por cierto, hija de coronel.
A la vista de esta nueva ola de “memoria histórica” que recorre el verano, donde se ha contagiado del virus rojo hasta Ciudadanos, quizás el podemismo y el izquierdaunismo del ayuntamiento sevillano quieran proponer que la Glorieta Hermanos Machado pase a ser solo de Antonio, ya que Manuel se quedó en la parte “equivocada” e, incluso, cantó a las Margaritas navarras, a los combatientes “nacionales” de la Ciudad Universitaria y, horror, hasta al Ausente en esa Corona de Sonetos en honor de José Antonio Primo de Rivera, y que, de momento, pierdan su calle, Juan Sierra, otro de los sonetistas, Romero Murube, el amigo de Miguel Hernández o Adriano del Valle, esos fascistas.
Al busto de José María Pemán le han dado el “paseo”, una “brigada del amanecer” se lo ha llevado del Teatro Villamarta de Jerez a la cuneta del olvido de algún almacén municipal, a lo mejor no por fascista, sino porque en realidad Pemán nació en Cádiz y no en Jerez, y ya se sabe que no se llevan muy bien los jerezanos con los de la capital de la provincia.
martes, 30 de junio de 2015
Puesta en valor de la labor de Mercedes Fórmica en favor de la igualdad jurídica (tomado de otrosi.net)
- En la presentación de la obra que le rinde homenaje
Ayer, 29 de junio, tuvo lugar en el Colegio la presentación de la obra “Un Grito en el Silencio. Homenaje a Mercedes Fórmica”, que a través de sus páginas rinde tributo a esta abogada por su participación en la reforma del Código Civil de 1958, allanando el camino hacia la igualdad jurídica entre mujeres y hombres en España.
La presentación, organizada por la Asociación Cultural Ademán, estuvo presidida por el diputado bibliotecario del Colegio José Manuel Pradas, que aseguró que la obra le había descubierto muchas cosas. Además, al referirse a Mercedes Fórmica destacó que “en su etapa como jurista consiguió muchos logros”.
Seguidamente presentó a los autores, Laura Martín Jiménez y José Manuel Sánchez del Águila Ballabriga, y les dio las gracias “por haber rescatado a una figura del Colegio”.
La autora contó de forma breve la vida de Mercedes Fórmica, de la que dijo ve “paralelismos” con su propia vida: “su afición por la literatura y sus primeros intentos por estudiar derecho es algo en común”.
Asimismo, elogió la figura de Fórmica y su intensa labor por la igualdad jurídica de géneros. “La figura de Fórmica ha sido un referente para mí en los últimos años y tengo una absoluta empatía con ella”, aseguró.
Por su parte, José Manuel Sánchez explicó que la obra ya se había presentado en Sevilla y en Valencia, “y seguiremos rotando porque es un libro trashumante”, manifestó.
“Es un libro poliédrico que contempla todas las facetas de esta mujer”, explicó. Además reconoció “el trabajo, la investigación y el tesón” que hay detrás de esta obra.
El acto también contó con la presencia de Javier Compás Montero de Espinosa, periodista y prologuista del libro, quien declaró su “afán por rescatar del olvido a este y otros personajes”.
Además puso de relieve el intenso papel de la homenajeada en los años del franquismo. “En nuestro espíritu está el mismo que había en el corazón de Fórmica cuando inició su lucha por los derechos de las mujeres en un época tan difícil como era la posguerra”.
lunes, 22 de junio de 2015
Historia contra sectarismo, por Carlos Colón
La ciudad y los días
Historia contra sectarismo
carlos / colón |
ALFONSO Lazo, el mejor profesor que tuve en la carrera porque
era el que más obligaba a pensar, ha publicado un libro incómodo (Historias falangistas del sur de España,
Espuela de Plata) porque tiene el mismo defecto de sus clases: obliga a
pensar. Trata de los falangistas, sobre todo los de base, para "indagar
sobre su ideología, sobre su mentalidad, sobre su imaginario colectivo,
sobre los gestos que los identificaban y separaban de las otras
familias que integraron la dictadura de Franco". Y se propone hacerlo
"sin caer en la tentación del presentismo: con la máxima objetividad que
cabe exigir a un historiador (…) que conoce de los horrores de la
historia, pero busca entenderlos sin sustituir por la mentalidad del
presente lo que fue mentalidad del pasado".
También aborda "el extraño viaje" al comunismo que algunos fascistas europeos dieron por odio fanático a las democracias burguesas; y que algunos falangistas españoles dieron en los años 50 y 60 por idéntico motivo, hasta acabar en la izquierda democrática. De los primeros Lazo aporta testimonios estremecedores como el del fascista Drieu de la Rochelle, que anotó en su diario tras la derrota de Hitler en Stalingrado: "Stalin es un personaje de derecho divino… Moriré con la alegría salvaje de que Stalin será el dueño del mundo. Por fin, un dueño"; o esclarecedores, como el del historiador François Furet: "El movimiento fascista está alimentado de anticomunismo, el movimiento comunista de antifascismo, pero los dos comparten el mismo odio al mundo burgués". En España, donde la Segunda República fue despreciada como "democracia burguesa" por comunistas y fascistas, conocemos bien este odio que explica la desafección hacia el franquismo de los falangistas "puros". "No es un hecho sorprendente -escribe Lazo- que en el momento de mayor fortaleza del régimen franquista (…), cuando la dictadura ya aparece aliada de los Estados Unidos y goza de plena respetabilidad internacional, justamente entonces, muchos jóvenes falangistas rompan con el régimen (…) porque ellos son fascistas y lo ven como una mera dictadura reaccionaria… Cuando descubran que el fascismo ya nunca volverá, van a girar hacia posiciones democráticas y de izquierdas".
Un libro oportuno y hasta necesario porque, como afirma Lazo, el "conocimiento de una historia sin sectarismos ni silencios interesados no parece cosa baladí en estos tiempos que corren".
También aborda "el extraño viaje" al comunismo que algunos fascistas europeos dieron por odio fanático a las democracias burguesas; y que algunos falangistas españoles dieron en los años 50 y 60 por idéntico motivo, hasta acabar en la izquierda democrática. De los primeros Lazo aporta testimonios estremecedores como el del fascista Drieu de la Rochelle, que anotó en su diario tras la derrota de Hitler en Stalingrado: "Stalin es un personaje de derecho divino… Moriré con la alegría salvaje de que Stalin será el dueño del mundo. Por fin, un dueño"; o esclarecedores, como el del historiador François Furet: "El movimiento fascista está alimentado de anticomunismo, el movimiento comunista de antifascismo, pero los dos comparten el mismo odio al mundo burgués". En España, donde la Segunda República fue despreciada como "democracia burguesa" por comunistas y fascistas, conocemos bien este odio que explica la desafección hacia el franquismo de los falangistas "puros". "No es un hecho sorprendente -escribe Lazo- que en el momento de mayor fortaleza del régimen franquista (…), cuando la dictadura ya aparece aliada de los Estados Unidos y goza de plena respetabilidad internacional, justamente entonces, muchos jóvenes falangistas rompan con el régimen (…) porque ellos son fascistas y lo ven como una mera dictadura reaccionaria… Cuando descubran que el fascismo ya nunca volverá, van a girar hacia posiciones democráticas y de izquierdas".
Un libro oportuno y hasta necesario porque, como afirma Lazo, el "conocimiento de una historia sin sectarismos ni silencios interesados no parece cosa baladí en estos tiempos que corren".
martes, 9 de junio de 2015
PRESENTACIÓN 'MERCEDES FÓRMICA' EN VALENCIA
De la mano de la Asociación Ágora Cuadernos de Encuentro, se ha presentado el 4 de junio en Valencia 'Un grito en el silencio' el libro homenaje a Mercedes Fórmica editado por Ed. Barbarroja. En esta ocasión la presentación corrió a cargo de una de sus coautoras, la empresaria Mercedes Valdivia, que estuvo acompañada por los juristas José Manuel González Acuña y José Manuel López Jiménez.
El acto convocó a numeroso público entre el que se encontraba el periodista y escritor Josele Sánchez, cuya novela 'Con la piel de cordero' sigue cosechando gran éxito.
Mercedes Fórmica fue una escritora y jurista clave en la lucha por los derechos legales de la mujer en España. También es una gran desconocida para la mayoría de la sociedad.
jueves, 21 de mayo de 2015
LA AMISTAD ENTRE FEDERICO Y JOSÉ ANTONIO LLENA EL ATENEO
Mucho se había hablado pero pocas veces con fundamento, de la relación de amistad entre Federico García Lorca y José Antonio Primo de Rivera; ahora lo hace el profesor Jesús Cotta en el libro 'Rosas de plomo' (Editorial Stellamaris). Sin duda se trata de una obra sumamente interesante como lo acredita el lleno que registró el Ateneo de Sevilla, lugar elegido en la ciudad Hispalense para su presentación el miércoles 20 de Mayo.
La Asociación Cultural ADEMÁN, actuó como promotora del acto y el Ateneo de anfitrión de lujo para una obra rigurosa escrita con una perspectiva absolutamente desideologizada. Sin duda, estamos ante un libro que no dejará indiferentes ni a los sectarios de uno ni del otro lado, responsables ideológicos últimos de los asesinatos del Poeta y del Caballero, términos con los que Cotta se refiere a García Lorca y a Primo de Rivera.
(De izda a dcha, Javier Compás, el Dr Pérez Calero, Jesús Cotta y Petón)
Las intervenciones del presidente del Ateneo, el Dr Pérez Calero y de ADEMÁN, Javier Compás, dieron paso al periodista y escritor José Antonio Martín Otín (Petón) que actuó de presentador y que, según el propio autor, había contribuido decisivamente a la obra pues no fueron pocos los que en los años de su gestación le advirtieron de lo 'peligroso' del tema elegido.
(José Antonio Martín Otín -Petón- y Javier Compás)
Cotta afirmó que fue Lorca quien le descubrió a José Antonio, pues conocía la obra del poeta de Fuentevaqueros desde pequeño pero no al fundador de Falange Española de quien destacó su coincidencia con Lorca en superar las lecturas estrechas de una España preñada de sentimiento cainita.
(Jesús Cotta y Petón)
El acto contó con la asistencia de destacados personajes de la cultura andaluza y sevillana como Jesús Quintero (El Loco de la Colina), el escritor Manuel Jesús Roldán, el historiador Fernando de Artacho, el profesor Miguel Cruz Giráldez, el Catedrático de Derecho José Martín y decenas de estudiantes de bachillerato que habían acudido a la presentación de 'Rosas de plomo'.
(El historiador Fernando de Artacho y Javier Compás)
viernes, 15 de mayo de 2015
Aquilino Duque gana el premio taurino Manuel Ramírez
lunes, 6 de abril de 2015
Conferencia: Los gitanos y las letras a cargo de Joaquín Albaicín
(Difundimos la siguiente información)
El Centro Norteamericano de Estudios Interculturales / Spanish Studies Abroad
se complace en invitaros a la charla:
Los gitanos y las letras
con
Joaquín Albaicín
martes 7 de abril
19:30
El Centro Norteamericano
C/Harinas, 16-18, 41001 Sevilla
Joaquín Albaicín es un escritor creativo y polifacético, distinguido por su pasión por la herencia cultural del gitano en general y de su familia en especial. Su primera novela, La serpiente terrenal (Anagrama, 1993), relatos (La estrella de plata (Manuscritos, 2000)), ensayos (Los gitanos en el ruedo: El Indostán en el toreo (Espasa Calpe, 1993), Diario de un paulista (El Europeo, 1995) y En pos del sol: Los gitanos en la historia, el mito y la leyenda (Obelisco, 1997)) y artículos nos retan a explorar dicha cultura milenaria con ojos nuevos y abarcan toda la diversidad vivida y cultural de los gitanos.
Con cualquier pregunta favor de comunicaros con la Dra. Erika M. Sutherland
emsuther@muhlenberg.edu / 666-638-729
lunes, 30 de marzo de 2015
IX Certamen de Creadores por la Libertad y la Paz
Difundimos entre nuestros amigos las bases
de la convocatoria del IX Certamen de Creadores por la Libertad y la Paz para
su conocimiento y difusión.
Las bases se pueden consultar accediendo a la web www.fundacionalbertojimenez-becerril.org
viernes, 6 de febrero de 2015
Apellidos sin memoria (Publicado en ABC el 5 de Febrero de 2015)
Además de situaciones irreales
y excesivamente forzadas para provocarnos una risa facilona, en
la divertida y muy taquillera película «Ocho apellidos vascos»
aparece un personaje entrañable, pero que en el entorno donde
se desarrolla la historia resulta imposible. Se trata de
Merche, «una extremeña que se mudó al País Vasco por amor», encarnada por
Carmen Machi, que vive contentísima en el paraíso de Euskadi y
que llega a encandilar a Koldo, el padre de Amaia, la
novia. Pero resulta que Merche -según lo que se nos va
desvelando a lo largo de la peli- parece ser la viuda de un
Guardia Civil, circunstancia que resulta sencillamente
incompatible con la felicidad exultante que reparte la buena de Merche a
su alrededor. Imposible porque, desgraciadamente, bien sabemos
que viudas y familiares de guardias civiles, policías
nacionales y miembros del Ejército,han estado incluidos en la lista
negra de los abertzales y sus amiguitos nacionalistas, y han
sido sometidos a tan inhumana presión excluyente, que
no les quedaba otra que abandonar el paradisíaco Euskadi habitado por
personas muy solidarias, y pastoreadas
por una clerecía muy acogedora y cristiana (sobre todo
en los funerales de las víctimas de atentados). Merche es un importante
personaje de la película, pero imposible
porque no la habrían dejado vivir en una realidad que todavía
nos resulta tan dolorosamente fresca, como para haberla olvidado.
(Merche -Carmen Machi- a la izquierda)
El supuesto error del personaje de
Merche podría justificarse bajo variadas razones. Como, por ejemplo, en
la falta de costumbre y de conexión con la cruda y dura realidad que ha
acompañado a la mayoría de los de nuestra casta cineasta respecto a
los asesinatos etarras, y que les ha llevado a pasar de
puntillas sobre las terribles historias que subyacen detrás de
cada criminal atentado. O con menor malicia,cabría interpretar la
presencia en la peli de nuestra imposible Merche, como una mera
licencia artística que se toma el director para equilibrar
más simpáticamente el cuadro de personajes y hacernos la cosa más
divertida. O incluso como un simple fallo que se coló en el
guión sin que nadie advirtiese de la imposibilidad del personaje, como
imposible habría resultado la presencia exultante de una mujer
judía moviéndose por una peli que se desarrollara en un ámbito lleno
de nazis.
Sí, quizás fuera solo eso: un error del
guión. Pero se trataría de un error que desgraciadamente
refleja lo que nos está
sucediendo: una acelerada amnesia colectiva respecto a todo
lo que rodea a los criminales etarras y a la memoria de sus crímenes. Una
nueva actitud que se debe a un «tiempo nuevo» que
supuestamente nos tocaría vivir ahora, porque ha cambiado
la realidad y no podemos quedarnos anclados en el
pasado. Un tan cacareado «tiempo nuevo» donde no cabe mantener el
mismo discurso que hace quince años cuando los etarras mataban,
porque ahora ya no matan.Y es verdad que ya no
matan; pero porque no les hace falta matar: se
encuentran cómoda y «democráticamente» instalados en las instituciones,
y disponen de un nuevo partido político que utilizan como
instrumento legal para sus bastardos fines sin necesidad de mancharse las manos
de sangre.
(Monseñor Setién)
Y es que parece que lo que toca es pasar
página y seguir la hoja de ruta que
nadie reconoce haber pactado, pero que va
cumpliéndose inexorablemente. Lo que toca es acomodarnos a
ese «tiempo nuevo» donde debemos llevarnos los presos
a cárceles más cercanas a sus hogares, para que puedan
aplicárseles con mayor eficacia y discreción las medidas de gracia
que les resulten más beneficiosas. Lo que toca es el tiempo
nuevo en que se les excarcele más cómodamente
por la puerta de atrás; en que se les «normalice»
invitándoles a participar como contertulios en los medios de
comunicación; en que puedan seguir amenazándonos con
la chulería habitual de sus voceros promoviendo la desobediencia
en las instituciones. En fin, nos toca un tiempo tan nuevo...
como la conocida ignominia de siempre.
Acabamos de recordar el setenta aniversario de
la liberación del campo de concentración de Auschwitz con importantes
actos, incluso en España, pese a que nada de aquello se
produjo cerca de nuestro país. Y llama la
atención que, a la vez que se pretende perpetuar el sentimiento
de aquel horror entre nosotros, para que nunca más pueda
producirse algo similar, sin embargo respecto a
nuestro «doméstico» horror, padecido hasta hace muy pocos
años aquí mismo en nuestro suelo, parece que
interesa diluirlo bajo una especie de forzada amnesia
selectiva. Y eso, pese a que gran parte de los autores de nuestro
horror, no solo no han pedido perdón, sino que
continúan jactándose de sus cobardes
crímenes y pavoneándose delante de los familiares de
sus víctimas, apareciendo sin pudor en actos públicos donde
se sigue permitiendo que reciban homenajes por sus cobardes acciones
criminales. Pero al menos, no confundamos: esta permisividad con
los criminales y quienes les justifican, este dejar hacer, dejar pasar, y este
mirar hacia otro lado, no es generosidad ni magnanimidad;es pura y simple
comodidad o cobardía que acabará pasándonos factura.
No fueron pocos los gobernantes y políticos de uno y
otro partido que enfáticamente y con voz campanuda, tras cada nuevo crimen de
ETA nos prometían tranquilidad, dentro del dolor, porque
finalmente los asesinos etarras acabarían pudriéndose en las
cárceles. Pero los asesinos que vos pudrís, gozan de
inmejorable salud.
Miguel Ángel Loma
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