lunes, 25 de marzo de 2013

Nuevo libro de Guillermo Rocafort en Sevilla


El profesor Guillermo Rocafort que hace unas semanas nos honro con su presencia en Sevilla para  la presentación de un nuevo libro sobre los almogávares, publica en esta ocasión una novela cuyo argumento sintetiza el mismo autor: <
Sin duda, una apasionante historia que no sólo entretiene, también alecciona sobre valores fundamentales del ser humano.

Apadrinando una Espasa


Romualdo Maestre
http://blogs.abcdesevilla.es/alcabodelacalle/




El chamarilero sabe que si compra una biblioteca, antes de llevársela al almacén, me gusta echarle un vistazo. Por eso es una alegría cuando llama y aparca su furgoneta blanca delante de mi casa. Fue un flechazo. La mitad de los volúmenes estaba en cajas, los otros esparcidos entre cientos de otros libros apilados de mala manera entre las cuatro paredes de hojalata del vehículo. Allí estaba la Espasa, la enciclopedia de las enciclopedias en español, la que le hablaba de tú a tú a la Británica. 113 volúmenes y según cálculos realizados por sus editores, más de 175.000 páginas, doscientos millones de palabras, 197.000 ilustraciones en negro, 4.500 láminas en color, cinco millones de citas bibliográficas y 100.000 biografías.
Era la tercera vez que se me presentaba la oportunidad de tener una Espasa. La primera fue en Portugal, ya ni me acuerdo el pueblo donde nos llevaron a un viejo trastero y entre cachivaches estaba una, pero muy antigua a la que le faltaban varios tomos. La segunda ocurrió cuando la casa por excelencia de los libros, viendo el negro futuro de los compendios, sacaba una oferta tentadora para pagarla en cómodos plazos y con el mueble estantería de regalo. No sé por qué no se materializó. Ahora no podía resistirme. Le pregunté cuánto quería y me pidió doscientos euros que se quedaron en 150. Era una cuestión moral, de supervivencia; o apadrinaba yo el denostado macro lexicón o acabaría vendido al peso para pasta de papel. Toda una ofensa para su anterior propietario y para los cientos, quizás miles de personas que hicieron posible este monumento encuadernado desde que se puso en marcha por primera vez hace ya más de un siglo, en 1905.
Ahora le tendré que buscar un sitio, construirme unos anaqueles de madera; no concibo otro material para que los libros descansen, y entretenerme con el pasado. Aquél que dicen que ha muerto, que no tiene futuro, sustituido por la informática. Gozaré pasando las páginas, ojeando y hojeando al albur, señalando con papelitos de colores lo que me interesa, regodeándome en lo obsoleto de la compra, en lo inútil que es querer tener todos los conocimientos al día cuando nos fallan hasta los esenciales. No, nos engañemos, no es un problema del espacio que ocupan los libros, sino el tiempo que les podemos dedicar a ellos y la importancia que tengan en nuestra vida. Lo de menos es el soporte, tradicional o electrónico. Aunque los nostálgicos del papel a veces nos riamos del futuro. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Nota a la información de @abcdesevilla

Como apostilla a la excelente información de Jesús Álvarez en ABC de Sevilla, relativa a la presentación del último libro de José María Carrascal, "La Batalla de Gibraltar"; este blog añade -por elusiones- que dicho acto fue organizado por la Asociación Cultural ADEMAN junto a la editorial ACTAS y tuvo lugar en la Fundación Valentín de Madariaga de Sevilla, que intervino en el mismo el presidente de la Asociación Cultural ADEMAN, don Javier Compás Montero de Espinosa y que la brillante presentación del autor corrió a cargo del director de informativos de la cadena COPE en Sevilla, don Eusebio Pérez Fernández.

Asimismo, la fotografía adjunta a la información de Rocío Ruz, fue tomada durante el citado acto.



ADEMAN

http://www.abcdesevilla.es/cultura/libros/20130321/sevi-carrascal-libro-gibraltar-201303202111.html

miércoles, 20 de marzo de 2013

Presentación en Sevilla de 'La batalla de Gibraltar'

El próximo 20 de Marzo en la Fundación Valentín de Madariaga, tendremos oportunidad de acompañar a la Editorial Actas en la presentación de la nueva obra de José María Carrascal, 'La batalla de Gibraltar'.

Junto con el autor, intervendrá en el acto el periodista de COPE, Eusebio Pérez Fernández y el presidente de ADEMÁN, Javier Compás.

Hora: 19.45 horas .

Entrada libre hasta completar aforo.



viernes, 15 de marzo de 2013

Donde dos o más. Por Rafael Sánchez Saus

Rafael Sánchez Saus


EL tren de Cádiz rompe la mañana bajo el sol joven, como impulsado por el viento del norte. El penúltimo temporal de este invierno tardío ha dejado la risa multiplicada del agua en todo, nunca demasiada en Andalucía. Desbordan los arroyos, rebosan carriles y besanas, la marisma vuelve por sus fueros y por unos días los ánades azulones recobran horizontes que hasta ayer les usurpaban la alondra y la cogujada. Brillan la mata del olivar, las pequeñas viñas familiares del borde marismeño, removidas por la savia nueva, y las lomas refulgen de un verde intenso que anuncia ya la explosión multicolor de la primavera, la mies mecida por el viento de mayo, los oros de junio. Hay en todo un gozo de vísperas contenido, y así ha de ser "pues la expectación ansiosa de la creación está aguardando la revelación de los hijos de Dios".

Bendito tren que, además de darnos ojos, aviva la memoria. Tenía apenas veinte años cuando pude seguir el primer cónclave que recuerdo, el posterior a Pablo VI que eligió al efímero papa Luciani. Para mi, entonces, la fe tenía más que ver con jóvenes y guitarras, con canciones pegadizas que hablaban de un amor capaz de iluminar caminos, de transformar la muerte en vida, que con fastos eclesiásticos, apenas entrevistos en versión cofrade e hispalense. Cómo me sorprendió y cautivó, tras leve resistencia, la belleza emanada del orden, de la jerarquía, del ritual, toda aquella liturgia extraña y remota en la que, sin embargo, asombrosamente, latía algo familiar y próximo, algo que la emparentaba misteriosamente con nuestros encuentros informales, a menudo sentados en el suelo, para hablar y rezar "con Jesús en medio", más aún con la misa de última hora de la mañana en la capilla de la Universidad, junto al Señor de la Buena Muerte. Hay muchas formas de sentir la alegría de la catolicidad, el orgullo legítimo de ser parte de la Iglesia y, en estos días de corazón en vilo y oración pronta, desde Roma nos llegan imágenes y sonidos arrancados a los siglos, símbolos poderosos que sostienen nuestra debilidad, que podemos traducir en razones, sobre los que fundamentar esperanzas. Siempre joven, siempre santa, sacudida por nuestros pecados pero nunca sometida por ellos, la Iglesia de Cristo sigue su caminar y confía porque "donde dos o más se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Por eso ha habido fumata blanca.
 http://cdn.revistagq.com/uploads/images/thumbs/201311/papa_francisco_i_1596_645x.jpg

Artículo extraído de Diario de Sevilla.

martes, 12 de marzo de 2013

Presentación de Enigmas y Misterios de los Almogávares



En el magnífico salón de actos del Casino Militar de Sevilla, se celebró el pasado 6 de Marzo la presentación del último libro publicado del profesor Guillermo Rocafort, economista, abogado e historiador, en esta última faceta, especializado en la historia de los almogávares, primera línea de combate de los Reinos Cristianos durante la larga Reconquista de la Península Ibérica y punta de lanza contra las tropas invasoras musulmanas. También su papel en la expansión de los reinos cristianos ibéricos en ultramar.
La presentación corrió a cargo del Presidente de la asociación Cultural Ademán, Javier Compás, que habló sobre los muchos méritos del autor tras la bienvenida del Coronel Director de la institución anfitriona. Tras las breves palabras de los presentadores, Rocafort realizó una amena, a veces incluso cinematográfica exposición, por su pasión por el tema y plasticidad de su narración, que mantuvo atento al nutrido público que casi llenaba la sala y que, a la finalización de la exposición realizo interesantes preguntas sobre el tema de la noche. 
Rocafort, caballero legionario, comprende como nadie el espíritu de esta tropa cuya alma se ha transmitido por generaciones al soldado español.

A. C. Ademán

domingo, 10 de marzo de 2013

CAMINANDO SOBRE LAS AGUAS, el libro de cuentos de Ignacio del Valle, en Páginas de Espuma.




¿Qué tienen en común un doble de Lorenzo di Medicis, un francotirador o un astronauta perdido en el espacio? ¿Qué comparten la Florencia renacentista, el frente ruso o un bosque fantástico? ¿Dónde convergen tu historia y la Historia? Los personajes y los cuentos de Ignacio del Valle se sitúan en la encrucijada en la que todos nos vemos envueltos, en la que caminamos sobre las aguas del tiempo y de nuestra época. En ese punto de encuentro comprendemos “que aquel era uno de esos días vírgenes, hasta que llega un hijo de puta y lo convierte en Historia”. Libro directo, desnudo, audaz, en ocasiones visceral, Del Valle no rehúsa descender a los infiernos, mostrarnos lo que no queremos ver de nuestra Historia. De tu historia. 

BOOKTRAILER

jueves, 7 de marzo de 2013

Trampantojos. Por Aquilino Duque

Por su indudable interés reproducimos el artículo del premio nacional de literatura Aquilino Duque en La Gaceta.

 OPINIÓN | SALA VIP                        Trampantojos
  • *AQUILINO DUQUE
    Puede decirse que todos los medios de difusión que existen son de opinión.
    Cuando, a pesar del fracaso del mal llamado golpe de Tejero, llegaron por fin los socialistas al poder sin tener que compartirlo en un gabinete de coalición, los lamelibranquios de turno le preguntaron a su jefe que por qué no convertía El Socialista en diario nacional, a lo que él, con muy buen criterio, contestó que no veía la necesidad, ya que había hombres suyos en todos los diarios nacionales. Esta situación iría a más, según se adueñaba de la sociedad civil lo que yo llamo “el espíritu inmundo del 68” con sus cuatro jinetes apocalípticos, a saber, según el socialdemócrata Alejandro Llano, el feminismo, el ecologismo, el pacifismo y el nacionalismo, de suerte que hoy no hay tertulia, por muy anticonformista que sea, que se prive, no ya de un socialista de muestra, sino de algún que otro izquierdista genérico o de algún que otro equilibrista de la derecha vergonzante.Vaya por delante que a mí me parece bien, pues tanto más aprende el telespectador cuanto más variopinto es el muestrario de los bustos parlantes, que no se limita ni mucho menos a los antedichos. Bien es verdad que a veces el precio es la perplejidad, como cuando para defenderse de la feroz ofensiva de algún poderoso grupo de presión, alguno que otro pone por delante el agrado con que contempla sus exhibiciones orgiásticas o el mal trato que sus portatirsos recibían bajo el franquismo a tenor de la Ley de Vagos y Maleantes, promulgada por cierto bajo la Segunda República.
    Conviene aclarar que bajo el franquismo, como bajo la República o bajo cualquier ordenamiento civilizado anterior al 68, la condición de “peligrosidad social” no la tenía una persona por sus rasgos cromosómicos, sino por sus constantes de comportamiento, y esa diferencia sigue existiendo entre los que, aun compartiendo las mismas tendencias, rechazan esas saturnales y los que se suman a ellas. Puede decirse que toda la prensa que existe es de opinión, y la misión de un órgano de opinión no es informar, sino adoctrinar. Donde digo prensa, digo medios de difusión en general, que por algo Julián Marías los llamaba “medios de confusión”.
    Uno de ellos es el cine. Desde que la democracia nos levantó la pertinaz represión y nuestra sociedad fue por fin, como pedía el novísimo Carnero, “más justa y más abierta de piernas”, los crímenes crapulosos se han multiplicado exponencialmente, y la que llamó la condesa de Campo Alange “la guerra secreta de los sexos” ha dejado de ser secreta y se ha hecho crónica escandalosa. El cine y la televisión, los pobres, no han tenido más remedio que reflejar esa realidad sociológica, por más que no esté claro del todo dónde está la carreta y dónde los bueyes. En todo caso, lo que sí se aprovecha la situación es para retrotraer esas escenas obscenas a épocas que se tiene la consigna de execrar, desacreditar y demonizar.
    El camino nos lo trazaron esos genios del celuloide, esos carroñeros por decirlo claro, que fueron Visconti, Pasolini o Bertolucci, al despojar a los caídos adversarios de sus uniformes y disfrazar con ellos a los protagonistas de sus sádicas orgías. Otro es la fotografía. Tal vez la fotografía más difundida de nuestra Guerra Civil sea la del miliciano empuñando un fusil en el momento de recibir un balazo. Esa imagen es, para entendernos, el Guernica de la fotografía, y tiene con la realidad la misma relación. Su autor fue el célebre Robert Capa, que no se limitó a los fotomontajes en su vida profesional y murió en acto de servicio en Indochina.
    También en acto de servicio, aplastada por un carro de combate del propio bando, murió su amante y alumna, cuya foto de miliciana de mono y medio tacón apuntando con pistola como de juguete hace pensar en la foto, mucho más conseguida, del miliciano del fusil. No sé de cuál de los dos es la subtitulada erróneamente Infantes de Marina a bordo del acorazado Jaime I. El error consiste en llamar infantes de Marina a la marinería, que es lo que aparece en la foto celebrando la única hazaña bélica del Jaime, que fue la de arrojar al mar a la oficialidad, en heroica emulación del Acorazado Potemkin. A los que hemos servido en la Marina, en mi caso en Infantería de Marina precisamente, nos intrigó siempre el léxico naval, en el que las lenguas se entremezclan e influyen de manera curiosa.
    Por ejemplo, “grumete” se dice en francés mousse y en italiano mozzo, palabras que vienen del español “mozo”, siendo así que “grumete” viene a mi juicio de la inglesa groom, que significa lo mismo, aunque en inglés “grumete” se diga cabin boy. La dotación o marinería del buque en italiano se dice ciurma y se pronuncia chiurma, y viene de ella la española “chusma” que, en la primera acepción que le da el Diccionario de Autoridades de la RAE es: “los galeotes, forzados y buenasvoyas, que reman en las galeras.” Ese debería ser el pie de la foto del Jaime.

     *Aquilino Duque es escritor y Premio Nacional de Literatura.


http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/opinion/trampantojos-20130217

miércoles, 27 de febrero de 2013

Blas Infante. Ridículo, muy ridículo.

Julián Molina, Capitan Ahab
Julián Molina

Por su efecto desmitificador y por su incorrección política, destacamos este artículo de Julián Molina para el Diario Sur de Málaga.

Ridículo, muy ridículo

           “Sentimos llegar la hora suprema en que habrá de consumarse definitivamente el acabamiento de la vieja España”. “Declarémonos separatistas de este Estado que, con relación a individuos y pueblos, conculca sin freno los fueros de la justicia y del interés y, sobre todo, los sagrados fueros de la Libertad”. ”En todas las regiones o nacionalidades peninsulares, se observa un incontrastable movimiento de repulsión hacia el Estado centralista. Ya no vale resguardar sus miserables intereses con el escudo de la solidaridad o la unidad, que dicen nacional.” “Sean cuales fueren los procedimientos de que hubieren de valerse para mantener su dominio los Poderes Centralistas depredadores, estos Poderes deberán, con escarnio, ser abolidos. “No podrán contener sus ansias de libertad la acción opresora de los poderes centrales, porque éstos ninguna esencia representan (…), siendo impotentes las armas y los ejércitos todos ante la fuerza avasalladora, incontrastable, que expansiona los ideales de liberación oprimidos”. “Rechacemos la representación de un Estado que nos deshonra”.
http://www.webislam.com/media/2008/01/20274_blas_infante_big.jpg
Blas Infante "padre" de la patria andaluza
 Todas estas soflamas y acaloramientos nacionalistas no crea que son de Sabino Arana, de Carod Rovira, Artur Mas o siquiera Arnaldo Otegui. Son de Blas Infante. Sí, ese que reverenciamos mañana. Ese por el que declaman todos los críos el día del pan con aceite. Ese que llaman el padre de la patria andaluza, puesta en toldo y peana. Toma ya, la patria andaluza. Y, oiga, que yo soy andaluz, me siento muy andaluz, adoro mi tierra, sus gentes, su gastronomía, su cultura y vivir aquí. Pero todo esto de Blas Infante, la patria andaluza y las coles de Bruselas me suena a gran majadería. Con el único fin además de entontecer y justificar las multiplicación de los panes y las instituciones y las medallas y los homenajes y las gaitas en vinagre. Y ser los garantes y defensores de un legado que, oiga, Dios lo tenga en su gloria con todos sus acabamientos de la vieja España, sus escarnios y sus Poderes Centralistas depredadores. Desgraciado es el país que necesita héroes, decía Bertol Brecht. Y ridículo. Muy ridículo.

martes, 19 de febrero de 2013

Un vietnamita debajo de José Antonio

Una curiosa historia que reproducimos desde La Información de Alicante

 

Un vietnamita debajo de José Antonio

11.02.2013 


Faltaba poco para que amaneciera el último día del invierno de 1945 cuando Carlos llegaba al cementerio de Alicante, cargando sobre el hombro derecho un saco en cuyo interior había un objeto pesado. Venía andando desde su casa, situada en el primer piso de un edificio de la calle Segura, cercano a la avenida Alfonso el Sabio. Allí se habían quedado durmiendo su esposa, Concha, y su hijo, nacido el año anterior.
Pocas horas antes, al inicio de aquella noche fría y húmeda, Carlos había entrado en el cementerio y, acompañado por un enterrador, se dirigió con ayuda de una linterna hacia el lugar que tantas veces venía visitando por las noches durante los últimos meses: cuadro doce del camposanto, fila segunda, tumba quinta.

Carlos Atienza Toledo tenía 28 años y había llegado desterrado a Alicante dos años antes. Durante la Guerra Civil había luchado en el bando republicano con el grado de comandante. Poco después de que el ejército franquista entrara en Madrid, Carlos fue encarcelado. También fueron encarcelados su esposa, sus suegros y sus cuñadas. Concha, sus dos hermanas y su madre habían sido condenadas a prisión por haber matado durante la guerra unos pollos que pertenecían a unos curas y con los que hicieron varias paellas. Ellas siempre negaron aquella acusación, que les acarreó no obstante dos años de prisión. Cuando fue detenida, Concha estaba embarazada. En la cárcel sufrió un aborto.
A Concha García le hubiera gustado ser enfermera, pero la guerra, paradójicamente, se lo impidió. Había conocido a Carlos en las Juventudes Socialistas y se casó con él en 1937, en plena guerra. En 1943, cuando su marido salió por fin de la cárcel y fue desterrado de la capital, le acompañó a Alicante, donde volvió a quedarse embarazada y tuvo un parto feliz. Ahora, ambos, madre e hijo, se habían quedado en casa mientras Carlos regresaba al cementerio.

Cuando al principio de la noche Carlos y el enterrador, ambos socialistas, llegaron a la tumba, hicieron que el haz blanquecino de la linterna la repasara para reconocerla y cerciorarse de que era la elegida. La cubría una plancha metálica con una forma parecida a la de un cuerpo. El sepulturero se puso en cuclillas para levantar dos de los ladrillos que conformaban el borde más apartado de la tumba. La linterna que portaba Carlos iluminó entonces el agujero que había quedado destapado. Éste se agachó también, le cedió la linterna a su compañero y metió ambas manos dentro del hueco. Al instante extrajo un saco de arpillera viejo y sucio, pero que contenía el secreto mejor guardado del comité socialista en Alicante: una multicopista portátil y con forma de maletín, similar a las que dos décadas más tarde empezaron a ser conocidas popularmente como vietnamitas, por ser utilizadas por el Viet Cong. 


Carlos había ido a su casa andando, cargando aquel saco tan valioso para él y para sus compañeros. Durante varias horas estuvo imprimiendo un nuevo boletín de cuatro páginas. Era el primer periódico clandestino de Alicante durante el franquismo. Los textos eran de Francisco Ferrándiz Alborz, maestro, periodista y escritor nacido en la localidad alicantina de Planes, y que fuera el último director de El Socialista antes de la llegada de la dictadura. La distribución se hacía por toda la provincia a cargo de muy pocas personas, todas de plena confianza del comité socialista. Una de estas personas era el propio Carlos, que como encofrador de Dragados y Construcciones viajaba por los pueblos con frecuencia. Otra era Concha, que lo distribuía en la capital alicantina y en Callosa de Segura con ayuda de unas amigas.
Una vez concluía la impresión, Carlos regresaba al cementerio antes de que amaneciera. Como esta noche. Uno de los vigilantes nocturnos, anarquista y colaborador fiable, le abrió la verja por la que Carlos penetró en el camposanto, cargando el pesado saco. Esta vez fue solo, ayudado de nuevo por la linterna que portaba en un bolsillo de su abrigo, hasta el lugar donde se hallaba aquella tumba que servía de escondrijo para su tesoro.

Casi seis años antes, el 4 de abril de 1939, sólo tres días después de la entrada en Alicante del ejército franquista, esta tumba, entonces fosa común, fue reabierta para reconocer los cadáveres que contenían. Eran cinco. Los cuatro primeros correspondían a dos falangistas y dos requetés originarios de Novelda. El quinto, el que estaba en el fondo, a tres metros de profundidad, fue reconocido como el de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange. Una vez concluida la exhumación, los falangistas trasladaron provisionalmente los restos de su fundador a un nicho; y luego, al cumplirse tres años de su fusilamiento, el 20 de noviembre, fue llevado en una larga peregrinación a Madrid. Pero el cadáver de José Antonio, según aseguraban quienes asistieron a aquel desenterramiento (Miguel Primo de Rivera y Pilar Millán Astray, entre otros), había dejado en la tierra del fondo de la fosa una huella de unos treinta centímetros, de la que muy pronto se hizo un molde y con éste una plancha metálica. Esta plancha se convirtió enseguida en una reliquia falangista, conocida como "La huella de José Antonio", una vez fue colocada solemnemente sobre la fosa, después de ser rellenada. Pero, entre la huella de José Antonio y la tierra con que fue cubierta la fosa, había quedado un hueco lo suficientemente holgado como para que sirviera de escondite para una multicopista portátil o vietnamita. Y allí dentro volvió a ocultar Carlos su tesoro.

A comienzos de 1948, Carlos fue llamado a declarar por el "Tribunal de Represión de la Masonería y del Comunismo", que le instruía un nuevo proceso por sus actividades clandestinas. Esto precipitó su exilio a París. Poco después fueron a reunirse con él Concha y su hijo. Allí tuvieron una niña. Veinte años después, en 1968, Carlos y su familia se trasladaron a México, donde falleció Concha, en abril de 1972.
En el primer avión que despegó de México hacia España tras la muerte de Franco vino el hijo de Carlos y Concha, que también se llama Carlos. El viejo socialista regresó a su patria tres años después de la muerte del dictador.

Carlos Atienza Toledo falleció en Madrid en el año 2003. En el libro titulado "Palimpsesto sin regusto a magdalena", editado por Visión Libros el año pasado, el hijo de Carlos y Concha les hace un merecido homenaje. Entre las muchas vivencias y anécdotas que relata, está la de la multicopista escondida bajo la huella de José Antonio, una "microhistoria" alicantina (micro sólo por lo breve) apenas conocida pero muy representativa de la posguerra, aquí ampliada y recreada.

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Quién hará su película?


Eran jóvenes, muy jóvenes, se llamaban Gabriel Barriopedro Tejedor, Primitivo Berrocoso Bahíllo, Cándido Catalán Lasala, Tomás Cordero Cordero, Otilio del Amo Palomino, Abelardo García Palacios, Felipe González-Heredia Barahona, Antonio Lasa Vidaurreta, Ángel López Martínez, Claudio López Martínez, Antonio Orrego Fuentes, Melecio Pardo Llorente, Ángel Pérez Murillo y Vicente Robles Gómez, todos ellos, excepto Felipe González, seminaristas del Teologado que la Provincia Bética tenía en la pacense Zafra. Debido a la situación prebélica de 1936 los superiores trasladaron en mayo de ese año todo el Teologado a Ciudad Real, que entonces pertenecía a la Provincia Bética.                                                                                                                      

El 28 de Mayo de 1936,antes de que estallara abiertamente la guerra el 18 de Julio, estos catorce jóvenes viajaban en el tren camino de su nuevo destino, al que nunca llegarían, en la estación de Fernán Caballero fueron obligados a bajas del tren y allí mismo las balas de los asesinos segaron esas jóvenes vidas cuya culpa solo había sido sentir la vocación de entregar su vida a Dios y a los demás.       

El miércoles 13 de Febrero en un sencillo y digno acto, quedaron sepultados en la parroquia sevillana de San Antonio María Claret los restos de los catorce jóvenes que sufrieron martirio en 1936 en la estación ferroviaria de Fernán Caballero. En un nicho y bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos descansan estos siervos de Dios en espera de su beatificación.

El vicario general de la Archidiócesis, Teodoro León, y el párroco, José Márquez Valdés, presidieron la inhumación de los restos de estos jóvenes fusilados y enterrados en el cementerio de Fernán Caballero, desde donde fueron trasladados, al finalizar la Guerra Civil, al panteón de los Claretianos en Madrid. No acabó ahí el peregrinar de los restos, pues en 1950 se llevaron a la parroquia del Inmaculado Corazón de María, también en Madrid, regentada por los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago, desde donde llegan a Sevilla tras la petición cursada por el vicepostulador de la Causa de Beatificación y Canonización de estos siervos de Dios, firmada por el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo.

En el nicho de la parroquia de San Antonio María Claret, casi centro geográfico de la Provincia Bética y templo con intensa actividad pastoral, recibirán culto los restos de estos jóvenes mártires. Precisamente, en coincidencia con el traslado de los restos, en el Colegio de San Antonio María Claret, acaba de inaugurarse una exposición itinerante, "Cristianos perseguidos en el siglo XXI", en la que mediante diversas imágenes se hace un acercamiento a la realidad de sufrimiento y testimonio de los claretianos en diversos lugares del mundo.

Hace pocos días pasaban en TVE la película Las Trece Rosas, en ella se narraba, bajo la memoria personal del director, la muerte de trece mujeres izquierdistas durante la Guerra Civil. Probablemente ninguna película narre el vil asesinato de estos catorce seminaristas, catorce claveles, estos jóvenes estudiantes que, sin ni siquiera haber estallado la guerra, a la que, en cualquier caso ellos estarían ajenos, murieron cruel y absurdamente a manos de asesinos marxistas que odiaban hasta el crimen a los que no eran de los suyos. Catorce jóvenes que se unirían, en su trágico destino, a muchos otros, como los 59 misioneros claretianos, casi todos jóvenes, asesinados en Barbastro tras un cautiverio inhumano en el trágico verano de 1936.

ADEMÁN

NOTA DE LA REDACCION

Este artículo de opinión ha sido redactado en base a la información elaborada por la prestigiosa periodista sevillana Aurora Flórez en el ABC de Sevilla.


miércoles, 13 de febrero de 2013

El Papa que se va

Por Miguel Ángel Loma.
Reconociendo que carecía ya del vigor necesario para ejercer adecuadamente la trascendental labor que le encomendaron hace apenas ocho años, quien fuera Benedicto XVI ha renunciado a continuar siéndolo, para regresar a ser Joseph Ratzinger. Como la dimisión de un Papa no es algo que suceda todos los días, y como las últimas imágenes de Juan Pablo II nos habían llevado a
pensar que, fueran cuales fuesen sus graves limitaciones de salud, los Papas debían asumir su cargo-carga hasta el final, la noticia ha sido muy impactante. Y así, impactados y también tristes por la anunciada marcha del Papa, nos quedamos muchos al principio.
Pero un poco más tarde, al conocer las palabras y motivos del Papa, comenzó a despejarse la tristeza. Quizás por ahora no pueda explicarse todo; quizás haya recibido algún serio aviso sobre una grave merma en sus facultades físicas y mentales, y no quiere dejar a la Iglesia en una preocupante situación: con un Papa enfermo y muy limitado ante las importantes funciones que requiere el papado actual. Porque queda claro que si un hombre sabio y reflexivo como es él, ha tomado tal decisión después de «examinar ante Dios mi conciencia», será porque su marcha es lo más razonable y beneficioso para la Iglesia en estos momentos.
Con Benedicto XVI se nos va el Papa profesor universitario con gran rigor intelectual en sus documentos, el mayor promotor del diálogo entre la fe y la razón. Se nos va el Papa que limpió de inmundicias algunos rincones oscuros y sucios de la Iglesia, y que ha dejado su despensa intelectual llena de escritos, reflexiones y palabras para irlos degustando durante mucho tiempo. Se nos va un Papa con capacidad y atractivo para convocar a cientos de miles de jóvenes a su llamada. Se nos va un Papa valiente y ejemplo de hombre libre, como demuestra también con su sorprendente dimisión.
Con Benedicto XVI se nos va un gran Papa.

martes, 12 de febrero de 2013

En la renuncia de Benedicto XVI

Carta al director de David Guerrero* en el ABC de Sevilla .


Gracias, Santo Padre

Han pasado ya algunas horas desde que ha saltado la noticia, pero el paso de los minutos no ha aplacado la tristeza que inunda mi corazón. Benedicto XVI ha tomado la decisión de renunciar como Obispo de Roma, una noticia sorpresiva pero que deja muy a las claras de qué gran personalidad estamos hablando. Ha sido un grandísimo Papa que ha sido ferozmente atacado desde su elección en 2005, y a pesar de ello y de su avanzada edad, ha sabido conducir magistralmente la Barca de Pedro en medio de la tempestad. Para la historia quedará la brillantez de su escritura y de su palabra, su humildad, su ternura y su preocupación por la liturgia. Pero el tiempo no pasa en balde y él mismo reconoce que no se encuentra en condiciones de seguir ejerciendo su pontificado. Benedicto XVI ha marcado profundamente mi vida como cristiano. Lo tendré siempre presente en mis oraciones¡ Gracias por todo, Santo Padre! 



*David Guerrero es empresario, experto en liturgia católica y miembro de la Asociación Cultural ADEMAN

domingo, 10 de febrero de 2013

ESPEJOS CULTURALES

Lorenzo Silva, escritor, reciente Premio Planeta, conduce la sección El Bloc del Cartero en la revista dominical de ABC, XL Semanal, esta semana ha sido premiada como mejor carta recibida la de Javier Compás, presidente de la A. C. Ademán y de la redacción de este blog, y que reproducimos a continuación.


El castillo de Cenicienta que, a doble página, se nos mostraba en el XL Semanal de semanas atrás, la nueva casa de la modelo Gisele Bündchen y su pareja, no me cabe duda que despertaría la admiración, si no, la envidia, de muchos lectores. Sinceramente no es mi caso, me conformo con un buen piso cerca del centro de mi ciudad, con vibrante vida de barrio. No me gusta tener que coger el coche para ir a comprar el periódico, me sigue gustando ese gesto de ir al quiosco, o para tomarme unas cañas en el bar de la esquina. Pero lo que me llama la atención, por no decir me llena de desencanto, es, en todas esas estancias señaladas, la falta de un letrerito que indique donde está la bien surtida biblioteca. Por el contrario, proliferan las salas de culto al cuerpo, piscina, jacuzzi, gimnasio, pilates, sauna, etc. Todo esto viene a que los jóvenes de hoy día, tienen muy pocos referentes intelectuales, poquísimos, ven que la fama y el dinero no está precisamente en las letras, en las humanidades, ni siquiera en la pintura o ya, casi, ni en la arquitectura. Hay que ser guapos, delgados, horteras y salir en las revistas del corazón y en los programas televisivos de moda. Que pena, no hubiera sólo una pequeña flechita apuntando a una ventana que dijera: éste es el balcón de la magnífica biblioteca de roble que contiene los libros de la famosa pareja.

Javier Compás

martes, 5 de febrero de 2013

TRABAJAR COMO UN AFRODESCENDIENTE



Jesús Laínz
copyright El Diario Montañés 5 febrero 2013


La Casa de Cultura Afrouruguaya, círculo de los autollamados “afrodescendientes” de dicho país, ha pedido a la Academia de la Lengua Española que elimine del diccionario la expresión “trabajar como un negro”. Hace algunos años se les ocurrió lo mismo a los benegueros con las acepciones costarricense y salvadoreña del término “gallego”, que significan, respectivamente, tonto y tartamudo. Pero la RAE no está para prohibir el uso de las palabras, gusten o no, sino para registrarlo. Además, sería inútil, pues al fin y al cabo son los hablantes los que deciden. Lo mismo podría decirse de “judiada”, “gitanada”, “engañar como a un chino”, “hacer el indio” o mil más. Metidos en toponimia, habría que eliminar la Matamorosa campurriana y el Matajudíos burgalés. Y varios miles de españoles se apellidan Matamoros. En cuanto a las expresiones racistas, antimusulmanas, antijudías y homófobas de la literatura española, habría que echar al fuego casi todo desde Berceo hasta Calderón.
Como en todas partes cuecen habas, en la última edición yanqui de Huckleberry Finn han eliminado la palabra “nigger”. La moda dominante impone no sólo lo que se puede escribir hoy, sino también lo que tendría que haber sido escrito en el pasado. La “vaporización” de Orwell, a todo gas. Si los libros de Twain han sido apartados de la enseñanza americana por su incorrección, que los inquisidores se pongan, si pueden, a escribir sustitutivos. Pero que dejen a Twain en paz. O que le pidan autorización con la güija.
Todo esto demuestra que hoy, aunque cueste reconocerlo, el margen de maniobra ideológica es más estrecho de lo que parece, pues los límites marcados por la corrección política ponen difícil no sólo opinar, sino hasta usar palabras sin continua autocensura..
Jesús Lainz
 Sugerencia final a los afrodescendientes uruguayos: incluyan también una queja contra la vieja copla cubana que decía “Desde el fondo de un barranco grita un negro con afán: ¡Dios mío, quién fuera blanco aunque fuera catalán!”.

Félix Ros, escritor en catalán

Del interesante blog Negritas y Cursivas, extraemos este artículo sobre el poeta catalán Félix Ros.


Andrés Trapiello, Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939), Barcelona, Destino (Imago Mundi 167), 2010 (edición que revisa y amplía las anteriores). Lo citado, en p. 413.
Andrés Trapiello, Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939), Barcelona, Destino (Imago Mundi 167), 2010 (edición que revisa y amplía las anteriores). Lo citado, en p. 413.
Andrés Trapiello señaló a Félix    Ros y Luys Santa Marina como los dos escritores catalanes más notables entre los falangistas, pero apenas ha quedado algo más de la obra literaria del primero de ellos que Preventorio D. Ocho meses en el SIM (Barcelona, Yunque, 1939; reeditado en 1974 con el subtítulo Ocho meses en la cheka en Prensa Española), que se ha destacado a menudo como el ejemplo más interesante, o cuanto menos de los más legibles, de entre el aluvión de libros memorialísticos que en la inmediata posguerra evocaban el período bélico. En algún momento se ha recordado también a Ros como colaborador de la revista Cruz y Raya que en Madrid dirigió José Bergamín entre 1933 y 1936, en la que Ros publicó, entre otras cosas, una selección y traducción de obra de Jordi de Sant Jordi y de algunas de las Estances de Carles Riba. Pero menos conocida y quizá más sorprendente, dada su filiación política, es su veta como escritor en catalán y que quizá se explicaría muy difícilmente si no se tuviera en cuenta la amistad con el poeta y editor Josep Janés i Olivé.
En la espléndida revista Rosa dels Vents, se publica en el tercer y último número (junio-julio de 1936) un poema de Ros titulado “Rastre d´un llavi…” dedicado al director de la revista, Josep Janés i Olivé, de quien en la posguerra Ros sería socio en sus primeras y fugaces empresas editoriales, antes de crear Tartessos (que acabaría vendiendo a José Manuel Lara Hernández). He aquí el poema en cuestión:

Rastre d´un llavi, abandonat
sobre el mocador – i ignorat,
forma d´un bes sense record.
¿Qui va deixar ta sang, tan dolça,
sobre ma boca, que ara polsa
sil·labes certes, cert conhort?
Oh moment quiet – o fugitiu!
Oh gràcia lassa – àgil, potser!
Encara, com inútil riu,
esperen hores (ja atrevides
a sa esfera, invisible) fer
noves senyals d´amors i vides.
Mentre tu, mocador besat
de qui sap qui, enfonsis en l´ona
ton ventre de vent, fluix, sagnat,
sobre el qual l´encís s´arrodona…
I perdis el corall – despulla.
I tornis a ésser blanca fulla.
El periplo de Ros durante los meses siguientes a la publicación de este poema puede seguirse a través del mencionado Preventorio D, pero menor rastro, muy probablemente por razones de censura, han dejado los intentos del autor por volver a publicar en catalán, concretamente su libro de ensayos y notas El paquebot de Noé (en el que destacan las páginas dedicadas al poeta López-Picó) y el poemario Amosa ment. La noticia del primero de estos títulos se encuentra por primera vez en la sobrecubierta del número 74 de los Quaderns Literaris que Janés siguió dirigiendo durante la guerra civil, donde se señala entre los 64 números previstos, y cuya publicación se anuncia para octubre de 1937. Se anunció también en junio de 1939 en el quinto número del boletín bibliográfico que publicaba la Editorial Apolo, y a la altura de 1944 aún se consigna entre las obras de Ros “en prensa” en la editorial Tartessos, que dirigía el propio Ros. Finalmente sólo apareció en 1946, en la colección Genil de José Manuel Lara, traducido al español y censurado.
Sobrecubierta de El paquebot de Noé, en la colección Genil, de la editorial LARA.
Sobrecubierta de El paquebot de Noé, en la colección Genil, de la editorial L.A.R.A. (que poco después compraría Janés).


En cuanto a Amorosa ment, se menciona en la sobrecubierta de la edición de Tres suites, de Carles Riba, aparecida en la janesiana Biblioteca de Poesia de la Rosa dels Vents en 1937, pero no me consta que dejara otro rastro. También de 1937 es la traducción al español de la novela de Sebastià Juan Arbó Camins de nit, aparecida en la Editorial Luis Miracle, si bien cuando José Janés intentó publicarla, en 1947, en lugar de recuperar esa traducción el autor prefirió autotraducirse por considerar la de Ros una traducción excesivamente libre. Como colofón a este breve repaso de lo que parece obra más o menos perdida de Ros, quizá puedan mencionarse las numerosas traducciones del catalán al español que incluye Félix Ros en su libro Prácticas de literaturas no castellanas. Un panorama completo de todas las literaturas desde el siglo –X hasta 1944 (Selección de textos de literaturas extranjeras y las regionales de España para estudiantes de bachillerato (Barcelona, Tartessos, 1944), en cuyas páginas iniciales, por cierto, aparece aún El paquebot de Noé como “en prensa”, y en el que firma traducciones de fragmentos de Bernat de Ventadorn, Ramon Llull,  Jacint Verdaguer, Àngel Guimerà, Joan Alcover, Frederic Mistral, Joan Maragall, Josep Maria López-Picó y Carles Riba. Pas mal. Y a ello hay que añadir aún la Antologia poética de la lengua catalana (puesta en versos castellanos) que le publicó Editora Nacional en 1965. Todo un tour de force.

A raíz de la publicación de este libro, Félix Ros declaraba a Manuel del Arco: “el poeta catalán tiene más fácil serlo en francés y sobre todo en inglés que en castellano. El catalán lo que pierde en variedad lo gana en profundidad y es más difícil traducir el verso castellano al catalán que al revés”. (La Vanguardia, 17 de diciembre de 1965).


Fuentes
Jacqueline Hurtley, Josep Janés, El combat per la cultura, Barcelona, Curial (Biblioteca de Cultura Catalana 60), 1986.
Félix Ros, Prácticas de literaturas no castellanas. Un panorama completo de todas las literaturas desde el siglo –X hasta 1944 (Selección de textos de literaturas extranjeras y las regionales de España para estudiantes de bachillerato, Barcelona, Tartessos, 1944.
Andrés Trapiello, Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939), Barcelona, Destino (Imago mundi 167), 2010 (3ª ed., que corrige y aumenta las anteriores).

viernes, 1 de febrero de 2013

Gritad concordia

El periodista y sociólogo Rafael Fraguas presenta este viernes en Segovia su primera novela, 'Gritad concordia'

El periodista Rafael Fraguas
Foto: EUROPA PRESS
SEGOVIA, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
 
El periodista y sociólogo madrileño Rafael Fraguas presentará este viernes a partir de las 20.00 horas en la Real Academia de Arte e Historia de San Quirce de Segovia su primera novela, 'Gritad concordia' (Plaza y Valdés), en un acto organizado por la Fundación Hispano Africana para el Intercambio Artístico y Cultural (Haiac).
 
El enfrentamiento de dos maneras de amar a España, centrado en el soriano Dionisio Ridruejo (1912-1975), responsable de Propaganda de Falange en su juventud y convencido demócrata en su madurez, es el hilo argumental del libro, que discurre en torno a unos años cruciales de la vida de Europa en la inmediata posguerra.
 
En ellos jugó un papel importante Ridruejo, destacado activista y jefe de Propaganda de Falange durante la contienda. El poeta de Soria gozó del favor de los poderosos, desde Francisco Franco al ministro Ramón Serrano Súñer, quien le aleccionó para combatir contra el comunismo en la División Azul, junto al ejército nazi.
Dionisio Ridruejo con uniforme de Falange
  En Rusia enraíza la trama de esta historia, que marca el origen de los cambios morales e ideológicos de Ridruejo. Pese a haber apoyado a Franco en sus comienzos, se distanciaría de éste y a partir de su oscuro regreso a España desde la URSS protagonizaría una oposición política contra el dictador tan súbita y valiente como arriesgada e insólita, según informan fuentes de la organización.
 
El hecho real de que Radio Moscú leyera unos poemas del escritor soriano arrebatados durante una infiltración de partisanos soviéticos en las líneas españolas, da la oportunidad a Fraguas de construir un relato --configurado alrededor del espionaje soviético-- en el que emerge con virulencia la pugna entre los universos falangista y comunista.

 En la presentación de la novela este viernes en Segovia el autor estará acompañado por el académico de San Quirce José Montero Padilla; el secretario General de la Cámara de Comercio de Segovia, Rafael Aznar Mendiola, y el gerente de la Fundación Haiac, José Manuel Tamayo.

miércoles, 23 de enero de 2013

Zoido atiende la petición de Loma en La Clave Cultural

 El Alcalde de Sevilla se sensibiliza con la carta de Miguel Angel Loma:

http://laclavecultural.blogspot.com.es/2013/01/sevilla-y-pilar-bardem-pilarbardem.html


 Gracias Zoido, en nombre de las víctimas de ETA.

ADEMAN

El Ayuntamiento borra las huellas de la «Antigua calle Pilar Bardem»

Escrito por  Javier Macías
pilar-bardem-placa-1

El Ayuntamiento de Sevilla ha retirado en la mañana de este miércoles la placa que recordaba la «Antigua calle Pilar Bardem», hoy «Nuestra Señora de las Mercedes». Un operario municipal ha procedido a eliminar la placa que estaba situada bajo el rótulo de la calle.
El anterior Gobierno municipal de PSOE e IU cambió el nombre de General Merry por el de Pilar Bardem, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Esta rotulación no estuvo exenta de polémica, ante unas declaraciones de la actriz en la que señalaba que nació en Sevilla «porque en algún lado tenía que nacer». De esta forma, una de las primeras medidas que llevó a cabo el Gobierno de Juan Ignacio Zoido fue retirar el nombre de Pilar Bardem, recogiendo las peticiones vecinales que, mediante unas 2.500 firmas, solicitaban su sustitución por el de Nuestra Señora de las Mercedes, titular de la Hermandad de Santa Genoveva.
No obstante, una vez sustituido el nombre de la calle, el Ayuntamiento instaló una placa que indicaba el antiguo nombre de la calle. En los últimos tiempos, fueron muchas las quejas de los vecinos por esta placa, que se incrementaron cuando Pilar Bardem, junto a Willy Toledo, respaldó la manifestación en apoyo a los presos de  la banda terrorista ETA.
ABC, incluso, publicó el sábado pasado una carta al director de un ciudadano que proponía retirar esta placa coincidiendo con el aniversario del asesinato del concejal Alberto Jiménez Becerril y de su mujer, Ascensión García Ortiz, a manos de pistoleros de ETA, que se cumple el próximo 30 de enero.
De esta forma, el Ayuntamiento se ha hecho eco de estas peticiones y ha procedido a retirar la placa, borrando las huellas del antiguo rótulo que el Gobierno de coalición de PSOE e IU dedicaron a la actriz.

domingo, 20 de enero de 2013

EL JUGUETE NUEVO DE LA DERECHA (José Manuel Sánchez del Águila Ballabriga -*-)



Las derechas están con su Parlamento recién ganado como un niño con juguete nuevo. Creen … que el mundo es ese mundo que se ve con la linterna mágica del Parlamento. Encerrados en el Parlamento se creen en posesión de los hijos de España. Pero fuera hierve una España que ha despreciado el juguete.

                                                           José Antonio en “La victoria sin alas


Era cuando en las facultades de Derecho de España a la actual Teoría General del Derecho (esa disciplina de título tan tronitronante) se le llamaba Derecho Natural. Y los estudiantes más conspicuos, quizá los más avezados, ésos que esperaban entrar en la política y a lo mejor en el poder, se quedaron con eso que aquel jurista alemán, ese tal Carl Schmitt, llamó con gran acierto la "legislación motorizada".

Y parece que eso les gustó, y con eso y poco más se quedaron: la producción normativa industrial, asfixiante, a golpe de leyes y decretos atropellados, lejos del sosiego jurídico de antaño, cuando Savigny concebía el Derecho como expresión del espíritu de los pueblos y cualquier metamorfosis jurídica requería mucha reflexión. Ahora ya entrados en un nuevo siglo, el positivismo precipitado se ha vuelto más feroz si cabe, las normas se recambian a cada momento como neumáticos al gusto de cada partido o de cada idea instalada en el gobierno. Y llegó la derecha tras años de desencanto de gobiernos torpes y descerebrados, cuando las urnas –ese montón de votos que pesan más que los otros- les entregó con una sonrisa meliflua aunque cínica una victoria que al final ha resultado sin alas, todo un desastre, como hemos podido comprobar después.

Llegaron al gobierno, al poder, a los ministerios, pusieron a tope el motor legislativo y comenzaron a hundir la patita en el acelerador; y hundir así aún más a España en la miseria con la que otros gobernantes tan ineptos como éstos le habían inoculado en los últimos años. Con esas leyes y decretos hicieron regresar a este país a la situación más reaccionaria que cabía imaginar, y así posibilitaron que la pobreza y el infortunio llegase a límites insospechados. Un gobierno que ha venido y viene usando a discreción ese juguete tan nuevo y peligroso para suprimir sin empacho beneficios sociales que parecían irreversibles desde el mismo franquismo. Con ese caprichoso juguete legislativo en las manos llegan a decretar sin pudor un despido más o menos libre y, mientras, las cifras del paro escalando puestos de una manera vertiginosa, y sigue la desventura; fustigan a la clase media –precisamente su ingenua cantera de votos-, a la que imponen graves cargas tributarias –nuevo aumento del IVA y de retenciones- y a la que impiden acceder a los tribunales y a la justicia mediante la exigencia de unas tasas verdaderamente brutales pero fáciles de satisfacer por los poderosos. Atacan colectivos profesionales promoviendo incluso su misma desaparición en la práctica. Y mientras todo esto acontece, el español medio, que sufre toda esta miseria y que padece auténtico miedo ante el futuro, contempla como el legislador escandalosamente injusto financia a la banca sin exigir a cambio una retribución con fines sociales; y no solamente eso: la derecha en el poder ampara a las potentes empresas, a las grandes fortunas, los capitales fabulosos a los que no les exige un mayor, especial esfuerzo tributario o de creación de empleo. Todos éstos continúan en su limbo de bienestar y riqueza sin contribuir con sacrificio alguno a superar este tiempo de penuria generalizada. Por el contrario se les facilita el fraude, o al menos la evasión fiscal con apariencia de legalidad; me refiero a las célebres SICAV.

Mientras, las clases más desfavorecidas malviven con unas insuficientes, ridículas ayudas económicas de pocos cientos de euros una vez agotadas las prestaciones por desempleo. Las organizaciones no gubernamentales no han dado abasto este invierno para nutrir con alimentos a miles y miles de indigentes que hace pocos años gozaban de un empleo digno. Otros se refugian en las familias y comparten las humildes pensiones de jubilación de los abuelos. La masiva indignación social y aquellos lamentables suicidios llevaron a tomar medidas ante los millares de desahucios que se venían produciendo por el impago de unos préstamos hipotecarios que la banca fue concediendo irreflexivamente en tiempos en los que, aunque aún fueran de bonanza, ya se adivinaba el caos que había de suceder. Pues en esta España vivimos, en este panorama desolador, mientras los políticos, la derecha, vive atrincherada en el Parlamento.

            Y mientras todo esto acontece, cada día aparece un escándalo nuevo a babor y a  estribor. Los partidos políticos y los sindicatos están descalificados moralmente ante la gravedad de la corrupción generalizada, ese fango hediondo en el que llevan nadando años y años. La corrupción, la malversación, el saqueo, como telón de fondo de la vida diaria española. Es tal ya su magnitud que corremos el peligro de acostumbrarnos a ella, como si entre las funciones habituales de los políticos se encontrase la de meter mano en la caja

            ¿Y qué hacemos ante este desolador, indecoroso escenario de pobreza y corrupción? Desde luego que no se nos podría ocurrir sumarnos a las movilizaciones de perroflautas, ociosos y afines instigados por comunistas al mejor modo soviético; los mismos que disfrazados de izquierda plural lanzan la turbamulta a las puertas de las sedes de determinados partidos –con graves y racionales indicios de corrupción, eso es cierto- pero que del mismo modo, se abstiene de promover concentraciones idénticas ante las sedes de una izquierda que ha protagonizado (los socialistas), o en todo caso, amparado con su apoyo en pactos de gobierno (los comunistas), uno de los mayores escándalos de corrupción producido en los últimos años: Andalucía y sus corrompidos ERES.

            Ése no puede ser el camino, obviamente, entre otras cosas porque sería ir de la mano o a rastras de otro club de políticos (por mucho que se camuflen) que, cuando ha tenido gobierno y poder no ha dudado en ejecutar sucios actos de corrupción y saqueo de dinero público. Tampoco vamos a promover la deserción para el que puede escapar –escapad, gente tierna- aunque esta tierra esté enferma, parafraseando a Juan Manuel Serrat. Porque tiene que haber una solución, tenemos que buscarla, hacer lo que sea para salir de este despropósito al que nos está llevando la derecha con sus leyes brutales. Tenemos que cansarlos con nuestras palabras, con nuestras denuncias, inundar las redes sociales de nuestras más que fundadas quejas y de nuestro asco, levantarles las caretas, quedarnos con sus caras, no dejar de denunciar toda esta barbaridad, este atropello social que venimos soportando inermes. Porque estamos hartos de esos chicos que disparan miseria con sus juguetes; porque, como dijo aquél, … fuera hierve una España que ha despreciado el juguete.

(*) Abogado y escritor

miércoles, 16 de enero de 2013

Sevilla y Pilar Bardem, por M.A. Loma



Sevilla y Pilar Bardem











Pilar Bardem, actriz preocupadísima por el bienestar de los criminales etarras, expresó abiertamente su respaldo a la manifestación que tuvo lugar el pasado 12 de enero en Bilbao, en apoyo de «esos chicos» que tanto sufren por estar lejos de sus familias. Como estas manifestaciones se consideran legales, la Bardem está en su derecho de apoyar lo que viene apoyando desde hace años, y que no impide que le otorguen progresistas reconocimientos, como el que le concedió el anterior ayuntamiento de Sevilla gobernado por socialistas y comunistas poniéndole su nombre a una calle hispalense.

Además de su solidario corazón, el justificado gran mérito para la calle fue que la Bardem nació en Sevilla; ya que como ella mismo reconoció presa de un arrebato indescriptible: «En algún sitio hay que nacer ¿no?». Y por eso, gracias a PSOE e IU, Sevilla contó durante un tiempo con su nombre en una de sus calles; hasta que la victoria del PP en las últimas elecciones municipales restableció la cordura exigida casi por aclamación popular, eliminándola del callejero. 
Rotulo en honor a la artista
Y se le quitó la calle, sí, pero se colocó debajo del rótulo principal de la nueva, una placa de dimensión tan considerable, donde pone «Antigua calle de Pilar Bardem», que se continúa perpetuando la ignominia. Pues bien: el próximo 30 de enero se cumplirán quince años del asesinato de Ascen y Alberto en Sevilla, y aunque bien sabemos que no son los únicos sevillanos asesinados por los etarras, la fecha constituye una referencia ineludible en el dolor de esta ciudad por sus hijos asesinados por el terrorismo. 
Alberto y Ascen, asesinados por ETA en Sevilla
Por ello, sería muy conveniente que para esa fecha el ayuntamiento eliminase definitivamente la placa de marras, cuya presencia nos recuerda la burla de haberle dedicado una calle a  una señora (de alguna forma civilizada tendremos que llamarla) cuyo mérito más notorio es el de padecer muchísimo por Bolinaga y sus amiguitos asesinos.    

Miguel Ángel Loma



martes, 15 de enero de 2013

Desde Rusia con amor, por Antonio R. Taravillo




Desde Rusia con amor


Me hallará la muerte

Juan Manuel de Prada

Destino, 2012. Colección "Áncora & Delfín"

ISBN: 978-84-233-3921-1

592 páginas

22,50 €





Antonio Rivero Taravillo

El de Juan Manuel de Prada es un caso curioso. Estando dotado como muy pocos novelistas de su generación, su abierta confesionalidad, su señalada pertenencia a una ideología -más reaccionaria que conservadora-, le resta el aplauso crítico y aún de buena parte del público. A ese desapego contribuye en parte él mismo mediante el despliegue de un estilo apabullante, en el que un amplísimo léxico, rescatado en sus maestros y aliado con un regusto arcaizante, se vuelve a veces excesivo. Esto sucede, como veremos, en no pocas páginas de Me hallará la muerte, la novela con la que se confirma en el género y que, con Las máscaras del héroe es, a mi juicio, la mejor suya. Como en la primera, aparece en el telón de fondo la atractiva figura de José Antonio Primo de Rivera, ya no visto por los ojos acanallados de Pedro Luis de Gálvez sino ahora a través de algunos seguidores suyos. A nadie se le escapará que el título procede del tercer verso del Cara al sol, el himno falangista, una suerte de "renga" en la que intervinieron varios escritores próximos a José Antonio (esta estrofa, en concreto, fue obra del propio hijo del dictador, más Agustín de Foxá y José María Alfaro), y como comprobará el lector de la novela de Prada se trata de un lema nada gratuitamente escogido, a tenor de la trama.

La obra, como la Galia de César, se halla dividida en tres partes o actos de un drama en el que intervienen varias ideas motrices, a saber: si es posible alcanzar un bien mediante la realización de un mal o incluso de muchos; el juego de las identidades y los fingimientos; la lealtad a los ideales y la transacción vergonzante con lo práctico, haciendo dejación de los escrúpulos.

Reúne muchos registros la novela, esta amplia novela moral, desde los rasgos picarescos de la pareja protagonista de la primera parte, que se desarrolla en el Madrid de la posguerra, al relato bélico de la segunda (con pasajes que remiten a las narraciones también ambientadas en el Frente del Este del recién desaparecido Sven Hassel) o al folletín o la novela bizantina que se despliega, con lances de contrabando y crímenes, tesoros escondidos y 'quêtes' en su región más extensa, desarrollada cronológicamente a mediados de los años cincuenta.

Creo que no hay autor de prosa que escriba ahora en España con una capacidad como la de Prada para forjar el símil, tender la comparación y mostrar la epifanía de la metáfora. Sucede, sin embargo, que a veces se sobrepasa, como llevado por un prurito de iluminar con no menos de una frase brillante cada párrafo. Y está, además, el lastre de ciertas reiteraciones que parecen decir: “una vez recuperada esta palabra infrecuente, voy a emplearla a discreción, como para amortizarla”. Lo que sucede es que entonces el autor deja de ser discreto y se permite el abuso, lo mismo de voces que en esas comparaciones que continuamente está elaborando con pasmosa facilidad. Ahí está la recurrencia de “tiparraco”, “ricacho”, “bofia”, “tabuco”, o el dichoso “corazón autónomo” que es la mancha en el rostro de uno de los personajes, el falangista Cifuentes, junto con el también alistado en la División Azul Mendoza, islas de integridad en esta historia… Pero son leves manchas en una prosa llena de enjundia, que se manifiesta sin desmayo, como cuando al referirse al Palacio de Invierno de Leningrado (la antigua San Petersburgo) escribe: “aún conservaba su aire augusto y solemne, como una marquesa arruinada que se abanica los sofocos con las papeletas de desahucio”. Destellos expresivos como este los hay a puñados.

Peca a veces de maniqueísmo, incluso cuando lo denuncia: un traidor llamado Camacho monta entre los divisionarios prisioneros un “Grupo Artístico Español” que representaba “farsas teatrales” “protagonizadas por capitalistas sacamantecas y obispos inquisitoriales en proterva alianza por la opresión del proletariado y la desfloración de tiernas doncellas” (aquí, tal vez Prada esté pensando más que en aquellas “piezas repescadas del repertorio de alguna de las compañías que recorrían el frente republicano durante la Guerra Civil” simplemente en el cine español de las últimas décadas, más algunas series televisivas que cojeaban del mismo pie).

Hay homenajes a las obras de otros escritores, como ese Madrid, “ciudad que era un cementerio con un millón de muertos”, en eco manifiesto de Dámaso Alonso. Pero lo que en verdad hay es un constante aroma shakespeareano, que brota en varias alusiones a Macbeth y, aunque no se la cite, a La comedia de los errores, con la que comparte el tema de la confusión, del pasar uno por otro, en un elaborado enredo.

Prada ha sabido reflejar muy bien la España de los casi tres lustros que abarca la novela: los fogosos camisas viejas falangistas; los acomodaticios arrimados al Movimiento; los alistados a la División Azul, en los que había muchos idealistas pero también otros poco menos que indigentes y -como en la Legión- tipos que querían dejar atrás un pasado (así, el Antonio Expósito protagonista); los blandos democristianos; los chupópteros del régimen que también querían hacerse olvidar su pasado de flirteos con el Eje; las “mujeres del partido”, los herederos del estraperlo y la riqueza turbia.

La novela está muy bien construida, con minuciosa atención al detalle, al ensamblaje de piezas, para que ninguna quede huérfana al final de la composición del rompecabezas. Salvo por esas indulgencias que el mismo Juan Manuel de Prada se concede, es una novela espléndidamente escrita y, no obstante, entretenida, comercial, de suspense, de amor y deseo, de guerra, culpa e infortunios. Tiene su tesis religiosa, sí, pero no es necesario frecuentar las iglesias para disfrutarla: basta ser amigo de librerías y bibliotecas.

Artículo publicado en el blog Crítico Estado