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miércoles, 6 de noviembre de 2013

Ademán rinde homenaje a la abogada y escritora Mercedes Fórmica

Sevilla

Mércedes Fórmica, la falangista que lideró el cambio por los derechos de la mujer

Día 06/11/2013

Ademán rinde homenaje mañana a la abogada y escritora, injustamente olvidada por la judicatura y el feminismo

Mañana se cumplen sesenta años de la aparición en ABC del artículo «El domicilio conyugal», firmado por la abogada y escritora falangista Mercedes Fórmica, que denunciaba las limitaciones de la capacidad jurídica de la mujer frente a la potestad del marido.
El antológico artículo, que pueden consultar en nuestra hemeroteca, el 7 de noviembre de 1953, escrito y publicado en pleno franquismo, sirvió de reulsivo y de cimiento para que la sociedad española y los mejores profesionales del Derecho opinaran en las páginas del periódico sobre el tema —el resumen fue publicado por Antonio Garrigues Díaz el 19 de diciembre de ese mismo año— y para que pocos años después, en 1958, empezaran a cambiar las leyes de «nuestro Código Civil, tan injusto con la mujer en la mayoría de sus instituciones», escribió Fórmica.
Se materializara con él una importantísima reforma, la «reformica», que eliminó limitación legales impuestas a las mujeres, no sólo en el Civil sino en el Código Penal, del Código de Comercio y de la Ley de Enjuiciamiento, como escribió José María García de Tuñón Aza en una exhaustiva semblanza de Mercedes Fórmica, titulada «Una voz en el silencio».
La prensa internacional se hizo eco de aquel artículo. Tanto es así que Robert Capa, al frente Magnum, envió a la fotógrafa austriaca Inge Moraht, la primera mujer que se incorporó a la agencia, a inmortalizar a Mercedes Fórmica para un reportaje, «World of women», junto a otras tres mujeres destacadas de otros países —Federica de Grecia, la doctora Han Suyin, de Singapur; y la científica estadounidense Eugenie Clark—.
A pesar de todo, el nombre de Mercedes Fórmica, su trabajo como abogada en pro de la mujer e incluso su creación literaria se diluyeron entre políticas e inquinas. «Me silenciaron», afirman que solía decir esta mujer a la que no recuerdan ni la Abogacía, ni la Judicatura ni las propias feministas.
Mercedes Fórmica (Cádiz 1916-Málaga 2002), estudió en la Facultad de Derecho de Sevilla. En Madrid se afilió a la Falange de José Antonio. Quizá esto propició que esta excepcional mujer cayera en el olvido, a pesar de su indespensable contribuición a la defensa de los derechos de la mujer. Además, en el campo de la literatura, escribió, entre otras obras, «Bodoque», «Monte Sancha», «La ciudad partida», «A instancias de parte» o «La hija de Don Juan de Austria», en algunas de las cuales trató la situación de la mujer. Sus memorias, en una trilogía: «Visto y oído», «Escucho el silencio» y «Espejo roto y espejuelos», acaban de ser reeditadas por Renacimiento.
Mañana, la Asociación cultural Ademán, rinde homenaje y recuerdo a Mercedes Fórmica en un acto que dará comienzo a las siete de la tarde en la Casa de la Provincia, en el que intervendrán el presidente de la asociación, Javier Compás; la empresaria Mercedes Valdivia y el abogado José Manuel Sánchez del Águila.

http://www.abcdesevilla.es/sevilla/20131106/sevi-mercedes-formica-feminista-201311051934.html

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Quién hará su película?


Eran jóvenes, muy jóvenes, se llamaban Gabriel Barriopedro Tejedor, Primitivo Berrocoso Bahíllo, Cándido Catalán Lasala, Tomás Cordero Cordero, Otilio del Amo Palomino, Abelardo García Palacios, Felipe González-Heredia Barahona, Antonio Lasa Vidaurreta, Ángel López Martínez, Claudio López Martínez, Antonio Orrego Fuentes, Melecio Pardo Llorente, Ángel Pérez Murillo y Vicente Robles Gómez, todos ellos, excepto Felipe González, seminaristas del Teologado que la Provincia Bética tenía en la pacense Zafra. Debido a la situación prebélica de 1936 los superiores trasladaron en mayo de ese año todo el Teologado a Ciudad Real, que entonces pertenecía a la Provincia Bética.                                                                                                                      

El 28 de Mayo de 1936,antes de que estallara abiertamente la guerra el 18 de Julio, estos catorce jóvenes viajaban en el tren camino de su nuevo destino, al que nunca llegarían, en la estación de Fernán Caballero fueron obligados a bajas del tren y allí mismo las balas de los asesinos segaron esas jóvenes vidas cuya culpa solo había sido sentir la vocación de entregar su vida a Dios y a los demás.       

El miércoles 13 de Febrero en un sencillo y digno acto, quedaron sepultados en la parroquia sevillana de San Antonio María Claret los restos de los catorce jóvenes que sufrieron martirio en 1936 en la estación ferroviaria de Fernán Caballero. En un nicho y bajo un cuadro de la Virgen con los rostros de todos ellos descansan estos siervos de Dios en espera de su beatificación.

El vicario general de la Archidiócesis, Teodoro León, y el párroco, José Márquez Valdés, presidieron la inhumación de los restos de estos jóvenes fusilados y enterrados en el cementerio de Fernán Caballero, desde donde fueron trasladados, al finalizar la Guerra Civil, al panteón de los Claretianos en Madrid. No acabó ahí el peregrinar de los restos, pues en 1950 se llevaron a la parroquia del Inmaculado Corazón de María, también en Madrid, regentada por los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago, desde donde llegan a Sevilla tras la petición cursada por el vicepostulador de la Causa de Beatificación y Canonización de estos siervos de Dios, firmada por el arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo.

En el nicho de la parroquia de San Antonio María Claret, casi centro geográfico de la Provincia Bética y templo con intensa actividad pastoral, recibirán culto los restos de estos jóvenes mártires. Precisamente, en coincidencia con el traslado de los restos, en el Colegio de San Antonio María Claret, acaba de inaugurarse una exposición itinerante, "Cristianos perseguidos en el siglo XXI", en la que mediante diversas imágenes se hace un acercamiento a la realidad de sufrimiento y testimonio de los claretianos en diversos lugares del mundo.

Hace pocos días pasaban en TVE la película Las Trece Rosas, en ella se narraba, bajo la memoria personal del director, la muerte de trece mujeres izquierdistas durante la Guerra Civil. Probablemente ninguna película narre el vil asesinato de estos catorce seminaristas, catorce claveles, estos jóvenes estudiantes que, sin ni siquiera haber estallado la guerra, a la que, en cualquier caso ellos estarían ajenos, murieron cruel y absurdamente a manos de asesinos marxistas que odiaban hasta el crimen a los que no eran de los suyos. Catorce jóvenes que se unirían, en su trágico destino, a muchos otros, como los 59 misioneros claretianos, casi todos jóvenes, asesinados en Barbastro tras un cautiverio inhumano en el trágico verano de 1936.

ADEMÁN

NOTA DE LA REDACCION

Este artículo de opinión ha sido redactado en base a la información elaborada por la prestigiosa periodista sevillana Aurora Flórez en el ABC de Sevilla.


viernes, 29 de octubre de 2010

Rosales y Lorca, frente a la Política


ABC, Aurora Florez 29/10/2010
El centenario del nacimiento del poeta granadino Luis Rosales con el matiz clave de su amistad con Federico García Lorca, que le marcó profundamente, centró ayer la sesión de homenaje al poeta y ensayista organizada por las asociaciones culturales Fernando III y Ademán, celebrada en el Club Antares, y cuyo fin último era desentrañar en el marco de aquella relación, fructificada en tiempos de la preguerra civil, entre dos escritores de ideologías contrapuestas, la realidad de una convivencia en paz y armonía. Volver a ese espíritu, en medio de la diversificación social y política, es la idea que quedaba sobre la mesa de la mano de la literatura y de los recuerdos.
Así lo explicó a ABC Javier Compás Montero de Espinosa, presidente de la Asociación Ademán, que como se recordará saltó a las páginas de los periódicos junto a la Fernando III, por la prohibición de la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, de celebrar un homenaje en octubre de 2009 al escritor Agustín de Foxá en el centro cívico Tejar del Mellizo. Un caso por el que la política de IU está procesada y por el que ambas entidades piden hasta dos años de prisión y once de inhabilitación.
Posturas intolerantes
Javier Compás, en este sentido, indicó que el homenaje a Luis Rosales se incardina precisamente en una actitud contrapuesta a la Josefa Medrano, «un caso que sigue su camino en el Juzgado», exponiendo que se trataba de «un acto contrario a la postura intolerante por motivos políticos»de la delegada de IU.
En esta ocasión, las citadas asociaciones tampoco han podido acceder al citado centro cívico ni al de la Buhaira, pues, según la respuesta municipal, estaban ocupados para esta fecha.
El homenaje, concretamente, en el que estuvo presente Luis Rosales López de Carrizosa, nieto del poeta, contó con las intervenciones del escritor, periodista y colaborador de ABC, Francisco Robles, y el escritor y periodista, José Antonio Martín Otín, «Petón», autor del libro «La desesperación del te. 27 veces Pepín Bello». Respectivamente se ocuparon de las correspondencias literarias entre ambos poetas, los puntos en común de sus obras, y el ambiente de preguerra y amistad en los que vivieron Rosales y Lorca, en el que precisamente Pepín Bello jugó el papel fundamental de aglutinar a la generación del 27. «Petón» denunció las calumnias que soportó Rosales durante toda su vida en relación con la muerte de Lorca.
Quedó también un testimonio filmado una de las tardes en las que José Antonio Martín acudió a la cita semanal con Álvaro Sáez de Heredia, y que fue proyectado ayer en el transcurso del homenaje literario.
Hablando a la cámara
A la cámara, Pepín Bello habló de Lorca y de su comprensión del tiempo en que vivían, de la amistad de ambos, que junto a la literatura lo superan todo, porque para «Petón» «más que a las dos Españas Lorca y Rosales pertenecían a la tercera España, aquella que superaba a las dos». Pero, la grabación, una joya en cuanto a documentación, también recoge el testimonio de la amistad del poeta granadino asesinado y José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española.
Por su parte, Francisco Robles, rompiendo el tópico del enfrentamiento de escritores de ideologías políticas enfrentadas, trazó los paréntesis entre Lorca y Rosales, su brillantez y su capacidad de seducción, su coincidencia en Gustavo Adolfo Bécquer en el tratamiento del amor, la utilización del surrealismo al modo español, integrado en la razón, y, habló de la relación que se estableció entre el poeta muerto y el poeta vivo, que dejó a Rosales siempre a la sombra de Lorca.
Robles se refirió también al exilio interior de Luis Rosales y a su rebeldía contra el franquismo, leyendo tres poemas de la Guerra Civil, en el que el poeta descubre lo peor de la contienda y vaticina lo que después sucedió en España.